Castillo de Quesa


CASTILLO DE QUESA

En la cumbre de un pequeño cerro en las proximidades de la población de QUESA (800 hbts.)

Su término municipal, como los del resto de la comarca, es rico en yacimientos arqueológicos, entre los que cabe destacar las pinturas rupestres del Abrigo del Voro, lo que demuestra el poblamiento de estas tierras desde épocas remotas.
Documentalmente es mencionada por primera vez en el Llibre del Repartiment, cuando Jaime I hace donación de la alquería musulmana en 1250 a un caballero llamado Drago, del que poco más conocemos. Este poblado islámico era conocido como "Queixen", término que hace alusión a un lugar barrido por el viento de poniente.
En 1387 el monarca Pedro IV el Ceremonioso donó estas tierras a don Pedro de Jérica. En 1604, por privilegio de Felipe III, pasaron a los condes de Castellar, por lo que la población fue conocida durante algún tiempo como Villa Castellar.
Tras la expulsión de los moriscos, Quesa quedó despoblada y sufrió como las villas vecinas la rebelión de los habitantes musulmanes, que se refugiaron en el castillo y en las numerosas cuevas del término. El repoblamiento con nuevos colonos fue lento debido a una epidemia que asoló la villa.

El CASTILLO DE QUESA, de origen musulmán y reducidas dimensiones, debió quedar abandonado poco después de la Reconquista, cuando peridó su importancia estratégica y los señores feudales empezaron a transladarse a las más cómodas residencia palaciegas de los núcleos urbanos.
Actualmente en completa ruina, perduran en pie algunos lienzos de su recinto amurallado construido en mampostería, los basamentos de su torre principal y vestigios de un aljibe.
 


Otros lugares de interés en QUESA
:
IGLESICA PARROQUIAL DE SAN ANTONIO ABAD (s. XVIII)
ERMITA DE LA SANTA CRUZ (s. XVII)
Pinturas rupestres del
ABRIGO DEL VORO.
LOS CHARCOS y otros parajes naturales.


Página WEB municipal:
http://www.gva.es/quesa/portada.htm