Palacio Ducal de Castelló de Rugat


PALACIO DUCAL DE CASTELLÓ DE RUGAT

Sus vestigios se hallan en la Plaza Mayor de CASTELLÓ DE RUGAT (2.300 hbts.), englobados en edificios modernos.

El término municipal de Castelló de Rugat es rico en yacimientos arqueológicos, ya que ha sido poblado de forma ininterrumpida desde el Eneolítico. Durante el dominio islámico existieron numerosas alquerías, la mayoría de las cuales desaparecieron tras la Reconquista, quedando la de Castelló como la principal y más floreciente al ser donada en 1288 a los señores de Bellvís, y por lo tanto integrada en la baronía de Rugat, dependiendo de su
castillo. Perteneció a esta familia hasta finales del s.XV, cuando el señorío pasó a Francesc Aguiló de Romeu, quien poco después, en 1499, lo vendió a los Borja -concretamente a Juan de Borja, hijo del papa Alejandro VI-, pasando pues al ducando de Gandia (la población se denominó Castelló del Duc hasta 1916), al que perteneció hasta el fin de los señoríos.
En el momento de su expulsión era la capital de los moriscos de la zona, por lo que se vio muy afectada por este éxodo. Fue repoblada con colonos de otras localidades vecinas, especialmente de la Pobla del Duc, mediante carta otorgada por el duque Carles de Borja en 1611.

El llamado PALACIO DUCAL tendría su origen en los primeros tiempos del señorío de los Bellvís, es decir, a finales del s.XIII o principios del s.XIV, con el probable deseo de construirse una residencia en la población del valle, mucho más confortable y accesible que el antiguo núcleo feudal del
castillo de Rugat. Este nuevo palacio fortificado iría sufriendo sucesivas reformas que le fueron dando un carácter más residencial y aristocrático que defensivo, siendo una de las más importantes la realizada por los Aguiló de Romeu durante el breve periodo que ostentaron el señorío, hasta que pasó a los Borja, duques de Gandia, quienes pronto dejaron de prestar atención a esta propiedad, limitándose tras unas primeras reformas a su mantenimiento más elemental.
Por ello, a la abolición de los señoríos el edificio llegaría ya bastante deteriorado. Comprado por la familia Frasquet Boluda, vecinos de la localidad, fue parcelado y finalmente derribado para construir viviendas particulares.

El castillo.palacio debía ser similar a los de las vecinas localidades de
Llutxent y Montitxelvo, de los que es contemporáneo. Respondería al modelo de alcázar cuadrado con patio central y cuatro torres en las esquinas, más demostrativas del poder señorial que puramente defensivas. Parece ser que disponía de un extenso huerto. En la fachada principal, recayente a la actual plaza, se abrían el único acceso, seguramente con arco de medio punto dovelado, las ventanas cuadradas con rejas de forja y la tradicional logia bajo el alero.
Los restos que hoy podemos observar, formando parte de modernas edificaciones, son un lienzo de la fachada, bastante modificado y deteriorado, y la esquina de una de las torres. Los elementos interiores se han perdido por completo.


Otros lugares de interés en CASTELLÓ DE RUGAT:
Templo parroquial de
SANTA MARIA ASSUMPTA (s.XVIII)
ERMITA DE SAN ANTONIO Y SANTA BÁRBARA
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Parajes de montaña de las
PENYES ALTES.

 

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