Aquí quiero hablar de algo muy importante de mi país, algo que no muchos saben o tal vez, no le den la importancia que realmente tiene.
Importancia que a veces ni los argentinos se la dan, pues solo los que la vivimos muy de cerca por distintas circunstancias de la vida valoramos esto mucho más.
Voy a hablarles de las ISLAS MALVINAS, para muchos solo unas Islas, para algunos UN TROZO
DE PATRIA.
Con mi más sublime respeto y orgullo, elevo mi pensamiento hacia todos aquellos seres que
entregaron su vida solo con un ferviente anhelo :
" Recuperar nuestras amadas Islas" .


He recibido con orgullo de manos de unos amigos muy especiales
Un poco de historia:
DESCUBRIENDO MALVINAS
Era en los comienzos de la historia humana. Las islas estaban solas en la inmensidad del
mar. En el primer siglo de nuestra era, un marino de la ciudad de Tiro escribió la más
antigua descripción del orbe. Los geógrafos árabes, en la Edad Media, la aprovechaban.
A mediados del siglo II, Claudio Ptolomeo, geógrafo griego de Alejandría, glosó y
discutió esta geografía y dibujo el mapamundi más antiguo que ha llegado hasta
nosotros. Dick Edgar Ibarra Grasso ha demostrado que en él está dibujada la costa
americana del Pacífico y, en los ocho grados de latitud sur, la ciudad de Cattigara.
Ptolomeo señalo el Río Ambato, que aún hoy figura, como nombre geográfico en varios
puntos de América. También hemos demostrado que indicaba dónde vivían los comedores de
pescado -ictiófagos- y los de carpinchos, en guaraní: cotiguaras. Exhibimos, por primera
vez en estos estudios, el mapamundi de Enricus Martellus Germanus, anterior, en varios
años, al viaje de Colón. en él está dibujado el continente hoy llamado América, con
la costa recta del Pacífico, la ondulada del Atlántico, el estrecho de Magallanes, La
Tierra del Fuego, la Península de Valdez.
Pablo Gallez ha probado que el trazado de sus ríos coincide con los de América del Sur.
Y ha exhibido otro mapamundi, el de Andreas Walsperger, de 1448, en que se ve el
continente americano. Colón, con estos elementos, buscó un paso a través de la India
oriental -nuestra América- que lo llevase al Pacífico. Alsinus Magnus, y a la India del
Ganges.
Conocía, por los humanistas del Renacimiento, la distancia que separaba a Europa de esta
India Oriental, nuestra América. Por ello tuvo razón cuando decía que iba a buscar la
India y había llegado a la India, y cuando con su hermano Bartolomé dibujó un croquis
en 1498, en que se ve el caribe, el Pacífico y el Puerto de Cattigara. Este nombre -una
sola palabra- cambió la historia de la geografía universal y explicó el verdadero fin
de la empresa colombina.
Había que hallar el paso que llevase a la Cattigara de Ptolomeo. Colón no lo encontró
por que no existía. Tampoco lo encontraron los que los persiguieron en el noroeste.
Amércio Vespucci, con el mapamundi de Ptolomeo, se lanzó a buscarlos por el sudoeste.
Llegó a Brasil, siguió hacia el sur, pasó frente a nuestro Río de la Plata, que llamó
Jordán, puso el nombre de un príncipe de una novela medieval, Canamor o Cananoir, a un
punto de la Patagonia y, en los cincuenta y dos grados de latitud sur, una tormenta lo
llevó mar afuera.
Dice Vespucci, en su Lettera a Soderini, del 7 de septiembre de 1504: "Era tanta la
tempestad que toda la flota estaba en gran temor. Las noches eran muy largas... En medio
de estas tormentas avistamos el día 7 de abril (16 ó 17 según la reforma gregoriana)
una nueva tierra de la cual recorrimos cerca de veinte leguas, encontrando la costa brava,
y no vimos en ella puerto alguno, ni gente; creo porque era el frío tan intenso que
ninguno de la flota se podía remediar ni soportarlo...". Volvieron a Portugal.
Las Malvinas, descubiertas por Américo Vespucci, florentino, pronto figuraron en los
mapas de Schoner de 1515 y 1520 y el de Waldseemüller de este año (1520), anteriores al
viaje de Magallanes. Este navegante se lanzó a buscar el paso del sudoeste. Lo veía en
los mapas que llevaba consigo. El padre fray Bartolomé de las Casas refiere que los
enseñaba en la corte y en ellos indicaba el estrecho que, poco después llevaría su
nombre.
Cuando estuvo muy cera, la tripulación se amotinó. Magallanes recordó que hasta allí
había llegado Vespucci. con este ejemplo las naves siguieron, tocaron en las Malvinas y
el Día de Todos los Santos, primero de Noviembre de 1520, encontraron el estrecho donde
lo señalaban los viejos mapas. El descubrimiento fue hecho dentro de la zona que la
línea de Alejandro VI, trasladada en Tordesillas a trescientas setenta leguas de las
Azores y Cabo Verde, asignaban a España la propiedad de cualquier hallazgo.
No sólo vieron las Malvinas las naves de Magallanes, como demostró Enrique Ruiz
Guiñazú y hemos confirmado nosotros, sino que también pudo verlas Duarte Babosa cuando
fue a buscar la nave huida de Esteban Gómez. Este marino desertó a España y se supo que
al dirigirse al cabo de Buena Esperanza, pasó frente a las Malvinas. Se ha comprobado que
regresó costeando la Patagonia. No pudo verlas, pero su perseguidor debió verlas. El
hecho es que Pigafetta, cronista de la expedición, las dibujó burdamente en su mapa y, a
los pocos meses de la llegada a España de Juan Sebastián de Elcano, con la Victoria,
Pedro Reinel las dibujó en el mismo año de 1522 en un mapa encontrado no hace mucho en
el archivo de Estambul. Diego Rivero volvió a dibujarlas en su mapamundi de 1592. Alonso
de Santa Cruz también las dibujó en 1541. Sebastián Caboto en su planisferio de 1544
vuelve a consignarlas. Y no citamos otros mapas posteriores.
Los descubrimientos de Vespucci y Magallanes no admiten dudas. Las islas estaban dentro de
la zona que correspondía a España. fueron halladas por españoles. Otras expediciones,
como las de Loaysa, en 1526, Alcazaba, en 1534 y Camargo en 1540, recorrieron esos mares y
afianzaron el dominio y los derechos de España. Una nave de Camargo es seguro que el 4 de
febrero de 1540 fue arrastrada por una tormenta a las Malvinas. En 1562, Bartolomé Olives
y, en 1580, otro mapa de la Biblioteca Angélica de Roma -ambas cartas encontradas por
Enrique Ruiz Guiñazú- vuelven a mostrar el archipiélago de las Malvinas. Suponer que
las vieron expedicionarios ingleses antes de estas fechas o que el primero en divisarlas
fue Sebald de Weart, holandés, en 1660, como se arguyó hace años, para llevar el
descubrimiento a un campo neutral, es un burdo error.
La primera vez que los ingleses tocaron las Malvinas fue en 1690, con el capitán Jhon
Strong, en una tempestad. Les dio el nombre de islas Falkland, por un burgo y un castillo
en el condado de Fife, en Escocia.
Fueron los pescadores de ballenas del puerto francés de Saint Maló quienes hicieron
conocer las Malvinas desde 1701. Los bordones ya estaban en el trono de España. Así
surgió el nombre de Malvinas. El 2 de febrero de 1764, el navegante francés Bougainville
ocupó el puerto Soledad, en las Malvinas, y poco después lo llamó San Luis. El 25 de
enero de 1765, los ingleses desembarcaron en puerto Cruzado y lo nombraron Egmont. España
protestó y amenazó con la guerra y Francia y Gran Bretaña se alejaron.
El capitán de navío español Felipe Ruiz Puente fue el gobernador de las islas. A los
cuatro años, en diciembre de 1769, el piloto español Angel Santos encontró al capitán
Antonio Hunt en el estrecho de San Carlos. Ruiz Puente le ordenó irse con la fragata
Tamer. Hunt se opuso. El gobernador Francisco Bucarelli despachó la fragata Santa
catalina, con el capitán Francisco Rubalcava. Este encontró a Hunt en puerto Soledad el
20 de febrero de 1770. Nueva orden de abandonar las Malvinas y nueva negativa. Bucarelli
encomendó entonces al capitán de navío Ignacio de Madariaga que expulsase a los
ingleses. Madariaga llegó el 6 de junio de 1770 a puerto Egmont y a los cuatro días, con
los primeros cañonazos, Hunt se rindió.
El 20 de julio, Madariaga permitió a Hunt regresar a Inglaterra.
La expulsión de los ingleses hizo tambalear al gobierno de Gran Bretaña. Lord Rochford
confió al embajador español, príncipe de Masserano, que, sí España devolvía a
Inglaterra puerto Egmont, a los pocos meses se lo entregaría. El pacto debía ser secreto
para que la oposición del gobierno inglés no se enterase y lo derribase. Carlos III
accedió y, el 10 de septiembre de 1771 el teniente español Francisco de Orduña entregó
puerto Egmont al comisario inglés Jhon Burr. Hubo, así, una ocupación simultánea de
las islas por España e Inglaterra. Londres cumplió su promesa: después de largas
conversaciones, el 22 de mayo de 1774, el teniente Samuel William Clayton devolvió puerto
Egmont a los españoles que se hallaban en puerto Soledad. Los ingleses dejaron las islas
y se fueron a su patria en el navío Endeavour.
El cumplimiento de esta promesa se debió principalmente a la inmediata posibilidad de una
alianza de Carlos III con Rusia. Francia, por miedo, a pesar del tercer Pacto de Familia
que la unía a España no quiso apoyarla. Fue una acción indigna. La América del Norte
estaba aun paso de su independencia. España siguió dueña de las Malvinas.
Cuando nacieron los Estado Unidos, en 1776, España creó el Virreinato del Río de la
Plata. Al mismo tiempo hizo un tratado con Portugal que reconocía el uti possidetis de
facto, o sea, todas las tierras ocupadas por los bandeirantes. Vino la gran guerra civil
hispanoamericana que dio la independencia a tantas naciones. En 1811, los españoles
dejaron puerto Soledad. El 27 de octubre de 1820,David Jewett, comandante de la fragata
argentina Heroína, tomó posesión de las Malvinas en nombre de las Provincias Unidad. En
1825, el tratado de amistad con Inglaterra significó el reconocimiento de las Malvinas
como tierra argentina.
En 1828, Luis Vernet fue autorizado a trabajar en las islas. El10 de junio de 1829, el
gobernador Martín Rodríguez creó la comandancia política y militar de las Malvinas y
nombre a Vernet gobernador. Este tomó posesión de las islas el 30 de agosto.
El28 de diciembre de 1831, el buque de guerra norteamericano Lexington, para proteger a
los cazadores de ballenas, destruyó puerto Soledad. Fue un acto criminal e
injustificable. Las protestas argentinas fueron reconocidas por la Corte Federal de
Massachusetts. Gran Bretaña necesitaba un punto de descanso en su ruta a Australia y
Tasmania y resolvió usurpar las Malvinas. El capitán Jhon James Onslow, al frente de la
corbeta Clío, obligó al comandante del buque de guerra argentino Sarandí, José María
Pinedo, a abandonar las islas. Era el 2 de enero de 1833. Al año siguiente, el 2 de enero
de 1834, llegó el primer gobernador inglés Henry Smith. La Argentina no cesó de
protestar y pedir la devolución de las Malvinas durante ciento cuarenta y nueva años.
Fue engañada y burlada en todas las conversaciones.
El despojo no ha terminado, la reacción del país imperialista al ser recuperada las
islas fue soberbia y sanguinaria al agredir nuestro derechos soberanos.
Los Estado Unidos de Norteamérica debieron detener el conflicto y considerar inadmisible
la reinstalación del colonialismo atendiendo a lo establecido en la Carta de las Naciones
Unidad y a las Resoluciones 1514, 2065, 2353 y 2621 de la Asamblea General.
Ese mismo país tendría que haber hecho cumplir el tratado Interamericano de Asistencia
Recíproca (TIAR), propuesto por esa misma nación, para comprometer a todos los Estados
Americanos a defenderlos de un presumible ataque extracontinental.
Pero el conflicto no fue detenido, ni se hizo cumplir el TIAR y los Estados Unidos
apoyaron abiertamente a Gran Bretaña traicionando a sus hermanos americanos.
ESE PEDAZO DE PATRIA ARGENTINA
Al Este de Santa cruz entre las
latitudes de Puerto Coyle y Punta Dungenes y las longitudes de Mar del Plata y Monte
Hermoso (Prov. de Buenos Aires), como conceptualmente las ubica Daus,(1) se hallan situadas las Islas Malvinas, emergiendo de la plataforma
continental que cubre el Mar Argentino a unos 500/520 km. entre el litoral santacruceño y
las costas malvinenses más occidentales. Con un grado mayor de detalle las coordenadas
geográficas que corresponden al archipiélago son: al N 50° 59', y al S 52° 52' ambos
de latitud sur y entre los 57° 43' al E y los 61° 27'de longitud oeste.
Cubren una superficie, según el Instituto Geográfico Militar (I.G.M.) de 11.718 Km2 y
según Correa Luna(2) se pueden contar más de 230 islas e
islotes, de los cuales sobresalen por su magnitud dos: La Soledad al E con alrededor de
6.350 km2 y la Gran Malvina al O de 4.500 km2. La primera está casi seccionada en dos
partes por las penetraciones de la Bahía Choiseul, también denominado seno, en cuya
profundidad viniendo por el E se halla Puerto Darwin, asentado en un somero istmo que en
su parte más angosta tiene alrededor de 3 km. escasos y que separa hacia el oeste la
Bahía de Ruiz Puente, que se conecta con el estrecho de San Carlos, largo valle hundido,
invadido por las aguas atlánticas, con una anchura oscilantes entre 6 km. en su extremo
Norte-Noreste entre puntas Roca Blanca al O y Correntada al E y unos 20 km. en su extremo
Sur-Sureste entre costas opuestas más cercanas y una separación entre ambos de unos 85
km. Las aguas del estrecho son relativamente profundas llegando a 44 mm como máximo y
mínimo de 5,5 m, pero normalmente entre 20 y 30 m.. Ello permite el acceso de grandes
buques. El estrecho tiene en su recorrido una cierta cantidad de islas que se interponen
en su recorrido sobre todo hacia el Centro y Sur. La isla del Cisne -en el centro- es la
más destacada.
Debe destacarse que este archipiélago dista a 390 km. al E N E del Cabo San Juan (Isla de
los Estados) y hasta Cabo Belgrano (Gran Malvina), pero si tomamos centros urbanos del
continente y de las islas, entre Puerto Argentino, capital malvinera y Río Gallegos hay
unos 783 km.; entre Puerto Argentino y Comodoro Rivadavia 950 km. y con relación a
Grytviken (Georgias) 1.410 km., aproximadamente. Asimismo se halla a unos 1.100 km. de las
Islas Orcadas y a 900 km. de las tierras antárticas más próximas.
Puerto Argentino esta prácticamente sobre el mismo meridiano de La Plata, a casi 1.900
km. al sur de ésta y a unos a.1.950 km. de Buenos Aires.
La posición geográfica que resulta de la información precedente muestra que este
archipiélago se halla frente al litoral patagónico argentino con el que mantienen
contiguidad geográfica -aspecto jurídico importante- y sin tener tierras continentales
más próximas y por supuesto ningún otro Estado inmediato. Ello suma un argumento
geográfico de peso para que la Argentina tenga legítimamente su Soberanía, sumando a
otros de índole geográfica, histórica y jurídica.
(1). Daus Federico."Reseña Geográfica de las Islas Malvinas".
(2). Correa Luna Hugo." Islas Malvinas.Descripción de la conservación de su naturaleza silvestre".
"Las Islas Malvinas FUERON, SON Y SERAN ARGENTINAS."