ROMARoma: es la mayor concentración artística que puede encontrarse en cualquier ciudad del mundo, por la presencia de sus dos épocas de mayor esplendor: la correspondiente al antiguo imperio romano y su época dorada en el renacimiento artístico. Sin embargo, da la impresión que sus riquezas arqueológicas han estado abandonadas en el tiempo y sólo en los últimos años se ha reconocido el valor de sus posesiones. Desde el punto de vista urbanístico, la concepción de la ciudad no ha seguido unas pautas de desarrollo que otras urbes modernas han realizado. De ahí se derivan sus problemas circulatorios (la circulación interior es demasiado congestionada), que no ha podido ser aliviada con el transporte público puesto que el metro cubre trayectos muy limitados y periféricos. El autobús es el medio de transporte más utilizado en el centro de la ciudad, pero por el diseño de la ciudad generan tantos problemas circulatorios (por el espacio que necesitan para la carga y descarga de viajeros) como los que solucionan. La avenida principal de la ciudad es la Vía del Corso que nace junto a la Plaza Venecia (lugar de concentración de la mayoría de las líneas de autobuses) y finaliza unos kilómetros más allá en la Plaza del Popolo. A ambos lados de la misma se encuentran las estrechas y onduladas callejuelas que conforman el centro de la ciudad. El tráfico en ellas no permite más que el escaso paso de un coche y es muy corriente la utilización de motocicletas (Vespa) en todo el área. Sin embargo, esta complejidad urbanística da a la ciudad una visión completamente distinta de la que podemos encontrar en otras urbes. Callejeando podemos encontrar aún pequeños comerciantes serrando maderas en la calle, arreglando zapatos etc, en unas escenas más cercanas a los años de la posguerra. Es muy recomendable el paseo por estas calles tranquilas, pero hay que utilizar el plano, puesto que aunque todos los caminos conducen a Roma, acortar por una de estas calles no significa que nos dirijan al lugar que queramos. A menudo son serpenteantes y en algunos casos nos pueden volver al punto de partida. Podemos iniciar el recorrido por los orígenes de la civilización antigua (prácticamente necesitaremos el día completo). Desplacémonos en el metro, o el autobús desde la Plaza Venecia y descendamos en la parada del Coliseo. El Coliseo (de 9 a 19 horas, miércoles y domingo de 9 a 13) ó Anfiteatro Flavio (su nombre original) es el resto arqueológico más impresionante de la ciudad y de los más renombrados del mundo (posiblemente tras el Partenón griego). Fue erigido por orden del emperador Vespasiano a finales del siglo primero e inaugurado por su hijo Tito, en el lugar en el que Nerón tuvo su suntuosa residencia, la Domus Aurea. El nombre Coliseo deriva de la colosal estatua de Nerón en bronce que existía en el lugar. Estaba edificado en 4 niveles, en cada uno de los cuales existían 80 arcadas numeradas para acceso al recinto, con una altura de 60 metros y una capacidad total de 85.000 personas. El acceso era gratuito aún cuando cada uno de los estratos sociales tenían su área de ubicación (los senadores ocupaban las plazas más cercanas a la arena). En su área elíptica de 190x150 metros se celebraban los juegos de los 100 días, las luchas entre gladiadores, las luchas entre animales, las matanzas de los primeros cristianos e incluso batallas navales inundando la arena. Los crueles espectáculos fueron prohibidos en el siglo 5 y poco a poco el Coliseo fue perdiendo su preeminencia e incluso sus piedras fueron utilizadas en la construcción de palacios y otros monumentos. Arco de Constantino El acceso al estadio está limitado a su cuarta parte más cercana al Foro Romano, pero permitiendo contemplar la suntuosidad del edificio,las gradas conservadas en buen estado y los subterráneos bajo la arena por los que debieron transitar gladiadores, cristianos y animales. Desde el vomitorio se tiene una perfecta vista del Arco de Constantino, que se encuentra a la salida del estadio, erigido en el siglo 4 por el pueblo y el senado en conmemoración del décimo aniversario del emperador y su victoria sobre Majencio en Ponte Milvio; tiene 25 metros de altura con un gran arco central y dos laterales, con bajorrelieves de la vida y batallas del emperador. Junto al Arco se encuentra la entrada al Foro Romano. Sin embargo continuaremos hacia su izquierda por la avenida que desciende paralela al parque, la Vía de San Gregorio, hasta encontrar a unos 100 metros el acceso a la Colina Palatina (de 9 a 18 horas) (para visitar las Termas de Caracalla hay que continuar hasta la plaza que lo cruza y girar a la izquierda; todavía a una gran distancia). En este agradable lugar es donde, según la leyenda, Rómulo y Remo fueron amamantados por la loba y Rómulo fundó Roma tras matar a su hermano. En los días de la República en esta zona era donde se edificaron las mansiones más señoriales, como la Casa de Augusto, la Casa de Livia, su mujer, la Casa de Rómulo, los jardines Farnesse, el Palacio de las Flavias, los Baños de Séptimo Severo (muy bien conservados pudiendo observarse las canalizaciones hacia los mismos) y el Estadio de Domiciano. Desde la parte posterior de la Casa de Livia se observa el amurallado de la colina, y a sus pies el contorno del Circo Máximo (hoy solo es un parque). Fue erigido en la época etrusca pero su esplendor lo alcanzó con Constantino, en el que tuvo una capacidad de 200.000 espectadores y un recorrido de 600 metros, decorado con obeliscos griegos (que fueron situados en otras partes de la ciudad), celebrando carreras de cuadrigas. Descendiendo la colina por la parte frontal a los baños, se alcanza la puerta de entrada al Foro Romano (De 9 a 18 horas, domingos de 9 a 13). Es una vasta extensión de 1,5 kilómetros en el que se encuentran apilados, y a menudo simples muestras, los restos de lo que fue el centro político, artístico y comercial de la antigua civilización. Este valle entre las colinas Palatina y Capitolina se fundó hace 900 años siendo su calle principal la denominada Vía Sacra. Se accede a ella a través del Arco de Tito (el más próximo al Arco de Constantino) que es el más antiguo que se conserva, erigido por Domiciano en conmemoración de las victorias de Vespasiano y su hijo Tito sobre los judíos, mostrando el arco bajorrelieves de los saqueos de Jerusalén. A su izquierda un pequeño museo con restos de vasijas y utensilios encontrados en las excavaciones. Foro Romano Un poco más allá, los restos de la Casa de las Vírgenes Vestales (originalmente 4 plantas con habitaciones alrededor del patio), en la que seis mujeres mantenían viva la llama del Templo de Vesta que se encontraba al fondo del patio; de lo poco que se conserva del edificio es destacable los mosaicos del suelo en el patio alrededor de la piscina. Detrás y al fondo del lateral se encuentra el edificio de mayor tamaño del Foro: La Basílica de Constantino; según se cuenta Miguel Ángel se basó en su grandiosidad para diseñar la cúpula de la Basílica de San Pedro. Más adelante y a la derecha, se encuentra uno de los pocos edificios cuya estructura está completa (parecido a un granero), la Curia. Erigida en el año 80 a.c. y restaurada por Julio Cesar y posteriormente por Diocleciano (siglo 3), fue el lugar de reunión del Senado de la República y donde los augures transmitían los deseos de los dioses. Frente a la Curia se elevan algunas columnas (de las mejor conservadas) de lo que fue un inmenso templo, reducido hoy a meras señales, y finalizando el Foro, el Arco de Séptimo Severo del siglo tercero, erigido para conmemorar su décimo aniversario en el poder. En esta zona se encuentra la salida, aunque en ocasiones temporales por obras de renovación puede estar cerrada y haya que recorrer el camino inverso. Foro de Augusto Frente al Foro Romano , en la acera contraria de la Vía de los Foros Imperiales (desde la Plaza Venecia hasta el Coliseo), se encuentran los restos de los Foros Imperiales ( De 9 a 19, domingo de 9 a 13 y lunes cerrado) , en los que los diferentes emperadores romanos dejaron su huella.. El más importante de todos ellos es el Foro de Trajano (inaugurado en el año 113),una plaza cerrada, a la que se accedía a través de un arco, formada por la Basílica Ulpia, dos bibliotecas, el Templo de Divo Trajano y en el centro una estatua ecuestres del emperador y la Columna Trajana. Columna Trajana Esta última con una altura de 27 metros está circundada por 200 metros de bajorrelieves en los que se relatan las victorias del emperador hasta lograr la colonización de la Dacia (Rumania) y está coronada por una estatua de San Pedro (originalmente la estatua de Trajano). El Foro de Trajano fue principalmente lugar de ceremonias públicas. El resto de los Foros Imperiales son el Mercado de Trajano, un edificio de dos plantas que acogía innumerables tiendas, el Foro de Augusto (año 2 a.c.), en el que se encontraba el Templo de Marte lugar de oración y de reunión de los senadores romanos y en su entrada una colosal estatua del emperador; el Foro de Cesar (año 46 a.c.), una plaza rectangular con una gran avenida de discusión política, en que se encaminaba la Curia hacia el Templo de Venus (usado probablemente también como estudio escultórico); el Foro de Nerva, erigido por Domiciano como mercado y con edificios a un lado de la calle, y el Templo de la Paz de Vespasiano. El día podemos finalizarlo en la contigua Plaza Venecia, cuyo nombre deriva del Palacio que Pablo II edificó aquí cuando era cardenal. Dicho Palacio fue removido para la construcción del Monumento a Vitorio Enmanuel II que domina la plaza, y trasladado enfrente del mismo estando ocupado en la actualidad por una asegurado veneciana. La plaza es continuamente transitada por los vehículos que entran y salen del centro de la ciudad por la Vía del Corso. El Monumento a Vitorio Enmanuel II de Saboya, llamado también Vitoriano, es un monumento nacido con mucha polémica puesto que se alegaba que rompía la uniformidad de los restos arqueológicos y que era excesivamente suntuoso. Fue erigido en estilo clásico griego y romano, en mármol blanco, conmemorando la unificación italiana. Las obras se iniciaron en 1.835 pero solo se completó un siglo después. Por su gran volumen es visto desde la larga avenida Vía del Corso. En su centro se levantó el Altar de la Patria, custodiando la Tumba al Soldado desconocido de la primera guerra. A la derecha del Monumento, se inician dos escalinatas. La de la izquierda (tomar con calma la subida) conduce a la Iglesia de Santa Maria de Aracoeli, iglesia benedictina del siglo 7 reconstruida en el siglo 14, fecha en la que se incorporó también la escalinata, de la que destaca en su interior de 3 naves las columnas clásicas que lo adornan, el techo renacentista y los preciosos frescos de sus paredes; la de la derecha, denominada Cordonata, conduce a la Colina Capitolina a una plaza cerrada en sus otros tres lados denominada Campidoglio. El Campidoglio fue diseñado por Miguel Ángel, para la entrada triunfal del Emperador Carlos V en 1.536, creando dos preciosos palacios (el Palacio del Conservatorio y el Palacio Nuevo) uno frente al otro, pero abriéndose oblicuamente hacia el tercer palacio (el Palacio Senatorial), para dar la sensación de inmensidad al acceder a la plaza desde la escalinata. Posteriormente situó en un pedestal la estatua ecuestre del Emperador Marco Aurelio. En la actualidad esta estatua original se encuentra en la planta baja del Museo Capitolino (Palacios del Conservatorio y Nuevo), en el que se encuentran además diversos bustos y estatuas encontradas en las excavaciones, lienzos de artistas italianos y la estatua en bronce de Rómulo y Remo amamantados por la loba, en la colección pública más antigua del mundo. Campidoglio Teatro de Marcelo Descendiendo la escalinata y continuando por la Vía del Teatro de Marcelo, unos pasos más adelante en la acera de la derecha, nos encontramos el Teatro de Marcelo, que fue iniciado por Cesar y finalizado por Augusto, dedicándoselo a su hijo Marcelo. Fue uno de los más grandes teatros romanos, con capacidad para 15.000 personas. En la actualidad destaca observar que su base corresponde a las ruinas del teatro, pero sin embargo los dos pisos superiores son viviendas. Ello es debido a que fue transformado por la familia Savelli,que lo adquirió y le dotó la forma de un palacio renacentista. Continuando la misma vía, unos pasos más abajo nos encontramos el pequeño Templo de las Vestales, y en la plaza en que finaliza la vía, en la acera contraria, se encuentra la pequeña Iglesia de Santa María in Cosmedin, del siglo 6º edificada por Adriano y cedida a la comunidad griega. Tiene tres naves y de su interior son destacables su pavimento de mosaicos, su púlpito de madera, el tabernáculo y el coro. Sin embargo su mayor fama deriva del bajorrelieve en mármol que hay en su pórtico de entrada a la izquierda. Es la figura de la Boca de la Verdad, contando la leyenda que si introduce la mano el que miente se la comerá. Retrocedamos el camino andado y volvamos al Vitoriano, crucemos la Plaza Venecia y tomemos la Vía del Corso. Esta avenida fue el centro intelectual, artístico y político del siglo 18. Esta jalonada a ambos lados de numerosos palacetes. A unos 100 metros a la derecha se encuentra el Palacio Pamphili, que acoge una maravillosa galería con obras de Tintorreto, Tiziano, Caravaggio, Bernini, Velázquez y Bruegel el viejo entre otros. Plaza Navona y Fuente de los 4 ríos Iglesia de S. Agnese A su espalda se abre la barroca Plaza Navona.Es uno de los lugares más visitados de la ciudad. Está enclavada en el antiguo Estadio de Domiciano manteniendo en la actualidad su primitiva forma elíptica. En el centro de la plaza está la obra más representativa: La Fuente de los Cuatro Ríos,erigida por Bernini en 1.651 con el cual logró los favores de Inocencio X. Cada una de los surtidores representan ríos: Danubio, Ganges,Nilo y Mar de la Plata. En el centro de la fuente se levanta un obelisco traído del circo de Majencio. Según se dice Bernini comentaba que gracias a la fuente se tapaba la horrible obra de su rival Borromini, la Iglesia barroca de S.Agnese, situada frente a la fuente. En los extremos de la plaza se levantan asimismo dos fuentes: La Fuente del Sarraceno (la más cercana al Palacio Pamphili) y la Fuente de Neptuno. A pocos pasos al norte, en la Plaza de la Rotanda,se encuentra el Panteón (De 9 a 18,30 horas,domingos 9 a 13. Gratuito). Construido por Marco Agripa y reconstruido por Adriano (incluso situó una inscripción en el pórtico señalando que fue erigido por Agripa), es una doble estructura con fachada clásica con 8 columnas de granito gris y capiteles corintios. El tímpano estuvo decorado con un águila de bronce y la entrada estaban las estatuas de Agripa y Augusto. El interior es una superficie circular con una cúpula de 43 metros abierta en su zona central con un diámetro de 9 metros que ilumina la sala. En su interior se encuentra la tumba de Vitorio Enmanuel. Muy cerca del Panteón se encuentra el Palacio de Montecitorio, en la plaza del mismo nombre con un obelisco central, que es el Parlamento italiano desde 1.870. Cruzando y siguiendo la avenida a mitad de camino de la Plaza Barberini, tomando una pequeña calle a la derecha (la que hace esquina con el periódico), desembocamos en una pequeña plaza con un graderío. Nos encontramos en la Fontana de Trevi, uno de los lugares más característicos de Roma. Fue erigida en 1.735 por di Salvi por orden de Clemente XII en el Palacio Poli y decorada con estatuas y motivos por un grupo de discípulos de Bernini. La Fontana tiene un alto contenido simbológico relacionado con el agua. El bajorrelieve de la derecha, representa el encuentro de los soldados de Agripa y una doncella que les muestra donde está el manantial. A la izquierda el bajorrelieve representa cómo Agripa presenta a Augusto los plano de construcción del Acueducto para traer el Agua a Roma. En el centro es la salida del Agua hacia la ciudad. En las callejuelas que bordean la fuente hay multitud de pequeños restaurantes y terrazas muy animados durante el día y la noche. Prácticamente este es el lugar de peregrinación nocturno de los turistas. Ya sabes la leyenda si tiras una moneda a la fuente volverás a Roma. Cercana a la Fontana está la gran Plaza Barberini, cerca de la cual se encuentra el Palacio del mismo nombre en el que se presentan exposiciones artísticas itinerantes; en su centro se alza la hermosa Fuente del Tritón (las fuentes son uno de los encantos romanos). La Avenida que parte del extremo noroeste es la Vía Veneto, famosa por la película La Dolce Vita, que aún mantiene parcialmente su animación nocturna con terrazas y pubs (es destacable a la derecha de la vía la Embajada Americana con sus jardines que acogen en verano numerosas fiestas); la avenida que parte al oeste por el centro de la plaza es Vía Fratini que va a parar 200 metros más allá en la Iglesia de Trinita di Monti a cuyos pies se alza la Plaza de España y sus Escalinata. La Plaza de España es un lugar concurrido al atardecer con la gente sentados en su escalinata. Este área, del que parte una de las vías comerciales de la ciudad, Vía Condotti, fue históricamente zona de concentración de artistas; en los alrededores residieron Wagner, Liszt Balzac, Rubens o Byron. En el centro de la plaza se alza el Obelisco Salustiano, a los pies de la escalinata la Fuente de la Barcaza de Bernini y en el extremo de la plaza la Embajada de España. La Escalinata de Trinita di Monti fue diseñada por Francesco di Santis a principios del siglo 18, y mediante doce tramos de escalones se accede a una balconada con una preciosa vista de la ciudad y prólogo a la Iglesia de Trinita di Monti. Destacan en el panorama por encima de la escalinata sus dos torres con cúpula redondeada. En el interior de esta Iglesia franciscana, la obra más importante es el Descenso de la Cruz del artista italiano Daniel Volterra. Otro de los lugares apreciados al atardecer por los romanos es el parque denominado Pincio, que está situado sobre la Plaza del Pópolo (al final de Via del Corso), mediante una serpenteante subida. Desde su balconada se observa una buena vista de la Plaza. La Plaza del Pópolo es la mayor plaza romana y un lugar de concentraciones públicas fue históricamente área de exposiciones, estadio y teatro. Domina la misma el Obelisco Flaminio, erigido por Ramsés II en Luxor y traído por el emperador Augusto para instalarlo en el Circo Máximo; posteriormente de las ruinas enterradas del circo se trasladó el obelisco en el siglo 16. En la plaza se encuentra también la Iglesia de Santa Maria del Pópolo, erigida en conmemoración por la liberación del Santo Sepulcro en la primera cruzada; posteriormente en el siglo 15 fue reconstruida por Sixto IV. Su interior barroco fue decorado por Bernini destacando en sus tres naves los frescos y varias pinturas de Caravaggio. Roma tiene 4 basílicas: San Pedro (en el Vaticano), San Pablo (en las afueras a unos 2 kilómetros), San Juan de Letrán y Santa María la Mayor. Prácticamente en cada esquina existe una pequeña iglesia, en cuyo interior se descubren nuevos encantos. Es recomendable utilizar los paseos por la ciudad deteniéndose en alguna de ellas. Sin embargo la enumeración sería incontable por lo que nos centraremos en San Juan de Letrán, Santa María la Mayor y San Pedro in Vincoli, dejando la Basílica de San Pedro en el capítulo destinado al Vaticano. San Juan y Santa Maria San Juan de Letrán fue la Catedral romana y residencia papal hasta la unificación italiana. Sus orígenes se remontan al siglo IV bajo los auspicios de Constantino. El edificio actual proviene de los trabajos de remodelación efectuados en el siglo XVII por Borromini por expreso deseo del Papa Inocencio X. Las puertas de acceso provienen del edificio de la Curia en el Foro Romano y en uno de los pilares del lado derecho permanece un pequeño fragmento del fresco de Giotto proclamando el primer año santo en 1.300. Su interior con 5 naves está ricamente decorado, destacándose los mosaicos y tabernáculo del siglo 13 y los frescos. En el altar papal se encuentran las reliquias de las cabezas de San Pedro y San Pablo. Igualmente son destacables los claustros decorados del siglo 13, el baptisterio en estructura octogonal es el más antiguo de los existentes, proveniente de la época de Constantino, aunque posteriormente fue reconstruido en el siglo V y más recientemente fue restaurado tras la explosión de un coche bomba en el 93, y las tumbas papales. Al otro lado de la Iglesia se encuentra la Escalera Santa, perteneciente a la casa de Poncio Pilato por la que Cristo accedió; sus 28 escalones están recubiertos con maderas y solo en el lugar que los peregrinos se arrodillan, tienen acceso a la misma. Finalmente la plaza se completa con el Obelisco perteneciente a Tutmosis III que Constantino trajo a Roma en el siglo III para instalarlo en el Circo Máximo y que posteriormente fue trasladado aquí a finales del siglo XVI. Santa María la Mayor, tuvo sus orígenes en una iglesia sita aquí en el siglo V al que se le añadió un nuevo ábside en el siglo XIII. Posteriormente baja pontificado de Sixto III, se remodeló dotándola de una fachada barroca. En su interior flanqueado por 40 columnas de mármol destacan los mosaicos que narran escenas del Antiguo Testamento y los paneles del techo; en la Capilla sistina se encuentra la tumba del Papa Sixto y asimismo es destacable una Madonna del siglo XII. San Pedro in Vincoli (Abierta de 6,30 a 12,30 y de 15,30 a 19 horas) es una coqueta iglesia situada en la Colina Esquilina en la avenida frontal al Coliseo. Sus orígenes se remontan al sigloV y posteriormente a la renovación efectuada por Adriano. En ella se conservan, en una pequeña estancia bajo el altar dentro de una urna acristalada, las cadenas con la que fue aprisionado San Pedro en Jerusalén. Pero sin embargo su atracción principal no es está. En el lado derecho de la nave, cerca del altar, está enclavada la inigualable Tumba de Julio II, inacabada por Miguel Ángel pero que muestra un desafiante Moisés descendido del Sinaí con las Tablas de la Ley encontrando a los israelitas adorando al Becerro de Oro, flanqueado a sus lados por las figuras de Raquel y Leah. Esta es una de las figuras culminantes de la historia del arte. Hay que fijarse en la recreación de Miguel Ángel en los músculos y venas del cuerpo de Moisés y el enorme detalle de los pliegues de la túnica Esta visita ha de considerarse preferente puesto que la fuerza que inspira esta figura en ningún caso es superada por la dulzura de la Piedad en la Basílica de San Pedro. Es recomendable también que dada la oscuridad de la nave, se utilice la máquina que hay frente a la imagen, iluminando el monumento por una pocas monedas (la diferencia es evidente) Castillo de Sant Angelo Cruzando el Río Tiber, a la altura de Via del Corso, se leva el majestuoso Palacio de Justicia (a su espalda la Plaza Cavour con un cine de los años 50) y continuando el río se divisa la figura del Castillo del Santo Ángel o Sant Angelo (De 9 a 19 horas). Erigido originalmente por Adriano en el siglo 2 como mausoleo para él y sus sucesores, posteriormente se le incorporó un sistema defensivo convirtiéndose en fortaleza. Ocupado en el siglo XIII por Nicolás II le incorporó el famoso pasadizo subterráneo hasta el Vaticano. Desde entonces ha pertenecido a los Papas que lo usaron como Palacio, fortaleza,prisión y lugar de torturas; esto ha quedado reflejado en sus 5 pisos: el primero es una rampa romana, el segundo es la prisión y el almacenamiento de aceite, la tercera es un museo militar con dos grandes patios, la cuarta son los apartamentos papales (destacables los de Julio II realizados por Bramante) y sala de tesoros, y finalmente la planta superior es una gran terraza dominada por el Arcángel de bronce desde la que se divisa perfectamente la ciudad. A los pies del castillo hay un precioso puente decorado con estatuas de arcángeles obra de Bernini. Bordeando el área circundante del Castillo hay un parque desde el que se divisa perfectamente la base elíptica del Castillo y la Torre interior que acoge. Otros lugares destacables entre la multitud de monumentos y tesoros artísticos de la ciudad son: - El Palacio Quirinale, residencia del Presidente de la Republica, (no es posible visitarlo)construida como residencia de verano por Gregorio XIII en el siglo XVI y retocado por diversos arquitectos como Bernini y Fontana posteriormente hasta darle su aspecto definitivo en 1.730. En la plaza destaca la Fuente de Castor y Pollux, estatuas del siglo V copias de sus correspondientes romanas, y en su centro un Obelisco traído del Mausoleo de Augusto. - Ara Pacis (Abierto de 9 a 19 horas excepto lunes). Estructura rectangular en mármol de Carrara del siglo IX, dentro del cual a través de unos escalones se accede al altar, conmemorativo de la victoria en la Galia y España. Tiene bajorrelieves mitológicos del nacimiento de Roma, la procesión del Emperador y su Familia, e imágenes de Augusto, Agripa, Julio Cesar y Tiberio y una reproducción en bronce de Augusto. Frente a este edificio cerrado se encuentra el Mausoleo de Augusto, una tumba etrusca (44 metros originalmente) rodeada de cipreses y sobre la que erguía una estatua del emperador en bronce. - Termas de Diocleciano (de 9 a 18 horas) enclavadas en la plaza de la República (en el lugar en que estuvo la antigua Estación Termini),un museo que recoge restos de la suntuosidad de las termas descubiertas con la construcción de la estación; destacan los mosaicos de los suelos. - Termas de Caracalla (De 9 a 18 horas, domingos y lunes de 9 a 13). En la zona próxima a la Colina Palatina se encuentran los restos de estos baños cuya construcción inició Séptimo Severo y finalizó Caracalla con una capacidad para 600 personas. - Villa Borghese una enorme zona verde en la que se encuentra el Palacio del siglo 17 que hoy es la Galería Borguesse (Abierto de 9 a 19,domingos de 9 a 13, y lunes cerrado) con diferentes obras artísticas, destacando por encima de todas ellas el trabajo de Bernini Apolo y Daphne. En el área también se encuentran otros dos museos: Galería Nacional de Arte Moderno, con obras de los artistas italianos de los dos últimos siglos, y el Museo Nacional de Villa Giulia, con tesoros de la época etrusca. Desde luego la visita siempre hay de incluir una de las partes más importante de Roma: el Vaticano Un buen complemento a la visita a Roma es la visita a Florencia Con todo ello, dada la extensión de las riquezas artísticas de la ciudad, es muy difícil poder calcular la estancia óptima. Sin embargo podemos considerar una buena aproximación si exploramos la ciudad durante 5/7 días. |
|
correo electronico a jalala@inicia.es con preguntas o
comentarios sobre este sitio Web. |