|
 |
|
Robert Dahl (1915) |
|
Más Información
Enlaces
|

Dahl nació en Estados Unidos en
1915. Se doctoró en filosofía en la Universidad de Yale y es docente
en Ciencias Políticas en la misma universidad. Sus fuentes
intelectuales son -entre otros autores- Locke, Bentham y John Stuart
Mill. Su principal tema de análisis es el funcionamiento de la
democracia, y entre las reflexiones políticas, suele ser identificado
con la investigación sobre la poliarquía, un término recurrente en su
bibliografía.
Entre sus temas de interés se
cuentan el funcionamiento de la ciudadanía para evitar la tiranía de
sus gobernantes; la guerra como posibilidad; la tortura y otras formas
de control social, entre ellas, la formación de policía secreta. Con
el libro “La democracia y sus críticas”, Dahl obtuvo el premio de
la Asociación Americana de Ciencias Políticas en 1990.
Robert Dahl es un permanente crítico
de la democracia como se la concibe en occidente, ya que desde su punto
de vista el triunfo del sistema democrático en Norteamérica se realizó
a cuestas de la creciente inequidad en los países occidentales. Dahl
sugiere, a través de un análisis histórico de la democracia, que el
mercado capitalista es un arma de doble filo: aunque defiende muchos
elementos de la democracia, critica el capitalismo de mercado, que
genera inequidades económicas y demanda, a su vez, regulación por
parte de la democracia. Sin embargo, el autor sostiene que la democracia
ha demostrado que es el régimen político que mejor garantiza los
derechos individuales. Desde su punto de vista, las peores atrocidades
del siglo XX han estado a cargo de líderes no democráticos, y
por lo tanto la democracia sigue siendo el mejor sistema.
En “Prefacio a la teoría democrática”,
Dahl analiza la democracia madisonia, la democracia populista y la
democracia poliarcal. En la democracia madisonia, el axioma es una república
no tiránica. Para ello es necesario un control externo, puesto que de
no existir ninguno, tanto las minorías como las mayorías pueden
tiranizar al resto. Lo interesante de la reflexión madisonia es la
afirmación de que la frecuencia de las elecciones no garantiza un
control externo a los abusos de poder.
Citando a Rousseau, Jefferson y
Tocqueville, Dahl analiza la democracia populista a partir de la noción
de contrato social (primera ley que emana de la naturaleza humana para
la convivencia pacífica). La esencia del gobierno democrático, dice
Tocqueville, es la absoluta soberanía de la mayoría. La democracia
puede ser definida como tal solo si se basa en la igualdad política y
la soberanía popular para elegir.
La poliarquía es el sistema de
maximización de los objetivos democráticos. Para la satisfacción de
estos objetivos, la democracia en su versión de poliarquía se basa en
la capacidad de esta de minimizar la coerción al tiempo que se maximiza
el consenso, en base a valores como la felicidad, la justicia y la
libertad.
|