Antes que nada, es preciso aclarar que cualquier intento de hacer una Historia sobre el Rock Progresivo es un objetivo harto complicado. Esta sección intentará dar un rápido vistazo resumido a las tres décadas principales (70, 80, y 90), sin olvidar los 60 y los tiempos actuales. El rock progresivo sufre la ausencia de una definición clara. Se considera "progresivo" todo el rock que desde los años setenta (concretamente desde finales de los años sesenta) buscaba nuevas metas artísticas. Se relativiza el valor del rock, poniendo en Sin embargo es en 1969 cuando este género se desarrolla al salir a la luz diversos álbumes de grupos pioneros como King Crimson, YES o Genesis. Hay confusión al querer subdividir el género en otros subgéneros. Lo cierto es que todos tienen en común la búsqueda de nuevas metas artísticas, por lo que el "rock progresivo" es una denominación genérica acertada. Dentro del género se subscriben varios estilos o tendencias. Se habla de "rock sinfónico" cuando la estructura musical o bien la instrumentación es polifónica u orquestal. El rock sinfónico se acerca a la concepción de la música clásica y todos los músicos de este estilo están influídos por los genios clásicos. El "rock psicodélico" es el "padre" del progresivo, pues en los años sesenta y en plena efervescencia del fenómeno hippy, surge esta tendencia onírica, de composición caótica (ayudada por la ingestión de drogas alucinógenas) y extravagante sonido.
Pero como antes se indicaba, es en el período que va de 1968 a 1970 cuando se configuran unas formaciones musicales que cambian el panoráma artístico. Es la aparición del fenómeno King Crimson lo que verdaderamente impulsa al género. Aunque la crítica no duda en que los Crimson -y concretamente su líder Robert Fripp- son los pioneros efectivos reales, no poso ya, sino creadores, se acepta que el fenómeno progresivo se debe a la acción de varios grupos. King Crimson, YES y Genesis, principalmente, son los que abanderan en esa época la novedad. En pleno éxito de masas del rock, que ya había evolucionado del pop de los sesenta, tiene lugar un hecho significativo que marca el Impulsados por el éxito de Crimson, los demás grupos que tenían una visión semejante hacia dónde debían ir las metas artístico-musicales comienzan a saborear también la gloria. Son los tiempos de Emerson, Lake & Palmer, Genesis, YES... y muchos más, que nunca sonaron como en esta época, sin aspiraciones comerciales. King Crimson allanó el terreno, aunque sea algo que se niegue.
En los setenta nacieron bandas como Camel, Focus... con una visión más sinfónica y con los antecedentes ya creados. Es la época
Camel hace un giro y también cae en la música electrónica comercial de YES o los propios Crimson. Éstos últimos habían comenzado de nuevo: Fripp reunió a Bruford y a dos nuevos integrantes. Tony Levin y Andrian Belew, siendo el germen de una mágnifica época años después. Pink Floyd se gana el protagonismo mundial, aún saboreando las mieles del éxito de su The Wall.
Los años noventa no se presentaron con buenas sensaciones por el género. Regresaron YES con el disco de significativo título Union. King Crimson vuelve para ahora sí revitalizarse y reinventarse. Camel y otros siguen con fuerza, como Pink Floyd. Pero pasado tanto tiempo desde esos sesenta y setenta, las ideas nuevas y las mentes frescas las traen las nuevas generaciones, como es lógico.
Los últimos discos de YES, Marillion, Camel... son buenas ejemplos de cómo hacer buena música pero algo vacía: el sentimentalismo sustituye al sentimiento, un concepto que se les escapa. Por otra parte, dentro del recién surgido metal progresivo hay un giro hacia el futurismo, hacia el ruido y el ejercicio de la teoría del caos en la música... Otros se limitan a hacer pop de calidad disfrazado de rock progresivo. Nos queda la esperanza de la industria discográfica independiente... pero no es suficiente. |