TRATAMIENTO BAJA VISIÓN
PROFESIONALES IMPLICADOS
El conocimiento más exacto del rendimiento y posibilidades de utilización de uno u otro código pueden ofrecérnoslo todos aquellos agentes que, de una u otra forma, se encuentran cerca del niño:
Profesionales de la visión: trabajan en los equipos de rehabilitación visual. Estos determinaran, utilizando un ambiente adecuado en cuanto a iluminación, tablas de agudeza, los instrumentos auxiliares ópticos y no ópticos que en cada caso pueden adaptarse, así como podrán instruir en el entrenamiento del uso de los mismos.
Profesores de aula y apoyo: trabajan directamente con los niños o que intervienen esporádicamente, si estos se encuentran en régimen de integración en escuela ordinaria; pues aquí donde se halla su ambiente habitual.
El profesor de apoyo, maestro especializado en el área de la deficiencia visual, realiza tareas de apoyo al alumno, en centros ordinarios referidas a aspectos específicos derivados de problemas de visión, a través de técnicas específicas; asesoramiento técnico docente al profesorado y asesoramiento y apoyo a las familias de nuestros alumnos.
Por tanto la actuación y las funciones están dirigidas a tres grupos especialmente:
· Informar a los padres de las diferentes ofertas educativas en el momento de escolarizar a sus hijos, dejando siempre en sus manos, la libre elección de cualquiera de ellas.
· Informar de los recursos educativos, de que disponen los centros escolares, y que respuestas pueden dar a las necesidades educativas de sus hijos.
· Informar de las tareas y actividades que el profesor de apoyo va a realizar con sus hijos, a fin de conseguir una mayor implicación de los padres en el proceso educativo.
· Facilitar la integración de los alumnos, informando a la comunidad educativa sobre los aspectos específicos, relacionados con la d.v., y del apoyo que desde el equipo se les va a dar.
· Asesorar en la adaptación del Proyecto de Centro y Proyecto Curricular, a las necesidades educativas de los alumnos con déficit visual.
· Participar en el diseño de las adaptaciones curriculares, en aquellos casos que lo precisen alguno de los alumnos.
· Determinar las adaptaciones de acceso al currículum, facilitando el material específico necesario para ello.
La familia: es la que pasa la mayor parte del día con él y conoce sus motivaciones y sus preferencias a la hora de utilizar el tacto o la vista para la realización de tareas.
La familia se reunirá con los profesionales implicados en esta ACI, con el psicólogo y el trabajador social, utilizando los refuerzos positivos.
Los padres deberán asistir a las actividades formativas y reuniones programadas en el centro (escuela de padres).
Los padres deberán favorecer la asistencia del alumno a un gimnasio.
Del análisis aportado por los tres podremos conseguir una decisión final mas acertada.
TEMPORALIZACION Y HORARIO ESPECÍFICO
En ocasiones habrá que ofrecer al alumno con baja visión un tiempo extra, considerando la mayor lentitud en los procesos de adquisición de los aprendizajes así como en la acción, por lo que además de las horas de clase el niño tendrá dos horas a la semana clase de apoyo en las que se resolverán dudas, afianzarán conocimientos y se aprenderán técnicas nuevas de aprendizaje y comunicación y se reforzarán las técnicas ya utilizadas.
ENTORNO FAMILIAR
Al igual que el centro escolar, la casa es un escenario determinante del proceso educativo del niño por eso:
Hay que conocer la “composición familiar” (parentesco, nombre, edad, nivel de estudios y trabajo), así como delimitar en la medida que resulte necesario, los roles que cada uno de los miembros desempeña y sus relaciones con otras personas significativas para él, conocer como son sus modelos y la ascendencia que tienen sobre él.
Cada día se da más importancia a la cuestión de las “aptitudes educativas”, y los padres suelen ser conscientes de ello. De hecho, solemos encontrar esa sensibilización en la familia, pero la consciencia de esa necesidad, no siempre se corresponde con un adecuado desempeño. Las escuelas de padres, sea cual fuere su metodología, deben prestar atención a este aspecto. Para la evaluación psicológica, inicialmente nos interesa conocer:
o Relación niño-familia
El tiempo que le dedican los padres, ratos de juego y tipos de juegos, dan una idea de cómo es la relación afectiva. Aquí no es tan importante la cantidad como la calidad y variedad de la relación
o Ayuda en las tareas educativas
Tiempo dedicado y disponibilidad de ayuda de otras personas. Es importante diferenciar entre ayudar y hacer por él
o disponibilidad de espacios y materiales
Hacer posible la disponibilidad de acceso a espacios adecuados al estudio, durante el tiempo necesario, y con los materiales imprescindibles. Este aspecto también refleja una consciencia de la importancia de la formación.
o Premios y castigos utilizados
Debemos conocer si la educación se basa en premios, en castigos o ambos, y la repercusión que ello tiene en el interesado.
o Normas
La existencia de normas en la familia, horarios de estudios, salidas, etc. Constituye un valor para la familia y para el interesado. Ya desde la primera infancia va a construir un elemento de seguridad y de control del entorno, especialmente importante para los niños ciegos
o Necesidad de formación
La formación siempre es necesaria, pero, como se indico anteriormente, observamos con frecuencia que el conocimiento del método no implica que se utilice. Todos los padres saben, que deben prestar mas atención a lo que su hijo hace bien que a lo q hace mal, pero también todos estamos de acuerdo en se suele hacer lo contrario, por tanto al decir formación, no solo debe entenderse información.
Diferentes estudios realizados determinaron la importancia que tiene la correlación entre las”actitudes de los padres” y el desarrollo de sus hijos, y ponen de manifiesto la importancia de la evaluación de las actitudes familiares para la posterior intervención. Es evidente que las reacciones de adaptación a la situación de deficiencia visual reciente del hijo tienen gran importancia, pero una vez superadas estas fases (negación, ansiedad, culpabilidad…), deberemos evaluar las actitudes familiares en relación a la deficiencia visual. En la formación de actitudes y en los comportamientos que de ellas deriven, van a tener importancia:
o Conocimiento que tiene la familia sobre la deficiencia visual.
Un conocimiento realista, en el momento adecuado, es un buen punto de partida. Solo conociendo la dificultad y su repercusión concreta, podrán plantearse expectativas razonables.
o Aceptación
Asumir la deficiencia visual y las necesidades educativas especiales del niño, es condición necesaria, tanto para poner los medios adecuados para el proceso educativo, como para un buen ajuste personal del interesado y del resto de la familia.
o Escala de valores de la familia
La escala de valores imperante en la familia dará idea de la magnitud o importancia del problema y la repercusión que tendrá en el individuo. La deficiencia visual no tiene la misma repercusión en una familia en la que imperan valores de logros competitivos o de imagen física, que aquella otra en la que primen valores personales intrínsecos.
o Expectativas sobre las posibilidades educativas y profesionales del niño
A partir de una adecuada información sobre la deficiencia visual, sus repercusiones, y los recursos disponibles cabe esperar unas expectativas familiares en consonancia. En todo caso, debe considerarse este aspecto en la evaluación.
o Hiperprotección y autonomía
Este es quizás el primer aspecto que observamos en la relación familiar y debemos tomar buena nota de ello. La hiperprotección es una relación normal por ser frecuente, pero evidentemente no es el comportamiento más deseable. La hiperprotección supone “no dejar hacer” y “hacer por”, con lo que no se favorecen los aprendizajes ni la autonomía. Frecuentemente ello conduce a una impotencia futura, sentimientos de inutilidad y baja autoestima.
o Necesidad de tratamiento familiar
Sin ser este el objetivo de la evaluación del contexto familiar, sí habrá que determinar la necesidad de una intervención terapéutica dirigida a la familia, cuando la no aceptación de la deficiencia visual suponga un desajuste familiar grave.
También hay que tener en cuenta la “integración social”. Este apartado hace referencia a las actividades sociales, más que las habilidades personales para la conducta social, que han quedado recogidas en la evaluación personal. En relación al contexto familiar conviene que conozcamos:
o Frecuencia y calidad de contactos con amigos
Este suele ser un aspecto muy deficitario en las personas con ceguera o deficiencia visual. Tanto interés tiene conocer ambos parámetros, como el papel que tiene la familia como facilitador de los mismos.
o Tipo de actividades de ocio que hace y que le gustaría pero no puede hacer
Fundamentalmente qué actividades realiza fuera de casa y el grado de satisfacción de las mismas.
o Participación en grupos sociales
Estrechamente relacionada con las anteriores, conviene mencionar esta parte ya que, la participación en grupos de actividades organizadas, supone una muy buena forma de favorecer la integración social de los jóvenes.
Gran parte del trabajo educativo depende de la “colaboración e implicación familiar”. Este es el sentido que tiene conocer la motivación y participación cotidiana de la familia (intercambio de información, asistencia a reuniones, solicitud de entrevistas…)
o Con el centro escolar
El nivel de asistencia a reuniones, solicitud de entrevistas e intercambio de información, son algunos aspectos a considerar.
o Con el equipo de Apoyo Educativo
Solicitud de entrevistas, intercambio de información y nivel de cumplimiento de las orientaciones dadas, pueden reflejar el grado de participación y colaboración de la familia.
El “entorno socioeconómico y cultural”, guarda relación con la posibilidad de acceso a las situaciones de riqueza estimular. Conviene conocer la existencia y posibilidad de acceso a actividades y servicios.
o Actividades y servicios de barrio
Hace referencia a los recursos disponibles así como a la accesibilidad a los mismos.
o Necesidad de prestaciones complementarias o ayudas económicas.
Debemos conocer si la situación económica supone una limitación para el proceso educativo. En este sentido, existen distintas ayudas económicas en las administraciones públicas y en asociaciones privadas, que pueden contribuir a paliar esta limitación.
CARACTERÍSTICAS ESPECÍFICAS
Características del niño:
El alumno es un niño deficiente visual, tiene baja visión, percibe objetos luminosos y distingue objetos a pocos centímetros, puede leer con dificultad por lo que necesita complementar su aprendizaje visual con el táctil.
El niño tiene 8 años y está escolarizado en su correspondiente nivel, 2º curso de educación Primaria.
Características del centro:
El centro se sitúa en una barriada de nivel sociocultural medio de una capital de provincia con una población de 500.000 habitantes. Consta de 24 unidades de educación primaria, 2 unidades de preescolar y 1 unidad de apoyo a la integración. Cuenta además con los servicios de apoyo externos a la escuela, E.P.O.E., E.A.T.A.I. y Equipo de APOYO A LA integración de Deficientes Visuales.
Características familiares:
El núcleo familiar está formado por padre, madre y dos hijos, de 10 y 8 años, respectivamente. El padre ejerce una profesión liberal que permite a la familia disponer de un nivel socioeconómico medio/alto.
En el plano afectivo, las relaciones en su hogar son muy buenas, estando sus padres atentos en todo momento a sus necesidades y evolución. La familia se ha ido adaptando desde casi los primeros momentos al problema, de manera que en la actualidad la deficiencia visual se acepta con naturalidad, siendo el ambiente familiar favorable al desarrollo adecuado del niño. Quizás en algunas situaciones se denota un exceso de proteccionismo hacia el niño, aspecto bastante lógico y común en familias con hijos de estas características.
En los aspectos puntuales de su desarrollo como son la aparición de los primeros dientes, el gateo, la marcha, y el inicio de la utilización del lenguaje oral presenta una evolución bastante acorde con la normalidad.
Antecedentes escolares:
Los padres detectan el problema, y acuden a diferentes especialistas de los obtuvieron un diagnostico coincidente y sin posibilidad de recuperación.
Por medio del asesoramiento del Equipo de Apoyo a la Integración de Deficientes Visuales, los padres tuvieron conocimiento de la posibilidad de que su hijo llevara a cabo una educación integrada. En un primer momento esta se llevó a cabo en una guardería y, posteriormente, durante dos cursos en un preescolar distinto al centro en el que está escolarizado en este momento estudiando educación primaria. La integración se consiguió sin ningún tipo de impedimentos por parte de los profesores. Aunque en un principio se mostraron algo reticententes sobre las posibilidades de integración del niño. La acción directa con él de esos profesores, durante el tiempo de de preescolarización consolida una actitud favorable.
Su adaptación a la escolaridad es totalmente positiva: asistió diariamente al colegio con alegría e ilusión, siendo aceptado totalmente por sus compañeros.
El proceso de socialización se ha logrado mediante la relación cotidiana del alumno con sus compañeros de clase, a través de su participación en trabajos colectivos (aunque no tan activa como la del resto de los niños videntes) y, sobre todo, con su participación en el juego, donde el niño pone a prueba su posibilidad de ser como los demás.
Todo esto se consiguió gracias a la labor de la profesora del aula que se ha constituido puente entre el niño y sus compañeros. Enseñándoles, primero, a buscar y a compartir situaciones lúdicas para todos desde los primeros días del curso. Procurando, en segundo lugar que el niño se encuentre en situaciones de juego que repercutieron positivamente en él: juegos en los que participa con éxito aunque exigen la dirección y la vigilancia en determinados casos del adulto. Y, por ultimo, creando un clima de valoración de sus trabajos y de las técnicas específicas empleadas por él.
Los contenidos específicos que se han trabajado en esta etapa preescolar a la que nos referimos han sido, por áreas, los siguientes:
- Área de educación psicomotriz:
Conocimiento del propio cuerpo, lateralidad, dominio postural y equilibrio, habilidad manual, desplazamiento, coordinación audio-manual.
- Área de lenguaje:
. Expresión oral: Vocabulario basado en sus propias percepciones que le permitan utilizar un lenguaje significativo.
. Expresión escrita:
Lecto-escritura braille:
La lectura braille requiere de él un proceso de análisis que ha de efectuar con los dedos índices, letra a letra, ya que no es posible captar con ellos la totalidad de una sola vez. Junto con la escritura, le exige un entrenamiento que abarca las siguientes secuencias:
1. Unos requisitos previos a la enseñanza-aprendizaje del braille, la mayoría de ellos se incluyen en cualquier programa de preescolar. En el caso del niño deficiente visual cobran especial importancia los conceptos espaciales básicos, lo conceptos de cantidad y la agudeza y la eficiencia sensorial.
2. Desarrollo de objetivos específicos que facilitan el aprendizaje de la lecto-escritura braille: conocimiento de la escritura formada por dos filas paralelas y verticales de tres elementos cada una, localización espacial de los seis elementos, e identificación de cada elemento con la numeración propia de los puntos en braille (del 1 al 6). Los materiales empleados para ello son de muy diversa textura y tamaño, siempre que la estructura sea abarcada por las manos del niño.
3. Empleo de instrumentos específicos de pre-braille: la regleta amarilla y la pizarra de preescritura braille.
4. Entrenamiento en el uso de la máquina braille: conocimiento de su funcionamiento, ejercicios de preescritura (líneas, secuencias de puntos, seriaciones, combinaciones de puntos...).
5. Empleo de las técnicas y materiales específicos para la lecto-escritura.
Lecto-escritura normal:
Ya que el niño puede ver de cerca, pocos cm. de distancia, también se le ha enseñado como a los demás niños el proceso de lecto-escritura pero asociándolo con la lecto-escritura braille para complementar su aprendizaje visual con el táctil.
-Área de conceptos lógico-matemáticos:Posiciones espacio/temporales, tamaños, cantidades, semejanzas, diferencias, clasificaciones, números, operaciones básicas.
- Área de educación sensoria/: Manipulación de materiales de diversas textura, formas, tamaños, pesos..., experimentación sensorial a partir de las características de los objetos.
- Área de orientación y movilidad y autonomía personal: Conocimiento del medio escolar: entrada, aula, servicios, recorridos interiores, patio de recreo, hábitos de higiene personal y vestido, inicio de las técnicas básicas de desplazamiento en interiores, mapas mentales.
El niño ha ido interiorizando positivamente estas situaciones y adquiriendo facultades que hacen posible el paso a actividades de carácter más complejo que posibilitan el acceso adecuado a la escolarización en la Primaria.
Un factor importante en la etapa preescolar ha sido la opinión de los adultos implicados, su confianza en las posibilidades de adaptación del niño a la escuela normal y de la capacidad de esta para ofrecer respuestas adecuadas a sus necesidades. Factor que sigue siendo primordial mantener a través de toda la etapa escolar.
Actuaciones ante el inicio de la escolarización:
Al finalizar el curso anterior el profesor especialista mantiene entrevistas con el equipo de integración del nuevo centro a fin de informar de las características, antecedentes escolares y pasos previos a la incorporación al nuevo centro.
Ante el inicio de la escolarización de un niño deficiente visual, se precisa, por un lado, una información lo más completa posible a todos los profesionales implicados en su proceso educativo (profesor tutor, profesor de apoyo...) sobre las características que en cuanto al desarrollo conlleva la deficiencia visual. De manera que los profesionales que intervienen en su escolarización conozcan sus reacciones y su mecanismo de aprendizaje, los materiales y técnicas que va a utilizar, su aplicación didáctica, y la metodología a emplear. Y con el fin de crear un clima positivo de acogida entre estos profesionales para que se constituyan en agentes socializadores, facilitando su aceptación por parte de los nuevos compañeros.
Por otro lado, el niño deficiente visual precisa tener un reconocimiento previo del entorno escolar. Para ello, antes del comienzo de las clases, utilizando sus conocimientos y recursos básicos en orientación y movilidad, y guiado por el profesor especialista, aprenderá a desplazarse lo más autónomamente posible por los recorridos habituales para él dentro del recinto escolar. Esto contribuirá a la adquisición de una mayor seguridad.
Durante los primeros días es fundamental crear una buena dinámica de comunicación en el aula, informando a los alumnos de las peculiaridades de su compañero, en un diálogo en el que todos intervengan, y.,propiciando la participación en el juego y otras actividades como elementos creadores de un ambiente positivo de adaptación a la escuela.
Acción educativa coordinada:
La acción educativa respecto a un niño deficiente visual requiere de la coordinación de todos los profesionales que intervienen en ella.
Compete al profesor/tutor desarrollar los contenidos correspondientes al programa del nivel. y llevarlos a cabo con todos los niños, incluido el deficiente visual, mediante las adaptaciones metodológicas y de material que sean necesarias, en las que recibirá la colaboración del profesor especialista.
La actuación del profesor especialista en la educación de este niño consistirá en enseñanzas de tipo específico: sistema de lecto-escritura braille, aprendizaje y perfeccionamiento; técnicas de orientación y movilidad; utilización de instrumentos específicos, maquina, instrumental de dibujo, caja aritmética…
Otras actuaciones son la elaboración y adaptación de material y el refuerzo pedagógico, tanto en las técnicas instrumentales como en otros elementos del currículum.
En lo que hemos considerado otras actuaciones del profesor especialista tendrá una participación activa el profesor del centro.
La actuación de ambos profesionales deberá tener lugar preferentemente dentro del aula.
ACTIVIDADES Y TAREAS
Tema: los animales
Actividad 1:
Objetivo: reconocer diferentes animales
Actividad para la clase: se les mostrarán diferentes muñecos y fotografías de animales y se les explicarán las características típicas de cada animal.
Actividad para el niño: Al niño se le darán muñecos de diferentes animales para que los palpe y reconozca las características físicas propias de cada animal, cada animal llevará una etiqueta con el nombre escrito con letras visibles por el niño y en braille.
Actividad 2:
Objetivo: identificar los tipos de animales.
Actividad para la clase: se volverán a enseñar los muñecos y fotografías se divide la clase por grupos, a cada grupo se le pedirá que separe a los animales según: sus características físicas, (pelo, plumas, cuernos…), sean domésticos o salvajes, vertebrados o invertebrados… el profesor explicará a cada grupo los conocimientos que los niños necesitan para hacer su grupo de animales, una vez que cada grupo ha terminado explicará a la clase los pasos que ha seguido para hacer su selección de animales.
Actividad para el niño: el niño estará dentro de un grupo y participará como cualquier otro, el niño siempre tendrá los muñecos a su alcance.
Actividad 3:
Objetivo: aprender lo que comen los animales
Actividad para la clase: el profesor explicará a la clase la alimentación de los diferentes grupos de animales: herbívoros, carnívoros y omnívoros y los relacionará con las fotos de los animales.
Actividad para el niño: se le darán fichas con dibujos de animales relacionándolos con el tipo de comida y también irán escritas en braille.
Actividad 4:
Objetivo: aprender las onomatopeyas de los animales.
Actividad para la clase: se retiran las mesas para hacer un gran hueco en el medio de la clase para que no haya ningún obstáculo. Se le dará a cada niño un papelito en el que ponga la onomatopeya de un animal, a varios niños les tocará el mismo animal, cuando ya tengan todos los niños un papel, cada uno hará su ruido y tendrá que encontrar a los otros niños que tengan el mismo, así aprenderán a discriminar sonidos. Después se harán frases en las que aparezcan las diferentes onomatopeyas.
Actividad para el niño: su papel estará escrito con letras grandes y en braille. Para que no se tropiece contra sus compañeros cuando estén haciendo la actividad el profesor irá a su lado y le irá guiando.
Actividad 5:
Objetivo: describir a un animal.
Actividad para la clase: cada niño elige un animal, el que más le guste y harán una descripción de ese animal aplicando el vocabulario nuevo aprendido.
Actividad para el niño: hará la misma actividad que el resto de la clase pero apoyándose también en la escritura braille.
Actividad 6:
Objetivo: aprendemos matemáticas con los animales.
Actividad para la clase: se harán problemas de matemáticas en los que los animales sean los protagonistas, y se traten los números pares e impares, la tabla de multiplicar del 9 y del 0 y las medidas de peso.
Actividad para el niño: hará los mismos problemas con la ayuda del sistema braille para leer los enunciados y hacer los problemas.
Actividad 7:
Objetivo: el ritmo con los animales.
Se cantarán canciones de animales.
Actividad 8:
Objetivo: hacemos animales
Actividad para la clase: se dibujarán animales y se harán figuras de animales con arcilla o plastilina.
Actividad para el niño: hará la misma actividad pero se le darán modelos para que pueda mirarlos y tocarlos y a partir de ellos hacer su propio animal.
INTERVENCIÓN EDUCATIVA PROPUESTA.
Teniendo en cuenta las necesidades o dificultades que presenta nuestro alumno de baja visión, añadimos para comenzar un aspecto que nos ha parecido de vital importancia.
Aspectos organizativos y espaciales.
Al tener integrado en el aula un alumno con baja visión la organización de los elementos materiales y espaciales debe ser fija y estable. Ayudar primeramente al alumno y llevarle a su ubicación en clase.
Proporcionarle puntos claros de referencia y conocidos.
El puesto que se ha de adjudicar en clase ha de ser suficientemente espacioso y amplio (ya que podría necesitar mas apoyos voluminosos y material especial en ciertas materias). (Braille, auxiliares ópticos, mesa elevable).
Su ubicación en el aula debe responder a criterios de adecuación sensorial: colocado en un lugar donde puede sacar el máximo aprovechamiento de su resto visual). (Cercanía idónea, iluminación adecuada basada en resplandor/reflejo y máximo contraste, etc.)
Hay que modificar las condiciones físico ambientales, eliminando obstáculos que los videntes no consideramos como tales (papeleras, paragüeros, extintores colgados de la pared, carteras, mochilas y carpetas que no deben de estar tiradas en los pasillos de la clase). Medios que avisen de escalón o de salida.
Hacer que su interrelación sea lo más enriquecedora posible. Potenciaremos las actividades extraescolares, experiencias y observaciones directas, así como las actividades de grupo con sus compañeros y descripciones de aquellas realidades que difícilmente son perceptibles por el tacto.
Le apoyaremos con modelos tridimensionales:
- Medio físico lejano (volcanes, fallas).
- Medio biológico (esqueleto humano, animales, etc.)
Colecciones o atlas de láminas en relieve:
- Ilustraciones en plástico de formas, diseñadas para su percepción táctil (desde tipo de células hasta galaxias más importantes) (atlas ciencias naturales C.B.C. de Madrid y CRE ‘Luis Braille’ Sevilla).
En física / química buscaremos el apoyo de los modelos tridimensionales (poleas, motor de explosión, etc.)
Las gráficas aparecen en sistema microcapsular de fotocopias en relieve.
Los mapas gigantes (60 x 45 cm.).
Atlas de geografía (34 x 27 cm.).
Globo terráqueo en relieve adaptado (unidad tiflotécnica Madrid).
Atlas historia (34 x 27 cm.).
En dibujo y pintura se va a requerir expresiones del mundo visual que sean expresadas o captadas.
Serán sustituidas por actividades de tacto, oído, olfato, etc.
Pasará por un proceso de preescritura (fase aprendizaje).
En Educación infantil y 1º Educación Primaria se utilizará el sistema de estructura del Braille, ya que así en un futuro podrán representársele apoyos en esta modalidad.
Cartillas específicas, prelectura y preescritura. Ejemplo: punt a punt.
Fichas de trabajo.
Pizarra Braille.
De 1º de primaria en adelante (fase de desarrollo) se hará una normalización del Braille, pero nada de integrar la signografía conforme al proceso educativo común y hacer uso correcto de la misma (signografía en Braille y textos transcritos).
Ayuda en la distribución espacial de operaciones aritméticas:
- Vertical (sumar, restar con y sin llevar).
- Más complejas (multiplicar y dividir).
Apoyo de caja aritmética: estuche de madera que representa una rejilla de cuadriculas en las que se van insertando vástagos con la enumeración y signos matemáticos en Braille componiendo las operaciones.
Un ábaco japonés (12-24 varillas).
Cuentos móviles.
Calculadoras parlantes en momentos que lo requiera.
Figuras y cuerpos geométricos planos.
Láminas (plástico thermaform) (geometría CRE ‘Espíritu Santo’, Alicante)
Estuche de dibujo en relieve con reglas adaptadas, compás, goma, etc.
Todas estas adaptaciones variarán en función de su grado de visión. Nos apoyaremos en figuras ópticas como: flexos, atril, gafas...
Luz adecuada.
Magnetófono de 4 pistas.
Material tiflotecnológico.
Material fotocopiado con buen contraste y claridad.
Medios adaptados para su tipo de escritura: papel pautado.
No nos fiaremos de su resto visual, es posible que necesite tocar los objetos para percibir sus cualidades.
Vigilar la observación y la información que recoge de la pizarra y de los objetos.
EVALUACIÓN
La evaluación se adecuará a la priorización de objetivos y por las áreas que se hayan realizado.
Deberá ser evaluado desde sus características personales y de aprendizaje. Consideramos que ha de tenerse en cuenta a la hora de evaluar, pero también hemos de tener presente los apoyos que se han proporcionado al niño.
Podríamos no exigirle los objetivos para cada área dada su dificultad de baja visión, pero en este caso se formularían unos objetivos específicos para él.
Cuando mediante apoyos se ha paliado esa dificultad, el niño está dorado de medios que le ayudarán a cumplir los objetivos marcados.
Se valorará también, su disposición al utilizar los materiales adicionales, el provecho que obtiene gracias a ellos y la manera de recoger y adaptar nuevos conocimientos.
Se valorará la orientación general del niño frente a la realidad inmediata y lejana (orientación / tiempo / espacio).
El nivel alcanzado en la aplicación del método científico: observación y elaboración de hipótesis.
El grado de desarrollo de su orientación vital referido tanto a su autonomía personal, como a su integración familiar y social.