La Plana Baixa


Aín:


L'Alcúdia de Veo:


Alfondeguilla:


Almenara:




Artana:


Betxí:


Borriana:




Eslida:

Castillo
Torre Árabe

Castillo de L'Alcúdia de Veo
Castillo de Xinquer

Castillo de Castro
Castillo de Alfandech

Castillo
Murallas
Torre del Mar
El Punt del Cid

Castillo
Murallas

Fortaleza de Bassa Seca
Palacio de los Condes de Ariza

Murallas
La Torre
Alquería Tadeo
Alquería de Carabona

Castillo
 

Moncofa:



Nules:

Onda:




Ribesalbes:

Suera:

Tales:

La Vall d'Uixó:




Vila-Real:

Villavieja:

Murallas
Torre de la Ermita
Torre Caída

Murallas de Mascarell

Castillo
Murallas
Torre de la Talaia
El Torrelló

La Baronía

Castillo

Castillo

Castillo
Torre de Benizahat
Poblado de San José
La Punta d'Orleyl

Murallas

Castillo



La Comarca de la Plana Baixa, en su conjunto la más meridional de la provincia de Castellón, limita al norte con L'Alcalatén y La Plana Alta a través del Río Millars y la Rambla de la Viuda; al Este con el Mar Mediterráneo; al Sur con la valenciana comarca del Camp de Morvedre, y al Oeste con las comarcas de L'Alt Palància y L'Alt Millars, con las que comparte una extensa zona de la Serra d'Espadà.
Geográficamente presenta dos áreas claramente diferenciadas: la llanura litoral con la costa de playa y los fértiles campos de naranjos y la zona montañosa occidental que forma parte de la Serra d'Espadà, cuyas últimas estribaciones llegan hasta el llano. Esta disparidad se muestra también en sus fortificaciones: torres de vigilancia para prevenir los ataques berberiscos en la costa; ciudades amuralladas en el llano y los castillos roqueros en los puntos estratégicos de las montañas.
La comarca ha estado habitada desde la Prehistoria. Son significativos los yacimientos de la Edad de Bronce y diversos poblados fortificados íberos de importancia. La romanización fue también muy intensa, tanto más cuanto nos aproximamos a la vecina 'Saguntum', bajo cuya influencia se hallaba buena parte de su zona más meridional.







Tras la dominación musulmana y el pasajero episodio de El Cid, la comarca tuvo una importancia capital en la Reconquista ya que Borriana, que fue tomada en 1233 tras un asedio de dos meses, se convertiría en centro de operaciones para futuras conquistas. La zona más tardíamente reconquistada fue, naturalmente, la de los castillos de la Serra d'Espadà y concretamente el 'alcadiazgo de Eslida', que no se rindieron hasta la Cuaresma de 1238, es decir, poco antes de la conquista de la ciudad de València.
Tras la Reconquista, las fértiles tierras del llano fueron repobladas por cristianos, relegando al interior a los musulmanes, cuya religión y costumbres fueron respetadas en numerosas ocasiones por los pactos establecidos con el rey Jaime I. La Serra d'Espadá fue el núcleo de la feroz resistencia que ofrecieron capitaneados por Almamín al ser obligados a convertirse al cristianismo en 1525: un auténtico ejército, convocado como Cruzada, fue necesario para rendirlos el 19 de septiembre de 1526. La expulsión definitiva de los moriscos en 1609 despobló buena parte de estas tierras, que aún conservan valiosas muestras del patrimonio cultural y arquitectónico de aquellas gentes, incluso poblados enteros prácticamente intactos.
En épocas modernas, esta comarca también fue escenario de importantes hechos de armas: la Guerra de la Independencia, las Guerras Carlistas e incluso recientemente la Guerra Civil pasaron por estas tierras con episodios significativos. Tras todo ello, las fortificaciones de la Plana Baixa han sudrido numerosos avatares: las torres costeras y los amurallamientos de las ciudades del llano -con la admirable excepción de
Mascarell- han desaparecido casi en su totalidad derribadas por el crecimiento urbanístico. Lo remoto del emplazamiento de los castillos de la sierra ha permitido, en muchos casos, la conservación de sus restos, a pesar de los numerosos hechos bélicos en los que participaron.