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IMPORTANCIA DE LA BIODIVERSIDAD EN EL
DESARROLLO DE LA SOCIEDAD GUATEMALTECA
parte II
4. BIODIVERSIDAD Y DESARROLLO DE LA SOCIEDAD GUATEMALTECA
4.1 Los grandes períodos sociales y la biodiversidad
Los grandes períodos de la utilización y manejo de la
biodiversidad (3,000 años), pueden resumirse en los siguientes:
a) Del origen del hombre americano hasta la civilización maya; b)
Influencia de la conquista y colonización en la biodiversidad; c)
La independencia y el régimen liberal; d) El período de
modernización de la agricultura e) el período reciente: ajuste
estructural, globalización de las economías y el desarrollo de
la biodiversidad.
4.1.1 Del origen del hombre americano hasta la civilización maya
Cuando procedente del continente asiático el hombre entró por
el estrecho de Bering, desde hace aproximadamente 40,000 años en
diferentes oleadas migratorias, en búsqueda de caza mayor, trajo
consigo conocimientos esenciales: dominio del fuego, métodos de
cacería, construcción y uso de algunas herramientas y
desarrollo del lenguaje.
La ocupación de Mesoamérica se inició hace unos 20,000 años y
gradualmente las primeras agrupaciones iniciaron su desarrollo
con su adaptación a la naturaleza, mediante actividades nómadas
de recolección, pesca y caza, que en general han sido
consideradas como de bajo impacto ambiental, pero que constituyen
el mecanismo de identificación, conocimiento y valoración de
los espacios, recursos bióticos y abióticos disponibles.
Posteriormente con la agricultura se inició la producción
artificial de alimentos con una gran diversidad de plantas y
animales utilizadas, llegando luego a constituir zonas
especializadas en la producción de determinadas especies,
alrededor de las cuales llegaron a establecer todo un sistema
social que en algunos casos fué el centro alrededor del cual se
desarrollaron las grandes culturas, por ejemplo la denominada
Cultura de la Papa (los Incas), la Cultura de Maíz (los Mayas),
la Cultura del Búfalo (Tribus norteamericanas) y la Cultura de
la Yuca (Colombia).
Para el caso mesoamericano, los mayas alcanzaron un grado de
conocimiento de la naturaleza, sus ecosistemas, especies y la
diversidad de las mismas, que lograron utilizar para ordenar la
ocupación del espacio y la producción.
Las primeras agrupaciones humanas encontraron un paisaje tal como
lo formaron las fuerzas de la naturaleza; la biodiversidad que
encontraron eran el producto de un largo proceso evolutivo y
sirvieron de base para su vida; las fueron conociendo y en ésa
medida las usaron y transformaron, domesticando a muchas de ellas.
Asimismo, se inició gradualmente una modificación del paisaje y
la diversidad biológica principalmente por la influencia humana.
Los protomayas (grupos precursores de los mayas) progresivamente
ocuparon y modificaron áreas, especialmente del norte del Petén.
La sedenterización se dio conforme la domesticación y
desarrollo del cultivo de diferentes plantas que encontraron en
esta región, tales como el maíz, frijoles, ayotes (cucurbitáceas)
y chiles, en sitios cercanos a fuentes de agua especialmente
lagunas.
Los hallazgos arqueológicos de la última década en el norte de
Petén testifican que en Nakbé, Güiro, El Mirador y Tintal, en
orden de antigüedad, se erigieron construcciones mas grandes de
las que se habia pensado, casi ochocientos años antes del auge
de Tikal y Uaxactún. Se ha formulado la hipotésis y algunas
evidencias que la apoyan, que las primeras agrupaciones mayas en
Petén y Yucatán se asentaron alrededor de sistemas lacustres
relativamente maduros, sistemas que poco a poco fueron invadidos
por vegetación a consecuencia del arrastre de sedimentos de los
alrededores que fueron deforestados y cultivados y de la
eutroficación, que en conjunto aceleró la sucesión ecológica.
Dichos procesos, naturales y sociales, ocasionaron la gradual
reducción, contaminación y desaparición de las lagunas
conforme la población humana creció y tuvo mas conocimientos y
herramientas para la transformación de su medio natural.
A partir de entonces es factible considerar que las agrupaciones
se beneficiaron con la diversidad biológica encontrada en los
bosques y en los sistemas lacustres. Sinteticamente, como base
material utilizaron la biodiversidad de la siguiente forma: a)
Para alimentación: maiz, frijoles (frijol común y piloy),
bledo, tomate cereza, diversidad de chiles, ayotes, pepitoria y
chilacayotes, camote, algodón, venado, pavos, tepecuintles,
tortugas, iguanas, peces, reptiles, insectos, caracol, crustáceos,
aves, etc. b) Para procesos religiosos, el copal (Protium copal,
Bursera excelsa y resinas de pinos), el tabaco y algunos alucinógenos;
c) Para las artesanías y códices, los diferentes tulares y
palmas, agaves y amates; d) Frutales, como zapotes, chicos,
anonas, etc. También fueron utilizados algunos arboles de
alimento, como el ramón. Como base para formar su cosmovisión
utilizaron varias plantas y animales, como jaguares, culebras,
lagartos, tortugas, aves, ceiba, palo de pito, etc. A continuación
se relatan diversos pasajes.
En su concepción sobre la creación usaron plantas y animales
que observaron y dedujeron que tenían relación con eventos
importantes de su vida, tales como lagartos, lirio acuático,
culebras, distintas aves, jaguar, venados, árboles. Creian que
el universo estaba formado por tres grandes planos horizontales:
el cielo, la tierra y el inframundo. En el cielo, dividido en
varios estratos o niveles, residen los astros que son dioses como
la luna, el sol y venus; el espacio celeste lo personifica Itzamná,
el dios supremo, que se representa de varias maneras, entre
ellas, como una criatura formada por partes de lagarto. La tierra
es una plancha plana que flota sobre el agua; pero también se
concibe como un gran cocodrilo o lagarto, en cuyo dorso crece la
vegetación. El inframundo, a su vez, está dividido en tres
estratos que son subdivididos en cuatro sectores horizontales
coincidentes con los puntos cardinales, en cada uno de los cuales
se levanta la ceiba, árbol sagrado, y en el centro está la gran
madre ceiba, cuyas ramas entran al cielo y sus raíces al
inframundo; la ceiba es el eje del mundo.
La iconografía de la creación está presente en diversos
monumentos del período clásico, entre ellas la estela 1 (de la
creación) de Cobá, la estela C de Quiriguá, panel de la cruz
de Palenque y algunas estelas y vasos de Tikal. La estela C de
Quiriguá, presenta en el primer glifo la edad del universo
contemporáneo y una frase que significa "Hágase así";
el segundo glifo enseña una tortuga asociada con el Dios del maíz,
sugiriendo que el principal evento de la creación fue el
aparecimiento de la caparazón de una tortuga. Otro glifo
representa la unidad de las tres grandes piedras de la Creación,
que constituyen los prototipos simbólicos de las piedras usadas
por los mayas para cocinar y establecer el centro de la casa. Las
tres piedras de la creación son las siguientes: la piedra del
trono del jaguar, la piedra del trono de la culebra, que define
la partición de la tierra, y la piedra del trono del lirio acuático,
la cual fue colocada por Itzamná.
En relación a su génesis con sistemas lacustres y la
biodiversidad se encuentra en la creación del hombre de palo de
pito y la mujer de cibaque, que desapareció porque no adoraban a
sus creadores. Nótese que el cibaque es lo que denominamos tul,
planta ciperácea muy abundante en los sistemas lacustres del Petén
y precisamente de ahí se deriva el nombre de cibal, con el que
denominan los actuales pobladores a las aguadas con mucha
vegetación de cibaque.
En el museo de Tikal hay varias evidencias arquelógicas de
interrelaciones con sistemas lacustres y así con la
biodiversidad. La vasija 1, del clásico temprano (250-600 D.C.),
tiene una tapadera con cuerpo de tortuga y pico de garza. Así
mismo hay un plato del clásico tardío (600-850 D.C.) con figura
de pescado grande, al que alegóricamente le colocan alas y una
garza atrapando un pez, según una vasija de alfarería (800 D.C).
Impresionantes son los tallados hechos en hueso encontrados en la
tumba del gobernante A (entierro 116), de 700 años D.C., donde
se representa a un grupo navegando en canoa, que lleva al dios
del maíz; los remeros tienen forma de jaguar y le acompañan
otros personajes con forma de animales. Cerca del templo mas
grande de la plaza de Sotz, hay una estela con grabados de aves
acuáticas. Precisamente cerca de El Sotz hay un complejo de
cuevas donde habitan varias decenas de miles de murciélagos que
debieron ser importantes en la cosmovisión de la clase dirigente
que ahí vivía.
La creación final del hombre según el Popol Vuh, muestra la
participación de la diversidad biológica, incluso de variedades
de maíz para formar y darle fuerza al hombre, cuando los
progenitores Tepeu y Gucumatz encuentran Paxil y Cayalá: "Cuatro
animales les manifestaron la existencia de las mazorcas de maíz
blanco y de maíz amarillo. Estos animales fueron Yak el gato de
monte; Utiw, el coyote; Quel, la cotorra y Joj, el cuervo. En
Paxil y Cayalá hallaron el maíz, mucho maíz blanco y amarillo.
Incontables eran las anonas, los jocotes, los zapotes, los nances
y matasanos. Todo estaba lleno de miel, pataxte y cacao. La
abuela Ixmucané tomó del maíz blanco y del maíz amarillo e
hizo nueve bebidas que entraron de comida de la que salió la
carne y la gordura del hombre, y de esta misma comida fueron
hechos sus brazos y sus pies. De maíz formaron los señores
Tepeu y K'ukumatz a nuestros primeros padres y madres" (Popol
Wuj, 1986).
Las agrupaciones del postclásico, en el altiplano de Guatemala,
relacionaron la diversidad de la vida. La ocupación del Lago
Atitlán por kakchiqueles y tzutujiles, tratando de convivir armónicamente,
obligó a los dirigentes o "principales" a hacer
esfuerzos para regular el uso de los recursos lacustres. Así,
convinieron que los recursos del lago (frutas, patos, cangrejos,
pescados y tul) serían equitativos para cada tribu. Los miembros
de cada comunidad podían obtener lo necesario de él, media vez
pagaran a los gobernantes el tributo correspondiente. La división
del lago es relatada así: "Cuando aquéllos (cakchiqueles)
bajaron a la orilla del agua y se detuvieron allí, les dijeron a
los descendientes de los atziquinahay (tzutujiles): Acaba de
agitarse la superficie de nuestra laguna, nuestro mar. ¡oh
hermano nuestro! Que sea para ti la mitad del lago y para ti una
parte de sus frutas, los patos, los cangrejos, los pescados, les
dijeron. Y después de consultar entre sí, contestaron: 'Está
bien, hermano, la mitad de la laguna es tuya, tuya será la mitad
de los frutos, los patos, cangrejos y pescados, la mitad de las
espadañas (tul) y las cañas verdes. Y así también juntará la
gente todo lo que mate entre las espadañas" (Memorial de
Sololá, 1980:65).
El conocimiento que los mayas hicieron de la naturaleza y sus
interrelaciones se muestra en el relato según el cual, la abuela
Ixmucané urgentemente envía un mensaje a Junapú e Ixbalanqué
a través de un piojo; éste se cansa y encuentra a Tamazul el
sapo quien se lo traga y continúa llevando el mensaje; después
a éste lo encuentra Zaquicaz la culebra, quién viéndolo
cansado se lo traga y "desde entonces la culebra tiene los
sapos por comida y sustento"; ya cansada la culebra es
encontrada por Wac el gavilán, quien se la traga y llega rápidamente
donde estaban los muchachos y desde entonces "estos pájaros
tiene por alimento las culebras que se deslizan en el campo".
Y luego cada animal vomitó al que llevaba, hasta que el piojo dió
el mensaje. ¿No es éste un bello ejemplo de cadena alimenticia
que, quitándole el mito, responde a una realidad de la
biodiversidad que ellos observaban?.
Los Mayas alcanzaron una grado de conocimiento de la naturaleza,
sus ecosistemas, especies y la diversidad de las mismas, que
lograron utilizar para ordenar la ocupación del espacio y la
producción, tal el caso de los tintes utilizados en las labores
textiles y que aún en este siglo se siguen utilizando, según se
aprecia en el siguiente cuadro.
Cuadro 1. Especies de donde se obtenían los principales tintes
utilizados por las poblaciones nativas en el occidente de
Guatemala.
Error! Bookmark not defined.Color Nombre común Nombre técnico
Negro o azul oscuro Palo de tinte Haematoxylum campechianum
Azul Claro Añil
Sacatinta Indigófera tectitonia
Jacobina spicigera
Rojo Cochinilla o grana
(Nopal)
(Nopalea coccinellifera)
Amarillo Palo Amarillo Chorophora tinctoria
Púrpura Brasil Hamatoxylum brasiletto
Verde Campeche y Palo amarillo Haematoxylum campechianum,
Chorophora tinctoria
Café Aliso Alnus sp.
Fuente: Webster Mcbryde F. 1969, Goegrafía Cultural e Histórica
del Suroeste de Guatemala. Editorial Pineda Ibarra. Tomo I. 248 p.
Según Vitale (1986), las grandes ciudades precolombinas pueden
considerarse como ecosistemas con autarquía energética, por
cuanto conformaban una unidad indisoluble con el campo que les
permitía autoabastecerse sin necesidad de importar alimentos
como lo hacen las ciudades modernas. Sin embargo otros autores
han demostrado que la técnica agrícola basada en el sistema de
tumba y quema, provocó la deforestación, la pérdida de la
biodiversidad y el agotamiento de la base natural de amplias áreas,
situación que ha sido utilizada como argumento para explicar el
colapso de la cultura Maya. (Cabrera, 1995)
Otra característica de finales de la época Maya fue el dinámico
proceso de situaciones que dieron lugar a la diferenciación
cultural, lo que entre otros aspectos se expresa en la diversidad
linguística.