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SEGORBE, Y PUEBLOS DE LAS RIBERAS DEL PALANCIA

Segorbe

La Cartuja de Vall de Crist se reduce hoy a unas ruinas que apenas dejan intuir su pasado. Sus huertos siguen siendo "jardines útiles", al igual que los de Segorbe y las riberas del Palancia. Sus actuales propietarios son la Generalitat Valenciana, la Dipulació de Castelló y el Ayuntamiento de Altura. La creación de una escuela-taller ha permitido la realización de otros de saneamiento y consolidación del claustro mayor.

Segorbe es hoy una ciudad que auna su pasado histórico con su presente, caracterizado por una economía muy variada. Es la capital de unos pueblos tranquilos, que empiezan a descubrir sus altos valores ambientales y a apostar por ellos. Segorbe está perfectamente comunicado con Europa. Puede ofertar a sus visitantes desde una pieza de alfarería tradicional, hasta la variedad de frutales más completa del mercado valenciano.

La fuente de la Esperanza sigue proporcionando agua para el riego de 500 Ha de huerta en los términos municipales de Altura, Segorbe y Navajas, además de la que consume el servicio doméstico de las dos últimas poblaciones. Otras fuentes se suman a las aguas del Palancia para incrementar los regadíos, como la fuente de los 50 caños o de las Provincias, Tesonero y Curso.

La agricultura hortícola del Alto Palancia vive tiempos difíciles, la gran calidad de sus producciones debe competir en los mercados de frutas y hortalizas cuando éstos ya están saturados de frutos de temporada más tempranas, procedentes de tierras más calidas, por lo que el precio no alcanza los niveles deseables de rentabilidad. A principios del verano de 1996 era frecuente ver cerezas, ciruelas y otros productos sin recoger en los campos. Esta situación, que no es nueva, genera un desánimo total entre los labradores y una falta de estímulo para la incorporación de nuevos agricultores.

Recientemente se están normalizando los criterios que deben regir en las producciones agrícolas con denominación de origen; estos productos avalados por su calidad deben salir al mercado diferenciados y en esta singularidad está contenido el precio que corresponde a un producto de primera calidad. Existe una demanda en el mercado europeo de alimentos sanos y sabrosos. Las huertas de estos pueblos tienen todas las condiciones ambientales para producirlos y en las vecinas comarcas de La Plana saben muy bien cómo comercializar sus producciones. Una simbiosis entre el Alto Palancia y La Plana nos parece eficaz y recomendable para hacer frente al futuro de la agricultura de estos pueblos.

En 1900: 7045 habitantes.

En 1994: 7666 habitantes.

 

 

Sot de Ferrer

La población de Sot de Ferrer sorprende al viajero, no sólo por su impresionante iglesia, sino también por el camino blanco, ribeteado por cipreses, que asciende al Calvario, de 1801. Un lugar precioso para observar el valle, lleno de naranjos y nísperos.

Las canteros de mármol citadas por Cavanilles nunca han sido explotadas industrialmente.

En el río Palancia se terminó en 1959 la construcción del primer embalse para almacenar agua. Se conoce como presa del Regajo.

Actualmente se está construyendo otra más abajo, en el lugar donde el barranco de Azuébar tiene su confluencia con el Palancia.

En 1900: 934 habitantes.

En 1994: 404 habitantes.

Soneja, geldo y Castellnovo

La yesería, que tanto interesaba a Cavanilles, ha derivado en una importante industria de materiales de construcción. Cuando desaparecen de nuestra vista las edificaciones industriales, el paisaje que nos queda es el fronterizo entre el dominio del olivo, el palmito y el enebro.

Villatorcas, aldea de Segorbe, con una huerta de frutales preciosa, aún no conoce el asfalto. El agua potable ha llegado este año.

La población de Geldo tiene un jardín histórico plantado a principios de siglo por un gran amante del mundo vegetal, el Sr. Orero.

La población de Castellnovo conserva muy bien su "paisaje" medieval en el núcleo urbano, en la estructura de su huerta y, sobre todo, en los regadíos históricos, que tienen una tradición morisca.

En 1900: Soneja 1814 hab. Geldo 802 habitantes. Castellnovo 1240 habitantes.

En 1994: Soneja 1077 hab. Geldo 708 habitantes. Castellnovo 1428 habitantes.

Altura y Navajas

Altura tiene un amplio término municipal con montes de cierta importancia, como el Montemayor, de 1.015 m. Sus bosques fueron pasto del fuego de 1987 y 1994. Sus huertas y el sistema de riego dan lugar, como en el resto del Alto Palancia, a parajes de gran frondosidad y belleza.

La fuente medicinal de Navajas más conocida es la del Baño, tiene reconocido su prestigio desde el

siglo XVIII. Las afecciones que tradicionalmente se han tratado con sus aguas son las del aparato digestivo, el urinario, los cálculos renales, el reumatismo y las enfermedades de la piel. Su caudal brota a una temperatura de 19ºC. A principios de siglo se construyó allí un balneario. Hoy desgraciadamente se encuentra desmantelado.

Navajas ha visto cómo su población a lo largo de la presente centuria ha incrementado las edificaciones

para albergar a los miles de veraneantes que acuden desde la capital. Éste es también el caso de Altura, que multiplica la población con sus segundas residencias.

En 1900: Altura 1814 hab. Navajas 802 habitantes.

En 1994: Altura 1077 hab. Navajas 708 habitantes.

Jérica y Viver

Siguen regando los de Jérica con las aguas de las fuentes y del Palancia. Su histórico conjunto urbano, el río y las huertas nos recuerdan el gran esplendor de su pasado y nos permiten conocer modos de vida de la cultura rural mediterránea.

Viver, como el resto de los pueblos de la comarca, también participa de este paisaje de gran valor documental y estético. La abundancia de fuentes es, sin duda, su mejor patrimonio.

En Viver desaparecieron los viñedos a consecuencia de la filoxera, hace prácticamente un siglo y no se ha vuelto a intentar el cultivo de la vid. Los almeces hoy crecen en los ribazos de las huertas de Viver y el almendro es el principal cultivo en el secano.

Viver posee muchas fuentes y todas tienen aplicación útil. La población se surte de las de San Miguel, la Chorrera y Mosén Villar. Para el riego existe una compleja red de acequias reguladas por difentes comunidades de regantes.

Por último, de todos los manantiales nos llamó especialmente la atención el de la Fuensanta, situado en el término municipal de Benafer. El paraje en el que nacen las aguas se encuentra junto a dos viaductos de la línea de ferrocarril de Valencia a Zaragoza, carente de todo tipo de infraestructuras recreativas, lo cual nos resultó muy gratificante. Canalizadas las aguas nada más salir de la tierra, son almacenadas en una gran balsa y desde allí repartidas por turnos para regar los campos de Caudiel y Benafer.

Las fuentes de Viver merecen ser conocidas por todos; cada una de ellas tiene una singularidad geológica y en su conjunto confieren al pueblo la denominación popular de Viver de las Aguas, el paraje de la Floresta de Viver ha sido recientemente artificializado. Tras las obras, el lugar ha perdido gran parte de su belleza. Ya no gotea el agua por ningún sitio; en la base salen pequeñas surgencias que, canalizadas con fines ornamentales, impiden la formación del humedal, de gran importancia como abrevadero de insectos, principalmente de mariposas.

Nos cuesta comprender la práctica generalizada de hacer áreas recreativas en los sitios más significativos para la pervivencia de la vida silvestre. Los lugares singulares, como éste al que nos referimos, deberían ser considerados como "santuarios", exentos de todo tipo de intervenciones. Hay muchos otros sitios donde situar áreas de recreo, de gran utilidad social, sin que de ello resulte daño para el paisaje.

En 1900: Jérica 3119 hab. Viver 2479 habitantes.

En 1994: Jérica 1619 hab. Viver 1239 habitantes.

Caudiel

La pequeña población de Novaliches, rodeada de huertas, pertenece al municipio de Jérica. Cuando en Caudiel intentamos conocer la fuente de Santo Úrsula, no fue fácil que nos informasen con exactitud.

Finalmente seguimos el curso de las aguas y tras pasar por un precioso molino abandonado, comprendimos lo conveniente que es para estos pueblos el que sigan siendo desconocidos. El agua de la fuente de Santo Úrsulo, que tantas espectativas había generado en nosotros por el elevado caudal que traía la acequia a la balsa del molino, resultó proceder de un motor instalado en el acuífero del manantial.

En 1900: 1798 habitantes.

En 1994: 710 habitantes.

Benafer y Torás

Desde el manantial de la Fuensanta y en direccción a Benafer, al final de la tarde de un día caluroso en últimos de julio de 1996, encontramos un grupo de señoras de entre 40 y 50 años de edad, vestidas de medio deportistas que, entre risas y atenciones, estaban haciendo un paseo ligero de carácter terapéutico.

La misma situación observamos en Calles y otros pueblos. Es una magnífica actividad, cada vez más extendida en nuestra sociedad. Torás ya no tiene dos partes, la alta y la baja se han unido. En la alta, junto a la carretera de acceso al pueblo hay un impresionante chopo (Populus nigro L.) que debe tener casi un siglo. Entre Torás y Teresa pervivió la explotación del yeso hasta mediados del siglo XX.

En 1900: Benafer 442 hab. Torás 797 habitantes.

En 1994: Benafer 131 hab. Torás 294 habitantes.

 

Teresa

Las huertas de Teresa, un poco descuidadas, siguen siendo un bosque de frutales, un paraíso para la vida silvestre. El río apenas llevaba agua a su paso por esta población. No así las acequias que rebosaban. El Palancia tiene este año de 1996 muy reducido su caudal, desde el nacimiento.

Parte de las aguas, que lo engrosaban en el pasado, hoy se embotellan para comercializarlas. La vegetación natural que observara Cavanilles es sorprendentemente variada e interesante. Para conocer toda esta riqueza natural existe señalizado un sendero de corto recorrido, diseñado por el Centre Excursionista de Valencia, que durante muchos años ha ejercido en solitario una impagable defensa de las antiguas sendas, demostrando siempre, de esta manera, una profunda admiración por Cavanilles, cuyo nombre distingue un premio anual del CEV. Una de las sendas de corto recorrido (PR 80), que cruza el norte del Alto Paloncia, ha sido denominada Antonio Ponz, en recuerdo del insigne viajero natural de estas tierras.

En 1900: 1691 habitantes.

En 1994: 758 habitantes.

Bejís

Las huertas de Teresa, un poco descuidadas, siguen siendo un bosque de frutales, un paraíso para la vida silvestre. El río apenas llevaba agua a su paso por esta población. No así las acequias que rebosaban. El Palancia tiene este año de 1996 muy reducido su caudal, desde el nacimiento.

Parte de las aguas, que lo engrosaban en el pasado, hoy se embotellan para comercializarlas. La vegetación natural que observara Cavanilles es sorprendentemente variada e interesante. Para conocer toda esta riqueza natural existe señalizado un sendero de corto recorrido, diseñado por el Centre Excursionista de Valencia, que durante muchos años ha ejercido en solitario una impagable defensa de las antiguas sendas, demostrando siempre, de esta manera, una profunda admiración por Cavanilles, cuyo nombre distingue un premio anual del CEV. Una de las sendas de corto recorrido (PR 80), que cruza el norte del Alto Paloncia, ha sido denominada Antonio Ponz, en recuerdo del insigne viajero natural de estas tierras.

En 1900: 1691 habitantes.

En 1994: 758 habitantes.

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