SITUACIÓN ACTUAL DE NICARAGUA

SITUACIÓN ACTUAL DE NICARAGUA

 

Según los últimos sondeos, a finales del 2001, la población de Nicaragua ha superado los 5,2 millones de habitantes, con un índice de crecimiento medio anual del 2,2%. Nicaragua es un país de población joven: el 72% de sus habitantes tienen menos de 30 años, y un 42% están por debajo de 15 años.

En los índices de desarrollo humano (IDH: este índice mide el grado de desarrollo de un país en relación con tres factores: esperanza de vida, acceso a la educación y capacidad real del poder adquisitivo) del programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Nicaragua ha pasado a ocupar el lugar ciento dieciséis en 2000. El paro alcanza oficialmente al 25% de la población, pero la infrautilización de la fuerza de trabajo es superior al 50%. Entre 1991 y 1999, la reducción del poder adquisitivo de los asalariados fue del 52,08%.  El 30% de las personas mueren antes de alcanzar la edad de entrada al trabajo. El Banco Mundial estima en un 74,8% el total del número de los hogares pobres.

La situación de pobreza del país es peor si a todo esto se le suma la migración constante del campo a la ciudad, asociada a las pocas oportunidades que existen en el área rural, la baja disponibilidad de los servicios básicos y la alta tendencia de la violencia. Este fenómeno ha originado que surjan aproximadamente 300 asentamientos precarios en la década de los noventa, la mayoría de ellos ubicados en Managua. Este panorama de pobreza en el que vive la mayor parte de población nicaragüense, trae consigo otras problemáticas de igual trascendencia; tanto en el ámbito rural como en el urbano es importante la inseguridad ciudadana, altos índices de delincuencia, desempleo, violencia a todo nivel, pero muy de moda la violencia de pandillas.

La aplicación de las medidas de ajuste en los años recientes ha tenido como consecuencia una sensible reducción de la inversión social, que se expresa en el deterioro de los servicios básicos de la población y en el aumento de
la pobreza. La mala situación económica del país se ve reflejada en la sanidad pública, que carece de infraestructura, equipamientos medicación y personal cualificado, siendo insuficiente para satisfacer las necesidades de la población.

Nicaragua es uno de los países centroamericanos con mayor tasa  de analfabetismo.. En el campo de la educación, según los últimos sondeos, uno de cada cinco nicaragüenses adultos carece de conocimientos básicos de lectura y escritura. Las últimas estadísticas del gobierno indican que sólo el 31% de los niños completan los estudios primarios, y en el 2000, acudían a clase menos de la tercera parte de los alumnos de secundaria y estudios superiores.

A todas estas duras condiciones expuestas hay que añadir el gran índice de familias desestructuradas que hay en Nicaragua con la repercusión que supone para el niño y el adolescente.

Su actual presidente, Enrique Bolaños,  incorporado a la presidencia en enero de 2002, recoge un país endeudado y empobrecido; los abusos de poder, la corrupción, la falta de criterios honestos y claros de gobiernos anteriores, unido a causas de otro carácter a llevado a este pueblo a encontrarse en las circunstancias que está.

Los desastres naturales: terremotos, maremotos, erupciones volcánicas...las guerras y guerrillas, gobiernos corruptos y el reparto injusto de bienes han hecho y siguen haciendo de este país uno de los más pobres de América Latina.

 

 

 

REPARTO SCHICK : CENTRO ESCOLAR ENRIQUE DE OSSÓ

               

                El Reparto Schick pertenece al distrito 5 de la cuidad de Managua, tiene aproximadamente de 30 a 35 años de vida desde que René Schick cediera los terrenos a sus pobladores. Consta de cuatro etapas no muy diferenciadas entre ellas. La procedencia de la gente que fundó en barrio según cada etapa es distinta, solo tienen en común haber vivido en otros sitios de Managua. En la actualidad la población estimada es de unos 36.366 habitantes.

                Posterior a la creación del barrio se dio la gestión de recursos básicos, al mismo tiempo se fue gestando otro proyecto alrededor de la educación, en el que hubo una activa participación de las hermanas teresianas, fundadoras del primer centro educativo del barrio.

                Actualmente el reparto Schick está constituido por una cantidad de barrios aledaños, que han ido creciendo de manera desordenada a lo largo y ancho de esta zona, debido a los flujos migratorios del campo a la ciudad.

                En el interior del reparto sólo las vías que sirven a las rutas de autobuses y las calles principales se encuentran adoquinadas o asfaltadas, el resto de las calles están sin revestir. Los barrios alrededor del reparto no tienen una infraestructura vial ordenada, son calles de tierra y bastante accidentadas, lo que presenta grandes problemas en la temporada de lluvias.

                Cuando se fundó el barrio las primeras casas fueron construidas de madera y zinc, posteriormente se ha ido mejorando la calidad de los materiales, aunque en muchas casas la gente a penas a conseguido modificar las paredes de madera. En la cuarta etapa la vivienda es bastante heterogénea y muchas de éstas se encuentran prácticamente deterioradas.

                La mayor problemática de los servicios básicos sociales es el incremento de los precios por el servicio, principalmente de agua y luz, debido a las medidas tomadas por las instituciones a raíz de las políticas de ajuste exigidas por el Gobierno. El agua potable es uno de los servicios públicos mejor distribuidos; pero aun existen problemas en los asentamientos donde la gente acarrea agua desde los otros barrios. No hay alcantarillado. Es grande la cantidad de familias que se benefician del fluido eléctrico de manera ilegal, principalmente en aquellos lugares donde no existen instalaciones oficiales. En todo el barrio hay servicio de teléfono aunque no hay muchos abonados.

Sólo existen dos canchas de baloncesto que se encuentran en completo deterioro no habiendo ninguna otra zona recreativa.

Es grande la cantidad de familias que dependen de la atención médica que se ofrece en tan solo un Centro de Salud en el que escasean los recursos materiales y humanos así como medicamentos. En la tercera etapa se encuentra el dispensario de las hermanas teresianas en el que se ofrece consulta médica y medicinas a bajos costos.

Las condiciones físicas de los centros de Educación pública se pueden calificar como regulares. Los centros como el fundado por las hermanas teresianas " Centro escolar Enrique de Ossó" permite que, gran parte de la comunidad tenga acceso a una mejor educación a bajos costos o a través de un sistema de becas que favorece a un alto porcentaje de niños y jóvenes.

La gente del barrio vive del pequeño comercio, pequeños restaurantes, venta ambulante…y de otras actividades laborales como albañilería, servicio doméstico, choferes y mecánicos.

Uno de los mayores problemas del Reparto Schick, como en otros barrios de Managua, son los "pandilleros". Las nuevas generaciones de pandilleros suponen un incremento de la violencia, siendo la pandilla el modo de canalizar la agresividad y el descontento. La policía es considerada como el enemigo. La cantidad de armas dispersas tras la guerra  pone a disposición de las pandillas medios con los que recrudecer la violencia. El uso de armas AK-47, granadas, machetes, cuchillos, bombas lacrimógenas, y pistolas son muy corrientes entre las pandillas. Podemos encontrarnos con pandillas como "los Comemuertos", "los Búfalos", " Cholos", "Bloqueros", "Perros"…  Hay una pandilla por sector, etapa o incluso calle, dependiendo de las dimensiones territoriales.

La delincuencia juvenil ha crecido al mismo tiempo que el consumo de drogas se ha introducido entre los jóvenes y la relación con la policía se ha deteriorado. Las drogas han pasado ha ser el móvil fundamental de los robos y un componente estrechamente elevado a la vida del pandillero. La droga es eje de complicidad grupal y mitiga las mismas frustraciones que conducen a la vida de pandillero. La represión policial subraya el rechazo social. El pandillero suele provenir de familias desestructuradas, cuyas relaciones con los padres son malas, reciben malos tratos y que normalmente abandona los estudios en primaria. Por todo esto es necesario elevar el nivel educativo y facilitar el acceso a la educación.