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¿Qué es el Síndrome de Down?
El doctor John Langdo
Dowm, fue el primero en describir este Síndrome en 1866. Dado el
parecido físico que tienen estos niños con los de la raza asiática se
les denominó mongoles y otros vocabloes derivados del mismo. Todos estos
términos no deben utilizarse hoy en día por el prejuicio que conllevan
estas etiquetas. Antiguamente se creía que esta condición se debía a un
rasgo racial heredado. Esta teoría racial no ha sido confirmada y
hoy en día ha perdido toda credibilidad, dado que nacen niños con S. D.
En todos los grupos étnicos y en todos los grupos
socio-económico-culturales; en fin, en cualquier hogar y lugar.
Un síndrome es una
afección caracterizada por un grupo de rasgos que se dan en conjunto. Si
una persona tiene un número de rasgos asociados con un síndrome
particular se dice que tiene dicho síndrome. Un síndrome congénito, como
el S. D., es aquel que está presente en el momento del nacimiento. Se
debe a un desarrollo anormal en el feto.
En 1959, noventa y tres
años después de la descripción original de Down, Legen y sus colegas en
París demostraron que el Síndrome de Down estaba asociado con la
presencia de un cromosoma extra. Este fenómeno es conocido con el nombre
de Trisonomía 21; la mayoría de los niños con Síndrome de Down tienen un
cromosoma 21 extra. En lugar de los 46 cromosomas en cada célula tienen
47 cromosomas. El Síndrome de Down es uno de los síndromes congenitos
más frecuentes. Es el trastorno cromosómico de mayor preponderancia y
también la causa reconocida más frecuente de discapacidad intelectual.
Se produce aproximadamente en uno de cada setecientos nacimientos y en
todos los grupos étnicos. Es ligeramente mayor el número de niños que el
de niñas que nacen con Síndrome de Down, pero esta diferencia es
pequeña. El motivo de este ligero predominio de los varones es
desconocido.
Las posibilidades de que
una mujer tenga un hijo con Síndrome de Down aumenta con la edad y el
momento de la concepción. El aumento es especialmente marcado a partir,
aproximadamente, de los 35 años.
ARRIBA
Características de los niños con Síndrome de Down
En la mayor parte de los
niños con Síndrome de Down, la afección se reconoce en el momento del
nacimiento o poco después. En la mayoría de los casos, el médico podrá
hacer el diagnóstico con bastante seguridad basándose en el aspecto del
niño. En algunos casos puede que sospeche que el niño tiene el Síndrome
de Down, pero tendrá que esperar el resultado de una prueba cromosómica
antes de estar seguro. En casos muy esporádicos los rasgos no son muy
notorios e incluso un médico experimentado puede no sospechar
inicialmente que el niño tiene el síndrome.
Se han descrito hasta
120 características en el Síndrome de Down, muchos niños con este
síndrome no tienen más de seis o siete de ellas.
Una vez que se han hecho
notar a los padres los rasgos característicos del Síndrome de Down, se
preocupan a menudo porque les parece ver algunos de estos rasgos en sus
otros hijos o en sí mismo. Cualquier persona normal puede tener uno o
dos de los rasgos externos que caracterizan al Síndrome de Down, esto es
bastante normal y no tiene ninguna conexión con el síndrome, no
significa que le individuo sea “portador” del síndrome o que de algún
modo se vea afectado por él.
En el pasado, se daba
gran importancia a muchos rasgos menores asociados con el síndrome. Esto
era porque, antes de 1959, no se disponía de ninguna prueba que
estableciese definitivamente si un niño tenía o no el síndrome. Por
consiguiente se describían muchos rasgos y algunas características,
tales como la configuración de la huella dactilar, se estudiaron
minuciosamente. Esto ya no es necesario.
Los rasgos que a
continuación se enumeran son aquellos que resultan especialmente útiles
para identificar esta afección o lo que tienen cierto interés para los
padres.
•
Físicos
-
Cara: Visto de frente el niño con Síndrome de Down suele
tener cara redonda. Visto de lado, el perfil es plano por lo general.
-
Cabeza: La parte posterior de la cabeza está levemente
achatada en la mayoría de las personas con Síndrome de Down. Esto es lo
que se denomina braquicefalia.
-
Ojos: Los ojos de casi todos los niños y adultos con
Síndrome de Down están ligeramente inclinados hacia arriba. Además, a
menudo hay un pequeño pliegue de piel que se extiende verticalmente
entre la comisura interior del ojo y el puente de la nariz. Esto se
denomina pliegue epicántico o epicanto. A menudo se presenta también en
niños normales. Tanto en niños normales como en niños con Síndrome de
Down se vuelve menos prominente y puede incluso llegar a desaparecer,
cuando el niño crece y la piel es necesaria para cubrir el puente de la
nariz. Sólo es importante porque los pliegues epicánticos pueden dar una
falsa impresión de estrabismo en los niños. Los ojos pueden tener
pequeños puntos blancos o de un amarillo claro en torno al arco del iris
(parte coloreada del ojo). Estos puntos se llaman puntos de Brushfield,
por el médico inglés Dr. T. Brushfiel (1858-1937). Estos puntos pueden
aparecer en los ojos de niños normales. Suelen aparacer en época
posterior si el iris se vuelve pardo. Al igual que los pliegues
epicánticos, no interfieren en absoluto con la visión.
-
Nariz: pequeña y ancha, con parte superior plana y huesos
pocos desarrollados (favorece los trastornos respiratorios).
-
Orejas: Pequeñas y mal formadas.
-
Boca: La actividad bucal es ligeramente más pequeña que la
media, suele estar abierta por la hipotonía de los músculos de la
mandíbula, con malformaciones en el paladar y la lengua muy gruesa.
-
Pelo: El pelo suele ser fino y lacio.
-
Cuello: Los recién nacidos pueden tener un exceso de piel
en la parte posterior del cuello, pero generalmente esta se reabsorbe
cuando crecen. Por lo general los niños de más edad y adultos tienen
cuellos cortos y anchos.
-
Manos: Son pequeñas, anchas, y dedos cortos. La palma
puede tener sólo un pliegue transversal o, si hay dos, puede que ambos
se extiendan de lado a lado de la mano. Las huellas dactilares a menudo
tienen una configuración característica.
-
Pies: Suelen ser regordetes y tienen una separación ancha
(como de sandalia) entre el primero y el segundo dedo. Esto puede
guardar relación con un corto pliegue en la planta, que empieza en esta
separación y se extiende hacia atrás un par de centímetros.
-
Uñas: Frágiles.
-
Piel: Amoratada, seca, áspera, irritándose con facilidad.
-
Tono Muscular: Las extremidades y el cuello de los niños
pequeños con Síndrome de Down suelen ser blandos. Esta blandura muscular
se suele denominar “hipotonía”, que significa bajo tono muscular. La
fuerza de los músculos suele ser normal, pueden ser blandos pero por lo
general no son débiles. El tono siempre es más bajo durante los primeros
años y mejora espontáneamente a medida que el niño crece. Esta mejora es
tal que el tono bajo casi nunca es un problema significativo en los
adolescentes o adultos.
-
Proporciones Corporales: Los niños con síndrome de Down
suelen pesar menos que el promedio de los niños en el momento del
nacimiento. Su altura en el nacimiento también es menor. Durante la
niñez crecen de una manera constante pero lenta, y su altura final como
adultos suele ser más baja de lo que sería previsible en su familia. Por
lo general se acercan al límite inferior de la gama normal la altura es
aproximadamente de 145 a 168 centímetros en los hombres y de 132 a 155
en las mujeres.
-
Otras dificultades anatomofisiológicas: Mal formaciones
que afectan al corazón, agravadas por insuficiencia respiratoria u
alteraciones del aparato respiratorio. Problemas endocrinos, metabólico
y gastrointestinales.
•
Nerviosos
-
Alteración del SNC a nivel general
-
Menos peso y volumen del cerebro, cerebelo y tronco cerebral
(menor número de células nerviosas)
-
Retraso en la mielinización por lo que el desarrollo es más lento
-
Especialización del hemisferio derecho en la decodificación del
lenguaje
•
Sensoriales
-
Dificultades auditivas: especialmente hipoacusias leves y
moderadas no siendo frecuentes las profundas
-
Dificultades visuales: estrabismo, miopía, hipermetropía. El
contacto visual con la madre es escaso y no aparecen conductas
exploratorias
•
Motóricas
-
Gran hipotonía generalizada con movimientos poco precisos y sin
ninguna coordinación. Afecta especialmente a extremidades inferiores más
que a las superiores. Les cuesta mucho el movimiento, la deglución y la
articulación del leguaje.
-
Equilibrio muy pobre, movimientos muy lentos y reflejos más
débiles de lo normal desde el nacimiento.
-
Desarrollo motor lento (anda entre los 2-5 años).
•
Cognoscitivos
-
Desarrollo intelectual: Moor(1967): CI medio de 40-45 y
algunos extremos entre 66-79. Share (1983): CI medio de 55 y extremos
entre 70-85. Cunningham (1990): CI medio entre 75-90.
-
Desarrollo evolutivo: Crecimiento mental rápido en los 15
primeros años de vida (no pude igualarse con es de los sujetos
normales). Entre los 35-40 años su aprendizaje es lento y empieza el
deterioro.
-
Procesamiento de información: Problemas en la recuperación
y almacenamiento de la información, especialmente en los procesos
secuenciales. Mejor competencia en la resolución de problemas de tipo
manipulativo y visual que verbales y auditivos (importante para
intervención). Mejor desarrollo de la Memoria a Largo Plazo (MLP) que la
Memoria a Corto Plazo (MCP) (no retienen las palabras que escuchan).
-
Capacidad de aprendizaje: Ritmo más lento que los sujetos
normales. Mejoran si se dan ellos mismos las instrucciones a nivel
verbal sobre una determinada tarea
•
Verbales
-
Es uno de los factores más afectados aunque hay que tener en
cuenta las diferencias individuales. Las secuencias y estructuras del
aprendizaje del lenguaje, asó como su evolución, son las mismas que en
otros niños. Cuando se dan alteraciones auditivas, morfológicas y
respiratorias su aprendizaje fonético y fonológico está alterado.
-
Los aspectos más diferenciados con respecto a los niños normales
son los morfológicos y los sintácticos, los cuales se caracterizan por:
·
No marcar las terminaciones verbales y sus relaciones temporales
·
Dificultades con los pronombres y su concordancia
·
No diferenciación entre artículos determinados y artículos
indeterminados
-
El vocabulario lo aprenden con la misma secuencia pero su retraso
es mayor debido a que no engloban ni retienen el objeto con la palabra
que simboliza (las primeras palabras aparecen alrededor de los 2 años,
lenguaje mediocre antes de los 5 años)
•
Afectivos
-
Felices, cariñosos, tranquilos, dependientes y a veces
testarudos, pero en términos generales poco persistentes y sociables.
-
Los más pequeños son más difíciles en el trato, existiendo una
gran relación entre el desarrollo cognitivo y afectivo.
•
Sexuales
-
El 70% de las mujeres son fértiles. Los hijos pueden ser normales
pero lo frecuente es que desarrollen el síndrome u otras minusvalías. El
embarazo representa un riesgo para el niño y la madre.
-
La mayoría de los varones son estériles. El desarrollo de la
pubertad es semejante al de los sujetos normales pero sus órganos son
más pequeños.
ARRIBA
Etiología
Factores intrínsecos: Herencia, edad de los padres,
envejecimiento acelerado de la madre.
Factores extrínsecos: Enfermedades maternas de tipo
vírico, falta de vitaminas (Vit. A), radiaciones.
Diagnóstico
Ha de ser precoz
y completo. Antes del embarazo,
cuando pueda existir duda de que la madre sea portadora es necesario un
cariotipo médico.
En el embarazo habrá que
recurrir a la ecografía a partir de las 16 semanas o incluso antes, a la
biopsia en el líquido de la placenta, o a la amniocentesis (análisis del
líquido amniótico).
En el momento después
del nacimiento, el médico realiza una exploración en la que se reconoce
perfectamente el síndrome, valorando todos los aspectos generales del
sujeto como su estado general y posibles alteraciones orgánicas y
neurológicas.
Asimismo debe realizarse
una exploración psicológica de las áreas cognitiva, motora, personal y
social, lo que va a permitir establecer un programa de intervención
específico.
Causas del Síndrome de Down
El error cromosómico en
el Síndrome de Down: El Síndrome de Down se produce cuando hay un
cromosoma número 21 extra. Este cromosoma adicional, debido a los genes
que contiene, hace que se forme en la célula una cantidad excesiva de
ciertas proteínas. Esto perturba el crecimiento normal en el cuerpo del
feto. En la actualidad no se sabe cuáles son las proteínas particulares
implicadas en este proceso y cómo actúan.
A medida que el feto se
desarrolla, las células del cuerpo no se dividen tan rápidamente como lo
hacen en condiciones normales, y esto da como resultado un número más
reducido de células corporales, y, por lo tanto, un bebé más pequeño.
Además la migración de células que se produce en la formación de las
diferentes partes del cuerpo se ve perturbada, especialmente en el
cerebro. Cuando nace el individuo con Síndrome de Down, todas estas
diferencias ya están presentes, el bebé con una dotación menor de
células cerebrales y una formación cerebras diferente, con mayor
lentitud. Estos cambios quedan establecidos antes del nacimiento y es
imposible transformarlos más tarde.
La presencia de un
cromosoma adicional afecta negativamente la supervivencia del feto: el
80% de esos embarazos acaban en aborto.
Se sabe que no es
necesario que esté presente un cromosoma 21 adicional para causar el
Síndrome de Down. Todo lo que se necesita es la presencia de una
cantidad de extra de una pequeña porción crítica del cromosoma. El resto
del cromosoma 21, aunque por lo general también está presente en exceso,
no parece desempeñar papel alguno en la producción del síndrome.
Diferentes tipos de
Síndrome de Down: Todos los niños con Síndrome de Down tienen la porción
crítica extra del cromosoma 21 en sus células. Pero la cantidad en qué
está presente ese cromosoma 21 y la forma en que se produce el error
puede adoptar una de tres formas distintas. Es importante distinguir
entre estas diferentes formas, ya que la oportunidad de que los padres
tengan otro niño con el síndrome también se ve afectada. Las tres formas
son:
Trisomía 21:
La gran mayoría de los niños con Síndrome de Down tiene un cromosoma 21
extra entero en cada una del as células de su cuerpo. Esto se denomina
Trisomía 21, es la forma más corriente de este síndrome en niños nacidos
de madres de cualquier edad. Se produce porque uno de los padres aporta
al nuevo ser dos cromosomas nuemro 21, a través del óvulo o del
espermatozoide.
Normalmente, cuando se
forman los óvulos o el espematozoide, una célula del ovario o del
testículo se divide para formar dos células nuevas, cada una con la
mitad del número original de cromosomas. Estas son las células que dan
origen a lo óvulos o al espermatozoide. En el caso de la Trisomía 21,
esta división es anormal, y el óvulo o el espermatozoide reciben un
cromosoma número 21 extraordinario. Este proceso se conoce como no
disyunción, porque el par de cromosomas número 21 de las célula original
no se separa sino que sigue unido en una de las nuevas células. Durante
el proceso de la formación de un óvulo o del esperma los dos cromosomas
número 21 de la célula original se colocan uno junto a otro antes de la
división celular. En lugar de que cada cromosoma se mueva en una
dirección opuesta para llegar a formar parte de una de las dos células
nuevas, ambos se mueven juntos. Las nuevas células así formadas constan
de una célula con ambos cromosomas número 21, y la otra sin ningún
cromosoma número 21, esta última no puede sobrevivir y se desintegra.
En la actualidad no se
comprende por qué se produce la no disyunción. Es poco probable que sea
causada por un solo factor. Numerosos factores deben actuar juntos para
que se produzca la no disyunción. Al parecer el factor más significativo
es la edad de la madre, pero debemos señalar que éste en sólo uno de los
muchos factores, la mayoría de los cuales no se conocen en la
actualidad.
La no disyunción no
siempre tiene su origen en la madre como se creyó en otra época.
Aproximadamente en el 30% de los casos el cromosoma extra proviene del
espermatozoide. Esta información se obtiene con unas pruebas especiales,
donde puede determinarse el origen parental del cromosoma extra.
Si bien está claro que
la edad materna es un factor significativo como causante de la Trisomia
21, el papel de la edad del padre está menos claro. Estudios realizados
en diferentes partes del mundo aportan evidencias contradictorias.
Traslocación: En
aproximadamente el 4% de los casos, el Síndrome de Down se debe a la
presencia de una parte extra más que a la totalidad del cromosoma 21.
esto ocurre cuando las pequeñas porciones de la parte superior del
cromosoma 21 y otro cromosoma se separan, y las dos porciones restantes
se unen entre sí por sus extremos expuestos. Este proceso en el que un
cromosoma se adhiere a otro se denomina “traslocación” , no se sabe
porque se producen las traslocaciones, pero sí se sabe que, a diferencia
de lo que sucede en el caso de la no disyunción, la edad de los padres
no es un factor determinante.
Solo algunos de los
cromosomas participan en esta especie traslocación con el cromosoma 21.
Son los cromosomas 13, 14, 15, 22, u otro cromosoma 21.
Los niños con Síndrome
de Down de traslocación no se diferencian de los niños con trisomía 21
en cuanto al grado de afección. El hecho de que los niños con
traslocación no tengan la parte superior extra del cromosoma no
significa ninguna diferencia porque ésta no es una parte genéticamente
importante.
Conviene realizar una
prueba cromosómica en todos los niños con Síndrome de Down para detectar
a los que tienen traslocación, porque, en aproximadamente una tercera
parte de estos niños, se descubrirá que uno de los padres es portador
del síndrome. Cuando se dice que alguien es “portador”, se quiere decir
que aunque esta persona no tenga trazas del síndrome, tiene una
posibilidad mayor que lo habitual de tener un hijo con este síndrome. Un
portador de traslocación es normal porque tiene los 23 pares habituales
de cromosomas. La única diferencia es que uno de sus cromosomas número
21 aparece adherido a uno de los otros cromosomas. Esto no produce
ningún problema personal al portador, pero cuando llega el momento de
producir un óvulo o un espermatozoide, se hace más difícil tener el
número de cromosomas regularmente, debido a los dos que están unidos.
En los dos tercios de
los casos en los que un niño con Síndrome de Down tiene traslocación,
esta no se debe a que uno de los padres sea portador. En esos casos, la
traslocación fue simplemente un error aislado que se produjo en la
formación del óvulo o del espermatozoide del cual se originó el niño en
cuestión. Esta traslocación es un acontecimiento aleatorio, con escasas
oportunidades de recurrencia en futuros embarazos.
Mosaiquismo: En
alrededor del 1% de los niños con Síndrome de Down hay un cromosoma 21
extra entero en sólo una proporción de sus células corporales. El resto
de sus células son normales. Se dice que estos individuos presentan
mosaiquismo, porque las células de sus cuerpo son como un mosaico
formado por piezas diferentes, algunas normales y otras con el cromosoma
extra.
El mosaiquismo, como era
previsible, suele estar asociado con los individuos menos marcadamente
afectados, debido al efecto contrarrestador de las células normales. Los
individuos con mosaiquismo a menudo tienen rasgos físicos menos
prominentes del Síndrome de Down y se desarrollan y funcionan de una
manera más próxima a la gama normal. Se dan casos muy excepcionales en
que las las personas con esta forma de Síndrome de Dawn pueden ser
intelectualmente normales.
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