Betty La Fea! - Ecomoda! (España)

Semana 25
Del 4 Al 9 Marzo Del 2002


Una vez finalizada la Junta, Roberto le pide a Mario que renuncie a su cargo y Marcela comunica a todos los presentes que no habrá boda, ya que Armando la ha engañado profesional y personalmente. Ya a solas, Roberto, muy enfadado, habla con su hijo y le echa en cara todo lo que ha hecho a espaldas de los accionistas de Ecomoda. También le recrimina su ruptura matrimonial con una mujer tan maravillosa como Marcela.

Mientras tanto, Marcela se reúne con Margarita en su despacho y le enseña todas las cartas de amor que Armando le ha estado entregando a Betty. La mujer no puede dar crédito a lo que está viendo, se resiste a pensar que su hijo se haya enamorado de una mujer tan fea como Beatriz Pinzón. Por otro lado, la ex asistente de Ecomoda llega a casa y les anuncia a sus padres que en una hora se va a Cartagena de Indias para ayudar a Catalina en los preparativos del Reinado Nacional de Belleza. Seguidamente, Armando llama a casa de Betty, pero la joven se niega a hablar con él y le pide a Nicolás que le diga que está muy ocupada y no puede ponerse. Tras esto, Armando le dice a Mario que va a buscar a Betty a su casa, ya que necesita aclarar las cosas y, sobre todo, decirle que desea proseguir su relación con ella. Cuando está a punto de salir, el joven Mendoza se encuentra con Marcela y ésta le muestra la famosa carta de instrucciones de Mario, y le dice que jamás le podrá perdonar haber caído tan bajo. La conversación termina con una bofetada que Marcela le da a su novio. Luego, la joven Valencia le cuenta a Patricia todo lo que ha pasado en la Junta y le aclara que Nicolás no es rico. La “Peliteñida”, horrorizada, le confiesa que la noche anterior se acostó con él. Más tarde, Armando llega a casa de Betty, pero la chica ya ha salido con sus padres y Nicolás hacia el aeropuerto. Desesperado, el doctor Mendoza decide esperarles en el coche y, cuando regresan, les pregunta por ella. Don Hermes, implacable, le comunica que tienen prohibido decirle dónde se ha ido Betty , pero le asegura que su hija está fuera de Bogotá. Ante esto, Armando les pide que, cuando hablen con ella, le digan que él está esperando su llamada. Ajena a la búsqueda desesperada de su amado, Betty llega a Cartagena y ve el mar por primera vez. Cuando van camino del hotel, Marcela llama a Catalina y le cuenta que la boda se ha cancelado. Betty, que está escuchando la conversación, le pide a las relaciones públicas que no diga a nadie que ella está allí. Después le comenta que tiene que contarle por qué salió de Ecomoda de esa manera. Una vez en la habitación del hotel, Betty habla con su familia y doña Julia le dice que Armando está esperando su llamada.

Mientras, en Ecomoda, las chicas del “cuartel” reciben una magnífica noticia: Berta ha dado a luz un precioso bebé. Felices, todas ellas intentan localizar a Betty para contárselo, pero en su casa les informan de que ella salió de viaje. A la mañana siguiente, Betty comienza sus tareas como asistente de Catalina y ésta le presenta a sus amigos, entre los que se encuentra Michel, un joven francés con el que congenia enseguida. En Bogotá, Marcela decide irse a su apartamento para ahogar sus penas en alcohol y Patricia la acompaña. Allí, la hermana de Daniel Valencia aprovecha la ocasión para contarle a su amiga que Armando se acostó con Betty para tratar de mantener Ecomoda y le enseña la carta de Mario Calderón. Mientras, Armando pasa la noche bebiendo para olvidar. El apuesto galán está desolado. Necesita hablar con Betty y aclararle la verdad de toda la historia. Armando está sufriendo como nunca imaginó. Al día siguiente, Betty llama a su casa y le dice a su madre que está muy deprimida y que quiere volver a Bogotá. La chica siente que ése no es su mundo. Así se lo hace saber a Catalina y trata de convencerla de que ella no es la persona ideal para ese trabajo, porque no encaja allí. Catalina, por su parte, se siente muy defraudada con la actitud de Betty, pero no piensa retenerla en contra de su voluntad. Por eso pide a su oficina de Bogotá que le envíen pronto otra asistente. Sin embargo, horas después, Betty recapacita y le comunica a su nueva jefa que se queda. Casi llorando, la joven le cuenta a Catalina todo lo que pasó en Ecomoda con Armando.

En Bogotá, el joven Mendoza sigue sin noticias de Betty y pide a las chicas del “cuartel” que intenten dar con su paradero. A media mañana, Roberto, Margarita y Daniel llegan a Ecomoda, donde se reúnen con los abogados. El actual presidente de la empresa les explica todo lo que ha pasado y los letrados, por su parte, anuncian a los accionistas que no es suficiente con que Betty dejara el poder, es necesario que ella esté allí. Tras la reunión, Mario sugiere a Armando volver a llamar a casa de Betty para tratar de averiguar dónde está. Él así lo hace, pero, nuevamente, doña Julia se niega a desvelar el paradero de su hija. Eso sí, para tranquilizarle, le dice a Armando que, en cuanto localicen a Betty, le harán llegar el mensaje de que se tiene que presentar a la mañana siguiente en Ecomoda para arreglar asuntos legales. Por la noche, Betty llama a su casa y, cuando doña Julia le cuenta lo que Armando le dijo, la joven sugiere que, si de verdad es tan urgente, que le pida a Nicolás que sea él quien vaya a la reunión que va a tener lugar en Ecomoda. Mientras, Marcela está preocupada por la reunión del día siguiente y le pregunta a Armando si su antigua asistente aparecerá. Él, por su parte, le comunica que no ha conseguido localizarla, pero que, en su lugar, asistirá Nicolás Mora. Armando parece tranquilo, no teme por el futuro de la empresa. Marcela se sorprende al ver que él confía ciegamente en la mujer que le descubrió ante la Junta y le hizo perder su puesto como Presidente. Entonces, no duda en preguntarle si se ha enamorado realmente de la que fuera su asistente.