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Tras hablar con don Roberto, Betty decide ir a Ecomoda. Antes de salir de casa, la chica recibe la llamada de Catalina Ángel, que le propone quedar para comprar algo de ropa y unas gafas nuevas. La chica acepta encantada. Cuando al fin llega a la empresa, todos se quedan boquiabiertos al ver su cambio de imagen. Marcela y Patricia Fernández no pueden creer lo que están viendo. Roberto recibe a solas a Betty y juntos hablan sobre el futuro de Ecomoda. El padre de Armando le explica a Betty que si ella les devuelve la empresa, los bancos se la quitarán, así que le suplica que siga manteniendo el embargo. Betty, asustada por todo lo que se le avecina, habla con sus padres antes de aceptar la propuesta.
Después, la joven Pinzón entra en la sala de Juntas y todos, especialmente Armando, se quedan impresionados al verla. Poco después hacen acto de presencia los abogados de Betty, que al principio tampoco la reconocen. Roberto les cuenta que quieren continuar con el embargo durante otros seis meses y que, para hacerlo efectivo, ellos tendrán que presentarse ante el juez al día siguiente. Si el embargo se mantiene, Ecomoda seguirá en manos de Betty. La chica sugiere que el nuevo presidente de Terramoda sea don Roberto, pero él no quiere aceptar esa responsabilidad, así que pide a la Junta que elija a otra persona para llevar los asuntos de las dos empresas. Todos se quedan perplejos cuando Santamaría dice que Betty es la persona más indicada para este puesto. El patriarca de los Mendoza está de acuerdo, pero Marcela se niega rotundamente y amenaza con renunciar a su cargo, si finalmente la Junta nombra a su rival.
La joven Pinzón, abrumada, consulta la decisión con sus padres y, como estos la animan, acepta ser la presidenta de Ecomoda. Eso sí, ella pone sus condiciones: total autonomía para manejar las cuentas, no recibir órdenes de Armando ni de Mario Calderón y no tener que soportar las humillaciones de Daniel. Además, pide incorporar a Nicolás en la planta ejecutiva y le ruega a Marcela que siga en la empresa. Para sorpresa de la Junta, Armando y Mario renuncian a sus respectivos puestos y anuncian que venderán sus acciones. Seguidamente, don Hermes se incorpora a la reunión y don Roberto le encarga hacerse cargo de la contabilidad de las dos empresas. Cuando las del “cuartel” se enteran del nombramiento de su amiga se alegran mucho. No así Patricia, que se desmaya. Betty va a a hablar con Marcela y le dice que puede estar tranquila, ella no quiere saber nada de Armando. La joven Valencia le asegura que no tiene miedo, porque él ya ha vuelto a sus brazos. Betty y las del "cuartel" salen a celebrar su reencuentro. Mientras, Freddy, que no ha podido acompañar a Aura María, y Armando deciden ir a tomar unas copas. Durante la charla, el mensajero le comenta a su jefe que Betty ha vuelto muy guapa, él se pone celoso, aunque lo disimula. Después, ambos acuerdan presentarse en el bar donde las chicas están de fiesta. Por otro lado, Marcela, Margarita y Patricia han salido a cenar juntas. Betty evita todas las preguntas de sus amigas sobre sus problemas en Ecomoda. En un momento dado, un chico se acerca a Aura María y la saca a bailar. Cuando Freddy entra y la ve, se pone muy furioso y decide romper con ella. Mientras, Armando se acerca a Betty y le ruega que hable con él unos minutos. Con lágrimas en los ojos, le confiesa que está muy arrepentido por todo lo que hizo y que la sigue amando. La joven Pinzón no cree sus palabras y le ruega que se aleje de ella y que siga su relación amorosa con Marcela Valencia. Cuando Betty llega a casa le cuenta a su madre lo sucedido. Doña Julia le aconseja que se mantenga lejos de Armando, porque él volverá a hacerle daño. Por su parte, Armando se reúne con Marcela y ella le pregunta qué sintió al ver a Betty tan guapa, él le asegura que ha descartado la idea de volver con ella.
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