
En el terreno gastronómico podemos saborear gran variedad de originales y suculentos
platos que caracterizan la cocina serrana como son las exquisitas carnes de ternera a la
brasa, asadas al estilo serrano, también los asados al horno de cordero y de
cochinillo, platos de días de fiesta, y de grandes celebraciones. La matanza,
denominada popularmente “la Chacina”, tiene un protagonismo especial, los
embutidos
como las morcillas al lustre, el chorizo, salchichón, lomo y por supuesto que decir del jamón ibérico
que es la bandera del arte de la matanza, todo ello hacen la delicia del paladar
mas exigente y es que la Sierra de la Peña de Francia es maestra en el viejo
arte de embutir, favorecida por un clima especial para la conservación y unas
carnes de primerísima calidad. Siempre bien regados con los excelentes vinos
serranos, tintos robustos, con tendencia a elevada graduación alcohólica, y
blancos dorados.
Son famosos y apreciados los Hornazos especie de torta de Pascua en cuyo
interior se encuentra chorizo, salchichón, jamón, lomo y huevo cocido, típico
en toda la Sierra, el hornazo se come en Pascua, y tradicionalmente en el campo.
Los sofocones, especie de cocido de castañas con leche chorizo, miel y
costillas, o las patatas meneas y no podemos olvidarnos del limón serrano hecho con carne, limón,
huevos, aceite y vino a manera de ensalada, todo ello aliñado con aceite y sal.
En referencia a los postres y dulces destaca la enorme variedad de frutas que aquí
se producen, junto con la repostería artesanal, destaca las perronillas,
mantecadas, rosquillas, turrajas, turrón de nueces y piñones, floretes,
sacatrapos, obleas, natillas o el bollo maimón para los días de boda.