|
Mi relaccion con el sueño
A lo que iba. Nunca pillo con gusto la cama, no me gusta ir a dormir, me gusta quedarme hasta lo más tarde posible, desde siempre, aunque empiece a tener sueño y aunque no tenga nada real que hacer. Nunca he sido de siesta, nunca lo he encontrado reconfortante ya que la siesta acostumbra a confundirme aún más. Pero una vez caidos en los brazos de Morfeo (el dios griego del sueño; olvidaos de Laurence Fishburne, por favor) y completado un ciclo razonable que puede oscilar entre las 8 y 10 horas... ¿porque coño me gusta tanto quedarme, y despertarme, mirar la hora, y volver a dormir, y regocijarme en ello hasta por tres o cuatro horas mas? No, no puedo decir que sea un insomne, duermo bien, profundo y una cantidad razonable de horas al dia. No tengo ninguna enfermedad, ningun desarreglo vitaminico ni hormonal, ningun sintoma extraño (en fin, creo) No es una actitud que me haya encontrado, yo la he buscado: Soy un puto noctambulo nato, queeee le vamos a hacer Y es que me acuerdo de un jueguecito que teniamos cuando eramos infantes, y era a ver cuales eran nuestros records sueñeriles, a ver cuales fueron tanto las veces que más tarde y temprano nos habiamos levantado como acostado, eventos habitualmente ligados a alguna boda (la vez que mas tarde habiamos llegado a la cama) o alguna convalecencia (la vez que mas temprano). Con 11 años, levantarse a las 12 de la mañana era un record, durar hasta las 3 de la mañana tambien era un acontecimiento. Yo aun sigo recordando de hecho cuales fueron aquellos eventos concretos, que por supuesto se vieron ya muy superados por otros más recientes y que no soy capaz de recordar...
... Bufff. Ademas, hubo otro descubrimiento. Al trauma de levantarse a las 7 todos los dias para ir a clase, algo que hoy por hoy soy incapaz de concebir ni imaginar, se reveló un dia de nevada el placer de despertarse (mas bien, ser despertado) y darse cuenta de la posibilidad de continuar indefinidamente en la cama. Despertar para saber que se puede seguir durmiendo. Una autentica droga. A la que me he vuelto adicto. Una de los mayores placeres que se conocen, los otros tambien los conoceis bien. (comer, cagar y por supuesto, follar; ¿lo duda alguien?) Ademas, tenia gracia cuando tenia que ir a clase, como en esos 15 minutos prudentes que me auto-regalaba desde el momento en el que el despertador sonaba y un ser mecánico que contralaba mi cuerpo realizaba automaticamente el acto de estirarse a encender la luz, y finalmente levantarme con solo otros 15 minutos para coger el autobus (los medidisimos justisimos y necesarios, ¡jamas lo perdí!), en fin, en esos 15 minutos en los que claramente me volvia a dormir, tenia sueños, y uno de ellos, el mas recurrente y curioso, consistia en el acto de darme media vuelta para mirar el despertador y corroborar que aun no habian pasado los 15 minutos de los que disponia y por lo tanto seguir durmiendo... Muchas veces, para colmo de males, el sueño consistia en que el reloj marcaba o bien una hora absurda, o peor aún; que hacia 10 minutos que se habia marchado el autobus, algo inimaginable justo por el hecho de que jamas se llegó a dar en la realidad... ... No se decir en que punto de inflexion comencé esta mala costumbre. Sé que en primero de bachillerato jamas veia cronicas marcianas y en segundo veia cronicas, el telediario 3ª edicion, la teletienda y su puta madre. Oh, gran amiga la teletienda, tiene material para hacer mil monologos del club de la comedia, jejej.... El caso es que en aquella epoca dormia 4 horas al dia, luego era lógico que los fines de semana nadie me moviera de la cama. Fue ademas el año del viaje fin de estudios, el del primer trasnoche chungo, pasaron cosas interesantes por aquel entonces.
En fin, que me conecto a internet por primera vez, es decir, me conecto al mundo, en el sentido más global de la palabra, salgo de mi pueblo para caer en la venerada gran telaraña de la información. Entro en mil sitios, resuelvo mil inquietudes, formulo mil preguntas a las que encuentro mil respuestas, conozco mil personas. Una epoca movidita, donde la tonica general era acostarme a las 3 o 4 de la mañana, chateando, visitando sitos porno y sitios a secas, descargando mil cosas, en fin, probando todo lo que puede ofrecer internet a un chaval como cualquier otro. Y luego, vuelta, levantarse a las 7 para pillar el autobus, estar en la facultad a las 9:30... Aprendí a dormir de pie. No de pie... de pie (eso solo lo hacen los caballos, que yo sepa), pero si sentado, en las bancas del aula, con la cabeza erguida, sin apollarla, sin inclinarla hacia ningun lado, de hecho, no puedo por ello decir tecnicamente que echaba cabezaditas en clase, porque la curiosidad era justo que no lo hacia, pero si sé que me dormia porque recuerdo tener sueños en aquel estado. Y por fin, llega febrero y los examenes. "esta no es la carrera que quiero, y no voy a seguir subiendo a clase". En septiembre, me iria a Málaga, ese era el plan en mi mente, desde el principio. Pero ahora estamos en febrero. Bien, vamos a ver que hacer, ayudar en el campo, sacarme el carné de conducir, estudiar para mejorar la nota en selectividad. Nada de eso. Si, chavales, lo confieso, 9 largos meses donde solo estuvimos yo y el ordenador, rascandome los cojones en el mas rastrero y literal sentido de la palabra. Desde luego, tuve tiempo para pensar, eso no lo duda nadie. Y cada vez, acostandome más tarde: las 6, las 7, las 8 de la mañana... Y aqui, llegamos a otro punto de inflexión, punto de embullición, punto critico, cambio de estado, sublimación o como pollas querrais llamarlo. Empiezo a hacer experimentos. Hubo una primera tentativa por corregir el horario. Pensé "Si aguanto hasta las 9 de la noche sin dormir, mañana me levantaré a una buena hora". No funcionó aquella vez, y aún despues de 3 años, no he conseguido hacer que esta técnica me funcione. De hecho, en este preciso aspecto, y a fin de compartir con vosotros una de las multiples conclusiones que he sacado (y las que me queden...), es que tras aguantar largo tiempo despierto (sin actividad física excesiva, no puedo predecir el comportamiento del cuerpo en otras condiciones) no se puede dormir muchas horas. En mi experiencia, estar 24 horas despierto y dormir a continuacion 12 no es posible. Contra todo pronostico, cada vez que lo hago, suelo dormir de 5 a 7 horas, y me levanto totalmente descansado, absolutamente incapaz de continuar en la cama, más raro aun ya que con esta cantidad de horas de sueño y en condiciones normales jamas me encuentro descansado. El resultado es que si intentaba acostarme a las 9 de la noche, a las 3 de la mañana estaba otra vez despierto... que desastre. Despertarse a esas horas es realmente deprimente. En fin, ya en agosto, y a un mes de irme a estudiar a Malaga, mis padres se fueron de viaje dos semanas, suficiente para no tener que hacer comida, cena ni ningun tipo de compromiso. Se me fue la olla. Creo que esa semana duró 5 dias, es decir, dormi solo 5 veces. Pero no fue mas que una antesala de lo que estaba por venir, lo que tan solo me podia imaginar... ...
Y ahí estabamos... cuando toda la residencia duerme para amanecer al dia siguiente, alli estabamos nosotros, dando vueltas por los pasillos, retandonos sin palabras para ver quien duraba más despierto, viciandonos a la play, viendo tanta teletienda como es mucho menos raro de lo que en verdad se cree, preparando nuestros sandwiches de atun pa mantenernos en pie, aguantando los soporiferos monologos del portero rajando sobre el dueño.... Y al final siempre era yo el que más tarde se acostaba. Al principio eramos muchos, habia mucha bulla, cuando no eran unos eran otros, por alli, si no estaba uno estaba otro. Pero a partir de cierta hora, eramos 4 que siempre estabamos a piñon fijo: Zulo, Iñaki, David y yo. Y entonces empezariamos a hacer historia, batir records. Aguantar 20, 24, 32 horas despierto (hoy por hoy mi marca esta en 35, dipuesto a superarla en cuanto se dé la ocasión). Dormir 4 horas en 5 dias, o dormir 18 horas seguidas. Dormir 5 veces en el mismo dia. Hacer semanas de 5 dias. Peliculas una detras de otra. Jugar como cosacos al Mafia, al Colin McRae 2, al GTA, al Need For Speed Underground... Partidas de Risk (acabadas y sin acabar) de 14 horas. Y por supuesto, las prolongadisimas tertulias, que es con lo que me quedo y mejor recordaré, de todo este periodo. Pero es que no era una vez, sino una y otra y otra y otra, tantas veces como pudiera pasar. Y así, dos años. La rutina era muy peculiar. Cada dia nos levantabamos a una hora distinta. Incluso algunas veces entre nosotros nos descoordinabamos de horarios y tal vez estabamos dias o semanas sin vernos, como muchas veces me paso con Zulo, a pesar de vivir practicamente puerta con puerta. Por lo general, habia epocas en las que conviamos de forma armoniosa con el resto de la gente y epocas en las que no veiamos a ni cristo (ni nos veian a nosotros) Un semana teniamos un horario normal, y otra estabamos son ver luz del sol. La igualdad estructural entre un dia y otro (levantarse, ducharse, primera comida, comodín de la llamada, segunda comida, comodín del publico, tercera comida, comodin del 50 por ciento, y acostarse) se veia contrarrestada por el hecho de cada dia todo sucedia a una hora distinta. Unas veces nuestro desayuno era la comida de los demas y otras la cena. De hecho, el unico factor rutina en nuestra vida eran las horas de ingesta de alimentos, horas impuestas y limitadas por la dirección y comunes para todos los residentes. A medianoche dependiamos por lo tanto de nuestra propia comida, basada en gran medida en el pan de molde y el atun. Obviaré decir que se nos olvidó que era la facultad, se nos olvidó que habia personas responsables, gente recien duchada y de parpados hinchados con los que nos cruzabamos a la hora de bajar a desayunar, la que a menudo era nuestra cena, mientras nuestros ojos eran de un rojo humo rodeados de un oscuro halo misterioso.
No se lo recomiendo a nadie. Lo quiero dejar. ...me estoy quitando... Rufo -2004-
|