
PONTE LAS BOTAS
Grupo Senderista
Ruta: De La Nava (Cabra) a
Zuheros
Localización:
El recorrido comienza en la carretera que
sube al Picacho de Cabra (1.217 m), uno de los espacios
protegidos por la ley en todo el territorio nacional, camino de
la ermita de la Sierra de Cabra, y sobre el kilómetro 5
encontramos una vereda que surge a la derecha y un cartel que nos
indica que por allí se accede a la Nava. Desde allí
observaremos los poldjes de la Nava y del Valle de la Fuenseca.
Los poldjes son llanuras de montaña, fruto de la coaelescencia
de dolina o uvalas. Dicho para que nos entendamos, el resultado
de la unión de varias depresiones que aparecen en el terreno a
modo de sumideros, y para su formación ha contribuido la acción
profunda del agua junto a una capa impermeable de calizas y
dolomías. Desde allí, nos dirigiremos hacia el río Bailón (su
nombre viene dado por el accidentado terreno que tiene que salvar),
el cual atravesaremos para ir dirección a las Chorreras, paraje
de gran belleza donde el agua del arroyo Fuenseca se escurre
entre las rocas formando varias cascadas en su caída (cuando hay
agua, evidentemente). Retornamos a la Nava y se acabará el
poldje, para adentrarnos en un terreno más de monte espeso,
intercalando con zonas más o menos desarboladas, consecuencia de
una agricultura de subsistencia ya abandonada. Llegaremos a la
Fuenfría, manantial o fuente que junto con las de las Pilas de
Navazuelo, Cortijo Nuevo, Fuente de la Zarza, y otras, discurren
por esa zona, y se le ha denominado "ruta de las
fuentes". En este punto, cambiaremos de dirección, y en el
kilómetro tres de la carretera de la Cueva de los Murciélagos,
tomaremos una senda, que en dirección norte nos conducirá al
cauce del río Bailón. Desde éste punto el camino zigzaguea en
torno al río hasta llegar a Zuheros.
En definitiva, ruta de impresionante
belleza por ir encontrando en el camino manifestaciones del
modelado kárstico, así como en algunos cerros encontraremos
cuevas y covachas hasta llegar a Zuheros. Nos asomaremos a varios
balcones naturales, donde se podrán observar antes nuestros
ojos, los montes de la Subbética y el blanco caserío de algunos
pueblos.
En cuanto al interés botánico, nos
encontramos con bosquetes de arces de Montpellier y quejigos, y
en las orillas del río las flores amarillas de las Hinietas y
blancas de los espinos majuelos, ponen una nota de color en el
itinerario. Observamos además lo propio de la zona, encinares,
olivos y cerca de Fuenfria, incluso bosque en galería. Especies
tan interesantes como la peonia o rosa albardera y el eléboro
fétido. Rara vez se podrá encontrar la flor del Narcissus
bugei. una de las 44 especies de la flora andaluza en peligro de
extinción. Otras especies que existen en los sotobosques
mediterráneos que nos encontraremos, son los fresnos, álamos,
cornicabras y arces.
La fauna está representada en los
mamíferos con los conejos, jabalíes, musgaños de cabrera y se
tiene conocimiento de una población de Felis silvestres ( gato
montes ). Las rapaces adaptadas a estos ambientes rupícolas,
como el búho real, el águila real, el buitre leonado, el
halcón peregrino, el cernícalo vulgar y los cuervos. Y especies
de menor tamaño como las grajillas, las chovas piquirrojas,
collalbas negras y colirrojos tizones.