Betty La Fea! - Ecomoda! (España)

Semana 21
Del 4 Al 9 Febrero Del 2002


La extraña actitud de Betty hace pensar a Mario y a Armando que quizás la asistente haya visto el paquete con la “carta de instrucciones” que Calderón dejó en el despacho de su amigo. Pero, finalmente, terminan culpando a Nicolás por su comportamiento.

Sin embargo, los dos amigos siguen con sus dudas y, cuando llegan a Ecomoda, Mario le pregunta a su secretaria si alguién tocó el paquete cuando él se marchó a Estados Unidos, pero Sandra le miente y le jura que nadie lo hizo. Tras esta conversación, Armando le confiesa a Mario que su relación con Marcela no va nada bien y que no ha podido mantener relaciones sexuales con ella, desde que hizo el amor con Betty. Volviendo del restaurante, Mariana propone a Betty leerle las cartas y ésta acepta, pero le pide que sea fuera de la oficina. Sofía, por su parte, llega muy contenta, porque el abogado le ha dicho que puede mandar a Efraín a la cárcel si continúa sin pasarle la pensión. Por la noche, Armando se niega a ir a una fiesta que da Daniel Valencia y Marcela tiene que ir sola. El galán aprovecha para invitar a Betty a cenar y así hablar de su relación. La joven acepta y cancela su compromiso con sus amigas del “cuartel”. Antes de salir de la oficina, Calderón da algunos consejos a Armando de cómo debe tratar a Betty esa noche y ella, que lo está oyendo todo, se ofende mucho. Tras esto, Betty continúa con su plan y le propone a su jefe ir a cenar a un sitio elegante. La asistente sabe que su jefe se avergüenza de ella en público y por eso le va a poner las cosas difíciles. Mientras tanto, Nicolás va a buscar a Patricia en el lujoso coche que compró Terramoda y la lleva a cenar a uno de los restaurantes más caros de la ciudad. Allí, la “Peliteñida” trata de sacarle información de cómo es su relación con Betty. Para Nicolás, esta cita es un sueño, pero lo que no sospecha es que la rubia explosiva sale con él por el interés. Ya en el restaurante, Armando saluda a todo el mundo, pero, avergonzado por la compañía, no presenta a Betty a nadie. La asistente, por su parte, se siente muy ofendida y le pide el móvil a su jefe para hacer una llamada a Nicolás y pedirle consejo.

Siguiendo las instrucciones de su amigo, Betty le dice a Armando que sigue queriéndole y, para demostrárselo, trata de besarle, pero él la rechaza. Armando se siente muy avergonzado por la situación y es incapaz de besarla en público. Ante esto, la asistente le echa en cara que lo único que le importa es su imagen. Marcela interrumpe la conversación llamando al teléfono de Armando y, en ese momento, este último descubre que Betty ha llamado a su supuesto novio, Nicolás, desde su móvil. Seguidamente, Armando, furioso y celoso, pide explicaciones a Betty. Ella, ofendida, sale del restaurante. En la calle, Armando, lejos de las miradas indiscretas, termina besando a su asistente, pero, aunque le dice que la ama y la desea, Betty le asegura que ya no siente nada por él y se va a su casa. Betty se siente muy mal por haberse dejado llevar nuevamente por sus sentimientos y haber besado a Armando, pero se jura que esto nunca volverá a suceder.

A la mañana siguiente, Marcela se entera de que su novio cenó con Betty y le informa que Daniel quiere vender su parte de Ecomoda. Las del “cuartel”, por su parte, se enteran de que Patricia se citó con Nicolás. Cuando Betty llega, Armando le vuelve a pedir explicaciones y la asistente le dice que, si cancela su compromiso matrimonial, volverá a ser la misma. Armando acepta sus condiciones.