La Vall d'Albaida


Agullent:

Aielo de Malferit:

Aielo de Rugat:

Albaida:



Bèlgida:

Bellús:

Beniatjar:



Benigànim:


Benissuera:

Bocairent:



Castillo

Murallas y Torres

Castillo de Rugat

Castell Vell
Murallas, Torres y Puertas
Palacio del Marqués de Albaida

Castillo-Palacio

Palacio de los Bellvís

Murallas
Castillo de Carbonera
Vilanova de Carbonera

El Coronal
Torreta del Marqués

Casa-Palacio

Castillo de Bekirén
Murallas y Puertas
Torre de Mariola
Castellet del Vinalopó

Castelló de Rugat:

Llutxent:


Montaverner:

Montitxelvo:

l'Olleria:


Ontinyent:




El Palomar:

Rugat:

Terrateig:

Palacio Ducal

Castell Vell o de Xio
Castell Nou o Palacio

Murallas y Torre

Castillo-Palacio

Murallas
Castellet del Porquet

Murallas, Puertas y Torres
Palau de la Vila
Torre Ferrero
Torre de Torús

Castellet de Carrícola

Palacio

Palacio



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La Vall d'Albaida limita, al norte, con la comarca de La Costera de la que la separa la Serra Grossa; al este con la comarca de La Safor; al sur con la provincia de Alicante (comarcas de l'Alcoià y El Comtat) a través de la cadena montañosa Agullent-Benicadell; al oeste con el Valle de Montesa, el Vinalopó y las cuencas manchegas. Su territorio se extiende en un amplio valle, más ancho cuanto más al este, salvo el término de Bocairent, más al sur, a los pies de la Serra de Mariola. El paisaje es casi siempre ondulado, debido a las estribaciones de las cadenas montañosas que limitan la comarca, con dos cimas que superan los 1.000 mts.: la de Mariola y el Benicadell.
Fundamenta su economía en la agricultura y la industria, principalmente en el sector textil. De hecho, el triángulo Ontinyent-Bocairent-Albaida es una de las áreas fabriles más antiguas de España. La población tiende a concentrarse en las grandes zonas industriales, mientras que las estrictamente agrícolas están experimentando un descenso demográfico continuado. Ontinyent es la capital comarcal e industrial del valle.
Desde el asentamiento humano más antiguo conocido en la comarca (Cova de la Petxina, en
Bellús), el valle ha mantenido un denso poblamiento que se prolonga por la Edad del Bronce, la cultura ibera y la época romana, en la que sin embargo no tuvo ninguna ciudad, tan sólo asentamientos rurales. La islamización fue intensa, con numerosas alquerías, origen de las actuales poblaciones, y dejando abundantes toponímicos (al-Baida es un adjetivo árabe que signific "tierras blancas"). Durante el periodo de taifas perteneció a la de Xàtiva-València. La mayoría de sus fortificaciones son de la época almohade, y se levantaron en espolones rocosos a media altura, con planta irregular o poligonal, usando la técnica constructiva típica del encofrado o tapial. Pocas de ellas han llegado a nosotros, y todas en un estado lamentable, destacando el castillo de Xio en Llutxent, escenario del famoso "Milagro de los Corporales". La mayoría de los musulmanes permaneció en estas tierras, por lo que la expulsión de los moriscos afectó profundamente a su demografía, repoblándose con mucha lentitud.
La zona del Benicadell y sus castillos sufrió las correrías de El Cid en tiempos previos a la Reconquista, completada en estas tierras por Jaime I en 1245, tras el tratado de Almizra. La mayoría de las poblaciones quedaron por donación o venta sujetas a régimen señorial, aunque las ciudades más importantes y las de nueva planta se mantuvieron en manos de la Corona. Jurisdiccionalmente la comarca quedó mayoritariamente incorporada al término general de Xàtiva.
Al contrario que los castillos musulmanes, que fueron pronto abandonados, los conquistadores cristianos aprovecharon con frecuencia los alcázares islámicos urbanos, transformándolos con frecuencia en palacios fortificados feudales. Muchos de ellos han llegado a nuestros días en mejor o peor estado, normalmente muy modificados. Igualmente, las poblaciones más importantes han mantenido sus núcleos medievales o "vilas" constituyendo centros urbanos de alto valor histórico y artístico.


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