Sacramenia
y Fuentidueña atesoran el patrimonio artístico más
importante del área septentrional de Segovia, con un legado románico
de primer orden en el contexto del estilo románico en la provincia.
Sacramenia: conjunto monumental
Sacramenia
se encuentra recostada en una ladera que alcanza un cerro que es visible
desde grandes distancias. Los monumentos más importantes son,
sin duda, sus iglesias románicas. El Monasterio de Santa María
la Real es un soberbio templo cisterciense de dimensiones catedralícias
La iglesia parroquial está dedicada a San Martín. Conserva
el ábside del siglo XII, con columnas y ventanales románicos.
Santa Marina también conserva una cabecera de este estilo y pinturas
de incierta datación en su interior. Más bella si cabe
es la ermita de San Miguel, encaramada en lo alto del cerrete citado
anteriormente. Para terminar se conserva la ermita prerrománica
de Cárdaba.
En
el plano gastronómico y aunque tiene menos renombre que otras
poblaciones, como Pedraza, Sepúlveda o Turégano, esta
comarca es probablemente la mejor de Castilla para degustar el lechazo
a (cordero lechal al horno). los entendidos dicen que existe un triángulo
mágico para el lechazo formado por los vértices de
Sepúlveda (Segovia), Peñafiel (Valladolid) y Aranda de
Duero (Burgos). Bien, si localizamos el centro de este triángulo
veremos que se trata de esta comarca.
Monasterio cisterciense de Santa
María la Real
De
propiedad particular y declarada monumento nacional, la iglesia del
monasterio cisterciense de Santa María la Real de Sacramenia
es uno de los más notables ejemplos de la arquitectura religiosa
medieval en España. Sólo sus dimensiones la hacen sobresalir
de entre todas las segovianas: 56 metros de longitud y 37 de ancho.
Fue construida entre los siglos XII y XIII. En 1925 se vendieron el
claustro, el refectorio y la sala capitular a un magnate americano y
reedificados chapuceramente en Miami.
Consta
de tres amplias naves de seis tramos separados por pilares con grandes
columnas de capiteles vegetales, crucero y cabecera con cinco ábsides
escalonados
El
hastial occidental es de gran austeridad, pero de porte monumental.
Con una gran puerta que es muy abocinada y sobria, aunque de equilibradas
proporciones. Tiene siete arquivoltas aboceladas y guardapolvos, que
apoyan sobre jambas alternando con columnas.
Ermita románica de San
Miguel
En
lo alto del cerro que protege por el norte a Sacramenia se encuentra
la ermita románica de San Miguel, monumento nacional. Lamentablemente
está en ruinas y sin restaurar. Su cabecera es soberbia en su
interior, con columnas, arcos, ventanales. La portada también
es hermosa con arquivoltas decoradas. Desde este lugar se otea un paisaje
grandioso de toda la comarca.
Fuentidueña: conjunto
monumental
Una
de la importantes poblaciones que durante la edad media y tras la repoblación
de los siglo XI y XII se convirtió en cabeza de Comunidad de Villa
y Tierra. Fue visitada por los reyes Alfonso VII y VIII, por lo que se
impulsó la construcción de castillo, muralla e importantes
templos.
La
iglesia de Santa María está abandonada y arruinada pero
conserva las puertas y la cabecera de la época. Mejor calidad
tenía la de San Martín, declarada monumento nacional.
Desde hace siglos sólo permanecía en pie la cabecera,
declarada monumento nacional. Si el desaguisado del monasterio cisterciense
no fuera suficiente, también esta construcción se vendió
-en este caso por el propio Estado Español- al gobierno de los
Estados Unidos. Hoy se encuentra en el Museo de los Claustros "The Cloisters"
del Museo Metropolitano de Nueva York donde se celebran conciertos de
música medieval.
San
Miguel es hermana de San Martín, siendo una preciosa construcción
con cabecera articulada con columnas, canecillos y ventanas. A esto hay
que unir un puente medieval y varios palacios y casas blasonadas.
capiteles.
Iglesia románica de San Miguel
La
iglesia de San Miguel de Fuentidueña no es sólo uno de
los mejores templos de la ruta sino de toda la provincia. Cuenta con
un ábside clásico románico de semitambor dividido
por columnas e impostas, con bellos ventanales y un hermosos repertorio
de canecillos figurados. También tiene dos portadas en sus muros
norte y occidental de arquivoltas baquetonadas y lisas sobre columnas
y jambas. No podía faltar una hermosa galería porticada
de arcos sobre elegantes columnas geminadas de capiteles vegetales.
El interior esta repleto de tallas de gran calidad atribuidas a un maestro
cercano a Silos.
Puente medieval sobre el Duraton
Sobre
el mítico río Duratón se alza este soberbio puente
medieval, seguramente construido en tiempos del auge de la villa en
el cambio de siglo XII a XIII, cuando era lugar preferido por Alfonso
VIII. Como marcan los cánones románico el perfil es de
"lomo de asno" formando un vértice en su centro.
La Comarca
Como
otros lugares de Segovia, y sólo citaremos Sepúlveda o
Pedraza, esta comarca está salpicada incesantemente de construcciones
del románico rural. Edificios erigidos en el siglo XIII mayoritariamente
cuentan con una arquitectura y escultura de calidad al ser herederas
de la buena iglesia de San Miguel y del monasterio de Santa María
la Real.
Iglesia romanica de Pecharromán
El
templo de San Andrés de Pecharromán pertenece al taller
de San Miguel de Fuentidueña, y mucha de su escultura procede
de manos que trabajaron en ella. Destaca su ábside con ventanales
con capiteles de buena escultura y su bella portada de varias arquivoltas,
una de ellas con cabezas humanas y otras de diablos. Quizá lo
más interesante es la colección de canecillos de nave
y ábside con una colección de imágenes que insisten
en la idea del pecado. Sobresale la colección de cabezas diablescas
y el canecillo donde un diablo porta una mujer a cuestas.
Ermita romanica de San Vicente
de Fuentesoto
A
las afueras del pueblo de Fuentesoto y a una distancia de unos 800 metros,
se alza la ermita de San Vicente
de
estilo románico tardío, del que se conserva el total de
la cabecera y parte del muro meridional. Conserva un elegante ábside
con 4 columnas entregas que dividen verticalmente el ábside en
5 paños, y 3 ventanales.
Lo
mejor es el interior por su magnífica factura. Sobresale todo
un sistema de arcos sobre columnas con divisiones horizontales por impostas
que confieren un juego de volúmenes extraordinariamente armonioso,
a la vez que una gran abundancia escultórica por el elevado número
de capiteles.