Hola vecinos:
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Bajo mi sumiso y humilde modo de pensar, una candidatura que se presentará bajo un `lema´ arquetipo tal como el de “Torrelodones somos tod@s” una rúbrica enfocada por una reseña tan trascendental como ésta y teniendo como punto de mira mi prestada atención sobre la imperiosa necesidad de construir una plataforma política, desde el vecindario en su conjunto, o bien un complicado proyecto común sobre una política que dé respuesta a la diversidad de problemas que afectan a nuestra pueblo; considero, con todo mi respeto, que desde ese/a nuevo/a partido/plataforma se debería cobrar cierta responsabilidad con un carácter excesivamente sensato y reflexivo, con la necesidad imperiosa de comprometerse a que la participación de todos los vecinos sería el elemento básico sobre el que bascule la vida política de Torrelodones para poner fin a este uso tan vetusto, inmoderado y patrimonial del poder, una “rutina de inercia” del que aquí siempre se han hecho gala; desde los comienzos de la democracia española, todos los partidos políticos que han gobernado en este pueblo hasta la fecha de hoy día, ya fuesen partidos tradicionales a nivel nacionales como los ajenos supuestamente desvinculados a estos como I.T. (Independientes de Torrelodones, un “sucedáneo” del Alianza Popular que luego fue absorbido por el Partido Popular). Cuando aquello no fue un partido independiente como tal, sino que, no fue más que una condición como solución reaccionaria y efímera, un recurso emergido a modo de pataleo vecinal, donde participaron los atormentados por la desilusión de aquellos seguidores enraizados en sus propios partidos habituales a los que siempre habían votado, o incluso hasta aquellos vecinos incondicionales que nunca estuvieron de acuerdo con lo que se les ofrecía en nuestro propio pueblo y en la España de entonces.
Para mi, esta opinión que se solicita sobre el proyecto de semejante índole, es que debería de suponer un PARTIDO INDEPENDIENTE desde sus inicios, es decir, previamente, durante su presentación TIENE DAR A ENTENDER DE FORMA ROTUNDA el estar impulsado por personas con corrientes de aire nuevo y joven, que han de apostar por una nuevo signo de entender la política, intentando lograr un importante giro de ésta a nivel corporativo, administrativo y municipal. Para ello, la campaña para este tipo de candidatura pienso que debería basarse en la defensa de un programa político muy resumido y en esquematizados capítulos que se publicarían con titulares como “Medidas para mejorar Torrelodones”, “Torrelodones es tu pueblo”, “Mi Torrelodones”, etc.… especialmente enfocado hacia la juventud en cuanto al atrayente o a la sugestión principal con vistas a un futuro mejor en un pueblo ejemplar y madrileño como sería cualquier otro similar al nuestro. (No quiero poner ejemplos que yo considero como modelo porque podrían equivocar a terceros en cuanto a la tendencia de un ideal político del que, bajo ningún concepto, pretendería trasladar).
Estoy más que seguro que hacia un tipo de candidatura como esta muchos de los vecinos nos volcaríamos, especialmente por esa necesidad inmediata y precisa de devolver la voz a Torrelodones. Y, quizás, solo por el mero hecho de presentarse un partido independiente carente de cualquier vinculación política y administrativa con otros, o con los de Madrid, su Comunidad o con la propia Nación Española, que a diferencia del resto de estas formaciones políticas, la base de esta independencia estuviera o esté situada en una preocupación principal como es la problemática generalizada, la confusión, la inseguridad diversificada y la confusión del día a día entre los vecinos debido a la falta de información o la poca claridad de cada asunto. De esta manera, juzgo a sabiendas de mis errores y admitiendo estar equivocado, que este planteamiento del “nuevo ideal” debería proponer un cambio real en la política de Torrelodones, es decir, no es suficiente con un simple cambio de siglas o de caras, sino que se necesita de una nueva forma de hacer y de entender la política de este pueblo, un Municipio tan complejo y en muchos de los casos, por no decir la mayoría, relacionados por lo que aquí hay enraizado.
Así que debería de tratarse de un programa político muy elaborado en su trabajo, estrechamente conciso e inmensamente factible y fácil de entender en su programa de presentación. Especialmente en lo que se refiere a dar respuesta a las deficiencias sociales, medioambientales y democráticas que viene acarreando Torrelodones desde hace mucho tiempo y que los sucesivos gobiernos municipales y regionales no han sabido o no han querido dar respuesta.
El titular de “Medidas para mejorar Torrelodones” supondría una apuesta clara por un cambio, como he expuesto antes, que no solo sea de caras o siglas, sino también de un contenido encarrilado sobre la vereda de una nueva forma de entender la política municipal de nuestro Municipio Torrelodonense.
El proyecto debería tener como escenario principal el ir progresando día a día, desarrollando esa identidad propia que lo define como Independiente, dentro de este difícil contexto político torrelodonense de oscurantismo e intereses económicos y políticos, que en muchas ocasiones van de la mano, y se imponen a la voluntad de todos los vecinos. Intentando así y en todo momento demostrar que desde este Independentismo Democrático al se invita al vecino, se pueden hacer las cosas de otra manera.
Este nuevo proyecto, debería dar pasos muy firmes y pisando fuerte. Y cada paso que diera, especialmente durante este tiempo de preelectorales, lo habría de dar de manera constante y decidida para alcanzar un fin, que no es otro que devolver el protagonismo a los vecinos, pasando la vecindad de ser receptora pasiva de políticas impuestas desde fuera, a ser una vecindad arquitecta y modeladora activa de esa política que tiene y tendrá en el día de mañana una repercusión incondicional en su vida.
Los individuos precisados en que esta situación no cambie no son otros que aquellos que de siempre se han autoproclamado como “la élite de la política”: Persistentemente han sido los mismos. Por una parte están aquellos empresarios empeñados en hacer política desde la sombra, intentando establecer prioridades a su antojo, provecho y conveniencia, vendiendo sus intereses particulares como intereses generales y aprovechándose de las siglas de los partidos que van en cabeza del país. Mientras, “la Banda” habitual de los grupos gubernativos generales de este pueblo, ya tradicionales y un tanto añosos, han hecho de un servicio a la vecindad, la política, un instrumento de servicio partidista, que les permite mantener su status de apoltronado y comodón.
A estos “politicos”, que hace tiempo que secuestran la voz de los vecinos, hay que recordarles las palabras de muchos grandes ejemplos en la historia tipo Alejandro Magno "Si ganas, no pasará nada porque seria lo normal, pero ¿Y si pierdes…?".
Está claro que no se puede competir al 100% con las grandes maquinarias que suponen los partidos tradicionales, ni en medios económicos ni materiales, pero tampoco es eso lo que se debería pretender, ya que el mayor Patrimonio de Torrelodones esta en nuestra gente.
Creo que la independencia de un partido político debería ser hoy por hoy un proyecto sin siglas históricas ya que no excluiría a nadie, un partido sin etiqueta de colores, porque el “tuttifruti” es lo que se tercia y porque se necesita con carácter apremiante y, en este caso, sea para que nuestro pueblo mejore. Para ello y de manera indiscutible: Tod@s debemos saber ser necesari@s.
Desde un partido independiente, ya sean los que surjan o como los anteriores tipo P.I.T. e I.T., habría que mostrar ante sus programas los claros compromisos y las nítidas obligaciones a las que se someterían por solventar esta gran preocupación palpable por la cada vez mayor influencia del sector empresarial, especialmente de aquellas empresas que su única preocupación es saber sacar el mayor extracto económico del néctar de su negocio a través del que preside el poder en ese momento, mediando así y de forma insolente en la línea política y la toma de decisiones como es, al parecer y ante la opinión pública, el caso dado actualmente en todo nuestro Termino Municipal; consecuentemente, atravesando con vilipendio el protagonismo de la vecindad (que es lo propio presentado en tantas de las democracias escritas como oropel) utilizando estos «lobbys» empresariales que son, definitivamente, en lo que se están convirtiendo, si es que no se han transfigurado ya, en los principales benefactores de las políticas públicas. Mientras tanto la vecindad, sumisa y mansa, ve como muchas de sus necesidades básicas siguen sin solución. Mientras unos pocos “inteligentes” logran, de forma insípida e insulsa ante los problemas de resto de los vecinos, que sus intereses se conviertan en las principales necesidades incumbidas de Torrelodones, anteponiendo así los derroches económicos, los centros comerciales o las recalificaciones de suelos protegidos para su construcción al insubordinado y desbocado albedrío, a las necesidades tan básicas de nuestras carencias actuales…Y, como no, habiendo encontrado en ese “pacto de progreso” sus perfectos benefactores.
De esta manera la política del Torrelodones actual se ha convertido desde hace unos cuantos años en una política a favor de aquellos empresarios que a través de sus negocios den rentabilidad a otros negocios exentos de aquellos que no benefician de manera suculenta las arcas de terceros, y, para más INRI de espaldas a los vecinos, habiendo vaciado de toda base de la política gubernamental actual que en su día se ofreció a los vecinos, del pedestal de su programa, es decir, de todo su contenido social. Aumentando así aún más el déficit y la deuda, la falta cada vez mayor de la calidad de vida a la vez que de la cualidad democrática que innegablemente nos corresponde, como el caso dado hasta ahora de las personas excluidas de forma forzada de este “desarrollo” de Torrelodones. Convirtiendo este “pacto de progreso” en el progreso de la necesidad y la carestía, cada día más palpable entre los vecinos de este pueblo.
Yo, personalmente estoy convencido de que, si esto (que no es ninguna utopía mía, ni ensueño de mi imaginación) se llevase a cabo así, el desarrollo integrado de Torrelodones pasaría por unos fantásticos proyectos de desarrollo local y unas políticas profundamente sociales que nacerían siempre hermanadas y previamente entabladas en ese consenso mutuo y participativo común por el respaldo generalizado de la voluntad de tod@s l@s vecin@s en la totalidad de nuestro pueblo con el único fin, el de una equidad reciproca en cuanto a la calidad de vida de todos los vecinos.
En recapituladas cuentas: Los partidos independientes que se presenten en nuestro pueblo, ante sus programas, deberían mostrar públicamente los compromisos para solventar la preocupación vecinal por la escasa atención prestada, hasta ahora, por parte de los políticos actuales y la propia Administración de Torrelodones, especialmente hacia las políticas destinadas a la familia. Unas atenciones que deberían destacar por su carácter anecdótico, unidireccional y sin una continuidad en el tiempo que pueda llevar a hablar de la articulación de un proyecto político destinado a la atención de los problemas que afectan a las diferentes estructuras familiares, que constituyen las familias de ahora, en todas sus vertientes: vivienda, trabajo, educación y sanidad. Todas estas cuestiones en interdependencia entre si y que hacen de la articulación de un proyecto político que afronte todas estas cuestiones de un modo multidireccional y multidisciplinar, una necesidad que es básica para todos los empadronados que viven en Torrelodones.
Cualquier partido independiente debería hacer entender que las pocas zonas de monte que nos quedan constituyen un “monumento” de por si, y que se puede explotar todo su interés científico, ecológico y cultural, sin la necesidad de ningún proyecto arquitectónico que pueda poner en peligro cualquier espacio natural del que hasta ahora y de lo que queda disfrutamos.
Toda política por y para nuestro pueblo debería hacer reflexionar públicamente en sus programas que seguir adelante con los proyectos descontrolados de desmandadas construcciones constituye un grave atentado o trasgresión de delito contra el Patrimonio Natural que representa el único monte que queda en el Término Municipal de Torrelodones, igual que un atentado contra la Cultura y una vil perfidia de ánimo desgarrador enfrentada a la Educación de sensibilidad hacia la naturaleza del mundo que se pretende trasladar a nuestros hijos. El único señero de esta política brindada, refiriéndome en cuanto al espacio medio ambiental que nos rodea, sería el objetivo emblemático torrelodonense transfiriendo la mentalidad de un beneficio general para la mayoría absoluta de los vecinos y endosando esa realidad tangible e indiscutible de que no se aporta más que bienes a nuestro pueblo en todas sus vertientes y contornos, pasando por encima de todo lo demás.
Y esta oposición, si es que se considera como tal, una oposición que apuesta para tales proyectos sería una oposición positiva ya que se entendería con esto que a los vecinos de Torrelodones nos tienen que dar la oportunidad de ser parte activa del progreso de nuestro pueblo; por ello debería proponer con letra en mayúscula y de manera primordial la elaboración de un proyecto de desarrollo local para todo el Término Municipal:
· Que nazca de la voluntad y la participación de l@s vecin@s; tanto en el diseño, la implementación y puesta en práctica del proyecto.
· Que asegure trabajo estable y de calidad para todos l@s necesitados que sean vecin@s de Torrelodones, sin que en sus ofertas a través del INEM tengan que tener la necesidad de desplazarse a otras localidades para su formación.
· Que garantice un desarrollo sostenible de la zona.
· Que respete educadamente la naturaleza cómo un Patrimonio Natural y Cultural que es de todos los humanos y seres de esta tierra.
Los partidos independientes que surgieran, así como los que ya están, deberían denunciar enérgicamente la grave situación que esta generando el problema de la vivienda en nuestro pueblo. Un problema que ha llevado a que, innegablemente, la vivienda resulte inaccesible a un creciente número de personas, teniendo en cuenta los niveles de precio que han alcanzado y que esta apaleando como consecuencia directa el endeudamiento de las familias a niveles nunca antes vistos. Sin contar la problemática de los jóvenes que no encuentran trabajo y con el escarnio y el colmo de la coronación copiosa acerca del sobradísimo y desbordante stock de viviendas que ya hay mercadeada por toda España. La existencia tan solo de viviendas a precios desorbitados en el mercado, como la ausencia de viviendas de protección oficial (VPO. Nos está llevando a una situación extrema en que la vivienda, en nuestro pueblo como en el resto de España, se haya convertido en un robo organizado por los empresarios (banqueros, agentes inmobiliarios, constructores...) y con el peyorativo del consentimiento despectivo de los políticos.
Un problema que por la actitud pasiva y condescendiente de los representantes políticos de estos últimos años se podría decir que no existiera y cuyos beneficios se los llevan los mismos grupos reducidos de empresas de siempre, con sus personajes sin escrúpulos ni respeto hacia los vecinos ni hacia nuestro entorno, mientras que, por desgracia, los vecinos y sus generaciones son quien lo sufren de manera directa, cuando tienen que afrontar mes a mes, año tras año, el pago de las letras de un minúsculo pisito o chalet adosado en el que tendrá que vivir el resto de su vida. O los jóvenes cuyo poder adquisitivo, así como la paradójica temporalidad de sus contratos laborales hace que ni siquiera puedan aspirar, hoy en día, ni siquiera a la adquisición de esas viviendas protegidas (VPO), viéndose obligados en la mayoría de los casos a permanecer en el domicilio de sus padres o a compartir piso con varias personas más para poder pagar el alquiler, con el consiguiente deterioro de la calidad de vida en este aspecto.
Por otra parte, pienso que un partido independiente, debería entender o saber comprender, conllevar y enmendar, el motivo por el que los vecinos también estamos hartos de las promesas y leyes impulsadas tanto por las instituciones autonómicas como estatales que acompañan cada nueva legislatura con respecto a esta cuestión, que constituye una necesidad básica reconocida por la Constitución Española. Pero que se han demostrado inútiles al no venir acompañadas de una voluntad política real, sino falaz y embaucadora, de poner fin con todos los intereses creados alrededor de este sector. Por ello, todo partido político deberá exigir a los responsables políticos de la Comunidad Autónoma de Madrid como a los partidos nacionales, sean de las siglas que sean, su intervención directa en la regularización de los precios de venta y alquiler de los inmuebles.
Está claro que los intereses políticos de los partidos con siglas tradicionales lideran y monopolizan las reformas en detrimento de los intereses reales de los vecinos de Torrelodones. Evidenciándose así, una vez más, el aumento de lo que supone la brecha entre las decisiones e intereses de sus dirigentes políticos y sus redes de “clientela” con respecto a las necesidades de la sociedad torrelodonense en general. Provocando, de esta manera, una importante pérdida de esa supuesta legitimidad del modelo democrático actual, que se sustenta precisamente en la capacidad del sistema de responder a las necesidades y exigencias de cualquier vecino en general y no solo de unas minorías muy concretas.
Un partido político independiente en Torrelodones, si quisiera salir al paso, jamás se opondría a las reformas ante los proyectos que surjan, pero siempre estudiándolos minuciosamente. Sin aceptar por norma la profundización de las competencias asignadas a los pueblos por nuestra Comunidad Autónoma, y menos por las formas por las cuales se están llevando a cabo las reformas, siempre más cercanas a las prácticas elitistas de otras épocas que de las democráticas que debieran de imperar hoy en día. Habiéndose apartado totalmente de ese elaborado Estatuto de Autonomía de la CM hacia la ciudadanía de toda la comarca provincial madrileña. Donde se niega sistemáticamente la opinión de cualquier vecino que no esté en su misma cuerda, para intervenir ideológicamente y de forma indirectamente activa en las decisiones que afectan a nuestra vecindad sumiendo, de este modo, aún más a la vecindad en la habitual marginación política
Así que, tal y como yo enjuicio el asunto, la iniciativa de este proyecto debería adoptar la voluntad por ofrecer la participación activa de toda la vecindad torrelodonense. Por ello y como iniciativa propia, propondría a los vecinos que exigieran públicamente a los futuros responsables del Gobierno de Torrelodones a que abran las puertas para la elaboración del programa ofertado a toda la vecindad a través de la participación activa de la ciudadanía en Plenos mensuales o bimensuales Especiales Extraordinarios para su elaboración y aprobación definitiva; para que así el/los nuevo/s proyecto/s nazca/n de la voluntad de los/as vecinos/as y no de la imposición de los/as dirigentes políticos.
Solo se que salga quien salga, en sus manos encomendaremos de manera forzada nuestro espíritu… Y que toda idea de primicia que cuente con la opinión y el apoyo de los vecinos no dejan de ser un claro adelanto en un beneficio indiscutible hacia nuestro pueblo. ¡¡Adelante pues!!