"APPÓSTATAS"
Alfonso Beltrán
Según cuentan las crónicas, declaran los afectados y afirman los presentes, el pasado sábado día 22 de enero durante una marcha convocada por la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT), el ministro de la Defensa y ex presidente de la Comunidad autonómica de Castilla-La Mancha, señor José Bono, sufrió en su persona una inopinada tanda de insultos, graves ofensas y vejámenes personales, a la que se agregó –según su propia versión- una imprevista tunda de pescozones, empellones y golpes bajos mayormente recibidos en la zona lumbar.
"Víctimas del socialismo"
Los agresores no encontraron excesiva resistencia por parte del servicio de orden de la organización, lo cual no nos produce asombro conociendo las querencias y pendencias de la AVT.
Empero, nos parece inquietante que el equipo de seguridad personal de todo un Ministro de Armas tomar más que guardarle las espaldas, como se les supone encargados, estuvieran más atentos a las partes frontales de su anatomía.
Queda el gráfico y fotográfico testimonio de todo un ministro del gobierno Zapatero y hombre fuerte del Partido, zaherido, zarandeado y zurrado por unos manifestantes exaltados hostiles a su presencia, mientras intentaba visiblemente enojado ponerse a cubierto de la somanta palos que allí se repartía.
El político manchego iba acompañado de una afligida Rosa Diez, auténtico mar de lágrimas, eurodiputada por el Partido Socialista de Euskadi.
Junto a ellos, la señora Ana Vidal-Abarca, histórica presidenta de la AVT, muy seria ella; pero no más que cualquier día de una vida rota por el asesinato de su marido a manos de ETA.
En el mismo momento de empezar a escribir este texto, en plena polémica mediática y política por el suceso, se habían practicado dos detenciones en las personas de notorios y notables militantes del PP madrileño, y tomado declaración a testigos, fuerza pública, manifestantes, guardaespaldas, etc.
Las versiones sobre el polémico incidente son ya abiertamente enfrentadas.
Al margen de las valoraciones del episodio, de las ulteriores porfías y, sobre todo de nuestra habitual indiferencia ante hechos políticos de esta u otra índole y su reflejo deformativo en la sociedad, la noticia nos interesó por otras razones.
Leímos el asunto con particular curiosidad... Es decir: lo leímos por encima, que ya es bastante esfuerzo.
Según la crónica de un rotativo madrileño, que al parecer también fue, junto a la Cadena SER, objeto de la ira de un "pequeño grupo de exaltados" por causa de su común adscripción al Grupo Prisa, los atacantes no eran –¡válgame el cielo!- "skinheads" y ni siquiera -aquí varían las informaciones de cada medio- parecían pertenecer a una banda de incontrolados fascistas o ultraderechistas.
Los insultos tampoco no parecían demasiado ocurrentes para un idioma tan rico como el nuestro en blasfemias, juramentos, denuestos y las consabidas menciones poco gratas para padres, madres, esposas, maridos, vivos o difuntos, de poco grata naturaleza excrementicia o de señalada inclinación sexual.
Sin embargo, una injuria nos llamó especialmente la atención, a saber: "Apóstata".
Extraño improperio lanzado desde una turbamulta encanallada. Extraño. Raro rarito.
Grito absurdo en el contexto de "vendetta" partidista y de ánimos encrespados que desde las elecciones de marzo pasado, incluso desde muchos meses atrás, se viene produciendo entre las dos fracciones mayoritarias del Partido Único de la Burguesía de masas española.
¿O es que estamos ante el reflejo de una inquina particular, más larvada pero más peligrosa, que trascendería la mera aversión política hasta alcanzar alturas teológicas?
Lo ignoramos; pero el grito lanzado contra Bono no es un grito de hostilidad política, sino de otro tipo de confrontación civil de signo religioso.
Es igual: Se non è vero è ben trovato...
Anécdota dentro de la anécdota, elevarlo a la categoría de hipotética fractura interna dentro del sistema social español, pudiera parecer atrevido, incluso ser una osadía de las que se punen con la muerte intelectual y a veces civil en nuestros días.
La osadía del pensamiento ha sido siempre nuestro delito: seguiremos cumpliendo nuestra condena, pero mientras nos dejen hablar hablaremos
Ministro Sin Defensa y Sin Perdón
Católico sincero, confeso y practicante, José Bono es, según fuentes bien informadas, hombre político de excelente reputación entre sectores de la jerarquía eclesiástica española.
Suponiéndolo bautizado, confirmado, comulgado y casado como Dios manda; no parece que el señor Ministro haya incurrido en el "abominable pecado" de repudiar los sacramentos recibidos y la comunión con la Iglesia, es decir de renegar de la propia fe adquirida por gracia del bautismo ; y de la religión recibida e inculcada porde los propios padres, maestros, catequistas y confesores.
Al menos si el término se aplica en su sentido estricto que es también el más usual, y no se refiera a asuntos eclesiológicos sobre puntos de criterio doctrinal.
Socialista y Patriota. Católico y de izquierdas. Rojigualdo sin complejos.
Adicto a la toledana solemne procesión del Corpus Christhi en Toledo, preceptiva festividad de arraigada catolicidad hispánica y contrarreformista.
Popular y populista, idolatrado por sus paisanos y respetado por sus contrincantes políticos.
Pero no apóstata.
En las últimas elecciones autonómicas Aznar le envió a un niñato como sparring, sin preguntar su opinión al Partido Popular de la Región.
Con el solo aval de su apellido, Fito Suárez, clónico de su padre, afamado karateka en su juventud, se las llevó todas en salva sea la parte dejando tirados a sus compañeros en la oposición. Muy propio.
Fin meteórico de una carrera política antes de empezada.
Invicto electoralmente en todas y cada una de las elecciones celebradasde en su Comunidad autónoma. Bono fue paradójicamenteos vencido en comicios internos de su propio partido.
Contra pronóstico, el "barón" de La Mancha fue derrotado por Rodríguez-Zapatero, por escaso margen eso sí, lo que permitió a éste último convertirse en Secretario general, primero; candidato electoral después, y finalmente presidente del actual gobierno.
Azote de nacionalistas, soberanistas y secesionistas vascos y catalanes. Anticomunista, socialfelipista.
Aguerrido socialista español. Orgulloso de serlo: "Patriota y Socialista". Social-patriota, que dicen otros que no son ni lo uno ni lo otro...
Paciente objeto de chacota por su defectuosa pronunciación de ciertos fonemas y recientemente por el hilarante caso de la medalla concedida y rechazada por ética indicación filial.
Pero no apóstata.
Sobre todo: Bono es el ministro del primer gobierno Zapatero que recibió el encargo y la responsabilidad de retirar las tropas españolas del frente de guerra de Irak.
Lo cual ya es de por sí grave responsabilidad a ojos del Imperio y de su Consulado en Hispania. Acción merecedora de un castigo mucho más severo que el recibido.
Pero "Apóstata", no. De ningún modo.
Al menos que la Real Real Academia Española y algún Concilio teológico que nos hayamos perdido, hayan variado el significado primario del concepto sin nosotros enterarnos, que todo puede ser.
Como tampoco –dicho sea de pasada- lo fuera, "Apóstata", el malogrado emperador romano Juliano Augusto, protagonista de un intento desesperado de restaurar la "pietas" y la "religio" de sus antepasados, junto a la Mitología homérica y a la filosofía neoplatónica con toda su Tradición olímpica, solar, heroica.
El "apóstata", si lo hubo, fue su pariente, el tristemente célebre Constantino, que abjuró de su Tradición religiosa ancestral, propia de su condición gentilicia y cesárea, para obtener el apoyo de los cristianos y vencer así "In Hoc Signo" a su rival, Majencio.
Y si nos ponemos, lo serían también aquellos que renegaron de su Ley y de su Mesías y condenaron –y siguen haciéndolo- como "Apóstatas" a los que no se someten a la autoridad de sus caprichos y a la vesania de su incredulidad.
Especialmente, Apóstatas son los destacados propagandistas del odio a sueldo de otros muy distintos "ministros"que teóricamente están sometidos a un reino que no es de este mundo, en palabras de Aquel que también recomendara a sus discípulos y apóstoles "poner la otra mejilla, si alguno os abofeteara".
La Otra cara. La Otra mejilla
Ni olvido ni perdón. Nada de poner la otra mejilla.
La "Derecha Sociológica" no olvidará la forma en la que el PSOE se hizo con el poder. Con "su" Poder.
Se iban a enterar ahora de lo que vale un peine.
Federico Jiménez-Losantos, brigadier-general del "Brunete mediático", se encargó de anunciar que todo tiene un precio. Y hay que pagarlo.
En el día después del 14-M, desde su columna habitual del diario El Mundo, Jiménez Losantos, a la sazón director de "La Linterna" en la Cadena COPE, valoraba los resultados de las elecciones generales.
Había vencido, en medio de acusaciones, reproches y ataques furibundos, la candidatura del Partido Socialista Obrero Español: la AntiEspaña según Losantos.
No sería "su" Presidente del Gobierno Mariano Rajoy, el candidato digital del Partido Popular, impuesto por aclamatio en Congreso extraordinario por el saliente Presidente nacional del PP y jefe del gobierno en funciones, Josemaría Aznar.
El melón sucesorio se abrió y el vencedor fue un pluriministro de perfil bajo, talle alto, fumador de grandes puros, gallego de topicazo y de carrera política fulgurante a la sombra del Patrón de Perbes.
Rajoy, muchos después, realizó un meritorio papel de cobertura del Presidente del ViceImperio español, que soñaba ya al lado de Bush y Blair con alcanzar el estrellato mundial.
Cuando se está a punto de pasar a la Historia General de la Humanidad como un pequeño-gran César español vencedor de todos los enemigos del Sacro Imperio Romano-Americano no se puede estar pendiente de incidentes menores como el del "Prestige".
Para eso estaba Rajoy. Y estuvo.
Preteridos –por muy oscuras razones- los hombres fuertes del Partido, ministros de prestigio, con fieles apoyos en el aparato orgánico y en la base militante, el flamante nuevo Ministro-Secretario General, designado por el inefable índice de la Jefatura Suprema, se presentó candidato para vencer cómodamente al "bamby" sociata.
Pero a despecho de las estadísticas oficiales y oficiosas no venció.
Como tampoco las ganó Zapatero. Ni las malditas bombas de Madrid.
Menos aún la acción directa extralegal de la jornada de reflexión organizada por los Comités de dirección del PSOE e Izquierda Unida.
Nadie las ganó.
Las elecciones generales de marzo de 2004, las perdió un solo hombre. Y con él todo su Partido: el Partido que el mismo llevó al poder tras casi tres lustros de travesía del desierto opositor.
El Partido de Rodrigo Rato, Mayor Oreja, Ruiz-Gallardón, Álvarez-Cascos, Luisa-Fernanda Rudi, el de Pastor-Ridruejo, mentor de Aznar y dimisionario de la Ejecutiva a causa de la ridícula arrogancia de su ex pupilo.
El Partido de la "Guerra de Aznar", que Aznar dejaba tirado en pos de un "destino en lo universal" personal e intransferible, era ya un "partido derrotado".
Nadie ha querido admitir la realidad de un Partido Popular humillado, ofendido, manipulado por el capricho de un líder pre-dimisionario que quería cogobernar el mundo y seguir visionándolos –a ellos- con un mando a distancia llamado Rajoy.
Si las listas "populares" hubieran salido triunfantes (y podía haber pasado así si la "sombra" aznariana se hubiera difuminado y el "aparato" hubiera trabajado a tope, lo cual no hizo) la cuestión no se habría zanjado, pero al menos pospuesto.
En las siguientes elecciones, al Parlamento europeo, se demostró que el voto del 14-M era de castigo y que el Partido Popular podía funcionar si quería con o sin Rajoy, pero Rajoy nunca más debería estar a la sombra de Aznar.
En el aquel Congreso "a la albanesa" de Zaragoza sólo el "doberman" ladró su disgusto por la anunciada retirada del Gran Hombre, criticó las maneras del Titán de Pucela y el suicida acoso a los ex socios nacionalistas. Podrían ser necesarios en el futuro.
"Casandra" del PP, brutalmente sincero siempre, leal al Partido y consecuente con sus ideas, Francisco Álvarez-Cascos fue el único que se atrevió a revelar la realidad: El rey está desnudo. El PP sin Aznar no iba a ganar.
Ni caso: Aplausos, Vítores, Hurras y todo lo que distingue a los que dicen "amén" o "sí Bwana". La mayoría. Y en este caso todos, menos uno.
Tampoco Ruiz Gallardón abrió el pico hasta este último Congreso Ordinario celebrado en Madrid. Tímidamente pidió "autocrítica". "Algo habremos hecho mal..."
Casi se lo comen.
Para la COPE de Federico Jiménez-Aznar, Monseñor Rouco-Vidal, César Wojtylla-Losantos y la Cristina López ésa de segundo apellido irreproducible, Alberto Ruiz-Gallardón es y será un submarino del PSOE. Un "traidor", un miserable.
Como cualquiera que no compartiera el mesianismo neo-imperial del "Trío de las Azores" o que no bendijera públicamente la "doctrina" aznariana de Guerra no-convencional, ya se sabe: o son mujaiddines, o son zapatistas o son "abernazionalistas". O las tres cosas a la vez.
En cualquier caso: APPóstatas.
Cómplices necesarios en uno u otro grado de los atentados de Madrid. Usufructuarios políticos del terrorismo islamo-etarra.
Primates del Antiamericanismo. Marxistas hitlerianos de antisemitismo coránico. Judeófobos del tercermundismo castrista-integrista, etc.
No en Nuestro Nombre... Ni en el de Dios
No recordaremos aquí los inconcebibles, injustificables, atroces atentados que precedieron a las votaciones del día catorce de marzo de 2004.
La memoria sigue reviviendo escenas de dolor, de muerte, de horror: de Guerra.
Porque acto de guerra fue y lo sigue siendo. Guerra sucia. Guerra Total. Guerra Social. Propaganda armada con objetivos falseados y tácticas polivalentes.
Guerra, sí. Pero no de hoy. Y no de ahora.
Guerras de la democracia: negadas siempre como guerras políticas.
Declarada siempre en nombre de la "Paz": es decir, de la continuación de esa misma guerra por otros medios.
Los medios pacíficos de la democracia occidental pertenecen a una ciencia militar y de mercado elaborada por un Estado Mayor Conjunto especializado en Guerra Social.
Guerra-Paz Social del Occidente democratico. Guerra en diferido que se hace en blanco-negro, en bien-mal, en libertad-tiranía. Final feliz. Maniqueísmo made in Hollywood.
"Guerra excitante te amo. Yo también quiero ser ministro de la Muerte", cantaban Los Ilegales.
Guerra secreta por la Democracia, que no puede hacerse más que con la Mentira y la Manipulación: las únicas y verdaderas "Armas de Destrucción Masiva" que pueden encontrarse siempre.
Armas democráticas.
Guerra anunciada, provocada, asumida y deseada por muchos, demasiados, de esos lideres mundiales, jefes de gobierno, estrategas militares, planificadores geoeconómicos, técnicos de Estado.
Guerra- Negocio. Paz-Bussiness. Democracia-Show.
Cínicos gestores de la mundialización del crimen democrático. Inversores de futuro del Mercado de valores de la Muerte. Capitalistas del día del juicio Final revendiendo entradas a los muertos por Internet.
Eficientes especialistas en "desconstrucción" y "redestrucción", si se nos permite la licencia neologista, jugando al padel entre Repsol-YPF y la Texaco contra la pared de miles de muertos "colaterales".
Industria de la guerra científica y negocio libre de impuestos. Negocio redondo, sin riesgos: que los destructores se beneficien de su propia devastación; y que los arrasados reconstruyan lo destruido por otros: todo ello en nombre de la democracia, los derechos humanos y la Coca-cola en lata.
Guerra cultural. Batalla por las mentes, las almas, las voluntades de individuos y pueblos enteros. Guerra sicológica.
La guerra no-convencional de la Doctrina Aznar no se agota en un discurso. Viene de lejos, de bastante atrás. Tiene objetivos ambiciosos, lejanos e imperiales. Se ha hecho, se hace y se seguirá haciendo en el mismo terreno de siempre: Sobre la piel de los Pueblos.
La derrota del PP fue vista por muchos como un acción política sorpresa, casi un golpe de Estado en pequeño.
Contragolpe inusitado que hurtó una victoria casi segura mediante acusaciones falsas, insinuaciones groseras y una táctica de acoso y derribo en las calles y en los medios afines al PSOE.
Jiménez-Losantos, quizás el más agresivo, cínico e implacable polemista de la escena mediática española, llegó a una parecida conclusión.
Negro sobre blanco dejó impreso el augurio de su resentimiento. "La Derecha sociológica no olvidará..."
Porque él es esa "derecha" y ya se encarga día a día, tanto él como su trouppe, de mantener la aguja del "sociómetro" al límite del rencor y de la venganza.
No. No hace falta que lo jure este muñidor de sociologías a gusto del consumido para su Derecha "Sociológica": No hay olvido, ni perdón.
Tampoco para la Derecha Católica.
La "Apostasía silenciosa" y la Nueva Derecha Católica
Lo ha sentido en carne propia el muy católico y muy patriótico Pepe Bono, el ministro-helicóptero, el "Apóstata" de Albacete: todo un "heterodoxo" español.
El Partido popular, la nueva "Asociación de Víctimas del Socialismo", no ha olvidado ni perdonado que algún tiempo atrás, los ministros "populares" Piqué y Rato, fueron obligados a abandonar un cortejo civil de idéntica solidaridad con las victimas del terrorismo. Fue en Barcelona, si no recordamos mal.
Entonces, en pleno "No a la Guerra", los abonados a la "Coalición radical", los zapatistas de Zapatero nos escatimaban buenas dosis de intimidación y de violencia soft: Políticamente Correcta.
Incluidos ataques a sedes "populares". Boicots a actos políticos con presencia gubernamental. Sabotajes y agresiones; más otros episodios de "violencia de baja intensidad".
El repertorio típico del antifascismo residual, a menudo aderezado con la presencia estelar de "artistas invitados" de la izquierda-fashion como esa esperpéntica "Unión de Actores".
Condenados a la oposición, el ajuste de cuentas estaba servido: y bendecido.
Esperaban a Peces-Barba, Alto Comisionado del gobierno para las Víctimas del Terrorismo. Uno de los "padres de la Constitución", ésa sobre la que Aznar ha fundado su imaginario "patriotismo" tout court.
Se imagina uno los insultos potenciales dedicados al ausente expresidente del Congreso y Rector universitario.
Pero tampoco se nos ocurriría el de "apóstata", pues si la memoria nos es fiel todavía, Don Gregorio era un prominente representante de la tendencia "social-católica" del PSOE. Católico confeso, quizás "cristiano de base".
Pero de "Apóstata", rien de rien.
Los militantes de guerrero ardor antiterrorista y acrisolada fe cristiana y democrática esperaban a cualquier "sociata" entrometido.
Comilitones o adláteres del partido liberal-conservador, centro-reformista y demo-cristiano fundado y refundado varias veces con escaso éxito, hasta que él, Aznar, "ese hombre" con bigote de moda, bufanda interminable, sonrisa sólo para adultos y sentido del humor y del Estado no apto para cardiacos, los llevó a la tierra prometida de la redacción del BOE.
Eran cándidos ciudadanos de a pie que mientras escarnecían al Ministro de la antiguerra, vitoreaban a la entrañable e intransfugable Presidenta de la Comunidad madrileña, la sin par Esperanza Aguirre, que si se nos permite decirlo, está ahí gracias a Dios, al Opus y a Inmobiliarias Dei que "iluminaron" a otro social-católico del PSOE, el ínclito Tamayo.
Si hubo un "buen ladrón" también debe haber un buen Appóstata.
Al lado de la Madre Esperanza, estaban dos sendos "ángeles del Señor", más guapos que un san Luis o que un san Maciel: los ex ministros de Interior y Justicia Acebes y Michavilla, mártires de la SER, la CNN y el Canal +.
Dirigentes de "Víctimas del terrorismo social-islámico", sonreían a los miles de congregados en torno al New Antiterrorismo de masas, aznarín, superguay y chachipén.
Al margen de su santa cólera, los que rodeaban al supuesto agredido eran mansos peatones. Faltaría más.
Fieles al PePe y al PaPa. Fieles a España y a Bush. Fieles radioyentes, ávidos lectores y espléndidos compradores de tertulias de la COPE, de la Gacetilla de Anson y de los amenos libros del cojitranco mártir baturro de la lengua del imperio.
Insólitamente han detenido a dos de ellos sin causa ni justificación.
Santa Esperanza del Opus Dei los ha salvado in extremis del tren rumbo a Auswichtz, que Hitler empezó así...
APPóstatas y Totalitarios así son estos rojetes de talante recalcitrante.
Además que la cosa no fue para tanto. Más o menos el incidente se limitó a esto:
"¡Apóstata! ¡Pedazo de Apóstata! ¡Qué te "apostas" que te "fostio"..."
Y otro currito bajo el pelo...
"¡La bandera de España no se arría! ¡"Cobajde"! ¡Traidoj! ¡Toma Ejpaña!"...
Y banderazo que te crió.
Luego Bono, como esos delanteros teatreros, se tiró en el área y pidió penalti. ¡Embujtero!
La moviola de Jiménez-Losantos repitió la jugada. Nadie lo tocó. Fingió: mereció la tarjeta roja.
Intelectual orgánico de la Nueva Derecha Católica, profeta de la Vendetta aznariana, de Don Federico el del pico no recordábamos que fuera ducho en teologías y lo teniamos por liberal, agnóstico y quasi ateo.
Ignoramos cuál es el estado actual de la "libreta" religiosa y confesional de Losantos. Suponemos que recibió, tierna criaturita, las aguas bautismales del Ebro, que fue pasado por el manto de la Virgen del Pilar, amén de catequizado, confesado sus pecados y recibido la primera, la segunda y algunas más sagradas formas.
Más no nos es lícito suponer, pues habiendo cometido también el pecado satánico de comunismo quizá eludiera ese santo sacramento del matrimonio viviendo en concubinal desorden (disculpe el lacerado vate nuestra ignorante presunción).
Esa santa institución que hoy defiende, a capa y micrófono, de la nefanda y pecanda intención del gobierno de ZP de permitir anti-matrimonios "gay-llardones" con anillos bipaternales, bisáficos: y hasta trifásicos que tal es la promiscua y amariconada gente.
Federico Jiménez-Losantos y su sucesor al frente del faro episcopal de la linterna mágica de la Cadena del Copón Bendito, el orondo y lirondo Cesar Vidal están –o estaban: quizá se han reconciliado ya con su Santa Madre- en gravísimo pecado mortal.
Ellos sí: no el malo o bueno de Bono, que ya tiene bastante con su cruz de rojete impenitente. Anatema sea además por tomar el nombre del Papa en vano y predicar condones a go-gó.
Cesar Vidal, protestante y cripto-judío. Federico Jiménez-Losantos, ateo y liberal. Renegaron en algún momento de su vida de la religión única y verdadera. Ovejas descarriadas en un mundo de lobos; se hicieron carneros y embistieron a los santos pastores del rebaño católico.
Son ello los Apóstatas.
Estos dos elocuentes "ministros" laicos de Radio Rouco-Varela que siembran el odio racista-religioso y predican la venganza política son en todo caso los únicos apóstatas hechos y derechos, conocidos y reconocidos.
En sentido estricto la suya es la apostasía sin paliativos en el caso de no haber vuelto a abrazar -¿secretamente- la Fe Católica bautismalmente recibida.
Serían, ellos puros réprobos, relapsos del infierno, pertinaces de la blasfemia: carne chamuscada de hoguera y cuerpos bien cociditos en las calderas de Pepe Botero.
Y sin embargo, no.
¿Acaso su ideología neoconservadora, su estricta observancia aznariana y su ardorosa defensa de los privilegios financieros de la Iglesia española están por encima de la fe, de la esperanza y de la caridad de cualquier católico de a pie; aunque sea rojillo, falangista o que simplemente no comparta los criterios POLÍTICOS de Rouco o de Wojtyilla?
Sabemos perfectamente que la mayor parte de los creyentes católicos y muchos militantes del PP no comparten la propaganda de guerra expresada por Radio Copón y por la Derecha Católica del Partido popular.
Pero lo cierto es que desde medios de comunicación propiedad de la Iglesia y por dirigentes nacionales del PP se desprestigia un día sí y otro también a una Religión en sus principios, en lo que le es más sagrado.
Incrédulo y escéptico como buen, digo mal, liberal el uno. Non Serviam.
Hereje de la herejía más heréticamente posible, el otro: la Reforma.
La cismática apostasía protestante, la mas odiada y odiosa para la Iglesia de Cristo-Rey y de la Purísima Concepción:
Hijo de Lutero, sobrino de Calvino y Dios sabe que más parentela, César Vidal desbroza con su lanzallamas radiofónico las rutas del Papismo en armas, las Guerras de Religión, A.M.D.G
Pobres pecadores, ignaros como somos en materia de designios apostólicos, nos sorprende que la División española de la Central Católica de Roma, haya entregado a estas dos ovejas descarriadas el altar -profano pero altar- de las santas y populares ondas de la Vox clamantis de la Iglesia postergada, denostada, atacada y escarnecida por este gobierno laicista, socialista y, sobre todo...¡Apóstata!
Pecata Minuta
"En Madrid se peca masivamente". ¡Ave María Purísima!
Palabras pronunciadas por el Cardenal-Arzobispo de Madrid y Presidente de la Conferencia Episcopal española: accionista mayoritaria de la cadena COPE, en una entrevista concedida al suplemento local del diario El Mundo (23-I-2005).
Palabras graves, serias, preocupantes y preocupadas. Tañido de campana apostólica que toca a rebato.
Voz de alarma emitida por el Pastor Mayor del rebaño archidiocesano de los madriles. Una voz autorizada al respecto.
No en vano está puntualmente informado mediante riguroso control estadístico por el "Índice Nacional de Pecados " recogidos bajo secreto de confesión en iglesia, parroquias, basílicas y demás templos; datos puestos a su disposición por conducto jerárquico diocesano.
El pecado, suprema ofensa a Dios, se comete al por mayor, sin medida y en cantidades industriales, mortales y capitales en la Capital del Reino de los Católicos Monarcas de España, tierra de María y de Santiago matamoros.
Lo dice Rouco Varela:
Madrid: Capital mundial del pecado. Madrid: rompeolas de todas las Sodomas y Gomorras de las Españas.
"La renuncia a la fe católica y la apostasía silenciosa, que comienzan a ser una realidad entre nosotros", asegura el ronco y bronco purpurado en la misma entrevista.
La "apostasía silenciosa". Blanco y en botella: ¿Qué es? Bajito y cabezón. ¿Quién es?
Otra prueba de que la etimología de las palabras y los conceptos históricos y filosóficos, dependen menos de las ciencias académicas respectivas que de la fe de carboneros del PP, que han entendido mejor que cualquier teólogo o iluminado doctor que "Apostasía" es lo que le salga del báculo al pastor de turno.
Las consecuencias de esta atmósfera viciada y viciosa son para Monseñor obvias. Veamos:
Las "(...)iglesias se vacían, los curas no tienen recambio y el porcentaje de jóvenes católicos practicantes ha caído a la mitad en cuatro años."
Si la etimología de apostasía es dudosa, y hasta arbitraria, la etiología de la realidad no lo es en absoluto.
Las causas están bien establecidas y los culpables totalmente identificados.
¿Entonará el Mea Culpa el responsable último de la grey matritense?
Pues no, de entonar nada. Ya se sabe que el mitrado gallego nunca tuvo una gran voz ni un buen oído musical.
La culpa malorum es de otros. La culpa es del Gobierno y del chá-chá-chá,,,
Los "culpables de estos males", según Rouco, son "las grandes y poderosas corrientes de pensamiento y los influyentes centros e instituciones del poder económico, cultural y político".
Corrientes, centros e instituciones que, aparte de apartar del poder a los buenos católicos del PP lanzan gases mentales que apartan muchas ovejas del rebaño que pastorea nuestro egregio pastor. Difunden, confunden y obnubilan a todo trapo y a todo quisque.
"(...)Están obnubilando la conciencia colectiva".
¿Qué hacer?
Ante semejante "obnubilatio", de poco vale la encomiable labor municipal de la Concejalía de Prevención del Vicio y Promoción de la Virtud puesta bajo las manos expertas de Ana Botella de Aznar, antigua alumna de las Madres Irlandesas, nacida y educada en el seno de una ejemplar familia cristiana, numerosa y decente.
Hija y nieta de dos eminentes médicos ginecólogos antiabortistas, católicos de orden y de pro conceptivos métodos, la Teniente de Alcalde bastante tiene con redimir a esas mujeres de la vida que quizá precedan a Rouco en el Reino celestial pero no aquí en la tierra.
Eso por no hablar de su apostolado municipal para laicos vigilando a ese pre-Appóstata, a ese ambiciosillo Albertito, Judas in pectore, sospechoso de poder recibir o de haber recibido ya, quien lo sabe, las treinta monedas de la traición política.
Madrid quiere en el 2012 celebrar sus primeros Juegos Olímpicos. A este paso, si el COI y el PP no lo impiden, serán las primeras Olimpiadas del Pecado, el Vicio y la Inmoralidad.
El Cardenal-Arzobispo ha puesto el dedo en la llaga. Dios y Aznar han abandonado a España en las garras del pecado, de la anarquía y del laicismo. Pero la Conferencia Episcopal y su Presidente, no.
La SER está en el Poder. La Bestia prepara leyes, decretos y dictámenes en el Ejecutivo, que un parlamento donde una infernal Coalición Radical social-comunista-separatista-anticlerical tiene mayoría aprobará la voluntad del Anticristo.
Al día siguiente de descubrirse la desconocida "apostasía" del ministro de Defensa del gobierno de Diocleciano Zapatero, estas afirmaciones confirman las sospechas de muchos católicos y no tanto, sobre la abominación de la desolación socialista. Apocalipsis Now.
Confirmado: La Apostasía tiene un lugar de honor en las reuniones del Consejo de Ministros.
Ese gobierno laicista que persigue sin piedad a la martirizada iglesia de España, que atenta contra la enseñanza libre, pervierte la noción misma de matrimonio con bodas de pervertidos sexuales.
Monstruoso gobierno que ataca a la familia, se burla de lo más sagrado, convierte a España en un infierno de ateísmo y de aborto libre.
Apostata y pagano gobierno que promueve entre los jóvenes los métodos anticonceptivos, los condones y papeles para todos, de eutanasia, con su política anticristiana.
Ese gobierno totalitario, que empieza deteniendo a dos militantes del PP y que –según la Presidenta de la pecaminosa comunidad de Madrid- terminará en Auschwitz, a menos que algún Tamayo del PSOE devuelva a sus legítimos dueños el timón del gobierno de la Nación.
En Auschwitz o en La Meca. En las peores manos posibles: la de la morisma infiel y la del gorila de Bonozuela.
Don Federico, el de la Cadena del Copón, ha descubierto (El Mundo, 27 de enero) que el Apóstata católico-manchego, es en realidad un agente islámico secreto a sueldo del "mono Chávez", ese simio totalitario, amigo de Alí Castro y de Fidel Jamenei. Por ello buscó refugio en Caracas, en visita ultrasecreta, a los pocos días de la "falsa agresión"".
No parecen que los epítetos de inequívoco tono racista y xenófobo hacia el presidente venezolano emitidos por los Albiac, Losantos y otros compadres, sean muy evangélicos, pero ante apóstatas de semejante calibre, amigos de los enemigos de la fe, nadie duda que la indulgencia plenaria está garantizada.
"El Papa mola"
Monseñor Antonio María Rouco es de natural moderado.
Conoce el percal y no quiere echar más leña al fuego infernal socialista. Sabe que los Zapatero, Llamazares, Rubalcaba e incluso el apostático Bono, son hijos y nietos de aquellos quemaconventos, tragacuras y catolicidas de la izquierda marxista, masónica, republicana y anarquista.
Son los "rojos". Los enemigos de Dios y de su Iglesia. Enemigos de la España como Dios y la Iglesia mandan.
La Guerra Civil, Pío Moa y Jiménez-Losantos ya lo han "demostrado", la empezaron ellos, los del PSOE. En Asturias, 1934.
Empiezan a no sufragar los colegios religiosos y terminan incendiando La Almudena.
Sin embargo, la Santa Sede ya ha puesto los puntos sobre las íes y las íes sobre las Zetas y las Pes. El Mundo/Agencias, 25-I-2005:
"El Papa denuncia que el laicismo del Gobierno de Zapatero promueve el desprecio hacia lo religioso"
Se lo ha dicho –el Papa- a Rouco y a unos colegas que pasaban por allí, por Roma, de vista ad limina, apenas unas horas después de las desazonantes declaraciones del purpurado gallego.
El mensaje papal llevaba copia nada oculta para los promotores del laicismo, de la irreligión y de la apostasía. El "Diocleciano" leonés se llevó un buen repaso. Roma Locuta. Causa veduta.
" Roma.- El Papa –afirma la crónica-ha hecho un repaso ante un grupo de obispos españoles a las últimas medidas del Gobierno de Zapatero y ha denunciado que "en España se difunde una mentalidad inspirada en el laicismo hasta promover un desprecio hacia lo religioso".
Mentalidad o corriente del pensamiento ya advertida por Rouco como causante de los males que afligen a Madrid, a España y al Mundo mundial.
Del "desprecio hacia lo religioso" hasta el odio a la verdadera Religión hay apenas un par de pasos.
Uno de ellos se llama "Educación", y el otro "Dinero". Y por lo que parece ZP y sus mariachis ya han empezado a caminar en la mala dirección. Locos...
"Juan Pablo II dijo también –prosigue la información- que no se pueden arrancar las raíces cristianas de España ni cercenar la libertad religiosa y que los padres tienen derecho a elegir la enseñanza religiosa para sus hijos en la escuela, que debe ser garantizada por el Estado"
La enseñanza religiosa es fundamental para producir buenos católicos y mejores ciudadanos.
Mejor todavía si la pagan los malos católicos y los peores ciudadanos.
Dice el papel, "enseñanza religiosa", pero quiere decir "instrucción católica".
No la educación en las leyes de guerra islámicas que desde pequeñitos maman en su Alcorán esos alevines de terroristas de madrasas y otros parvularios de la morería, y que el gobierno quiere sufragar a costa de los Padres Escolapios o de las Madres Redentoristas, según nos aseguran estos "centinelas" de la civilización occidental, cristiana y norteamericana.
No acaba ahí la cosa.
La paternal preocupación de Su Santidad por los errores contenidos en el programa laicista se extiende a otros terrenos: morales, políticos y filosóficos ante los cuales la oposición papal es serena pero firme pues advierte peligros, barrunta anatemas y prepara excomuniones sub conditione.
Prosigue así la crónica de agencia:
"Además de la educación religiosa, la Iglesia española también ha expresado su oposición al proyecto de ley de matrimonio entre homosexuales, a la ampliación de la ley del aborto y a nuevas normativas sobre bioética y experimentos con embriones, que forma parte del programa con el que el PSOE llegó al poder." Nada de esto parece nuevo, ni parece importarle mucho al gobierno de José Luis Rodríguez "El Apóstata", que anuncia "matrimonios" gays y aborto pret-a-porter.Sin embargo, si hemos advertido una auténtica novedad en el discurso. Algo se mueve en el Vaticano, que carece de modernos precedentes, que sepamos.
En esta ocasión el Santo Padre ha añadido a sus virtudes santas la santa virtud del ahorro ante escasez de ciertos recursos naturales tan preciosos como, por ejemplo, el agua: "(...)que es un bien común que no se puede despilfarrar ni olvidar el deber solidario de compartir su uso", ha dicho con toda razón el sucesor de Pedro.
Ahora bien, la mención al líquido elemento ha ido más allá. El asperges viperino de la sede apostólica nos ha mojado a todos.
"El Pontífice ha mostrado su oposición también (...)[al] Plan Hidrológico Nacional" (...) "Juan Pablo II concluyó su mensaje afirmando que España "es tierra de María".Cierto que nosotros nunca hemos dudado en que algo tendrá el agua cuando la bendicen, pero en esta ocasión la bendición del obispo de Roma, el Polaco Karol Wojtylla, Jefe de un Estado EXTRANJERO quizá se haya excedido en sus bendiciones hidroeconómicas criticando un proyecto de planificación NACIONAL de recursos naturales (esto es, nativos = nacionales) que será peor o mejor, de uno u otro partido, pero no de su pontificia incumbencia.
No negamos a la tierra de España la maternal protección de María, madre de Jesús.
Pero negamos y negaremos siempre cualquier derecho de propiedad o de potestad jurisdiccional a la Santa Sede de Roma y, por delegación, a su Santa Iglesia Romana, sobre las aguas fluviales y tampoco sobre las aguas de la mar salada de esta tierra tan bendita y tan apóstata, según sea la color del gobierno de turno.
* * *
Llegados a este punto finalizaremos, no sin antes evocar ante esta última cuestión cierta sensación de nostálgica amargura.
Echa uno de menos en éste y en parecidos casos la voz nacional de esos recios patriotas tan enérgicos ellos en rechazar "intromisiones y reivindicaciones" de personal foráneo, de alógenos, extranjeros, inmigrados, etc., especialmente si provienen de países adeptos a la Media Luna islámica.
¿Ubi sunt? Podría decirse en la lengua del Lacio. Sí, dónde estáis; pero sobre todo: "¿Quo vadis?", colegas.
Quizá estos militantes social-patriotas -"identitarios"- estén ya muy cerca de esos jóvenes papistas españoles que recibieron por cientos de miles al Pontícife romano durante su última visita a España.
Un comentarista de una TV privada se quedó admirado del texto de una de las muchas pancartas de bienvenida exhibidas por la juvenalia juanpaulista: "El Papa mola" .
A nosotros definitivamente no nos "molan" ni unos ni otros.
Hacemos frente a todos ellos: curas, ministros, obispos, reyes, papas, pepes y pepos, militares, demócratas, robaperas, cruzados, soplagaitas y demás zapatistas y lepenistas bautismales pública APOSTASÍA sea lo que fuere lo que ellos entiendan y sobreentiendan por tal cosa.
Nosotros sabemos bien sabido de lo que abjuramos, renegamos y maldecimos.
Amén.
Alfonso Beltrán
30-enero-2005