FORTIFICACIONES DE LA FONT D'EN CARRÒS
CASTILLO DEL REBOLLET
MURALLAS
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En el término municipal de LA FONT
D'EN CARRÒS (3.500 hbts.) hay evidencias notables de
asentamientos humanos de la cultura ibérica y de la época romana
altoimperial, aunque el origen de la actual población es una alquería
musulmana que, junto con otras muchas de esta zona, la mayoría hoy
desaparecidas, dependían de la jurisdicción del Castillo del Rebollet, y
por lo tanto su historia estuvo vinculada a la de esta fortaleza. Su
topónimo parece provenir de la fuente que aún hoy mana en la plaza del
pueblo, y del apellido de su primer señor feudal. Poco después de la conquista de la ciudad de València, y en el curso de una de las correrías que los caballeros aragoneses hacían en estas tierras aún ocupadas por los musulmanes, el noble Pere Ximénez Carròs (o Carròç) conquistó el Castillo del Rebollet en 1239. Al año siguiente Jaime I le concedió el señorío de estas tierras como agradecimiento por sus servicios. El título fue posteriormente elevado a baronía, y fue comprado en 1383 por Ramón de Riusech, de la familia Centelles, quedando así agregado a Oliva. A esta familia perteneció hasta que por matrimonio de Magdalena Centelles, última descendiente de la estirpe, con Carlos de Borja se incorporó al ducado de Gandia. Finalmente, en 1771 pasó al ducado de Osuna hasta la abolición de los señoríos. La Font d'En Carròs debió ser una población de cierta importancia hasta los comienzos de la Edad Moderna, y su valor estratégico queda demostrado por haber sido repoblada con cristianos en fecha tan temprana como 1368, aunque la población musulmana se mantuvo hasta su expulsión en 1609, lo que unido al terremoto que asoló la zona en 1598 provocó su declive demográfico, del que tardaría en recuperarse. El CASTILLO DEL REBOLLET se encuentara a 1,5 kms. al sureste de la población, en dirección hacia la vecina Oliva. De la carretera que une las dos localidades parte un empinado camino asfaltado que llega hasta los pies de las murallas, en cuyos alrededores se han construido recientemente urbanizaciones residenciales. La fortaleza se ubicaba, dominando la costa y la zona que vigilaba, sobre un tossal alargado a 150 mts. de altitud. Su nombre parece provenir de la existencia en sus inmediaciones de un poblado, hoy desaparecido, llamado Rebollet, Reboylén o Rebole. Aunque en este paraje se han encontrado restos de ocupación anterior, probablemente desde la Edad del Bronce, el castillo es de construcción islámica y debió servir durante este periodo como refugio para las alquerías vecinas y centro recaudatario de impuestos. Tras la conquista cristiana y su donación al caballero Carròs, fue refortificado y ampliado, edificándose nuevas dependencias y una iglesia, convirtiéndose en residencia feudal de los nuevos señores. El castillo fue ocupado y destruido en 1364 por las tropas castellanas del rey Pedro en el transcurso de las Guerras de la Unión. Recuperado por los aragoneses, fue reedificado por su entonces propietario, Berenguer de Vilaragut, en 1368. En diciembre de 1598 un fuerte terremoto asoló la zona, demoliendo buena parte de las estructuras de la fortaleza, que desde entonces quedó totalmente abandonada. El conjunto, formado por dos recintos defensivos, presenta también dos fases constructivas distintas: una islámica, de la que quedan pocos restos localizados sobre todo en el recinto superior, y otra cristiana que se correspondería con las reformas efectuadas tras la Reconquista y las Guerras con Castilla y que son los que mejor han sobrevivido. La entrada a la fortaleza se hace por una puerta acodada que se abre en el extremo oeste. Adosada a tramos de muralla hechos de tapial, de los que se han conservado 67 metros, se alza la torre del homenaje, cuadrangular y construida a base de mampostería y ladrillo con refuerzos de sillares en las esquinas. Esta torre parece datar del s. XV, cuando el castillo tenía ya un carácter residencial y debió tener tres plantas y cubierta de bóveda sobre la que se dispondría el paso de ronda almenado. Pegado al interior del extremo norte de la muralla encontramos un aljibe que se cubría con bóveda hoy derruida. Junto a él hay una torre que defiende un acceso secundario. También quedan restos de otros torreones que reforzaban el recinto y que parecen de factura cristiana posterior. A pesar de que el castillo se halla actualmente abandonado y en ruinas, quedan del mismo suficientes estructuras en pie para hacer recomendable su visita. La Font d'En Carròs dispuso de MURALLAS que protegían su núcleo urbano original, que nació en la parte más elevada, denominada "El Rafali", expandiéndose con posterioridad hacia las calles hoy conocidas como de Sant Miquel y Rebollet. Este circuito amurallado, con un perímetro aproximado de 800 mts., habría discurrido por las actuales calles de Rebollet, Santo Domingo, Mayor, plaza del Ayuntamiento y Cementerio Viejo. Se sabe que en la parte oriental de este circuito defensivo se abría una puerta, llamada "Portal Roig", desde la que partía el camino hacia el Castillo del Rebollet. El crecimiento del pueblo hizo que estas defensas desaparecieran casi por completo, aunque aún pueden observarse algunos tramos de lienzo, especialmente en su parte más meridional, y que se corresponderían con reformas cristianas hechas en el s. XIV sobre la muralla original musulmana. |
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Otros lugares de interés en LA FONT D'EN CARRÒS: IGLESIA PARROQUIAL DE SANT ANTONI MÀRTIR, orígenes góticos. ERMITA DE SANT ANTONI ABAD, principios s. XVI. |
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