1 Liebre.
30 g de almendra.
Un puñado de piñones.
50 g de tocino entreverado.
1 cucharada de harina.
3/4 l. de vino.
3 dientes de ajo.
Una hoja de laurel.
Una ramita de perejil.
Un palo de canela.
Tomillo, sal, aceite |
Este plato típico, se prepara para festejar a los "pregonaos", es decir,
los novios cuyas amonestaciones ya han sido publicadas.
La liebre se desuella y se le quitan los intestinos. La sangre se recoge. Se
lava cuidadosamente, se seca y se corta en pedazos pequeños. Se prepara un adobo
en el que deberán reposar los trozos de liebre durante 48 horas por lo menos, ya
que esta carne es dura, los ajos se pelan y se aplastan, sin machacarlos; se
añaden el laurel, el perejil picado, la canela, el tomillo y un poco de vino.
Todo ello se revuelve con un chorrito de aceite y se ponen los trozos de liebre,
así como el tocino, cortado en lonchas.
En la misma cazuela donde se haya adobado, se pone la liebre al fuego, pasado ya
el tiempo de reposo. Se tapa bien y se deja cocer una media hora, lentamente. Se
añade la harina, que se dejara dorar un poco, y se cubre luego la carne con el
vino. No poner sal hasta ese momento, pues de lo contrario, la carne no se
ablandaría.
Dejar cocer hasta que este tierna y, unos 20 minutos antes de terminar la
cocción, machacar en el mortero almendras y piñones. Añadirles la sangre de la
liebre, colar esta preparación y añadirla a la cazuela. Al terminar de cocerse,
es conveniente que el guiso repose en lugar caliente un buen rato, hasta que se
sirva. |