"Volver"

 

Volver. Se trataba de volver a pisar donde pisamos, a mirar lo que ya vimos. A percibir aromas y olores conocidos. A vivir donde vivimos. Se trataba de volver a encontrarnos años después… y volvimos.
                   Cada vez que coincidíamos algunos amigos, manifestábamos nuestro deseo e intención de organizar un encuentro de antiguos compañeros. Hay fechas sin embargo “mágicas” y, esas intenciones que de vez en cuando manifestábamos cristalizaron cuando se iba a cumplir el 25º Aniversario de nuestra incorporación a la Universidad Laboral de Gijón.
                   Nos unen muchas cosas, porque nos conocimos a una edad temprana, cuando se forjan amistades sanas que perduran y proyectos. Compañerismo, ilusiones, esperanzas…E íbamos creciendo…
                   Todo este bullir juvenil se desarrollaba en una “casa” singular de la que todos quedamos impresionados y que sin duda alguna contribuye a que nuestro vínculo sea aún más fuerte.
                   Volver a la “Uni” ha sido –pese a la impresión pétrea y fría del edificio- como volver a la propia casa. Ya nada es igual, mas nada ha cambiado. “Nosotros, los de entonces ya no somos los mismos…”
                   Todos sin embargo nos hemos reconocido y al cabo de unos minutos, talmente habíamos retrocedido cual si en la máquina del tiempo anduviéramos subidos.
                   Esa extraña función de los sentidos que se manifiesta cuando algo nos emociona, recordando situaciones vividas, de las que afortunadamente propendemos a recordar las más agradables, sitúa a la persona en una especie de mundo mágico.
                   Fue –pienso yo- como cuando nuestros ancestros se reunían en torno al árbol totémico. Nuestro tótem bien pudiera ser la erguida torre, que te obliga a mirar hacia arriba para contemplarla.
                   Fue bonito encontrarnos, volver a convivir por unas horas, revivir recuerdos y vivencias, charlar, compartir mesa y mantel, conversación.
                   Saber unos de otros y despedirse con la ilusión renovada y la vista puesta en el año 2000. Otra cifra mágica y no tan lejana.

¡Que así sea¡

 

 

                                                                                                       Manuel Nevares Vega


A la página principal