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Patricia, que sigue sin dinero, tiene que coger un autobús para llegar a trabajar y, aunque intenta pasar inadvertida, no lo consigue, todo el mundo la mira. Mientras tanto, Armando y Betty, junto a sus respectivos abogados, Nicolás y don Hermes, se presentan en el juzgado para parar los trámites del embargo de Ecomoda. Tras una larga conversación con el juez, consiguen que la Administración les dé una nueva oportunidad.
Una vez finalizada la reunión, Armando le comunica a Betty que tanto él como Mario quieren ayudar a resolver los problemas económicos de Ecomoda y le pide que les asigne un lugar en la oficina y una secretaria. La joven economista entiende que no puede negarse a esta propuesta, ya que Armando Mendoza sigue siendo socio de la empresa. Al mismo tiempo, Gutiérrez y Marcela despiden a las chicas del "cuartel", por haber llegado tarde a trabajar. Ante esto, las secretarias, nerviosas, esperan la llegada de Betty para que solucione el problema. Minutos después, la joven Pinzón, Nicolás y don Hermes aparecen en Ecomoda. Informada sobre la situación, la nueva presidenta comunica a los presentes que su amigo ocupará el cargo de vicepresidente, convoca su primera reunión con los directivos de la empresa y promete a las chicas solucionar lo de su despido. Seguidamente, Gutiérrez asigna los nuevos despachos a Nicolás, Betty y don Hermes. Este último decide instalarse en la oficina que antiguamente ocupaba su hija. Por otro lado, Armando le comunica a Mario que no sabe qué hacer con Betty. La joven está tan herida que no quiere que se le acerque, y él no lo puede soportar. Calderón le aconseja que la reconquiste, porque está seguro de que no ha podido olvidarse de él tan pronto. Según su teoría, a las mujeres, cuanto más se les hace sufrir, más te aman.
Mientras tanto, Betty se reúne con Marcela y juntas deciden sancionar a las chicas del "cuartel" y la "Peliteñida" con un día sin sueldo, por haber llegado tarde. Una vez terminada su charla, Betty comienza la reunión con el resto de los directivos de la empresa y les notifica los cambios que se harán en Ecomoda. Entre ellos, decide fortalecer la parte internacional para generar divisas, cambiar la estrategia de ventas y ofrecer cosas distintas a las del resto de las empresas textiles, es decir, sacar a la venta una línea de ropa para mujeres que no tengan las medidas 90- 60-90. Además, Betty hace partícipes a todos los presentes de los cambios que se van a producir con respecto a sus amigas: Sandra se quedará como secretaria de Mario y Armando, Patricia pasará a trabajar con su amiga Marcela, Sofía será la secretaria de Nicolás, Aura María la suya, Mariana se trasladará a la recepción y Berta seguirá con el doctor Gutiérrez. Las propuestas son muy bien recibidas por todos, excepto por Marcela y Hugo. El diseñador prefiere renunciar, antes de tener que crear modelos para mujeres feas. Betty no está dispuesta a que se produzca esta baja y reta a Lombardi a diseñar para las chicas del "cuartel". Éste, haciendo gala de su orgullo, acepta la proposición, pero con la amenaza de que renunciará cuando termine la colección. Una vez finalizado el comité, la joven Pinzón llama a sus amigas a su despacho para informarles de sus nuevas situaciones. Tras esto, Freddy entra en la oficina de la nueva presidenta y ésta le pide que le entregue a Armando todas sus pertenencias, entre las que se encuentra la bolsa de regalos que su galán le entregó.
Luego, Betty llama a Catalina para informarle de todo y pedirle que trabaje con ella. La mujer acepta. Como con la nueva situación Mario se ve en la obligación de compartir despacho con Armando, el empresario debe deshacerse de algunas cajas para tener más espacio. Por ello, pide ayuda a Gutiérrez y éste a su vez a Sandra, que, siguiendo las órdenes, se pone manos a la obra. Entre los papeles, la "Jirafa" encuentra la famosa carta de Mario y se la lee a sus amigas. Mientras, Betty y Nicolás Mora compran un coche y un par de teléfonos móviles. Patricia, por su parte, llama a su ex marido y se entera de que éste se ha vuelto a casar.
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