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REDESCUBRIMIENTO DE Lucifuga subterraneus (Osteichthyes – Brotulidae) EN SU LOCALIDAD ORIGINAL. FORUM ESTUDIANTIL DE LA FACULTAD DE BIOLOGIA, UNIVERSIDAD DE LA HABANA- 1977 /
La primera mención conocida sobre la existencia de peces troglobios en la espeleofauna cubana data de 1831, cuando T.S. Noda los descubrió en la “Cueva de Cajío”, Güira de Melena. xml:namespace prefix = o />
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Estudiados posteriormente por Felipe Poey (1858) y por algunos investigadores extranjeros, se determinó que nuestros peces ciegos representan dos Especies distintas dentro de la Familia Brotulidae: Lucifuga subterraneus y Stygicola dentatus.
En esta ponencia se reporta la presencia de Lucifuga subterraneus en la misma localidad donde Noda la encontró 147 años atrás; describiédose a continuación la morfología externa de la hembra allí capturada.
Además se demuestra mediante el test estadístico x2 que las referencias conocidas hasta el presente sobre la ubicació geográfica de ambas Especies implican diferencias significativas en su distribución: Stygicola dentatus se extiende desde Pinar del Río hasta Matanzas; mientras que Lucifuga subterraneus sólo ha sido reportada en la región occidental de Cuba.
Desde la primera referencia publicada en 1842 sobre el hallazgo de de peces ciegos en cavernas de Kentucky, Estados Unidos, los mismos han atraído la atención de numerosos investigadores por sus peculiares adaptaciones al ambiente troglobionte.
En Cuba, el primer naturalista en interesarse por ellos fue Noda; quien los descubrió en 1831 en la “Cueva de Cajío”, Güira de Melena. No obstante la importancia de su descubrimiento, Noda lo silenció durante 27 años, y solo en 1858 se lo comunicó a Felipe Poey en una extensa carta descriptiva. El sabio cubano, ya conocía de su existencia y había estudiado detalladamente su morfología. Ese mismo año Poey publicaría los resultados por él obtenidos, creando el nuevo Género Lucifuga, que abarcaría dos especies conocidas: Lucifuga subterraneus y Lucifuga dentatus.
Posteriormente, distintos autores señalarían nuevas ubicaciones en su distribución geográfica y completarían las conclusiones de Poey, determinando que Lucifuga dentatus exhibe características diferenciales que permitieron crear para ella un Género distinto: el Stygicola (Eigenmann, 1902 y 1907), (Lane,1903), (Kosswing, 1934) y (Barbour, 1945).
El presente trabajo tiene dos objetivos: reportar la presencia actual de Lucifuga subterraneus en su localidad original, donde fuera descubierta por Noda 147 años atrás y discutir algunos aspectos sobre la distribución geográfica de nuestros peces troglobios.
MATERIALES Y METODOS
El ejemplar de Lucifuga subterraneus descrito en esta ponencia corresponde a una hembra capturada durante el mes de Febrero del año actual en la “Cueva de Cajío”, distante 10-13 kms al Sureste de Güira de Melena, Provincia de La Habana. De esta localidad procede la primera mención conocida de peces ciegos en Cuba (Núñez Jiménez, 1963), (Abascal, 1977).
La ubicación geográfica de la cueva se obtuvo utilizando las indicaciones descritas por Noda en su carta a Felipe Poey de 1858, reproducida en “Revista de Cuba”, Enero de 1878. Para ello, no solo hubo que reconstruir el trayecto recorrido por el naturalista en 1831, sino también localizar antiguos enclaves no existentes en la actualidad, tales como “el potrero de Torres” y el “Ingenio La Morenita”.
Capturado vivo, el animal fue trasladado en un recipiente cerrado hasta el Departamento de Zoología de la Facultad de Biología, donde se logró mantenerlo durante casi 5 días en una pecera común junto a otras especies dulceacuícolas, sin ninguna ambientación especial. Esto permitía estudiar algunas reacciones de su conducta y obtener fotografías del mismo aún en estado viviente, tras lo cual fue sacrificado para la debida conservación.
El estudio de su morfología externa y las determinaciones morfométricas correspondientes se efectuó en laboratorios del mencionado Departamento de Zoología, en cuya colección se depositó el ejemplar conservado.
La determinación taxonómica de la especie fue obtenida consultando la descripción original de Poey (1858), cotejadas con indicaciones precisas del Licenciado Ricardo Vergara. Además, el ejemplar a identificar se confrontó con especimenes clasificados de ambos Géneros existentes en la colección del Museo “Felipe Poey” de la Universidad de La Habana.
Deseamos expresar nuestro agradecimiento al Lic. Ricardo Vergara, Instituto de Geografía, Academia de Ciencias por la valiosa colaboración brindada para el presente trabajo. Igualmente, a la Dra. María Teresa del Valle, Jefe del Departamento de Zoología, por las facilidades brindadas para su ejecución; así como al Dr. Manuel Rivero de la Calle, Facultad de Biología, por su constante interés durante el desarrollo del mismo. A todos, nuestro merecido agradecimiento.
DIAGNOSIS DE LA MORFOLOGIA EXTERNA
Cuerpo prolongado, comprimido desde el final del abdomen hasta el extremo caudal. Cabeza poco prominente en su región occipital y muy deprimida en la porción anterior; característica diferencial con Stygicola dentatus.
Ausencia de ojos morfológicamente constituídos. Según la descripción de Poey, algunos individuos pueden presentar vestigios no funcionales de globo ocular, a quienes cataloga como Variedad E dentro de la especie. El ejemplar capturado en la “Cueva de Cajío” presenta esta peculiaridad morfológica.
Abertura nasal doble; una de menor diámetro que la otra.
Boca hendida, con la mandíbula superior ligeramente mayor que la inferior. Dientes numerosos y pequeños, ubicados en el intermaxilar, el dentario y el vómer. Esta especie, al contrario de Stygicola dentatus, carece de dientes en el palatino.
Aleta dorsal única, que junto a la caudal y a la anal integran una estructura continua. Aletas abdominales, reducidas y filiformes, ubicadas en la porción ventral de la región cefálica y con funcines sensoriales.
Línea lateral poco definida. Coloración rosado claro, solo observables en ejemplares vivos.
Dimorfismo sexual acentuado. Los machos presentan una papila anal definida, con su extremo posterior adaptado para la cópula. Las hembras carecen de dicha estructura.
DISCUSION
Actualmente se considera a los peces ciegos integrantes de un grupo polifilético, que han sufrido convergencia de caracteres durante su adaptación al medio troglobionte.
Esta adaptación colleva la atrofia de los ojos hasta su total degeneració (Eigenmann, 1909), características que a su vez implica un marcado desarrollo paralelo en órganos táctiles y olfato-sensoriales (Bertin, 1908).
A la pérdida de los órganos de visión se asocia también la despigmentación del cuerpo, manteniendo ambos fenómenos una relación directamente proporcional (Raquin,1947).
Por último, al igual que las restantes especies troglobias, se caracterizan por su reducido tamaño, en lo cual influye el estricto aislamiento geográfico y la escasa competencia que les impone su vida en las cavernas (Massip, 1961).
DISTRIBUCION GEOGRAFICA
En su monografía sobre espeleofauna cubana, Silva (1973), relaciona 25 localidades como ubicación geográfica de nuestros peces ciegos, sólo considerando aquellas donde se huviese obtenido determinación taxonómica de los ejemplares colectados. Estas referencias abarcan desde la Península de Guanahacabibes, Pinar del Río, hasta la porción más occidental del norte de Matanzas. Igualmente añade que los tres reportes que señalarían su existencia en la región oriental de Cuba (Sierra de Cubitas, 1928; 1942; y Banes, 1963) no pueden considerarse válidos por carecer de determinación autorizada de las Especies referidas.
Posteriormente, revisando la colección de peces dulceacuícolas del “Museo Felipe Poey” en nuestra Universidad, fueron encontrados algunos lotes de peces ciegos, clasificados taxonómicamente y con referencias precisas a sus lugares de origen, que añaden 5 nuevas localidades a las ya mencionadas.
Además se conocen otras muchas menciones sobre distintas cavernas cuyas aguas está habitadas por peces ciegos, pero desconociédose a qué Géneros pertenecen sus pobladores. Como ejemplos, pueden citarse: las cuevas “del Diamante” y “del Bejuco” en Artemisa; y la de Juanel Piedra en Quivicán.
Por último debe señalarse un hallazgo reciente del Grupo Espeleológico de la Filial Universitaria en Jagüey Grande (González, comunicación personal), quienes descubrieron la presencia confirmada de Stygicola dentatus en cuevas de los municipios de Varadero y Jagüey Grande; lo cual amplía más al oriente de Matanzas el área distribucional de dicha especie.
Todas las referencias que precisan identificación taxonómica aparecen resumidas en los siguientes mapas, donde se muestra por separado la distribución geográfica conocida de ambas Especies, acorde con la nueva división político-administrativa del país:
. Al comparárseles por simple inspección, los mismos difieren en un aspecto no resaltado con anterioridad por ningún autor consultado: Lucifuga subterraneus no ha sido reportada más allá de la provincia de La Habana; refiriéndose invariablemente todas las menciones conocidas en matanzas sólo a Stygicola dentatus.
Para conocer si estas variaciones en la distribución geográfica resultarían significativas o no estadísticamente, los totalesnuméricos de referencia fueron sometidos al modelo para probabilidades acumulativas x2. Los resultados obtenidos en la comparación global de las 3 provincias mencionadas muestran un grado significativo de diferencia en los datos comparados:
CONCLUSIONES
De todo lo expuesto durante el desarrollo de este trabajo, pueden obtenerse las siguientes conclusiones:
PRIMERA: El redescubrimiento de Lucifuga subterraneus en la Cueva de Cajío permite suponer que la misma se haya mantenido ininterrumpidamente en su localidad original por casi siglo y medio, a partir de 1831; fecha de su descubrimiento por Noda en aguas freáticas de dicha caverna.
SEGUNDA: Esta suposición confirma una vez más el alto grado de adaptabilidad de la Especie mencionada, que le ha permitido superar los cambios adversos lógicamente acaecibles en un lapso tan considerable de tiempo.
TERCERA: Acorde a los datos conocidos hasta el presente la distribución geográfica de nuestros peces troglobios mantiene diferencias significativas entre sí: Stygicola dentatus se extiende desde Pinar del Río hasta Matanzas; mientras que de Lucifuga subterraneus no existe ningún reporte que le ubique fuera de la región occidental de Cuba.
No obstante, esta conclusión preliminar requiere de nuevas referencias geográficas para su posible confirmación posterior.