La lipidosis hepática felina
El diagnóstico precoz y los cuidados nutricionales y médicos son factores clave
para proporcionar un tratamiento eficaz.
La lipidosis hepática felina , también denominada enfermedad del hígado graso ,
es uno de los trastornos hepáticos más comunes entre los gatos.Se trata de una
enfermedad grave que puede ser mortal.El diagnóstico rápido y precoz del
problema , junto con una asistencia médica y un complemento nutricional buenos ,
puede mejorar considerablemente las probabilidades de supervivencia.
La lipidosis hepática se da cuando la acumulación de una gran cantidad de grasa
en el hígado obstaculiza el funcionamiento normal de este órgano.En algunas
ocasiones , este problema se produce junto con alguna otra enfermedad , como la
diabetes , el hipertiroidismo , la enfermedad inflamatoria del colon o la
pancreatitis.Este tipo de lipidosis hepática recibe el nombre de secundaria.Sin
embargo , en aproximadamente el 50% de los casos de lipidosis hepática no es
posible determinar la causa.En tal caso , la enfermedad se considera
"idiopática".Ambos tipos de lipidosis hepática pueden ser mortales si no se
tratan.
Los gatos senior y obesos tienen mayor riesgo de padecer lipidosis hepática pues
a menudo ya presentan cierta acumulación de grasa en el hígado.Sin embargo ,
incluso gatos que por lo demás se consideran saludables y no son obesos pueden
padecer lipidosis hepática.Esta enfermedad puede aparecer cuando un factor
estresante haya detenido completamente o reducido considerablemente la ingesta
de alimentos del gato durante más de una semana.También puede darse en gatos
obesos cuando empiezan una dieta con restricción de calorías y proteínas o
cuando han perdido peso con rapidez.
Síntomas de alerta y tratamientos adecuados
Los síntomas de la lipidosis hepática son anorexia ( incapacidad de ingerir
alimentos ) , pérdida de peso , ictericia y vómitos.Los gatos que padecen
lipidosis hepática pueden sufrir depresión y letargo.Dado que estos síntomas son
también indicativos de algunas otras enfermedades y trastornos , es importante
que un veterinario examine al gato si se cree que puede tratarse de lipidosis
hepática.El diagnóstico de esta enfermedad sólo puede realizarse correctamente
por medio de una biopsia de hígado o análisis de sangre que debe llevar a cabo
un veterinario.Con un tratamiento inmediato de choque , la tasa de recuperación
puede alcanzar el 95% en los gatos que sobreviven las primeras 48 horas de
tratamiento.
La parte más importante del tratamiento es proporcionar una nutrición adecuada
para el gato.Dado que la mayoría de los gatos con lipidosis hepática tiene poco
o ningún apetito , suele ser necesaria la utilización de una sonda.Normalmente ,
suele seleccionarse un alimento con alto contenido de proteínas y calorías para
la alimentación por sonda , ya que así se reduce el volumen total de alimento
que debe suministrarse , pero se siguen satisfaciendo los requisitos de energía
y de nutrientes del gato.La alimentación por sonda en estos casos puede ser
necesaria por un período de seis a ocho semanas y probablemente el gato requiera
un complemento nutricional extra durante meses. Por lo general , las lesiones
causadas en el hígado son reversibles y los gatos no suelen padecer lipidosis
hepática más de una vez.
El riesgo de padecer lipidosis hepática puede reducirse considerablemente si se
garantiza que los gatos mantienen un peso y estado corporal saludables.Los gatos
que deban seguir un programa de reducción de peso deberán hacerlo con la
asistencia veterinaria adecuada.Además , preparar un plan de reducción de peso
para un gato obeso debe hacerse con cuidado.Si se reduce en gran medida la
ingesta de alimentos , calorías o proteínas , o si el gato obeso se niega a
comer el alimento utilizado , puede desarrollarse la lipidosis hepática.
Siempre que el gato obeso pierda el apetito o rechace comer durante unos días ,
es posible que se produzca la lipidosis hepática.La atención veterinaria
inmediata aumentará en gran medida las posibilidades de que el gato se recupere
si realmente se trata de un caso de lipidosis hepática.Si la anorexia se debe ,
en cambio , a otro problema , el veterinario puede diagnosticar y corregir este
problema antes de que aparezca la lipidosis hepática.
Aunque la lipidosis hepática es un trastorno que puede ser mortal , normalmente
puede tratarse con excelentes resultados.La clave está en la detección y
diagnóstico precoces , así como en la asistencia médica y complemento
nutricional adecuados.Ayudar a los gatos a mantener un estado corporal saludable
y prestar la debida atención a la ingesta de alimentos y a los cambios en el
peso corporal son medidas que los dueños pueden tomar para reducir el riesgo de
que los gatos sufran este trastorno del hígado.
Texto de cita:
La lipidosis hepática se da cuando la acumulación de una gran cantidad de grasa
en el hígado obstaculiza el funcionamiento normal de este órgano.Los gatos
senior y obesos tienen mayor riesgo de padecer lipidosis hepática pues a menudo
ya presentan cierta acumulación de grasa en el hígado.
Artículo elaborado por: Dra. Donna Waltz