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IMPORTANCIA DE LA BIODIVERSIDAD EN EL
DESARROLLO DE LA SOCIEDAD GUATEMALTECA
parte IV
4.4 Oligopolios, geopolítica y biodiversidad
Desde finales del siglo XVIII cuando se inicia la etapa de la
expansión de los países colonialistas, se dió importancia al
estudio de la riqueza natural de los países pobres, con lo cual
se logra tener prácticamente un inventario de la potencialidad
de las zonas tropicales del mundo. Las exploraciones de eminentes
científicos entre ellos: Carlos de Linneo, Alejandro Von
Humboldt y del mismo Vavilov, fueron utilizados por las grandes
potencias para afincar sus intereses en el llamado reparto del
mundo, situación que aún en la actualidad es practicada, sin
que los países que conforman los centros de orígen obtengan algún
beneficios. Las misiones "científicas" continúan con
sus exploraciones, llevando consigo "muestras" de los
materiales genéticos que posteriormente manipulan, patentan y
luego comercializan. El estudio de la Flora de Guatemala,
elaborado por Stanley et.al. (1946), fue financiado por
transnacionales interesadas en conocer ese potencial.
En 1971 el Banco Mundial crea el Consultative Group on
International Agriculture Researche (CGAIR), para apoyar
financieramente a los grandes centros internacionales de
investigación agrícola, como el CIMMYT (México), CIAT (Colombia),
IITA (Nigeria), IRRI (Filippinas), anteriormente apoyadas por las
fundaciones Rockefeller y Ford. En 1974, el CGAIR y la FAO
crearon el Consejo Internacional pra los Recursos Genéticos Botánicos
(IBPGR), con sede en Roma, cuyo objetivo declarado era asegurar
la base genética de los centros de investigación, considerando
que en un futuro cercano, la cuestión alimentaria será
politicamente estratégica en el predominio del sistema
internacional. En una carta de la administración del presidente
norteamericano Nixon en 1973, dirigida al directorio del IBPGR,
se plantea que "de tiempo en tiempo puede llegar a ser
necesario excluir a algunos países del derecho a tener libre
acceso a este material genético".(Rompczyk, 1992).
El aparecimiento de la ingeniería genética y la biotecnología,
los países industrializados han creado procedimientos para
patentar la vida, con lo cual los genes, plantas, animales y
microorganismos se han convertido en propiedad intelectual de
intereses privados, supuestamente para retribuir los costos de
las investigaciones, situación que para los países
subdesarrollados significa pagar altos costos por su propio
material biológico. Esto contrasta con la promoción que los países
industrializados hacen en torno a reconocer que los recursos genéticos
son patrimonio de la humanidad, y por lo tanto de libre acceso,
pero es claro que se refieren a los naturales y no a los
mejorados, situación que demuestra el por qué se sigue
saqueando la riqueza genética del trópico, pero se limita el
acceso a los productos de la manipulación de esos materiales,
tal el caso de las semillas para agricultura, las medicinas y
otros.
En 1993, en una reclamación sin precedente, la Agracetus
Company, una compañía biotecnológica americana, pretende una
amplia protección de patente sobre todas las variedades de algodón
obtenidas por ingeniería genética, independientemente de cómo
se han conseguido. Para ese mismo año, se encontraban pendientes
de aprobación 180 solicitudes de patentes sobre animales transgénicos
en los Estados Unidos. (FAO, 1993).
4.5 Contexto nacional y biodiversidad
Los problemas socioeconómicos y políticos por los que
atraviesan los países pobres no les permite elaborar y ejecutar
medidas tendientes a la protección de sus recursos biológicos.
Los recursos naturales de Guatemala se están destruyendo a un
ritmo acelerado sin que se puedan implementar acciones para
evitarlo. La pobreza, el analfabetismo, el desempleo, la
violencia, son algunos de los principales problemas que países
como Guatemala no han logrado resolver, y que menos aún se
esperan iniciativas que coadyuven al estudio, conservación y
mejora de los recursos bióticos locales. Por el contrario esa
problemática social no resuelta conduce a la reducción de áreas
boscosas para la agricultura de subsistencia o para la ganadería
de exportación, a un ritmo cercano a los 600 km2 al año, con lo
cual se pierden o dejan de aprovechar esos valiosos recursos.
El Gobierno de Guatemala ha desarrollado diversas políticas para
resolver diferentes problemas sociales. Sin embargo, la ejecución
de esas políticas han sido desastrosas para la conservación de
las recursos bióticos, por ejemplo la política crediticia
estatal se caracteriza por un lado por dar apoyo crediticio que
favorece la transformación de bosques naturales en áreas
agropecuarias y por el otro por no disponer de un programa
crediticio para apoyar actividades forestales.
En aspectos mas críticos como el reasentamiento de poblaciones
desarraigadas, por lo regular se realiza en zonas desocupadas,
las cuales son las tierras forestales del estado. La colonización
de estas áreas para la realización de actividades
agropecuarias, conlleva la sustitución de ecosistemas forestales
por ecosistemas agrícolas en suelos que, en su mayoría, son de
vocación forestal. El problema principal es la reubicación sin
el otorgamiento de instrumentos técnicos y financieros para usar
sosteniblemente los recursos.
En el fomento de las actividades agroeconómicas, Guatemala
produce todos los cultivos tradicionales de exportación de
Centroamérica: café algodón, carne, azúcar, banano. Guatemala
padece, también, todos los grandes problemas ambientales que
confronta la mayoría de los países del Sur: deforestación,
degradación de suelos, deterioro de las cuencas, abuso de
plaguicidas, aguas contaminadas, desaparición de la vida salvaje
y migración masiva de su población hacia los centros urbanos.
En Guatemala la agricultura "no tradicional" designa, técnicamente
a cualquiera de los cultivos que no forman parte de la pequeña
lista de exportaciones agrícolas que hasta 1980 constituyeron la
base de las ventas externas; no obstante muchas de las frutas y
vegetales consideradas "no tradicionales" vienen siendo
producidos desde hace varios decenios. El término hace
referencia a aquellos cultivos introducidos desde principios de
los años setenta como parte de un esfuerzo externo concertado,
para diversificar las exportaciones. Esta diversificación ha
llevado a expandir los cultivos de melón, arveja china, bróculi
y docenas más de otros vegetales, frutas, flores y tubérculos.
El breve ciclo agrícola que requieren los vegetales hace posible
repetirlo tres y cuatro veces al año. Mientras la tierra
cultivada con productos tradicionales permanecía generalmente en
barbecho durante tres o más meses, los no tradicionales demandan
un uso más intensivo del suelo, provocando una pérdida
acelerada de la materia orgánica y la fertilidad. Además,
aunque las exportaciones no tradicionales pretenden la
diversificación, en realidad disminuyen la diversidad biológica.
Un plantío de arveja china es mucho menos diverso, en términos
biológicos, que una parcela tradicional de milpa. Esta contiene
alrededor de 20 variedades de plantas que incluyen hierbas
medicinales, güicoy, frijol, chile, hierba mora, etc. así como
árboles para sombra y leña.
La pérdida de la biodiversidad tiene su máxima expresión en
los bosques donde está amenazado el mayor número de especies.
En los últimos 20 años se han otorgado alrededor de dos
millones de ha para actividades agropecuarias. De esas tierras el
71% han sido deforestadas para actividades agropecuarias, sin
tomar en cuenta la vocación de los suelos. Estos impactos se han
presentado esencialmente en el norte de los departamentos de Alta
Verapaz, Izabal, Quiché y Huehuetenango.
Adicionalmente a las actividades agrícolas, las actividades
industriales contribuyen a la degradación de los recursos bióticos,
por medio de las descargas de contaminantes a los ecosistemas.
Por ejemplo en la periferia de la ciudad capital existen 341 fábricas,
125 asentamientos y colonias, cuyos desechos llegan al lago,
resultando en una disminución del oxígeno disuelto y la muerte
de muchos organismos.
El Lago de Amatitlán recibe aproximadamente el 20% de las aguas
negras domésticas y de uso agroindustrial del área
metropolitana de la ciudad de Guatemala, que incluye los
municipios de Mixco, Villa Canales, Villa Nueva, Amatitlán y
Petapa, especialmente a través del río Villalobos. Contaminación
y destrucción de recursos naturales
Otra causa de la pérdida acelerada de la biodiversidad, son los
problemas ambientales que se originan por un proceso desordenado
de urbanización, la falta de planificación para el uso y
distribución de recursos y servicios y, por el bajo nivel
socioeconómico y educativo de los habitantes. Este es el caso
específico de la ciudad de Guatemala y de muchas otras ciudades
en países en desarrollo. Según estudios recientes, en la Región
Metropolitana existe solamente un 2% de bosque denso. Una de las
causas de esta deforestación es el consumo de leña, ya que el
27 % de la población y especialmente los pobladores de las áreas
marginales (59%) la utilizan para satisfacer sus necesidades
energéticas en la cocina. Este consumo está contribuyendo a
deforestar las áreas verdes y barrancos aledaños.
4.6 Iniciativas para la protección de la biodiversidad
La responsabilidad de la sociedad guatemalteca en la protección
de la biodiversidad es un compromiso con las generaciones futuras.
Sin embargo, la tarea de estudiar, proteger, renovar y aprovechar
la riqueza biótica del país, constituye un compromiso tanto
para el país como una preocupación para todo el mundo. Los
beneficiarios son las generaciones presentes y futuras de todas
las naciones ya que en todas producen beneficios éticos,
culturales, materiales y ambientales. Por lo tanto es una tarea
que incumbe a las poblaciones locales, como al país y a la
cooperación internacional.
En el primer plano, en el plano individual y de las poblaciones
locales, se considera el espacio donde la gente vive y trabaja,
es en donde se usan, se aprovechan y se abusa de los recursos bióticos.
Los individuos y las organizaciones comunales han demostrado a lo
largo de muchos siglos que mediante prácticas tradicionales ecológicamente
adaptadas han podido preservar y mejorar el potencial biótico
guatemalteco. Ejemplo de ello son los diversos recursos genéticos
presentes en el país.
En la agricultura no todo es negativo, aún cuando, la
modernización de la agricultura ocasionó la erosión genética
de la biodiversidad, la vulnerabilidad de los cultivos a los
insectos, la erosión y la contaminación de suelos, los
envenenamientos por agroquímicos, el crecimiento de conflictos
sociales entre el campo y la ciudad; se puede constatar el
nacimiento de la agricultura orgánica, la cual no se
circunscribe a una serie de técnicas y prácticas culturales. La
preparación del suelo y fertilización, la asociación de
cultivos, la convivencia entre plantas y animales, tienden a una
concepción de agricultura más equilibrada, más justa y humana
donde se respeta y utiliza la experiencia y sabiduria del
agricultor.
La agricultura orgánica se define como el sistema de producción
que integra aspectos agronómicos, económicos, ecológicos y
sociales. En ese sistema se utilizan insumos agrícolas naturales
que mantienen la diversidad vegetal, animal, así como la
fertilidad y salud del suelo, promueve la conservación de la
biota y que finalmente minimiza el impacto ambiental.
La agricultura orgánica es ya una realidad para varios grupos de
productores distribuidos a lo largo y ancho del país, quienes,
en los últimos años, han empezado a desarrollar en el mercado
nacional una oferta de productos alimenticios de buena calidad y
también han realizado las primeras incursiones en los mercados
internacionales.
Estos productores se han propuesto, la producción de alimentos
de buena calidad a través de técnicas no contaminantes para el
medio ambiente, haciendo un uso intensivo del flujo de energía
solar, del ciclaje de los nutrientes, la minimización de insumos
externos, manteniendo y aumentando la fertilidad de los suelos, y
manteniendo y aprovechando la biodiversidad y los recursos
locales los cuales son valorados, preservados, fomentados y
utilizados.
Tradicionalmente las comunidades rurales de Guatemala han
utilizado para su sobrevivencia gran cantidad de especies de
plantas y animales, para su alimentación, vestuario, medicinas,
ornatos y otros usos que han contribuido a su conservación, a
pesar de las acciones adversos contra esa práctica tanto de carácter
socio político como de la ciencia y la técnica. Uno de los
mecanismos para ello ha sido el mantenimiento de reservas
forestales para uso colectivo, denominadas bosques comunales. (Elías,
1992)
A nivel de país, en los últimos años se han hecho algunos
esfuerzos en la conservación de algunas áreas, sin embargo, aún
no se tiene desarrollada una política coherente de áreas
protegidas. El aspecto positivo, permite reconocer que el total
de áreas protegidas, se amplió en los últimos 4 años, período
en el que se han declarado legalmente alrededor de 2.24 millones
de ha y están por ser aprobadas otras 432,000 ha, sumando un
total de 2.67 millones de ha.
En el plano internacional se han establecido y suscrito una
amplia variedad de políticas, programas técnicos y acuerdos de
cooperación financiera para contribuir a la protección, estudio
y uso de la biodiversidad (Ver anexo).
5. IMPORTANCIA DE LA BIODIVERSIDAD PARA EL DESARROLLO DE LA
SOCIEDAD GUATEMALTECA
La biodiversidad y sus componentes tienen tanto un valor intrínseco,
así como valor ecológico, genético, social, económico, científico,
educativo, cultural, recreacional y estético, y constituyen el
fundamento del desarrollo sostenible. El valor intrínseco de la
biodiversidad implica el derecho de las plantas, los animales y
los microorganismos a existir independientemente del valor que el
ser humano les pueda asignar.
En el caso específico de la sociedad guatemalteca, la
biodiversidad es una fuente primordial para satisfacer las
necesidades materiales de la población. Las especies existentes
en el país, son fuentes de alimentos, muchas medicinas y
productos industriales.
Como fuentes de alimentos una amplia gama de especies silvestres
forman una parte principal de la dieta en el área rural, como
por ejemplo bledo (Amaranthus spp.), hierba mora o macuy (Solanum
spp.), ayotes (Cucurbita spp.), loroco (Fernaldia pandurata),
nabos (Brassica rapa), Quixtan (Solanus wendlandii), quilete (Cardamine
fulcrata), etc.
La importancia de la diversidad genética es evidente en la
agricultura, por generaciones, los agricultores han dependido de
esa diversidad genética en sus cultivos y en la ganadería para
mantener y mejorar la producción de alimentos bajo condiciones
muy variadas. Cada especie agrícola o pecuaria se ve sometida a
las presiones de la diversidad climática, el amplio rango de
tipos de suelos con variados niveles de fertilidad, la infinita
diversidad de poblaciones de organismos asociados a los
agroecosistemas y muchos más.
Tanto para la agricultura tradicional como la industrial, la
biodiversidad es un recurso crítico. En los sistemas
tradicionales de policultivos como el maíz, frijol y
cucurbitaceas, siempre se han sembrado juntas muchas variedades
con el fin de minimizar la probabilidad de fracaso en la cosecha.
Lejos de ser manifestaciones de atraso, como inicialmente se les
había señalado, estos sistemas han demostrado su eficiencia en
el aprovechamiento de la tierra, en la conservación y
mejoramiento de la biodiversidad y continuarán formando la
columna vertebral de la agricultura sostenible en Guatemala y en
muchos países no industrializados. La diversidad de flora, fauna
y microorganismos asociados a los cultivos es fuente de agentes
reguladores de otros organismos, como en el caso específico de
controles biológicos de algunos insectos, algunos ejemplos son
el virus de poliedrosis nuclear (VPN), B. thurigiensis, varias
especies de parasitoides: Trichogramma spp., Encarsia spp. etc.
Los productores de otros países recurren a integrar en sistemas
alternativos de producción, ya bien sean prácticas
desarrolladas en Guatemala, como algunas prácticas de
policultivos, o también la introducción de agentes de control
biológico para favorecer y hacer posible el desarrollo de
sistemas orgánicos agrícolas.
En la agricultura industrializada, el valor de la biodiversidad
se cuantifica fácilmente. El incremento de rendimientos se
atribuye a los aportes genéticos obtenidos de cultivares
criollos aprovechados en el mejoramiento genético de variedades
comerciales.
La diversidad biológica incrementa la estabilidad de los
ecosistemas, aplicaciones de lo anterior se encuentran
cotidianamente. Un bosque que tiene poca diversidad es mas
propenso a ser dañado por el fuego, o a permitir el incremento
de poblaciones de insectos o fitopatógenos hasta niveles que
ocasionan mucho daño. En el caso de los bosques puros de pino
colorado (Pinus rudis) de los Cuchumatanes, se concluyó que eran
mas sensibles al gorgojo del pino (Dendroctonus adjuntus) que
aquellos con mayor diversidad (Castañeda, 1980). Lo mismo ocurre
con los monocultivos que son mas frágiles que aquellos con mayor
diversidad, por lo cual se tornan dependientes a mayores
cantidades de insumos para su mantenimiento.
En otras actividades humanas la biodiversidad ha jugado un papel
importante como base material del desarrollo de la sociedad,
tanto en para uso medicinal, utilización de leña, extracción
de resinas, material para construcciones, artesanías uso de
animales de caza, etc.
El mundo depende de especies silvestres no solamente para
alimentación, sino también para la medicina moderna y la
farmacología modernas. Un cuarto de todas las recetas extendidas
en Estados Unidos contienen ingredientes activos extraídos de
plantas, y más de 3,000 antibióticos (incluídas la penicilina
y la tetraciclina) provienen de microorganismos. La medicina
depende en buena medida de la conservación de plantas y
microorganismos, y el futuro de la industria farmacéutica
depende también de la disponibilidad de materiales con un buen
potencial curativo que todavía no está totalmente investigado.
La dependencia de esos recursos significa también una
dependencia para países como Guatemala, ya que en muchas plantas
locales se pueden encontrar diferentes compuestos básicos.
Adicionalmente a la importancia en función de la industria
farmacéutica, otros beneficiarios de medicinas provenientes de
plantas son los pobladores de áreas rurales, quienes han
conservado y desarrollado conocimientos sobre diferentes especies
de plantas y animales. El respeto para las medicinas
tradicionales está creciendo en todo el mundo y hasta en las
modernas culturas se nota fácilmente el valor medicinal de la
diversidad biológica.
La biodiversidad se encuentra en relación con la diversidad
cultural. Los diferentes grupos étnicos en Guatemala han
mantenido una relación específica con su entorno y han sido a
su vez influidos por él. La utilización y simbolización de
ciertos animales y plantas se encuentra documentado con los mayas
en los diferentes períodos, por ejemplo, en el período clásico
utilizaron resinas de sus plantas nativas, como el copal (Protium
copal), para producir sustancias aromáticas en sus ceremonias
religiosas. De esa relación se determinaron valores culturales,
morales y religiosos, los cuales aún hoy en día se reflejan en
la concepción de la naturaleza que aún hoy en día mantienen.
Los recursos bióticos y los ecosistemas también proporcionan
una buena base para el desarrollo de la industria del turismo, la
que en los últimos años se ha convertido en un renglón económico
significativo.
La biodiversidad brinda servicios valiosos, como lo son la
amortiguación de efectos de contaminación, mantenimiento de la
fertilidad del suelo, regulación de los microclimas, purificación
de aguas, y otros más. De esto se deduce la importancia del
establecimiento del denominado "Cinturón Verde de la Ciudad
Capital". Este esfuerzo aún no se ha podido cristalizar
pero la necesidad no sólo para la capital sino para varias
cabeceras departamentales es incuestionable.
Los valores indirectos de la biodiversidad son más difíciles de
cuantificar pero son por lo menos igualmente importantes,
incluyendo las llamadas funciones o servicios de los ecosistemas.
La destrucción de los esteros costeros le cuesta al país
grandes cantidades de dinero perdidos en los rubros de pesca
comercial y deportiva. Aún más importantes es el "valor de
opción" incuantificable de la biodiversidad, que considera
los beneficios potenciales de las especies que puede obtener la
humanidad.
En el contexto de la globalización de la economía, la
biodiversidad del país constituye una ventaja comparativa, que
proporciona a la agricultura y a la industria los recursos genéticos
primarios y el entorno productivo propicio. La gran gama de
genes, especies y ecosistemas constituyen un recurso que puede
aprovecharse para satisfacer las exigencias actuales y las
futuras. Precisamente, uno de los mayores beneficios para la
sociedad guatemalteca radica en el aprovechamiento futuro del
potencial actualmente desconocido.
6. PERSPECTIVAS PARA EL DESARROLLO DE LA BIODIVERSIDAD EN
GUATEMALA
6.1 Biodiversidad y desarrollo sostenible
La riqueza biológica del país, entendida como la diversidad de
genes, especies y ecosistemas, constituye un valuarte para la
consolidación del desarrollo sostenible, que puede contribuir a
la solución de los grandes problemas nacionales, con beneficios
equitativos para todos los sectores de la sociedad, sin agotar la
capacidad de regeneración de los recursos naturales, de tal
manera que ésta y las futuras generaciones, puedan contar y
disponer de este patrimonio nacional.
6.2. La riqueza biológica como ventaja comparativa
La diversidad biológica de Guatemala, por tener genes, especies
y ecosistemas únicos, adquiere características especiales
respecto a otras naciones del mundo, no obstante lo pequeño de
su territorio. Esta es una situación estratégica que debe ser
aprovechada para mejorar su presencia en la economía mundial y
las relaciones internacionales; para lo cual es importante la
reorientación del modelo de desarrollo hacia el aprovechamiento
de este patrimonio y también el reconocimiento de la propiedad
biológica y la justa retribución de los beneficios que implica
la manipulación genética.
6.3 La biodiversidad como elemento de negociación:
Guatemala puede utilizar su riqueza biológica como elemento de
negociación a nivel internacional, tomando en cuenta que la
mayoría de las naciones del mundo aprovechan esa diversidad para
fines industriales, alimenticios, farmaceúticos y ornamentales.
El país debería tener el liderazgo regional en materia de
estudio y conservación de la biodiversidad a nivel mesoamericano.
6.4. La biodiversidad y seguridad nacional.
El patrimonio biológico del país es un elemento esencial en la
seguridad nacional si se considera esta como garantía que tiene
la sociedad presente y futura de contar con bienes y servicios
que le permitan alcanzar una vida digna. En ese sentido la
riqueza biológica debería garantizar la seguridad alimentaria,
la preservación del germoplasma vital, la integridad
territorial, la diversidad cultural y en general de un proceso
social que le permita a los habitantes el acceso a los beneficios
para su desarrollo. Una nación segura no es sólo una nación
fuerte sino también una que posee una población saludable y
educada, así como un medio ambiente sano y productivo.
6.5. Biodiversidad y capacidad científico tecnológica.
El país cuenta con un potencial natural en forma de laboratorios
in situ que deberían ser aprovechados para fortalecer el
desarrollo de los conocimientos en esta materia, así como contar
con el personal adecuado para su estudio, conservación y
utilización.
7. CONCLUSIONES
7.1. El desarrollo actual de la biodiversidad es el resultado de
proceso naturales, y desde el aparecimiento del hombre, también
es producto de las acciones sociales que se han traducido en la
conservación, destrucción, manipulación y utilización de los
genes, las especies y los ecosistemas. Sus connotaciones han
variado conforme se han sucedido las grandes transformaciones
sociales nacionales e internacionales.
7.2 La colonización española en Guatemala, y las posteriores
etapas históricas de la reforma liberal y la modernización de
la producción agrícola, causaron efectos drásticos sobre la
biodiversidad, al promover la introducción de nuevas especies,
la alteración de los ecosistemas, la homogenización de la
producción, la destrucción de la diversidad cultural, la
contaminación resultante de la excesiva utilización de insumos
externos, el desplazamiento de la cultura local y la concentración
de la riqueza y la desigualdad social.
7.3. El país tiene en la biodiversidad una fuente de riqueza que
no ha sido acertadamente aprovechada para que se constituya en la
base del desarrollo del país. Hasta la fecha no se han realizado
estudios tendientes a conocer el potencial que tiene la biota
para el desarrollo del país.
7.4. La estructura socioeconómica del país y los modelos de
desarrollo adoptados han privilegiado la acumulación de la
riqueza en una minoría de la población, a costa de la destrucción
de los ecosistemas y el incremento de la pobreza de la mayoría,
que a su vez no ha tenido mayores beneficios en la utilización
de los recursos naturales del país.
7.5. Los problemas estructurales que enfrenta la nación, entre
ellos la extrema pobreza y los conflictos sociales, contribuyen a
acelerar la destrucción de la biodiversidad, e impiden la adopción
de medidas tendientes a su preservación y utilización
sostenible.
7.6. La utilización de las tecnologías implementadas en los
procesos productivos, en general han tenido efectos perniciosos
sobre la vitalidad de los ecosistemas, principalmente las que se
emplean en la producción agrícola convencional, la industria y
el urbanismo.
7.7 Las políticas institucionales, principalmente las
relacionadas con el acceso a la tierra, el crédito, la
comercialización, y la prestación de servicios entre otras, se
han orientado a la promoción de actividades, que como la expansión
de la agricultura para la exportación, la concentración urbana
y el desarrollo industrial sin regulaciones, tienen efectos drásticos
sobre los sistemas sustentadores de vida y la diversidad biológica,
pues han contribuido a la reducción de los hábitats, la
contaminación y el desplazamiento de los cultivares nativos.
7.8. Gran parte del patrimonio biológico del país, ha logrado
preservarse hasta la actualidad, gracias a las iniciativas
locales, especialmente de las comunidades rurales, siendo este el
caso de los llamados cultivares nativos, alrededor de cuya
conservación se conjugan elementos de organización social,
conocimientos locales, cultura, tecnología tradicional y
estrategias económicas y sociales. Sin embargo, la contribución
local de muchas generaciones en desarrollo y conservación biológica,
no ha sido justamente recompensada, si se toma en cuenta que su
falta de acceso a los productos derivados de la biotecnología y
la ingeniería genética, especialmente las semillas mejoradas,
los medicamentos y los productos industriales.
7.9. Si bien es cierto que han existido esfuerzos nacionales e
internacionales tendientes a la preservación de la
biodiversidad, tales como la declaración de áreas protegidas,
los convenios internacionales, y la legislación vigente, los
mismos se consideran insuficientes para detener el deterioro y
potenciar su aprovechamiento, debido especialmente a la falta de
voluntad política y del soporte técnico y presupuestario para
su implementación.
7.10. La biodiversidad constituye un elemento estratégico para
la consolidación de la seguridad nacional, por cuanto puede
garantizar la alimentación, el germoplasma y los bienes y
servicios que en general necesita el país, situación que ha
sido escasamente valorada.
7.11. La desigualdad en las relaciones que a nivel internacional
tiene el país en materia económica, comercial, y política,
limita la implementación de acciones tendientes a consolidar el
potencial de la biodiversidad en el desarrollo. Esto constituye
la principal evidencia de un país biológica y culturalmente
rico, pero socialmente pobre.
8. RECOMENDACIONES:
8.1. La nación debe enfrentar los problemas de la desigualdad
social, la pobreza y la marginalidad, como requisito esencial en
los esfuerzos por alcanzar un desarrollo sostenible que aseguren
la satisfacción de las necesidades sociales y la uso adecuado de
los recursos naturales, incluida la biodiversidad. Mientras los
indicadores sociales no mejoren, es utópico pensar en la
perpetuación del patrimonio biológico nacional.
8.2. Todos los sectores del país deben trabajar en la formulación
de una Propuesta Nacional Sobre Biodiversidad, que incluya las
políticas, objetivos, estrategias y acciones que permitan
instrumentalizar la conservación y aprovechamiento adecuado de
la biodiversidad, dentro del contexto del desarrollo sostenible,
con equidad en la distribución de los costos y beneficios que
implica el desarrollo del país.
8.3. Debe fortalecerse la capacidad institucional en los niveles
decisores y logísticos para hacer efectivos los acuerdos
nacionales y convenios internacionales para el desarrollo de la
biodiversidad.
8.4. La capacidad científico - tecnológica debe ser
sustancialmente mejorada, especialmente en lo que se refiere a
los centros de enseñanza e investigación, los bancos genéticos,
las áreas protegidas, los conocimientos científicos, los
recursos humanos y la tecnología que garanticen la formulación
e implementación de propuestas viables sobre la biodiversidad,
aspecto que en la actualidad constituye una carencia a nivel
nacional.
8.5. El país debe optar por un modelo de desarrollo sostenible,
para lo cual se requiere de un amplio acuerdo nacional, la
reformulación de las políticas de estado que concuerden en el
fortalecimiento de los procesos democráticos, el crecimiento con
equidad, la seguridad nacional, la preservación del entorno y la
satisfacción de las necesidades sociales como requisito para
establecer y operativizar la propuesta nacional sobre
biodiversidad.
8.6. El aprovechamiento sostenible de los recursos naturales
constituye un aspecto fundamental en el desarrollo de la
biodiversidad, especialmente pos su importancia en la conservación
in situ, por lo que debe concretarse en el mejoramiento de la
productividad en la agricultura, el ordenamiento territorial, la
reformulación tecnológica en la industria, la ciudad y el
campo, la protección de los grandes ecosistemas y la adecuada
valorización económica, social y cultural de los recursos biológicos.
8.7. Se deben hacer esfuerzos por readecuar y compatibilizar los
procesos tecnológicos a la realidad social, cultural y natural
del país, de tal manera que se aproveche efectivamente el
potencial del patrimonio biológico nacional y los desechos
minimicen sus efectos sobre los ecosistemas.
8.8. Las instituciones responsables deben unificar y aumentar los
esfuerzos en cuanto al estudio de la situación, potencialidades,
y riesgos que entrañan a la biodiversidad, de tal manera que se
cuente con propuestas concretas para su desarrollo.
8.9. Reafirmar los derechos nacionales en la propiedad de la
biota local, mediante la reformulación de los acuerdos y
convenios internacionales y bilaterales, mejorando la capacidad
de negociación ante los organismos internacionales, de tal
manera que se puedan gestar recursos para la protección y
conservación de la biodiversidad, y el desarrollo social en
general.
8.10. Fortalecer la capacidad de las comunidades locales para el
manejo y conservación de la biodiversidad, reconociendo sus
derechos sobre el control y acceso a los recursos que les
pertenecen, el apoyo técnico y financiero, el rescate y
mejoramiento de los conocimientos locales, y el respeto a los
valores culturales y formas propias de organización, todo ello
para asegurar la conservación in situ, que por generaciones se
ha practicado a nivel de las comunidades rurales.
8.11. Mejorar los procesos educativos, que permitan popularizar
los conocimientos sobre la importancia de la biodiversidad a
todos los sectores de la población, de tal manera que se pueda
crear una conciencia nacional, que se concrete en un compromiso
colectivo para la conservación y uso sostenible de los recursos
biológicos.
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