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El Sol es la estrella más cercana a la Tierra, por lo que es la
que se puede estudiar con mayor facilidad. No obstante su observación
plantea varios problemas, por lo que no es un campo apto para
principiantes. En particular, es el único astro cuya
observación puede ser peligrosa si no se observan unas
elementales medidas de seguridad. No obstante, las observaciones
realizadas de forma regular pueden ser muy interesantes para llevar el
registro de la actividad solar, que tiene una gran influencia en las
comunicaciones terrestres, y posiblemente también en el clima de
nuestro planeta.
Cuándo y dónde observar
El mejor momento para observar es por la mañana, ya que la
turbulencia atmosférica suele ser menor, por lo que las imágenes
son más estables. Esta turbulencia se debe en gran medida al
calentamiento del aire producido por el suelo (en particular cuando es
de asfalto), terrazas, etc. Por este motivo es mejor realizar la
observación desde algún jardín o algún
terreno en el que el suelo es de tierra.
Cómo observar
En primer lugar, un aviso fundamental: bajo ningún concepto se
debe observar el Sol a simple vista o, menos aún, a través
del telescopio, aunque el Sol esté cerca del horizonte: el
resultado sería una ceguera permanente. Tampoco se deben usar los
filtros de ocular que incluyen muchos telescopios, ya que al estar
situados en la zona donde se concentran los rayos solares se calientan
mucho y se pueden romper de manera repentina. Los métodos más
seguros para observar el Sol son:
- Proyección: Consiste
en proyecta la imagen del ocular sobre una pantalla. Es el método
más seguro, y tiene la ventaja de que varias personas pueden
observar a la vez.
- Helioscopio: Es un tipo de
prisma que deja pasar sólo una pequeña parte de la
luz, y el resto se desvía. Es necesario tener cuidado con
esta radiación residual.
- Filtros solares: Se deben
poner en el objetivo, por lo que son de tamaño mucho mayor
que los ya mencionados -y peligrosos- filtros de ocular. Hay de
varios tamaños, acoplables a los diferentes tipos de
telescopios. Asimismo hay de varios materiales. Es necesario vigilar
con las posibles rayaduras.
Material necesario
En principio cualquier telescopio puede servir para realizar las
observaciones, ya que no se necesita un gran diámetro; es más,
en el caso de instrumentos grandes puede ser necesario diafragmarlos (es
decir, reducir su abertura) para limitar la cantidad de luz que entra en
el instrumento. Tal y como se ha recalcado, se necesita un accesorio
para limitar la cantidad de luz (filtro solar de objetivo o bien
helioscopio) o bien un sistema de proyección por pantalla. En
este último caso es conveniente utilizar un ocular sencillo, ya
que dado que es este accesorio el que concentra la luz, con el paso del
tiempo puede irse deteriorando.
Para hacer observaciones más avanzadas se utilizan los
denominados filtros H
a. Estos filtros dejan pasar una región
muy estrecha del espectro electromagnético -es decir, únicamente
se transmite la luz de un solo color-, que corresponde a una de las líneas
espectrales del átomo de hidrógeno. De esta manera se
consiguen ver detalles que de otra manera serían inapreciables.
Qué observar
Manchas solares
Sin duda son los rasgos que muestra el Sol más fáciles
de observar. Pueden estar aisladas o bien formando grupos. Constan de
una parte central más oscura, denominada umbra,
que está rodeada por una parte más clara, llamada
penumbra. Las actividades que se pueden
realizar,en cuanto a la observación de las manchas, son las
siguientes:
- Dibujo: El Sol da una
vuelta sobre sí mismo en 25 días. Por lo tanto es
posible observar y dibujar cómo evolucionan las manchas.
- Contaje: Las manchas
solares están relacionadas con la actividad solar: cuando ésta
es elevada, el número de manchas aumenta. Para estimar la
actividad solar se utiliza el número de Wolf, que depende del
número de manchas (N) y del número de grupos que
forman (G):
W=N+10*G
Cuando se forma parte de un grupo de observación solar, y con
el fin de compensar las diferencias en los números calculados
por diferentes personas, este número se multiplica por una
constante (k) que depende del observador; esta constante esasignada
por la organización que agrupa y coordina las observaciones.
Tenemos, por consiguiente, que el número de Wolf, en estas
condiciones, será
W=k*(N+10*G)
El número de Wolf va variando día a día, debido
a dos factores: a la rotación del Sol, que hace que las
manchas vayan entrando y saliendo de la parte del disco que podemos
ver, y a la propia evolución del las manchas.
Método de observación
El primer problema que se plantea es cómo localizar el Sol:
bajo ningún concepto se debe utilizar el buscador, y los
más recomendable es dejarlo tapado. La mejor manera es dirigir el
telescopio al Sol de manera aproximada, y a continuación mover el
telescopio de manera que su sombra sea lo más pequeña
posible; es en este momento cuando el tubo del telescopio queda
completamente paralelo a los rayos solares. En el caso de utilizar
helioscopio o buscador es aconsejable -antes de comenzar la observación-
comprobar que están bien colocados y que no entra un exceso de
luz. Para calcular el número de Wolf es necesario contar el número
total de manchas (tanto las aisladas como las que forman parte de
grupos), así como el número de grupos de manchas, y se
hace la suma, tal y como se ha indicado más arriba. Para obtener
resultados significativos hay que realizar las observaciones con tanta
frecuencia como sea posible. Una vez se obtiene el número se
puede representar cómo varía en función del tiempo,
obteniéndose una gráfica que muestra cómo varía
la actividad solar. Se pueden enviar los resultados a organizaciones de
aficionados, tales como la sección solar de la ALPO.
Página creada el día
4-11-2000
Ultima modificación: 23-02-2002
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