XÀTIVA
RESUMEN HISTÓRICO
[
FORTALEZA
DE XÀTIVA ]
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OTRAS FORTIFICACIONES
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XÀTIVA (29.000 hbts.) es una de
las ciudades con mayor riqueza artística e histórica de toda la
Comunidad Valenciana, y también una de las de más antiguo poblamiento en
la franja mediterránea. Su término se halla habitado por lo menos desde
el Paleolítico Medio, como atestiguan los restos humanos de la Cova
Negra. Otros numerosos yacimientos demuestran la ocupación
ininterrumpida de estas tierras durante la Prehistoria, hasta llegar a
la cultura ibérica, que tuvo aquí una fuerte implantación. En el cerro
del castillo se hallaba SAIT, SAITI o SAITABI, capital de la Contestania
ibera, ciudad relevante y con gran actividad comercial, que llegó a
acuñar su propia moneda. Con la romanización la Saitabi ibera se convirtió en SAETABIS AUGUSTA, con categoría de municipio de derecho romano, situada privilegiadamente junto a la Via Agusta. En esta época la población se va desplazando del monte al llano, ocupando aproximadamente el espacio que hoy queda entre el castillo y la ciudad moderna, y siguió manteniendo su pujanza gracias de la fabricación de artículos de lino, que eran muy apreciados. Durante el Bajo Imperio la primitiva cristianización penetra también en estas tierras, y Saetabis es convertida en sede episcopal, participando sus obispos en varios concilios celebrados en Toledo a lo largo de periodo visigótico. En época musulmana Xàtiva, conocida ahora como MEDINA XATEBA sigue manteniendo su importancia, tanto militar como comercial y cultural. El castillo es reformado y ampliado, resistiendo el asedio de al-Qádir, el rey toledano expulsado por Alfonso VI tras la conquista de su ciudad. También sirvió de refugio al ejército almorávide derrotado en 1094 por el Cid tras la batalla de Quart. Precisamente el de Vivar sitió Xàtiva en 1099, sin poder tomarla. La medina musulmana siguió creciendo hacia el llano, ocupando lo que actualmente se conoce como "vila" o ciudad medieval, en la que todavía perdura su impronta y el recuerdo de numerosos edificios públicos y una completa infraestructura. Como prueba de la importancia que llegó a tener baste decir que en el siglo XI fue la primera urbe occidental en fabricar papel, técnica importada por los árabes de sus inventores chinos. Xàtiva mantuvo su relevancia durante todos los siglos de dominación islámica, a pesar de los avatares políticos de esta cultura y sus cambios territoriales y administrativos. En el momento de la Reconquista era la capital de una "kura" o distrito dependiente de València pero autónomo en la práctica. Jaime I le puso sitio en 1240, asedio que levantó tras llegar a un acuerdo con el gobernador musulmán. SIn embargo, las intrigas del rey castellano Alfonso X y la fijación de nuevas fronteras tras el Tratado de Almizra motivaron su conquista definitiva para la corona aragonesa el 22 de mayo de 1244, aunque por los pactos acordados parte de las fortificaciones se mantuvieron bajo control islámico hasta 1246. Tras la reconquista cristiana Xàtiva logró convertirse en la segunda ciudad del Reino con voto en Cortes después de València gracias a su estratégica situación fronteriza con Castilla y a su pujanza económica. Jaime II le otorgó Carta Puebla en 1251 y Pedro IV la elevó a la categoría de Ciudad en 1347. Su jurisdicción abarcaba 'dellà lo riu Xúquer fins el riu de Xixona', y comprendía el medio millar de aldeas, pueblos y villas. La Xàtiva cristiana conserva y acrecienta su esplendor a lo largo de los siglos y se embellece con relevantes edificios civiles, militares y religiosos. Va a ser también la cuna de artistas, literatos, políticos y hasta de un papa, Alejandro VI. Esta pujanza se va a mantener hasta bien entrada la Edad Moderna. Sin embargo, Xàtiva no va a verse libre de los avatares bélicos, como los sucedidos en el transcurso de la Guerra de las Germanías (1519) al ser el centro de operaciones de l'Encobert, jefe agermanado que operó en estas tierras hasta su rendición en diciembre de 1522. Pero el episodio más relevante y con el que comienza el ocaso de la ciudad se produce durante la Guerra de Sucesión en 1707, cuando toma decidido y firme partido por la causa del archiduque Carlos, lo que tras su derrota en Almansa provoca una cruel represalia por parte de Felipe V, cuyas tropas incendiaron y saquearon la ciudad, a la que se le dio el nuevo nombre de San Felipe (no recuperó su denominación original hasta las Cortes de Cádiz de 1812). A la represión e ignominia se añadió el desmantelamiento de su organización territorial y administrativa, hasta tal punto que la población actual sigue manteniendo su rencor hacia el primer monarca borbón plasmándolo en el famoso retrato de Felipe V colgado boca abajo en el Museo de Bellas Artes. Xàtiva, como toda la comarca, sufrió los catastróficos efectos del terremoto de 1748, que afectó a numerosos edificios y muy especialmente a las dependencias del castillo. Los conflictos del s. XIX también afectaron gravemente a la ciudad y a sus fortificaciones: durante la Guerra de la Independencia fue tomada tras duros enfrentamientos por las tropas francesas del mariscal Suchet, que al abandonar el castillo en 1822 destruyeron buena parte de sus torres y murallas, las cuales volverían a ser reutilizadas y refortificadas durante las Guerras Carlistas. El núcleo urbano antiguo de Xàtiva fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1982. |
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