Planificación prospectiva y holística

BARRERA, Marcos F. (2000). Planificación Prospectiva y Holística. Venezuela, Editorial Sypal.

Reseña elaborada por: AÑEZ, Johana (2001).

 

Planificación

El autor la define como “La actividad continua relacionada con el acto de prever, diseñar, ejecutar y evaluar propósito y acciones orientados hacia fines determinados; construye el proceso mediante el cual se concibe, se estudia, se diseña, se desarrolla, se evalúa y se prosigue con propósitos y acciones”.

La Planificación tiene como propósito la elaboración de un plan. El Plan es el documento formal donde se expresa el cuerpo de las ideas y acciones, el ¿qué se va a hacer?. El plan contiene etapas, que son estadios importantes en su ejecución y en cada una de ellas contiene Programas, que son unidades de ejecución o de planificación que involucran áreas diversas orientadas para la acción. Los programas integran Proyectos, que son iniciativas a cumplir en sus fines y actividades.

Se concreta el plan, los programas y los proyectos en base a las Actividades, que se deben adecuar a los objetivos perseguidos, al tiempo y a la audiencia, se deben utilizar instrumentos diseñados para tal propósito.

Sinergias de la planificación

Son elementos asociados para la realización de un trabajo, considerados indispensables e importantes para la ejecución de la planificación.

Actividades para la planificación

Todo planificador debe tener una caja de herramientas, con un sin fin de opciones en cuanto a actividades se refiere. Para seleccionar una actividad adecuada hay que tomar en cuanta varios aspectos como el contexto, los participantes, el momento y los objetivos. Existen numerosas actividades como el foro, mesa redonda, diálogo, debate, seminario, excursión, asamblea, entrevista, reunión, charla, conferencia, entre otras, que deben adecuarse a los objetivos que persigue dicha actividad.

Fases de la actividad

Toda actividad se desarrolla en varias fases, son momentos particulares que la constituyen, son los siguientes:

  1. Preparación: es la fase más intensa de la actividad, la preparación repercute en el éxito del evento. Está fase comprende la elaboración de los planes, programas y proyectos, así como la determinación del cronograma y el diseño del manual del planificador y el del facilitador. El Manual del Planificador, contiene el esquema general de la actividad y las indicaciones para cada evento; el Manual del Facilitador, contiene la descripción de cada actividad a ser orientada por el facilitador, la fundamentación de la misma y las indicaciones para cada momento de ella.

  2. Inicio: es el momento de la apertura de la actividad, el propósito fundamental es la motivación de los participantes, afín de que se involucren en la acción, ésta se debe presentar con claridad, confianza y certidumbre.

  3. Desarrollo: esta etapa es el momento que transcurre entre el inicio y el cierre de la actividad, se lleva a cabo todo lo previsto en la planificación, tomando como punto de referencia el cronograma, aunque es posible realizar cambio sobre la marcha si es necesario. Esta etapa debe ser coherente, lógica y propiciar comprensión al participante.

  4. Cierre: esta fase da a la actividad un carácter armónico y completo, da la sensación de plenitud en cuanto a lo que esperaban de la actividad, un cierre inadecuado puede dar la sensación de que la actividad no logro los objetivos planteados, puede afectar en la valoración del trabajo.

  5. Evaluación: es el seguimiento que se realiza después de haber cerrado la actividad, a fin de verificar si se cumplieron los objetivos planteados y cuál ha sido el efecto de la intervención, ésta se realiza revisando cada uno de los aspectos considerados en la planificación. También debe evaluar el desempeño de todos los involucrados, los encargados de la logística, técnicos, coordinadores, protocolo y los participantes.

La planificación como Técnica, esta llena de instrumentos valiosos que se emplean para algún propósito determinado, el planificador recurre a las herramientas para uso, tomando en cuenta los fines y propósitos de la actividad.

La planificación como Metodología, toma la acción como un recurso para realizar tareas y las actividades de rutina. La planificación constituye el “cómo hacer” y el “qué hacer para...”. El planificador se involucra en el proceso, en sus distintas fases, mediante la aplicación de las diferentes técnicas.

La planificación como Hologogía, implica una actitud orientada hacia la enseñanza y el aprendizaje continuo, bien sea en un contexto educativo o no. Es una posibilidad de aprender de los procesos de la planificación, mediante el conocimiento y la aplicación de técnicas de investigación, con el fin de aplicarlos en ambientes laborales e incluso personales. Esta concepción de la planificación conlleva a aceptarla como actitud ante la vida, se asume una posición organizativa desde la óptica de la planificación permanente, orientada a los proyectos personales de vida.

Tipos de planificación

Planificación por Circunstancias: se atienden los eventos en la medida en que van ocurriendo, en una suerte de improvisación y de atención inmediata a los problemas o requerimientos de las circunstancias. Según éstas se presenten, la planificación se ajusta a los acontecimientos cotidianos.

Planificación por Contingencia: se refiere a situaciones o acontecimientos que se presentan de forma inesperada pero de gran magnitud, los cuales hay que atenderlos con urgencia. Existen tres tipos de contingencias: 1. Situacionales: son producidas por la acumulación de circunstancias no atendidas debidamente. 2. Carácter Natural: situaciones que son difíciles de predecir como terremotos, inundaciones, etc. 3. Sociales: propias de las condiciones culturales, económicas y políticas que pueden suceder en el país, ejemplo: insurrecciones, guerras civiles, golpes de estado, etc. Se pueden elaborar planes de contingencia para estar preparados en caso de que ocurran.

Planificación por Experimentación: parte de la presunción de que se aprende por ensayo y error, se ajusta a supuestos esperados y obliga a crear condiciones para la experimentación. En este tipo de planificación se debe garantizar el control de las variables, ya que si sorprende a los planificadores puede generar circunstancias de alto riesgo, hay que estar consciente de las ventajas y los riesgos de la experimentación.

Planificación por Azar: los hechos suceden al azar, sin mayor explicación, está ligada a concepciones supersticiosas. Los hechos ocurren como resultados fortuitos, como hechos inexplicables, que producen situaciones a las cuales hay que atender procurando dar la respuesta más adecuada.

Planificación en Perspectiva: conlleva una visión hacia el futuro a partir del presente. Requiere claridad y un profundo conocimiento del presente, para a través de el proyectar y orientar el conocimiento hacia el futuro.

Planificación por Proferencia: exige un conocimiento de los hechos actuales, y a partir de ellos diseñar las etapas futuras, imaginando un contexto que pueda ser posible. El comportamiento de los aspectos fundamentales del evento en el pasado, el análisis en el presente, la determinación de cuáles han sido las tendencias y el análisis se integran en la planificación por proferencia a fin de determinar, el quehacer.

Planificación por Escenarios: se determina previamente situaciones posibles, las cuales son los escenarios, para cada uno se elaborar planes que permitan abordarlas, un escenario es una realidad futura. Esta planificación parte del conocimiento del presente, exige la determinación y conocimiento de todas las variables que influyen en el proceso de la planificación o en su evolución, y en base a ellos se concibe el futuro, determinando distintas etapas en cada escenario, elaborando diversos planes orientados a atender cada una de las situaciones planteadas.

Planificación Prospectiva: la palabra prospectiva se deriva del latín prospicere, que significa mirar adelante, a lo lejos. Este tipo de planificación ayuda al interesado a ubicarse en los resultados que quiere obtener, permitiéndole de manera más precisa prever los detalles necesarios para lograr sus objetivos. La prospectiva obliga al planificador a ondear en el futuro, ambicionar realidades muy distantes, pero susceptibles a ocurrir, realizables. Esta es una técnica en la cual se considera inseparables el presente, el pasado y el futuro, ya que cada uno de ellos aporta a la planificación una visión de futuro deseado.

Se parte necesariamente del futuro, el planificador retrocede etapa por etapa, desde el futuro hacia el presente, preguntándose en cada una de las etapas, ¿qué tuve que hacer para llegar aquí?, hasta ubicarse en el presente. Una vez completado el recorrido, desde el futuro hacia el presente, se ejecuta cada paso desde presente hacia en futuro.

Planificación Holística: holístico viene del griego holos, que significa todo, integro. La Holística es una corriente cultural que promueve la necesidad de converger hacia una visión integrada, tanto del conocimiento, como de las teorías, técnicas, metodologías, y todos aquellos aspectos que intervengan en el proceso de planificación. La planificación Holística es global y permanente, es un proceso integrado bajo una comprensión de tiempo continuo, en donde la visión de futuro se fundamenta en una visión del presente y a su vez tiene razón en el pasado. Planificar con criterio holístico significa pasado, presente y futuro de manera integradora, exige conocimiento del hoy, en el futuro deseado, mediante la comprensión del presente y el análisis del pasado.

En la planificación Holística, se efectúa un seguimiento de las Líneas Matrices de Acción (LMA) del plan, las cuales se determinan en el presente, se revisan desde el pasado y de diseñan desde el futuro. Las LMA, representan la evolución progresiva de todo plan, programa o proyecto, con su propósito y fundamento. La técnica consiste, en la aplicación de criterios loísta en el proceso global de planificación, el cual requiere una visión general a partir de los fundamentos del evento y del contexto de la planificación. Las LMA identifican los aspectos que determinan la razón de ser de un evento, institución o entidad, es importante tomar en cuenta que ésta planificación es ideal para propósitos que superen los 10 años, ya que determinar la evolución progresiva de un plan, lleva tiempo.