INTRODUCCIÓN

LA OTRA CARA DE LA II REPÚBLICA

INTRODUCCIÓN

Poco antes de empezar este trabajo, visitaba una librería de Madrid, y en un estante pude apreciar un libro que me llamó mucho la atención por su titulo: "La Primera Democracia Española. La Segunda República 1931-1936." El autor es Stanley G. Payne. Me pregunte cómo se puede catalogar a un régimen de democrático cuando se persiguió a miles de personas. Me dije que será que el Sr. Payne solamente conocerá una versión distorsionada de una realidad, o simplemente se niega a ver esa realidad.

Empece a comprender que desde que llegó la nueva etapa democrática en España a partir de 1975, empezó a surgir una versión distorsionada de lo que fue la II República Española, y más, cuando al Partido Comunista se le perdonó con la legalización, los miles y miles de muertos que causó entre 1931 a 1939 en España.

A comienzos del mes de agosto de 1997, fue difundido a través de los medios de comunicación social una noticia que me dejo algo sorprendido: "UGT reclama propiedades que les fueron confiscadas al finalizar la Guerra Civil, y exigen del Estado Español una indemnización por unos 45 mil millones de pesetas". Creo que si se toma en cuanta el como surgió la U.G.T. en 1931, más bien hoy el Estado, debería contrademandar a UGT por haber confiscado ilegalmente muchas de esas propiedades entre 1931 a 1939, y que hoy curiosamente reclaman. Para citar un caso, el día 26 de abril de 1936, en San Juan de Aznalfarache (Sevilla), en la iglesia parroquial, se instala la Casa del Pueblo. Me pregunto si en el inventario de supuestas propiedades hoy reclamadas, presentado por la U.G.T., aparece dicha iglesia.

También recuerdo que leí un artículo de prensa un año antes titulado "De González a Negrín" en donde se destacaba que poco antes de dejar el poder el Sr. González, fue publicado un Real Decreto el 4 de agosto de 1995 en el B.O.E., firmado por Belloch, en donde se establece que el Estado Español salda de una forma definitiva la deuda con la familia del Sr. Negrín cancelándoles la suma de 287 millones de pesetas. Me pregunto si más bien el Sr. Negrín no es quien tiene una deuda con miles y miles de familias españolas a las que les confiscó sus cuentas bancarias durante la II República con la finalidad de comprar armamento a la Unión Soviética. Lo curioso es que hasta la fecha a esas familias expoliadas nunca se las indemnizó, y es más, ironías del destino, muchas fueron asesinadas por medio de las mismas armas que "ayudaron" a comprar.

Episodios curiosos como éstos hay muchos que valdría la pena reseñar, pero por ahora me dedicaré a recordar lo que se podría llamar la otra cara de la II República, ya que hoy pareciera que muchas de las nuevas generaciones -no solamente la española sino también la de otros países- no saben que en la zona republicana existieron las temidas chekas (cárceles clandestinas utilizadas por los comunistas y anarquistas para torturar y asesinar a gente inocente); que se atentaba con bombas, que España se quedó sin sus reservas de oro que fueron a parar a las manos de Stalín en Moscú, que los seguidores del Frente Popular detenían personas y que luego de aplicarles "el paseíto" las asesinaban. Todo ello, insisto, amparado en lo que seria la política del Frente Popular.

Hoy, a las nuevas generaciones se les informa que cuando estalló el Alzamiento Nacional en julio de 1936, en España existía una República democrática y un gobierno legítimo que conducían al país hacia el progreso y la felicidad. Con lo que presento a lo largo de este libro, creo que nadie podría afirmar que existía esa tal democracia en la II República. Hoy hay personas que cuestionan el Alzamiento Nacional como un golpe de Estado a un gobierno legítimo. Me pregunto: A caso el asesinar, torturar, perseguir, incendiar, confiscar, se le podría considerar como algo legítimo de un régimen ?. Acaso la penetración comunista impulsada desde Moscú, la cual influyó en el desastre del país, no era una causa para que los militares, y el pueblo perseguido por el régimen, se alzaran contra ese régimen tiránico?. Pareciera que las nuevas generaciones no tienen idea de lo que fue la España de la II república, como experimento del comunismo internacional, en su idea del expansionismo en Europa. Stalín, justificando su apoyo con asesores y armamento, antes y durante la Guerra Civil, llegó a decir: "La causa de España es la causa de toda la humanidad progresiva y avanzada".

Es de resaltar, que la excusa utilizada por algunas personas, en cuanto a señalar que Francisco Franco se alzó contra un gobierno republicano legitimo, carece de todo acierto. Insisto, a lo largo de este libro aporto hechos y cifras en cuanto a los procesos electorales de 1931 y 1936, y de ello se puede desprender muy claramente que se instauró ilegalmente un régimen republicano en España. En todo caso, sería correcto decir, que Franco se alzó contra un gobierno republicano ilegítimo.

En fin, con Franco o sin Franco, o con Alzamiento o sin Alzamiento, me pregunto que podrían haber hecho aquellas personas que en esos trágicos días eran perseguidas, encarceladas, torturadas, asesinadas. Insisto, frente a las atrocidades socialistas, comunistas, anarquistas, que se cometían en España a diario, y que según los planes de Moscú, para el 1 de agosto todo ello culminaría con la proclamación de la República Socialista Soviética en España, qué podían hacer aquellas personas de buena fe para enfrentar el terror rojo en las calles?. Cruzarse de brazos ?. Algunos seguidores o defensores de la II República dicen que eso del terror rojo en las calles, son exageraciones, y que si existía terror, ese era el producido por las derechas. Yo afirmo que esto es totalmente falso, y para dar una idea de como eran los ánimos de incitación a la violencia por parte de las izquierdas, creo que lo expresado por la diputada socialista en las Cortes, Margarita Nelken, en esos días, basta para dejar en claro el desarrollo del nuevo complot comunista planificado para estallar el 1 de agosto: <<Queremos una revolución, pero no es la Revolución Rusa la que nos puede servir de modelo, pues lo que necesitamos son llamas gigantescas que se puedan ver desde el mundo entero y olas de sangre que tiñan las paredes de rojo>>. Creo que ningún diputado conservador o de derechas ha llegado a pronunciar algo parecido, y mucho menos en las Cortes.

A lo largo de éste libro he tratado de reflejar una situación que se vivió antes del Alzamiento Nacional. Sostengo que sin dicho pronunciamiento militar, dudo que hoy existiría la España que conocemos. Sin dudas el triunfo del comunismo en España, hubiese influido en el desarrollo de los acontecimientos de la humanidad. Alguien se imagina que durante la "guerra fría", España como supuesto país aliado a Moscú, fuera miembro del Pacto de Varsovia?.

Muchos republicanos dicen que el bombardeo de Guernica fue un experimento nazi para lo que sería la II Guerra Mundial. Acaso la presencia de pilotos, tanquistas, y personal soviético en España, también no era un experimento de Stalín para implantar el comunismo en Europa Occidental ?.

Hoy, tras la caída del Muro de Berlín, la desintegración del Pacto de Varsovia, y con ello la desaparición de la temida "guerra fría", se conoce con cierto detalles las atrocidades cometidas por el comunismo en el mundo civilizado. Hoy, estudiosos historiadores, discuten si Stalín ordenó la muerte de unas 50 millones de personas en la ex - U.R.S.S., eso sin contar lo que hizo en toda Europa Oriental, y en los otros cuatro continentes apoyando revoluciones sangrientas, como la que se hizo en España a partir de 1931. Alguien me puede decir, cuantas personas murieron, gracias a Stalín, en España?.

Vietnam, Corea, Nicaragua, El Salvador, en donde por citar casos, en esos países -como en la España de 1936- el comunismo internacional colaboró para que se dieran las bases de guerras civiles sangrientas.

Durante los primeros años de la II República existieron exiliados españoles que dejaron todo gracias a la violencia y persecución marxista en las calles. Miles de españoles dejaron sus casas, trabajos y familias por el simple hecho de ser católicos, monárquicos o conservadores. Es cierto que a partir de 1939 salieron muchos españoles hacia Francia gracias al avance del ejército franquista, pero también es cierto que miles y miles de españoles dejaron su patria gracias al avance comunista a partir de 1931. Me pregunto el porqué hoy no se habla de esos refugiados causados por la II República. Como investigador me ha sido imposible el dedicar tiempo a trabajar sobre dicho tema en concreto, pero espero que en un futuro próximo pueda presentar datos y hechos precisos que puedan dar fe de mi afirmación.

Hoy se habla de la llamada violencia fascista de esos días en forma tergiversada, pero nadie dice nada de la violencia marxista anarquista socialista comunista, la cual en mi opinión fue mucho peor y más sangrienta. Sería justicia que los historiadores, los escritores, los educadores, los medios de comunicación social, presentaran a las nuevas generaciones esa historia de la otra cara de la II República a la hora de presentar una apreciación histórica de dicho periodo. En este libro trato de reflejar esa violencia marxista en suelo español, básicamente en el periodo comprendido entre 1931/36.

Al final de esta obra, dedico un capitulo a la participación extranjera comunista en España, que empezó a consolidarse desde la proclamación de la II República, y que su máxima expresión quedaría representada en la creación de las Brigadas Internacionales en 1936. Con ello quiero demostrar que la guerra civil española fue impulsada y desarrollada desde Moscú.

Es de resaltar que gracias a la propaganda de ciertos sectores, tanto nacionales como del exterior, han ayudado a tergiversar la historia de la II República. Han sido datos falsos que se han ido acumulando desde 1931. Los antecedentes de la guerra civil, su evolución y consecuencias, han sido manipulados por personas que con determinada tendencia ideológica tratan de justificar lo injustificable. Hay autores, que en su buena fe, toman datos de muy dudosa realidad como hechos ciertos, y que indirectamente han ayudado a influir en el sentido de presentar una imagen falsa de la II República que no es real.

Gran parte de este trabajo se basa en hechos reseñados en la prensa de la época. Es de resaltar que en esos días se aplicaba una dura censura a los medios de comunicación. Durante los primeros años se aplicó la suspención y multas a periódicos pro católicos, conservadores y todo aquel medio que se le acusaba de tendencia derechista. Todos estos abusos son inspirados por una Ley de Defensa de la República, creada por las izquierdas especialmente para ello.

En este libro, sobre los tres primeros años de la II República, existe gran cantidad de información acá presentada sobre huelgas, disturbios y asesinatos que se conocieron gracias a la publicación de este tipo de información en esos llamados periódicos de derechas, los cuales fueron perseguidos por el régimen. En esos días, una gran cantidad de información sobre este tipo de sucesos no salió publicada por diversas causas, tales como:

- La censura, ya sea desde el Ministerio de la Gobernación, el Gobernador civil o autoridades locales.

- Que los hechos ocurrieron en lugares apartados, y nunca llegaron a conocimiento tanto del Gobierno así como de los periodistas.

Es de resaltar que en esos días no existían unos medios de información con la tecnología que existe hoy en día. Durante los tres primeros años de régimen, se dieron casos de sucesos que llegaron a los medios en forma imprecisa y que no fueron publicados gracias a la Ley de Defensa de la República. Por ejemplo, se sabía sobre una determinada huelga, pero se ignoraba la causa y sus consecuencias, en el sentido de que si durante el desarrollo de dicha huelga hubo disturbios, enfrentamientos con las fuerzas de orden público, así como muertos y heridos. También ocurría que los periodistas de la época escuchaban algún rumor sobre algún suceso ocurrido en un pueblo apartado o en una gran capital de provincia, y como no estaban en disposición de visitar el lugar de los acontecimientos por diversas causas -como la ubicación geográfica o la declaración de estado de guerra-, acudían a las autoridades, ya sea el Gobernador o el ministro de la Gobernación, quienes ofrecían la versión oficial del Gobierno sobre lo ocurrido. Los periodistas de la época tenían que conformarse con esa versión oficial de los hechos, ya que si en el periódico se publicaba otra cosa, corrían con el riesgo de ser suspendidos y multados de acuerdo a dos leyes que fueron creadas durante el periodo republicano para ese fin, y bajo el dominio de las izquierdas. Es cierto que tras llegar la CEDA al poder en noviembre de 1933, aplicó también la censura, pero para ello se basó en una nueva Ley de Orden Público, puesta en funcionamiento cuatro meses antes por las izquierdas el 28 de julio de ese año. Tras llegar el Frente Popular al poder en 1936, se repetiría con mayor saña la persecución a la Prensa que no cuadraba con las ideas izquierdistas.

Durante esos años de la II República, se dieron muchos casos de informaciones que el mismo Gobierno (ya sea de derechas o izquierdas) de mala fe insinuaban desconocer, entendiéndose por parte de la autoridades que ese tipo de informaciones eran simples rumores, recalcando que si la Prensa publicaba algún rumor, se le aplicaba la ley, con la idea de tener una base legal para amarrar la Prensa.

El tratar de cuantificar que cantidad de hechos graves no se pudieron dar a conocer en la Prensa, o fueron distorsionados y manipulados por el Gobierno, es imposible precisar. Pero para darse una idea, basta con ver lo que si se pudo publicar, que ha sido en gran cantidad, gracias a que la características violenta y sangrienta de algunos hechos, eran imposibles de ocultar. También es de resaltar que la gran mayoría de dichos hechos violentos eran causados o promocionados por los sectores de izquierdas.

Un detalle a parte, y digno también de mencionar, es que la Prensa de izquierdas durante el régimen, manipuló, distorsionó, tergiversó, mucha más información que los diarios de derechas, ya sea en el gobierno o en la oposición.

Hay personas que han manifestado que todas esas noticias publicadas en los periódicos de derechas sobre las huelgas y enfrentamientos sangrientos impulsados y realizados por los sectores de izquierdas son exageraciones. El hecho es que, como lo he señalado anteriormente, existía una censura, y una Ley que vigilaba a ultranza la publicación de dichos hechos con la idea de sancionar con la suspensión, la publicación de algún rumor.

En parte de este trabajo trato de presentar algunas comparaciones del papel desempeñado por la Prensa de derechas y izquierdas, con la idea de que el lector pueda juzgar que sector desempeño un papel más serio y constructivo en el país. Es de resaltar que esta comparación se podría llevar al resto de los sectores que conformaban la vida de España de aquel tiempo.

Espero que este trabajo, demuestre en alguna forma que, la II República, no se le podría considerar como la primera democracia española.

Madrid, Enero de 1999.

Amigo/a Lector/a, si desea hacer algún comentario sobre éste trabajo, ruego escriba a la siguiente dirección de correo electrónico: fgm@ozu.es, o dejar directamente tu mensaje en el libro de visitas.