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SUCCEDANI 
Futlletó de fragmentació mental. Nº5.  Abril'00. Gent de Filosofia de la UAB.
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EL MUNDO Y SUS DEMONIOS, de Carl Sagan. (continuación) 

   <<Espero que nadie me considere excesivamente cínico si afirmo que un buen resumen de cómo funciona la programación de la televisión comercial y pública es simplemente éste: el dinero lo es todo. En horas punta, la diferencia de un solo punto en la audiencia vale millones de dólares en publicidad. Especialmente desde principios de la década de los ochenta, la televisión se ha convertido en algo motivado casi enteramente por el beneficio. 
(...) Una serie llamada "The X Files" ("Expedientes X"), que presta un flaco servicio al examen escéptico de lo paranormal, se inclina claramente hacia la realidad de las abducciones por extraterrestres, los poderes extraños y la complicidad gubernamental para encubrir prácticamente todo lo que pueda ser interesante. Lo paranormal casi nunca resulta ser un engaño o una aberración psicológica o una mala interpretación del mundo natural. Sería mucho más acorde con la realidad, además de un servicio público mucho mayor, una serie para adultos (como hace "Scooby Doo" para niños) donde se investigasen sistemáticamente las afirmaciones de fenómenos paranormales y se encontrara en cada caso una explicación en términos prosaicos. La tensión dramática residiría en el descubrimiento de cómo las malas interpretaciones y engaños podían generar fenómenos paranormales aparentemente genuinos. Quizá podría aparecer un investigador siempre decepcionado con la esperanza de que la vez siguiente un caso paranormal sin ambigüedades pudiera sobrevivir al escrutinio escéptico. 
   Hay otros defectos evidentes en la programación de la ficción científica de la televisión. "Star Trek", por ejemplo, a pesar de su encanto y su acusada perspectiva internacional y entre distintas especies, ignora a menudo los hechos científicos más elementales. La idea de que Mr. Spock pueda ser un cruce entre ser humano y una forma de vida de evolución independiente en el planeta Vulcano es genéticamente mucho menos probable que cruzar con éxito un hombre y una alcachofa. La idea, sin embargo, sirve de precedente en la cultura popular a los híbridos extraterrestres/humanos que más tarde se convirtieron en una componente central de la historia de la abducción por extraterrestres. Debe de haber docenas de especies extraterrestres en las distintas series televisivas y películas de "Star Trek ". Casi todas son variantes menores de humanos. La causa debe ser una necesidad económica -el coste se reduce a un actor y una máscara de látex- pero es un bofetón en la cara de la naturaleza estocástica del proceso evolutivo. Si hay extraterrestres, creo que casi todos tendrán un aspecto devastadoramente menos humano que los Klingon y Romulanos (y estarán en niveles totalmente distintos de tecnología). "Star Trek" no se enfrenta a la evolución. 
   En muchos programas y películas de televisión, incluso la ciencia casual -las frases que no son esenciales para un argumento ya desprovisto de ciencia- se hacen con incompetencia. Cuesta muy poco contratar a un licenciado que lea el guión para conseguir una exactitud científica. Pero, por lo que yo sé, eso no se hace casi nunca. Como resultado, tenemos pifias como mencionar "parsec" como una unidad de velocidad  no de distancia en la película -ejemplar en muchos otros aspectos- La guerra de las galaxias. Si esas cosas se hicieran con el mínimo cuidado, incluso se podría mejorar el argumento; ciertamente, podrían ayudar a transmitir un poco de ciencia a una gran audiencia. 
   En la televisión hay gran cantidad de pseudociencia para los crédulos y una cantidad razonable de medicina y tecnología, pero prácticamente nada de ciencia, especialmente en los grandes canales comerciales, cuyos ejecutivos tienden a pensar que programar ciencia significa un descenso de audiencia y la pérdida de beneficios, y no les importa nada más. Hay empleados de emisoras con el título de "corresponsal científico", y un programa de noticias ocasional que se dice dedicado a la ciencia. Pero casi nunca se habla de ciencia en ellos, sólo de medicina y tecnología. Dudo que en los canales haya un solo empleado cuyo trabajo sea leer el ejemplar semanal de Nature o Science para ver si se ha descubierto algo digno de mención. Cuando se anuncian en otoño los Premios Nobel de Ciencia, hay un "gancho" de noticia perfecto para la ciencia: una posibilidad de explicar por qué se dieron los premios. Pero, casi siempre, lo máximo que oímos es algo así como: "...ojalá se llegue pronto a descubrir un remedio para el cáncer. Hoy en Belgrado...". >> (Págs. 403-405) 
<<(...) Entre las tendencias que trabajan al menos marginalmente por la implantación de una serie muy limitada de actitudes, recuerdos y opiniones se incluye el control de las principales cadenas de televisión y los periódicos por un pequeño número de empresas e individuos poderosos con una motivación similar, la desaparición de los periódicos competitivos en muchas ciudades, la sustitución del debate sustancial por la sordidez de las campañas políticas y la erosión episódica del principio de la separación de poderes. Se estima (según el experto en medios de comunicación americano Ben Bagdikian) que menos de dos docenas de corporaciones controlan más de la mitad "del negocio global de diarios, revistas, televisión, libros y películas". Tendencias como la proliferación de canales de televisión por cable, las llamadas telefónicas baratas a larga distancia, las máquinas de fax, las redes y boletines informáticos, la autoedición a bajo precio por ordenador y los ejemplos de programas universitarios de profesiones liberales tradicionales podrían trabajar en la dirección opuesta. 
   Es difícil saber en qué va a acabar todo. 
   El escepticismo tiene por función ser peligroso. Es un desafío a las instituciones establecidas. Si enseñamos a todo el mundo, incluyendo por ejemplo a los estudiantes de educación secundaria, unos hábitos de pensamiento escéptico, probablemente no limitarán su escepticismo a los ovnis, los anuncios de aspirinas y los profetas canalizados de 35.000 años. Quizá empezarán a hacer preguntas importantes sobre las instituciones económicas, sociales, políticas o religiosas. Quizá desafiarán las opiniones de los que están en el poder.>> (Pág.448) 
 

                           Del libro: El mundo y sus demonios; Carl Sagan; Ed. Planeta, 1997. 

-ÍNDEX 

 

 

LOS DRAGONES DEL EDÉN, de Carl Sagan.   (continuación) 

   <<No resulta difícil imaginar que el lenguaje por señas o por ademanes fuese sustituido gradualmente, y finalmente suplantado de lleno, por el lenguaje oral, que en un principio tal vez consistiera en simples sonidos onomatopéyicos, es decir, imitativos del sonido del objeto o de la acción que estamos expresando. Los niños llaman a los perros "guauguaus". En casi todos los lenguajes del hombre el término que el niño utiliza para decir "madre" parece una evocación del sonido que emitía inadvertidamente mientras era amamantado. Pero lo importante es que todos estos hechos no pueden haberse producido sin una reestructuración del cerebro.>> (Pág.107) 

   <<A la sazón disponemos de un nutrido acopio escrito y filmado de conversaciones en Ameslan y otros lenguajes por señas con Washoe, Lucy, Lana y otros chimpancés estudiados por los Gardner y diversos investigadores. Algunos chimpancés poseen un repertorio de cien a doscientos términos y, además, son capaces de distinguir entre diversos modelos de sintaxis y reglas gramaticales. Y lo que es más significativo: se han mostrado singularmente ingeniosos en la construcción de vocablos y expresiones de nuevo cuño. 
   Así cuando Washoe vio por primera vez a un pato en un estanque dijo mediante señas, "pájaro de agua", que corresponde al término utilizado en inglés y en otros idiomas, pero que el chimpancé improvisó para la ocasión. La hembra Lana no había visto otros frutos de forma esférica que las manzanas, pero como sabía indicar por señas el nombre de los colores principales, un día en que vio a uno de los cuidadores comer una naranja, señaló con los correspondientes ademanes: "manzana color naranja". Después de probar una raja de sandía, Lucy la llamó "bebida con azúcar" y "fruta líquida"; pero cuando sintió el escozor del primer rábano que cataba, dijo entonces que se trataba de "comida que duele y hace llorar". Cuando a Washoe le pusieron una muñequita en la taza que sostenía, dijo mediante señas: "niño en mi bebida". A este último chimpancé se le enseñó a representar la palabra "sucio" siempre que se hacía las necesidades encima o en un mueble, y el animal extrapoló el término aplicándolo de manera genética a cualquier tipo de exceso. En presencia de un Rhesus (mono común) con el que no simpatizaba, repitió machaconamente: "mono asqueroso, mono asqueroso, mono asqueroso". A veces decía cosas como: "Sucio Jack, bebida con trampa". En un momento de tedio y de inspiración a la vez, Lana aprostrofó a su cuidador llamándole "cagarruta verde".>>(Págs.115-116) 

  <<Al parecer los sueños son básicamente una función de los mamíferos y, lo que es más, en el hombre el reposo nocturno acompañado de sueños es más intenso durante el periodo posnatal. Aristóteles afirmó con bastante contundencia que los lactantes no sueñan. Por el contrario, se ha comprobado que en muchos casos pasan soñando la mayor parte del tiempo. Los neonatos alumbrados dentro del plazo de gestación normal sueñan, por lo que toca al estado de ensoñación REM, durante más de la mitad del tiempo en que están dormidos. Los lactantes nacidos con unas pocas semanas de antelación sueñan durante las tres cuartas partes o más del tiempo total dedicado al sueño, y en la fase intrauterina, es muy probable que el feto esté soñando todo el tiempo. (Ciertamente, se ha observado que los gatitos acabados de nacer permanecen mientras duermen sumidos en la fase REM.)En tal caso, la recapitulación vendría a indicar que la ensoñación es, básicamente, una función propia de los mamíferos que se configuró en una etapa primeriza de la evolución.>> (Págs.153-154)  

   <<Se han llevado a cabo estudios estadísticos de las categorías más comunes de los sueños, estudios que, por lo menos hasta cierto punto, deberían aclarar la naturaleza de los mismos. En el curso de una encuesta llevada a cabo entre estudiantes universitarios en torno al contenido de los sueños, el orden resultante, tomado como base las cinco temáticas más frecuentes, fue el siguiente: 1) Caídas; 2) ataques o persecuciones; 3) repetidos y frustrados intentos de llevar a cabo una tarea o una empresa; 4) sueños relacionados de una manera u otra con los estudios; 5) experiencias sexuales diversas. El sueño reseñado con el número cuatro parece guardar relación específica, justificada por lo demás, con el grupo objeto del muestreo. En cuanto a los restantes, si bien forman parte de la experiencia vital de los estudiantes, por lo general se aplican también a muchas personas que no lo son. 
   El temor a las caídas guarda clara relación con nuestros orígenes arbóreos y sin duda es un temor que compartimos con el que sienten otros primates. En efecto, para el que vive en un árbol el modo más simple de morir es, sencillamente, olvidar el riesgo que corre de caerse. Por lo que toca a las otras tres categorías de sueños más corrientes, ofrecen especial interés por cuanto corresponden a funciones agresivas, jerárquicas, ritualísticas y sexuales; en suma, todo lo que es dominio del complejo R. Otro dato significativo de la encuesta mencionada es que casi la mitad de los individuos interpelados dijeron haber soñado con serpientes, el único animal, aparte del hombre, que goza de categoría propia en la lista de los veinte tipos de sueños más comunes. Ciertamente, es posible que muchos sueños relacionados con ofidios puedan interpretarse sin más en función de las tesis freudianas. Sin embargo, dos tercios de los encuestados mencionaron de manera explícita que habían tenido sueños relacionados con la experiencia sexual. Habida cuenta de que, según Washburn, los primates no adultos muestran un miedo congénito a las serpientes, parece lógico preguntarse si el mundo de la ensoñación no proyecta directa e indirectamente, la antigua hostilidad entre reptiles y mamíferos.>> (Págs.155-156) 

   <<1.Suele decirse  de la marihuana que potencia nuestra apreciación y facultades en el orden musical, de la danza, el arte, el reconocimiento de configuraciones y signos y receptividad de la comunicación de carácter no verbal. Que yo sepa, nunca se ha dicho de esta droga que mejore la capacidad para leer y comprender a Ludwig Wittgenstein o Emmanuel Kant, calcular la resistencia de los puentes o computar las transformaciones de Laplace. A menudo, el sujeto incluso tiene dificultades para plasmar sus ideas por escrito de una manera coherente. Me pregunto, si, más que intensificar, los cannabinoles (ingredientes activos de la marihuana) no se limitan a anular la actividad del hemisferio derecho y permitir el encendido de las luces de la imaginación. Puede que este sea, también, el objetivo de los estados de meditación que preconizan muchas religiones orientales.>> (Pág.174) 

   <<El habla humana se regula en el neocórtex. De ahí se infiere que uno de los pasos esenciales en la evolución del hombre debió ser el trasvase del control del habla desde el sistema límbico a los lóbulos temporales del neocórtex, transición de la comunicación a través del instinto a la comunicación por conducto de un proceso analítico. Con todo, la notable capacidad de los simios para acrecentar su repertorio gestual, así como los indicios de la laterización detectados en el cerebro del chimpancé, denotan que la adquisición voluntaria de un lenguaje simbólico por parte de los primates no es una innovación moderna, sino que, antes bien, se remonta a muchos millones de años atrás, en sincronía con los indicios que aporta el examen de los moldes de la cara interna de los cráneos fósiles sobre la existencia del área de Broca en los especímenes de Homo habilis. 
   Las lesiones que sufre el cerebro del mono, concretamente las partes que regulan el habla del hombre, no menoscaban las vocalizaciones instintivas de estos animales. Por todo ello parece lógico concluir que el surgimiento del lenguaje humano presupone la formación de un conglomerado cerebral enteramente nuevo más que un mero reajuste de los dispositivos del sistema límbico que generan los gritos y las llamadas. 
(...) Los indicios de que disponemos parecen indicar que los antecesores del hombre en la tierra hace varias decenas de millones de años poseían un neocórtex, con la salvedad de que los hemisferios derecho e izquierdo llevaban a cabo funciones comparables y redundantes. Desde entonces, la postura erecta, el uso de herramientas y el lenguaje han sido factores que se han dado impulso mutuo. Así, un pequeño progreso en la facultad de expresión oral se traducía en una mejora progresiva de las hachas de mano, y a la inversa. Parece que el correspondiente proceso de cerebración se ha producido previa especialización de los dos hemisferios en el pensamiento analítico.>>(Págs.178-179) 
  

   <<Por regla general, las sociedades humanas no son innovadoras, sino más bien jerárquicas y ritualistas. Cualquier sugerencia de cambio se acoge con recelo, ya que implica la incómoda transformación futura del ritual y la jerarquía imperantes, es decir, la sustitución de una serie de rituales por otra o, tal vez, por una sociedad menos estructurada y regida por un número inferior de rituales. Sin embargo, llega un momento en que es preciso que las sociedades cambien. "Los dogmas de un pasado tranquilo son insuficientes para un presente tumultuoso", aseveró Abraham Lincoln. Buena parte de las dificultades que surgen al intentar reestructurar las sociedades norteamericanas y de otros pueblos arrancan de la resistencia que oponen los grupos que tienen intereses creados en el statu quo. Es probable que una transformación profunda de la sociedad obligue a los que ocupan el pináculo de la jerarquía a descender muchos peldaños, lo cual les irrita y les mueve a ofrecer resistencia.>> (Pág.195) 
  

   <<Existen muchos otros ejemplos de desapego hacia todo lo nuevo en las sociedades de corte tradicional, y podrían abstraerse numerosos casos ilustrativos repasando las vidas de personajes como Leonardo, Galileo, Erasmo, Darwin o Freud.>> (Pág.196) 

                           Textos extraídos de Los dragones del Edén; Carl Sagan; Ed.Crítica. 
                                         Más textos de LOS DRAGONES DEL EDÉN. 

-ÍNDEX 
 

 

LOS DRAGONES DEL EDÉN, de Carl Sagan.   (continuación) 

   <<... el panorama es desalentador, ya que tanto los sistemas docentes como los métodos de examen que rigen en la mayoría de estos países adolecen de una ritualización casi reptílica del proceso educacional. En ocasiones me pregunto si la carga agresiva y sexual de los productos televisivos y fílmicos que ofrecen las productoras norteamericanas refleja el hecho de que el complejo R se halla bien afirmado en todos nosotros, en tanto que muchas funciones neocorticales se expresan más raramente porque estamos menos familiarizados con ellas y no las apreciamos en su justo valor, debido, en parte, a la naturaleza represiva de las instituciones docentes y de la propia comunidad nacional. 
(...) Resulta que no vivimos en sociedades tradicionales estáticas, pero nuestros gobiernos, opuestos al cambio, actúan como si así fuera. Si antes no nos destruimos a nosotros mismos, el futuro pertenece a las comunidades sociales que, sin ignorar las partes reptílicas y los componentes propios de los mamíferos, permitan el florecimiento de los rasgos genuinamente humanos de nuestra naturaleza, a las sociedades dispuestas a invertir recursos de una multiplicidad de experimentos de orden social, político, económico y cultural, y que estén dispuestas a sacrificar ventajas inmediatas por beneficios a largo plazo. El futuro pertenece, en fin, a las sociedades que consideran las ideas innovadoras como delicadas, frágiles y preciosas vías hacia el futuro.>>(Págs.198-199) 
  

   <<"El dilema fundamental de la humanidad, el problema que subyace a todos los demás y que destaca por encima de ellos, es precisar qué puesto corresponde al hombre en la naturaleza y cuál es su relación con el cosmos. El origen de nuestra especie, los límites que condicionan nuestro influjo sobre la naturaleza y el de ésta sobre nosotros, el objetivo que pugnamos por alcanzar, son problemas que se presentan una y otra vez, con indeclinable vigor, a todos los seres vivos de la Tierra". T.H.Huxley,1863.>>(Pág.232) 

  <<A pesar de toda la cháchara sobre objetos volantes no identificados y astronautas de remotos tiempos, no existen pruebas concluyentes de que hayamos recibido, o vayamos a recibir, la visita de seres extraterrestres. 
(...) Pero una vez ha surgido la vida en un medio relativamente favorable y han transcurrido miles de millones de años del proceso evolutivo, somos muchos los que creemos en la posibilidad de que en este medio hayan aparecido seres inteligentes. Sin duda, la senda evolutiva sería distinta de la que ha conocido la Tierra. (...) Toda la crónica evolutiva de la Tierra, particularmente la plasmada en la cara interna de los cráneos fósiles, pone de manifiesto esta tendencia progresiva a la formación de organismos inteligentes. Nada misterioso hay en ellos, puesto que, por regla general, los seres más inteligentes subsisten en mejores condiciones y dejan más descendencia que los organismos menos dotados." (Págs.233-234) 

   <<La selección natural ha operado como una especie de cedazo intelectual dando paso a cerebros y a intelectos cada vez mejor dotados para afrontar las leyes de la naturaleza. Esta resonancia entre la mente y el universo, producto de la selección natural, puede ayudarnos a resolver el abstruso dilema planteado por Einstein cuando afirmó que "la propiedad más incomprensible del universo es, precisamente, que sea tan comprensible".>> (Pág.236) 

   <<A menudo los gobernantes olvidan la diferencia entre beneficios a corto y a largo plazo. Las más trascendentes ventajas prácticas han surgido de los progresos científicos más inverosímiles y en apariencia menos prácticos. 
(...) El universo es intrincado y fascinante. Arrancamos secretos a la naturaleza por las sendas más insólitas. Por supuesto, las sociedades deberán adoptar toda clase de precauciones a la hora de decidir qué tecnologías -es decir, qué aplicaciones de la ciencia- deben desarrollarse y cuáles no. Pero si no consolidamos la investigación básica, si no se propicia la adquisición de conocimientos, por su valor intrínseco, nuestras opciones de futuro quedarán peligrosamente limitadas. (...) Sin una estimulación decidida, continuada y amplia de la investigación básica corremos el riesgo de comernos la simiente que utilizamos para la siembra, es decir, consegumos atajar el hambre un invierno más, pero renunciamos a la última esperanza de supervivencia de cara al siguiente invierno.>>(Págs.235-239) 

   <<En la actualidad se observa en Occidente (no así en los países del este) un renovado interés por doctrinas ambiguas, anecdóticas y a menudo manifiestamente erróneas que, si fueran ciertas, descubrirían cuando menos la existencia de un universo más sugestivo, pero que no siéndolo, implican una desidia intelectual, una endeblez mental y una dispersión de energías muy poco prometedoras de cara a nuestra supervivencia. Entre dichas doctrinas se cuenta la astrología (según la cual, al nacer yo una serie de astros situados a cien billones de millas de distancia se conjuntan en una casa o morada que condiciona fatalmente mi destino); está también, el "misterio" del triángulo de las Bermudas (que en sus varias versiones alude a la existencia de unos objetos volantes no identificados con base en las aguas costeras de dichas islas que engullen buques y aeronaves); los relatos sobre platillos volantes en general; la creencia en astronautas que vivieron en un pasado remoto; la fotografía de espectros; la piramidología (que, entre otras muchas cosas, sostiene la peregrina idea de que si guardo mi hoja de afeitar en el interior de una pirámide de cartón en vez de hacerlo en un estuche rectangular, conservo el filo mucho más cortante); la escientología; las auras y la fotografía kirliana; la vida emocional y preferencias musicales de los geranios; la cirugía psíquica, los modernos augures y profetas; el doblamiento a distancia de cuchillos y otros objetos cortantes; las proyecciones astrales; el catastrofismo velikosvkiano; Atlantis y Mu; el espiritismo; y la doctrina de la creación específica del hombre por parte de dios o dioses, pese a la estrechísima relación que nos une con las restantes especies animales, tanto en el plano de la bioquímica como de la fisiología cerebral. Tal vez exista un atisbo de verdad en alguna de estas doctrinas, pero la amplia aceptación de que gozan trasluce una absoluta falta de rigor intelectual, una grave carencia de escepticismo y la necesidad de sustituir la experimentación por el propio deseo. Por regla general son -excúseme la expresión- teorías generadas en el sistema límbico y en el hemisferio derecho, filigranas de la ensoñación, respuestas naturales -el término es , indudablemente, muy apropiado al caso- y humanas a la complejidad del medio que nos rodea. Pero son también doctrinas místicas y ocultas, concebidas de tal forma que eluden toda refutación y no pueden ser contrastadas con argumentos racionales. Por el contrario, estimo que la apertura hacia un futuro esclarecedor sólo puede venir dado a través de la plena operatividad del neocórtex. Debe llegarnos a la razón, entremezclada con la intuición y los componentes del sitema límbico y del complejo R, desde luego, pero de la razón al fin y al cabo, lo que supone una valerosa asunción del mundo tal como es en realidad. 
(...)"Somos una civilización científica -ha dicho Jacob Bronowski-. Eso significa una civilización en la que el saber y su integridad son factores cruciales. Ciencia no es más que una palabra latina que significa conocimiento... Nuestro destino es el conocimiento.">> (Págs-241-242) 

                       Textos extraídos de Los dragones del Edén; Carl Sagan; Ed. Crítica. 

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