FORTIFICACIONES DE BENIATJAR
MURALLAS
CASTILLO DE CARBONERA
VILANOVA DE CARBONERA
| Aunque se
han encontrado restos de la cultura del Bronce, el origen
del moderno BENIATJAR (250 hbts.)
es una alquería musulmana conquistada por Jaime I y
donada a Pau de Tarassona en 1258. Erigida en baronía, perteneció primero al ducado de Villahermosa y después al marquesado de Milà. Hasta 1574 no se convirtió en parroquia independiente de Rafol de Salem. Beniatjar dispuso de MURALLAS, construidas en el último periodo de dominación musulmana, que aprovechaban el desnivel provocado por los dos barrancos que encajonan el pueblo. El circuito amurallado fue reaprovechado por los nuevos señores cristianos, hasta resultar innecesario y ser progresivamente derruido con el crecimiento urbanístico. Con todo, debía ofrecer una buena y fácil defensa al núcleo urbano, ya que en 1512 aún sirvió de protección a las tropas del virrey de València en los prolegómenos de la Batalla de Gandia que las enfrentó con los agermanados. Actualmente sólo quedan vestigios que sirven de cimentación a diversas viviendas, y un muro de unos 3 mts. de altura. El CASTILLO DE CARBONERA se levantaba sonre un tossal de la Serra de Benicadell conocido como "Penya del Castell" (650 mts.), en el límite entre los términos de Beniatjar y la vecina Otos. Se sitúa junto a la pista forestal que cruza la umbría de la sierra, y por la que puede accederse en vehículo hasta las proximidades del castillo, desde donde se disfruta de una formidable panorámica. Es difícil, sin embargo, observarlo a distancia, ya que sus escasas ruinas se confunden con el paisaje rocoso. Su origen es islámico, e incluso más antiguo, pues se sabe que ya era utilizado en los primeros tiempos de la conquista musulmana, lo que hace suponer una ocupación anterior. En aquellos tiempos fue un importante refugio para los habitantes de las alquerías de la zona, y por su privilegiada situación fue el centro de las fortificaciones de este territorio. Precisamente por su emplazamiento fronterizo entre las taifas de València y Dénia fue el objetivo de numerosas expediciones anteriores a la Reconquista, destacando las protagonizadas por el Cid (1091-1099), Pedro I de Aragón (1094) y Alfonso el Batallador (1126), y tras la ocupación cristiana siguió manteniendo su importancia. Prueba de ello es que en el transcurso de las revueltas a Al-Azraq fue tomado por su lugarteniente Ibn Bassal, cuyas fuerzas no pudieron ser expulsadas de la fortificación hasta 1249. Fue castillo de frontera durante mucho tiempo, con guarnición permanente. Formaba parte de la red defensiva de los llamados Castillos de Penacadell, Penyacadella o Penna Cadiella (algunos identifican el Penacadell precisamente con este castillo, pero parece más probable que esta denominación se refiera a un conjunto de fortalezas que incluía a la propia Carbonera, Carrícola, Rugat, y otros situados en la actual comarca de La Safor). Con la donación de estas tierras a la familia Bellvís en 1288, el castillo pasa a convertirse en propiedad feudal y empieza su abandono y deterioro ya que, pacificado el territorio, los nuevos señores preferirán las comodidades de los palacios en los núcleos urbanos del valle. Además, parte de sus defensas, como otras fortalezas similares, se inutilizaron para que no pudieran ser aprovechadas por rebeldes o invasores. Se sabe que ya en 1339 el castillo se hallaba en ruinas, estado que ha perdurado hasta la actualidad y a lo que ha contribuido lo remoto y agreste del paisaje. Construida fundamentalmente a base de tapial y mampostería, debió ser una imponente fortaleza, de grandes dimensiones, con más de 280 mts. de muralla. Su recinto era alargado, doble y poligonal, quedando en pie diversos lienzos de sus muros en los que se alternaban torres rectangulares. La puerta de acceso estaba orientada hacia el oeste. Destaca su enorme aljibe, lo que nos hace pensar que podía albergar a numerosos habitantes. En el interior, salvo en su núcleo central, existían pocas construcciones, hecho que refuerza la teoría de que debió servir fundamentalmente como albacar o refugio. VILANOVA DE CARBONERA se hallaba en las afueras de la actual Beniatjar, hacia su parte más elevada, y concretamente donde en la actualidad se levanta el Calvario. Se trataba de un núcleo rural fortificado, creado por Jaime I en 1248 como parte de la colonización del territorio y bajo la protección del Castillo de Carbonera, visible desde allí. En realidad, esta era la más pequeña, abrupta y aislada de las nuevas villas creadas, por lo que el establecimiento fracasó y los colonos cristianos ya la habían abandonado hacia el 1300, aunque los musulmanes de la vecina alquería de Beniatjar siguieron viviendo allí. El lugar quedó, pues, abandonado y en ruinas, ruinas que aún podían verse a finales del s. XVIII, cuando se construyó el Calvario: lienzos de murallas, torres y otras edificaciones. Actualmente sus restos sólo son identificables a nivel arqueológico. |
![]() ![]() |
Otros lugares de interés en BENIATJAR: Iglesia de la VÍRGEN DE LA ENCARNACIÓN. PARAJES DE MONTAÑA. |
|