Armas Real Orden e Instrucción de 13 de abril de 1.918

        En el apartado dedicado a armamento se lleva a cabo una relación del tipo y funcionario que lo ha de portar:

        El armamento será obligatorio, como el uso del uniforme, para todos los funcionarios de las Secciones técnica y auxiliar, y potestativo para los de la Sección facultativa.

        Los Inspectores y Directores usarán espadin; los Subdirectores, Administradores, Ayudantes y Jefes de prisión preventiva, espada, y los vigilantes, sable. Llevarán, además, todos revólver.

        Los médicos y maestros, cuando vistan el uniforme usarán espadín.

        Seguidamente describe las armas:

        Espadín y Espada.- Empuñadura toda de metal, en forma de cruz, cincelada y dorada. La concha llevará en relieve los emblemas del Cuerpo de Prisiones. Vaina de cuero negro, guía y contera de metal dorado.
 

 
                       Podemos observar que para las  
armas del Cuerpo de Prisiones, fabricadas en  
Toledo,  se usaron las de la Guardia Civil, ya  
que  tanto  las  espadas  como  los  espadines  
tienen en su pomo,  por el envés el escudo de  
dicho cuerpo.  
                       Lo único que se fabricó para el  
Cuerpo de Penales fueron las conchas.
 
(Armas de la colección del autor)
 


       Sable.- Empuñadura toda de metal dorado, lisa, sin adornos ni relieves, en el guardamanos llevará el emblema del Cuerpo; hoja ancha y recta. Vaina de cuero negro, guía y contera de metal dorado.
 
 


        Revolver.- Smith reglamentario de los calibres 38 y 44; funda de charol o cuero negro para el uniforme de invierno, y de cuero color avellana para el de verano.

        Será tolerado el uso de las pistolas automáticas de repetición de los calibres 6,35; 7,65 y 9 milímetros, y para ellas regirán las fundas de los colores descritos.

        El revólver o la pistola se llevará con un cordón de pelo de cabra negro, que se sujetará al cuello con un pasador del mismo material y al arma por medio de un mosquetón dorado. El largo del cordón será suficiente para que permita manejarse cómodamente.

        El revolver reglamentario era el Smith & Wesson reformado, fabricado por la casa Orbea Hermanos de Eibar al que dieron el nombre de número 7