Betty La Fea! - Ecomoda! (España)

Semana 2
Del 17 septiembre al 22 septiembre de 2001


Tras deshacerse por fin de Karina, Armando quiere explicarle a Marcela todo lo ocurrido con su antigua novia y queda con ella en su apartamento. Sin embargo, al llegar allí, el empresario se encontrará con una sorpresa muy peculiar, que no podrá olvidar en mucho tiempo.

Betty, por su parte, sigue con su mala racha en lo que se refiere a las citas. Aunque la muchacha ha conseguido el permiso de su padre para salir y pone todo el mimo de que es capaz para arreglarse y parecer algo más atractiva, de nada le sirve. Román, el joven con el que ha quedado para salir, no va a recogerla a casa como habían acordado. Una vez más, Betty tendrá que quedarse en casa... compuesta y sin novio. Al día siguiente, Nicolás pregunta a Betty por su cita y cuando ésta le explica que Román la dejó plantada, el muchacho, furioso, va en busca de aquél. Cuando le encuentra se enfrenta a él, pero Román es más fuerte y el pobre Nicolás termina recibiendo más de un golpe. Esa mañana, se celebra la reunión de la Junta Directiva de Eco Moda, para hacer entrega a Armando Mendoza de su puesto como presidente de la empresa. Pero hay alguien que todavía no está muy convencido de que Armando deba ser el presidente. Se trata de Daniel Valencia, el hermano de Marcela, que también aspira al mismo puesto. El muchacho afirma que ha encontrado varios fallos en el plan de negocio de Mendoza y asegura estar convencido de que, con sus ideas, llevará a Eco Moda a la ruina. Después de la reunión, y siendo consciente de que tendrá que actuar con mucho cuidado, Armando le pide a Betty que informatice su agenda personal para que Marcela no tenga acceso a ella. Mientras, Aura María les cuenta a la secretarias del “cuartel de las feas”, como las ha bautizado Hugo Lombardi, que su último novio la ha dejado plantada después de pasar todo el fin de semana con ella. Continuando con sus maldades, Marcela y Patricia preparan cuidadosamente su próximo plan para deshacerse de su más directa enemiga: piensan robar a Betty el informe que ha realizado para la Junta Directiva y decirle a Armando Mendoza que lo ha hecho Patricia. En pocos días, Betty se hace amiga de las chicas del “cuartel de las feas” y éstas le advierten que la última secretaria de Armando tuvo que dejar el trabajo porque se enamoró perdidamente de él. Al ver la admiración con que Betty habla de su jefe, las secretarias le advierten que éste sólo se enamora de chicas de su clase y que nunca se fijará en alguien como ella.

En la Junta de Accionistas, Daniel se enfrenta a Armando una vez más y le echa en cara que está jugando con el dinero de todos los socios de Eco Moda. Pocos minutos después, en la misma reunión, Patricia presenta el informe realizado por Betty como si lo hubiera hecho ella. Al salir, la secretaria de Armando, furiosa, decide pedirles explicaciones a Patricia y a Marcela, pero las maquiavélicas mujeres la terminan convenciendo para que no diga a Armando que fue ella quien realizó el informe. Armando llama a su despacho y les pide a Betty y a Patricia que preparen un plan de trabajo. Haciendo gala de su inteligencia, la secretaria, consciente de que Patricia no va a poder hacer lo que su jefe les ha pedido, le dice a Armando que, puesto que fue Patricia quien hizo el informe, también debería ser ella quien realizase el plan de trabajo. Pasan las horas y la atractiva relaciones públicas no es capaz de hacer lo que su jefe le ha pedido. Desesperada, la muchacha le pide a Mario que la ayude y él acepta encantado. Poco puede imaginar Patricia que lo que quiere su amigo no es ayudarla, sino seducirla. Esa noche Betty tampoco dormirá, pero por diferentes motivos, ya que se dedicará a realizar el informe que Armando les pidió. Nicolás va a visitar a su amiga para ofrecerle su ayuda, pero ella está tan ocupada que apenas le hace caso. El muchacho, que conoce muy bien a Betty, le da su opinión: lo único que le preocupa es Armando Mendoza y no Eco Moda, como ella quiere hacer creer a todo el mundo. Ajenos a todo, Armando y Marcela charlan sobre su matrimonio, pero, para sorpresa de la mujer, el empresario opina que todavía es pronto para casarse por la iglesia. A la mañana siguiente, Armando espera en su despacho con cara de pocos amigos. Había pedido que el informe estuviera sobre su mesa a primera hora y no ha sido así. Por ello, cuando Patricia y Mario llegan tarde, después de haber pasado la noche juntos, el empresario monta en cólera con su empleada: no sólo ha sido impuntual, sino que tampoco ha comenzado el informe. Debido a ese mismo informe, Betty también llega tarde. Armando está tan histérico que comienza a gritarle, si escuchar las explicaciones de la joven. En ese momento, Hermes llama a la empresa para saber si su hija terminó su trabajo. Al escuchar los gritos que Armando le está dirigiendo a Betty, Hermes cuelga el teléfono y, muy furioso, se dirige a la empresa para enfrentarse al señor Mendoza: no está dispuesto a permitir que nadie, ni siquiera todo un empresario, le grite a su querida niña.