No digas nada,
no preguntes nada,
Cuando quieras hablar, quédate mudo,
que un silencio sin fin sea tu escudo
y al mismo tiempo tu perfecta espada.
No llames si la puerta esta cerrada,
no llores si el dolor es mas agudo,
no cantes si el camino es menos rudo,
no interrogues sino con la mirada.
... Y en la calma profunda y transparente,
que poco a poco y silenciosamente,inundara
tu pecho de este modo: Sentirás el latido
enamorado con que tu corazón recuperado te
irá diciendo todo, todo, todo...