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Las Ciencias Políticas como carrera universitaria tiene como fin el
conocimiento de la realidad mediante la observación y la descripción
ordenada y sistemática de los hechos y factores políticos. Una vez
conocidos estos hechos, las Ciencias Políticas tienen una finalidad
práctica que consiste en la transformación de la realidad dada. La
acción política, entonces, debe impulsar esa realidad transformándola
en otra nueva, que se considera mejor y más justa.
Requisitos para estudiar Ciencias Políticas
Para cursar la carrera de Ciencias Políticas y acceder al título
de Politólogo,
el estudiante debe poseer ciertas características tales como gusto
por la lectura y capacidad de lectura crítica; saber redactar y
tener capacidad de síntesis; interés por los problemas de la
realidad nacional y mundial; capacidad de analizar
situaciones concretas; capacidad de relacionar, comparar, contrastar
y predecir los acontecimientos políticos en su dinámica.
En resumen:
- Vocación clara para esta carrera
- Capacidad de análisis, de síntesis y de auto evaluación.
- Espíritu crítico e imaginativo.
- Capacidad de aproximación objetiva a los fenómenos sociales y de
reflexión sobre ellos.
- Habilidad para el uso de instrumentos técnicos de observación y
medición de las realidades sociales.
- Pasión por la lectura y capacidad de abstracción.
- Mentalidad abierta a las diversas corrientes de pensamiento político.
Estas condiciones, que consideramos necesarias, le permitirán
al estudiante abordar con éxito las asignaturas que se imparten en
la Universidad y superar sin dificultad las etapas de los nuevos
conocimientos. Por el contrario, el carecer de estas habilidades
conduce a una dificultad en el proceso de aprendizaje y a reprobar
las asignaturas produciendo frustración, repetir cursos y
finalmente abandono de la carrera.
Perfil Profesional
Es un analista especializado en el conocimiento científico de las
realidades socio-políticas, nacionales e internacionales. Debe
estar dotado de los conocimientos e instrumentos teóricos y metodológicos
que le permitan la aproximación científica a los fenómenos
sociopolíticos, su análisis y prospección para llegar a síntesis
teóricas.
Campo
Ocupacional
El politólogo por su formación científico-técnica y
objetiva sobre la estructura política y especialmente en la
planificación y coordinación general de servicios, desempeña
cualquier cargo técnico o político en la Administración Pública
en empresas privadas o estatales, como Licenciado en Ciencias Políticas
y Administrativas como consultor, asesor político o relacionista público,
tanto en el campo empresarial, gremial o sindical. En institutos o
centros de estudios la presencia del Politólogo también es
requerida y su finalidad es proporcionar los elementos de juicio
para las decisiones o planes de los poderes públicos o de entidades
privadas con interés público: o que desarrollen investigaciones de
carácter científico sobre aspectos de la política y otras
materias afines. En el periodismo, la formación en política de
alto nivel le permite al Politólogo, actuar como redactor o asesor
político. En la Docencia, puede desempeñar función docente, de
investigación y de tipo administrativo en universidades e
instituciones de nivel superior. En la carrera Diplomática: puede
desempeñar cargos en el servicio interno de la Cancillería.
El quehacer del politólogo oscila entre tres tipos de
tareas, la de profesor, la de investigador, la de analista de la política.
Primero, como profesor, el politólogo no puede limitarse a
la repetición infatigable de las fórmulas "consagradas"
en los manuales universitarios.
El profesor de politología antes de convencer —tarea de los ideólogos,
debe buscar la demostración de sus proposiciones. Esta demostración
debe estar siempre libre de las ataduras de los compromisos ideológicos.
Esto es a tal punto importante que en nuestra disciplina "la
enseñanza" resulta ser a menudo una manera de confirmación o
justificación de las ideas o ideologías dominantes.
La enseñanza de la política no admite autoritarismos, ni de las
doctrinas ni de los grandes autores. El desentendimiento de esta
verdad ha conducido a no pocos científicos y políticos a
restringir sus potencialidades al campo de la exposición erudita a
la mera actividad exegética si no a la apología pura y simple de
textos y autores consagrados.
La labor pedagógica del politólogo consiste por
consiguiente en ofrecer y cultivar el saber esclarecedor, que hace
al hombre consciente de su propia práctica social y política, que
lo convierte en dueño de su destino.
Segundo, como investigador aquí tocamos la fibra íntima del
artesano intelectual de la política. La búsqueda del saber político
implica a menudo grandes riesgos y en todas partes aparece asediada
de peligros.
El Politólogo investigador sabe también que los resultados
de su búsqueda están llamados a cumplir una unción bien
determinada en el progreso de los conocimientos. El está consciente
de que su labor es parte de una búsqueda más amplia que no ha
empezado no termina con él. El sabe muy bien que cuando presente al
juicio de la crítica los resultados de su investigación es porque
tiene "algo", que decir. Este "algo" está
destinado a promover ideas, nuevas interpretaciones de la realidad
observada.
De aquí que sea esencial el cultivo del espíritu crítico.
Este no puede crecer sino allí donde coexisten la libertad
intelectual y moral. Tal vez es por esto que centros de investigación
de ciencia política no están permitidos en aquellos países donde
el Estado autoritario se erige en guardián de todo conocimiento,
donde se persiguen las disidencias y se acallan las voces de la
inconformidad.
Tercero, como Analista de la política, el politólogo tiene la
mayor responsabilidad ante la comunidad. Esta es sin duda la tarea a
la que están llamados la mayoría de los egresados de nuestros
centros de estudios especializados.
En la Administración Pública, el politólogo está llamado
a convertir en verdadero soporte la actividad técnica que requiere
conocimientos y destrezas del saber politólogo. La elaboración de
informes y la recolección de datos para la toma de decisiones de
interés público conforman un espacio o terreno que, nuestros países,
debe ser asumido por el analista calificado. El lugar del politólogo
en la Administración como local o regional. Las actividades de
planificación, de gestión y ejecución demandan un concurso del análisis
político en cada una de las etapas de su formulación.
Otro campo es el de periodismo de opinión o especializado.
Este puede convertirse en el futuro inmediato en el instrumento más
idóneo para la acción y proyección del politólogo. En el rol de
director y orientación de la opinión pública, así como en el
observador calificado de las relaciones de fuerzas coyunturales, el
analista político debe encauzar nuestros pueblos hacia mejores
niveles de vida y realización.
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