CASTILLO DE SAX
| Se alza
sobre la población de SAX (8.500
hbts.), dominando una alargada y escarpada peña cercana
al río Vinalopó. Existen en Sax restos de poblamientos ibéricos y romanos, y se ha querido identificar con la 'Segisa' de Tolomeo, en la región de los Bastetanos. La población actual tiene su origen a finales del s.XII, cuando el califa Yusuf al-Mumín licenció a parte de sus tropas para que se establecieran con sus familias en estas tierras con el fin de repoblarlas y defenderlas. El primer intento de reconquista fue a principios de 1239, y en él participaron nobles como Ramón Folch, Rodrigo de Lizana y Artal de Alagón. La resistencia musulmana fue notable y con la muerte frente a las murallas bajo una lluvia de piedras de Artal de Alagón, que era quien conocía la región, las fuerzas cristianas debieron retirarse hacia València. A finales de ese mismo año una nueva expedición de caballeros aragoneses de la Orden de Calatrava, dirigidos por el comendador de Alcañiz, consiguieron tomar los castillos de Sax y Villena, que por orden de Jaime I fueron confiados a esa Orden para ser entregados -según lo pactado- a la Corona de Castilla, lo que fue confirmado por el Tratado de Almizra. En 1262 quedó integrado en el señorío de Villena, en poder del infante don Manuel, señorío que sería elevado a marquesado en 1366. Los Reyes Católicos lo incorporarían a la Corona en 1480. Durante la Guerra de los Dos Pedros se estableció a los pies del castillo el campamento de Pedro el Ceremonioso, con casi 20.000 hombres. Durante la Guerra de Sucesión, Sax se declaró partidaria de la causa borbónica. La villa -que no el castillo- fue tomada en 1707 por las tropas del archiduque Carlos en preparación de la Batalla de Almansa. Por esa resistencia en la fortaleza y su adhesión al monarca, Felipe V le concedió los títulos de Muy Noble y Leal. Sax perteneció a la provincia de Albacete hasta 1836, en que se integró en la de Alacant. El Castillo de Sax es una de las tres grandes fortalezas de la comarca, junto con las de Villena y Biar. Formaba parte de la línea defensiva de fortificaciones de esta zona desde la época musulmana. Se compone básicamente de dos grandes torres cúbicas unidas por lienzos de muralla almenados. Los cimientos de una de las torres son posiblemente romanos, y la otra, considerada como la del homenaje, es musulmana, del siglo XII, anque sus cimientos son del siglo X. En su interior se halla una notable escalera con bóveda de arcos ojivales que asciende hasta los pisos superiores. Aparte de estos elementos, su sección más destacable es el acceso al castillo, que se realiza a través de un baluarte semicircular que da paso al patio principal. Propiedad municipal desde 1980, la fortaleza ha sido restaurada adecuadamente por diversas entidades públicas y su estado general es muy bueno. |
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