Poemas de José Repiso Moyano

 

 

el patio de mi casa


CON LA EDICIÓN DE LA PRIMAVERA AUSTRAL 2003, COMIENZA EL CONTEO DEL QUINTO AÑO DE WEMILERE. PARA LA OCASIÓN SE SUMA, DESDE MÁLAGA, OSWALDO ROSES, SEUDÓNIMO LITERARIO DE JOSÉ REPISO MOYANO (http://www.lexia.com.ar/ROSES.htm).

EL NUEVO PATIERO,  TIENE PUBLICADOS LOS LIBROS CANTOS DE SANGRE (EDICIONES RONDAS, BARCELONA, 1984) Y LA MUERTE MÁS DIFÍCIL (EDICIONES TORRE TAVIRA, CÁDIZ, 1994).

HA COLABORADO CON POEMAS, ENSAYOS Y ARTÍCULOS EN VARIAS REVISTAS, ENTRE ELLAS, CASA DE LAS AMÉRICAS (CUBA), TURIA, BARCAROLA (ESPAÑA) Y LA PALABRA Y EL HOMBRE (MÉXICO).

 

En la actualización de Wemilere, en febrero 2006, saludamos que Roses haya ganado el XIX Certamen de poesía “Villa de Monesterio” (2005), convocado por la Universidad Popular de esta localidad.


 

Una desolación     ¿Cuánto?     Ya llega     La trampa de los dioses

    Canción       Melancolía dorada

 

 

CANCIÓN

 

Caminito de la luna

me adelantaba un recuerdo;

lloro si lo digo triste,

muero si, solo, lo pienso.

 

Al atardecer del aire

las aves se hacían sueño;

lloro si el alma lo dice,

muero si lo llora el cielo.

 

Y pobrecica la cara

de esa rosa que la beso

mientras la aurora canta,

mientras ya canto y ya cuento.

 

 

MELACOLÍA DORADA

 

Melancolía dorada,

irás ¿a qué corazón?

Presta, la noche pasada

elegiste con razón.

 

Uno, sí, dentro está viejo

de lo que la vida lleva

-y lo expresará el espejo-

girando de nueva en nueva.

 

Hacia el crepúsculo guardo

cinco sonrisas de miel

que al insomnio hurtará el dardo

de su agria tristeza fiel.

 

 

UNA DESOLACIÓN

Una desolación sin fin me tala
por más que luche -ávida en el pecho-
y así lo que merezco por derecho,
todo lo que me sirve se desala.

Una desolación a negra gala
que asuma la alegría al frío acecho
y me lleva al desvelo, trecho a trecho,
de agria perdición que me recala.

Y por mucho luchar, sigue maldito
el don de la traición y de la nada,
¡y por mucho llorar al infinito!

Una desolación de firme embargo
desechando la vida desangrada
y deja el corazón el más amargo.


¿CUÁNTO?

¿Cuánto, como una voz desconsolada,
me ignorará la puerta de la Tierra?
¿Cuánto, entre cansancio y cruz que asierra,
me ignorará la suavidad gritada?

Porque se extiende la inquietud que araña
y se tira un clavel desde su nube.
Porque muere la lágrima y no sube
muda de amor en esperanza extraña.

No me oscurezcan más la llama ciega
por el milagro que soñé en desvelo.
No me engañe la sangre que no ruega

o el sino que no anticipó el consuelo.
No me destroce ¡más! el ávido hielo
la belleza que tanto bien trasiega.
          

 

YA LLEGA
     
Ya llega el día que estalla
a la velocidad de la luz.

Y ya llega la muerte
en tanto que no la conozco:
morirse recién cansado, recién soportado,
recién nacido a la fuerza.

Acaso sería mejor
una gran piedra, una gran patria pétrea
para tirarla en la cara del crimen de rata.

Porque es inútil que me sienta
tantas lágrimas de tiempo,
tanta soledad tozuda
en el enésimo olvido.

Porque es inútil llamar a la vida húmeda
sin el grito diario.



   
LA TRAMPA DE LOS DIOSES
   
           "la flor venenosa llamada esperanza"
                               Jon MIRANDE


lóbrego sueño sueño de azufre
gramíneo sueño a días
haraposo sueño en rugidos de sangre

o este dolor inservible
con kilómetros de silencio
y dibujos hambrientos de verdad
en los tristes ruidos

tan tristes y secos ruidos
durante la prisa vertical del mundo
   
       

 

© De todos los poemas de esta página, JOSÉ REPISO MOYANO.      

 

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