Sólo por hoy seré
feliz, por eso haré verdad lo que alguien dijo:
"La mayoría de la gente es tan feliz como desea serlo".
La felicidad es algo de adentro de uno, no de afuera.
Sólo por hoy trataré
de ver la vida por lo que es y no por lo que yo quisiera que fuera.
Aceptaré mi familia, lo que hago y mi suerte como son, y procuraré
armonizar con ello.
Sólo por hoy cuidaré
de mí, ejercitaré mi cuerpo, lo atenderé y lo alimentaré.
No abusaré de él, ni lo abandonaré.
Sólo por hoy trataré
de ser más amplio de espíritu, aprenderé algo útil, no seré un
holgazán mental. Haré que se me permita usar mi esfuerzo, concentración,
meditación.
Sólo por hoy ejercitaré
mi alma de tres modos: Haré algún bien sin que lo descubran y haré
dos cosas que no me agraden hacer.
Sólo por hoy seré
agradable, tendré el mejor aspecto que pueda. Me mostraré cortés, seré
generoso, no encontraré defectos en nada y no intentaré dirigir ni
modificar la vida del prójimo.
Sólo por hoy trataré
de vivir el día de hoy, sin querer solucionar todos los problemas de la
vida.
Sólo por hoy tendré un
plan. Anotaré por escrito todo lo que pienso hacer; aunque después no
lo pueda cumplir del todo, igual lo haré. Eliminaré dos vicios; la
prisa y la indecisión, pero sólo por hoy.
Sólo por hoy me daré
media hora de tranquilidad para poder pensar acerca de mí. A veces
pensaré en Dios, para descubrir cuál es el objetivo de mi vida.
Sólo por hoy no tendré
miedo y esencialmente no tendré miedo a ser feliz, a disfrutar de la
vida, de amar y de creer que los que amo me aman.
Sólo por hoy.