Bétera


FORTIFICACIONES DE BÉTERA
CASTILLO
MURALLAS
TORRE BOFILLA

Aunque en el término de BÉTERA (17.000 hbts.) se han encontrado importantes vestigios de la cultura ibérica y de romanización, su origen como población hay que buscarlo en una alquería islámica que, junto con Paterna, se rindió en 1238 a Jaime I mientras el monarca se hallaba con sus tropas en el Castillo de El Puig preparando el asedio a València, a cambio de que se respetaran las vidas y bienes de sus habitantes. Este acuerdo se mantuvo hasta que en 1347 los moriscos fueron expulsados del término de Bétera.
Su territorio fue donado a la Orden de Calatrava, que formó aquí una encomienda. En 1437 es señorío pasaría a los Boïl, posteriormente a la familia Rocafull y finalmente al marquesado de Dos Aguas.
Bétera ha conocido numerosos hechos bélicos: durante las Guerras de la Unión fue ocupada en 1348 por los unionistas, librándose aquí una importante batalla. Las tropas borbónicas del conde de Las Torres sitiaron la ciudad en el transcurso de la Guerra de Sucesión, al igual que hizo el mariscal francés Suchet durante la Guerra de la Independencia.





El CASTILLO DE BÉTERA se halla frente a una plazoleta en el núcleo urbano más antiguo del pueblo, que es también el punto más elevado de la pequeña loma donde se asienta. Originalmente fue una fortaleza islámica, que sería aprovechada por los conquistadores cristianos. Desgraciadamente, de este edificio primitivo apenas nada queda ya que fue demolido en 1364 por orden de Pedro II tras las Guerras de la Unión, reedificándose por completo con posterioridad.
La fortaleza es un cuerpo único de planta poligonal irregular, ya que se adapta a la roca sobre la que se cimenta. El edificio original disponía de seis torres, de las cuales sólo quedan cuatro, unidas por cuerpos residenciales de varios pisos. De entre estas torres almenadas destaca la del homenaje (llamada también del Reloj por el que en ella fue instalado en 1897), cuyo cuerpo ligeramente troncopiramidal se alza hasta los 25 mts. de altura.
El 1888 el propietario del castillo lo cedió a la Junta de Montes, con la condición de que fuera destinado a usos sociales, convirtiéndose por algún tiempo en colegio y asilo, sufriendo numerosas reformas y perdiendo alguna de sus estructuras. Finalmente fue donado en 1983 al Ayuntamiento, quien lo promovió a Monumento Histórico-Artístico e inició las obras para su rehabilitación y consolidación, con lo que el edificio presenta hoy un excelente aspecto, aunque como es lógico se halla muy modificado debido a las diversas reformas y modificaciones que ha sufrido a lo largo de la historia.







Bétera disponía en la época musulmana de MURALLAS que la circundaban. Este circuito amurallado fue modificado y mejorado tras la conquista cristiana, dotándole de una nueva estructura. Con el crecimiento de la población, la muralla fue nuevamente remodelada y poco a poco fue prácticamente desapareciendo, absorbida por las construcciones del núcleo urbano.
Actualmente pueden observarse escasos restos de estas murallas en la parte más antigua de la población y especialmente en los alrededores del castillo.









La TORRE BOFILLA se encuentra en la partida del mismo nombre, en la margen derecha del Barranc del Carraixet, a unos 3 kms. de Bétera.
Bofilla era una pequeña alquería musulmana perteneciente al término de Bétera, que se rindió a Jaime I al mismo tiempo que ella, y que igualmente fue donada a la Orden de Calatrava. Sin embargo, no se repuso demográficamente de la expulsión de sus habitantes moriscos en 1347, quedando desde entonces despoblada. De los edificios que la componían sólo se conservan restos a nivel arqueológico, pero de ellos se deduce que el asentamiento debió formarse alrededor del s. XI, para agrupar a la población agrícola dispersa en la zona con el fin de conseguir una mayor productividad y disponer de una sólida defensa.
El conjunto, pues, se compondría de una zona de viviendas y dependencias agrícolas, protegida por un recinto amurallado y con una torre defensiva y de vigía en su centro, asentada en un pequeño promontorio rocoso que se eleva ligeramente sobre el llano. Esta torre tenía una altura original de que sobrepasaría los 16 mts., aunque hoy se encuentra parcialmente desmochada. Su base es cuadrada, de 6 mts. de lado, y su sección troncopiramidal. De su estructura interna nada se ha conservado salvo algunos elementos decorativos, ya que las divisiones entre sus cuatro plantas, rematadas con terraza almenada, fueron construidas de madera.
La torre, único resto que se ha conservado del poblado de Bofilla, se halla en estado de ruina, aunque sus paramentos se mantienen en un relativo buen estado y debería procederse a su consolidación y restauración.









Otros lugares de interés en BÉTERA
:
ERMITA DE LA DIVINA PASTORA y CONJUNTO DEL CALVARIO.
IGLESIA PARROQUIAL DE LA PURÍSIMA CONCEPCIÓN.

Página WEB municipal:
http://www.betera-ayto.com

 

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