La Semana Santa que vive la ciudad de Valencia tiene el apelativo de Marinera porque fueron pescadores y marinos los iniciadores de estas manifestaciones públicas de fe en la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor.
Tienen estas manifestaciones antigüedad de siglos. Hacia el año1400 y aún antes, se constanta en ciertos documentos históricos la existencia de una agrupación llamada «la Concordia», en la parroquia de santa María del Mar o del Grao compuesta por «piadosas personas que se dedicaban por Semana Santa a santificar éstas fiestas y al mismo tiempo,pasados los rigores de los ayunos, repartían, además del consuelo espiritual, limosnas en especie y metálico, y carne de corderos que eran sacrificados para este fin por Pascua de Resurrección».
Según parece San Vicente Ferrer fue Prior de esta Concordia, pues se lee citado su nombre en repetidas ocasiones». Esta agrupación llamada la Concordia de Santa María del Grao» que era en realidad una archicofradia, y englobaba en su seno diversas entidades.
Una de estas eran los Sayones que rendían culto al Santo Sepulcro. Conviene aclarar que los Sayones representan a los caballeros cristianos que fueron a Tierra Santa a reconquistar los Santos Lugares, y que desde el principio nuestra Semana Santa asumió como tradicionales y propios.
Otra sección estaba constituida por los penitentes que rendían culto al Santísimo Cristo en su advocación de Crucificado.
Otra parte de dicha archicofradía, creada tras la ocupación francesa de principios del XIX, es la de Granaderos, que simbolizan a aquellos soldados napoleónicos del Ejercito francés que, en uniforme de gala, daban escolta a la imagen de la Virgen de la Soledad en la Procesión del Santo Entierro, por orden expresa del Mariscal Suchet, para ganarse así la confianza de la población valenciana.
Una vez expulsados los franceses, esta misma población valenciana, marinera y pescadora, continuóvistiendo los uniformes de granaderos franceses a la llegada de la Semana de Pasión. En pleno siglo XX, la Semana Santa Marinera adquiere una fisonomía muy peculiar repitiendose en las diversas parroquias de los Poblados Marítimos -- Santa María del Grao, Nuestra Señora del Rosario del Cañamelar y Nuestra Señora de los Angeles del Cabañal hermanadades y cofradías que rinden culto a los diversos misterios de la pasión. En las tres parroquias existen Corporaciones de Sayones, ahora rindiendo culto a Jesús Nazareno con la Cruz a cuestas; Corporaciones de Granaderos dedicadas al culto a la Santísima Virgen, bajo la advocación de Ntra. Sra. de la Soledad o de los Dolores, y las cofradías de penitentes, en Valencia llamadas de Vestas en alusión al capirote tradicional que se lleva en Semana Santa. Existían de éstas últimas, la cofradíadel Santísimo Cristo del Salvador en la parroquia de Nuestra. Sra. de los Angeles, la cofradíade Vestas del Santísimo, Cristo del Buen Acierto en la iglesia de Nuestra. Sra. del Rosario, y la cofradíadel Santísimo Cristo de la Concordia en Santa María del Mar (antes Santa. María del Grao).
La renovación llega a la Semana Santa Marinera y esta se produce en los años veinte. La hermandad de la Santa Faz fundada por un grupo de jóvenes devotos del Circulo Instructivo del Distrito Marítimo en 1924, y efectuando su primera salida el 8 de abril de 1925 fue la que marcó la pauta a seguir.
A ellos corresponde el mérito de haber introducido un nuevo elemento de culto en el año 1927, rompiendo con la uniformidad imaginera, pues al triduo tradicional entiéndase «Jesús Nazareno, Cristo Crucificado, Virgen Dolorosa» añadió ahora un auténtico grupo escultórico de cinco figuras representando el Paso de la Verónica, siendo el primero que procesionó en la Semana Santa Marinera. Tras ganar un concurso de bocetos, asumió la responsabilidad de tallarlo el malogrado escultor valenciano, Manuel Silvestre Cubells, siendo su obra pasto de las llamas en la contienda civil.
En la parroquia de Nuestra Señora de los Angeles se crean la cofradíade Jesús en la Columna (1927), por la peña Admiradores Films cuyo titular es el paso de la flagelación de Cristo; la hermandad del Santísimo Ecce-Homo (1926) fundada por la juventud de la Sociedad Escalante, haciendo su primera salida en 1928 con un artístico estandarte que fue bordado y regalado por la distinguida y altruista señora Doña Francisca Rams Montoro, y que actualmente se conserva y procesiona; la corporación de soldados Romanos que reaparece en 1930, y vulgarmente conocidos como «ronquinos» procesionan con un grupo escultórico de la Oración del Huerto; la hermandad del Santísimo Cristo del Perdón (1926), con una bella talla de Cristo Crucificado que se salvó de la quema en la contienda civil, al ser ocultado en un panteón del Cementerio del Cabañal de Valencia; y por último en dicha parroquia de Ntra. Sra. de los Angeles se formó la hermandad del Santo Silencio que data de 1928 y en principio rendía culto al Santo Sepulcro.
En la parroquia de Nuestra Senora del Rosario y en el referido lustro nacieron la corporación de Pretorianos(1927) formada por un grupo de entusiastas trabajadores portuarios, que procesionaron con una talla del Santisimo. Ecce-Homo, obra del imaginero señor Palacios, y también perdida en la contienda civil; la hermandad de la Crucifixión del Señor (1929) que procesionaba con el trono-anda de su mismo nombre, que tenía su ubicación y pertenecía al convento de las monjas de Santa Catalina; la hermandad del Santísimo Cristo de los Afligidos creada en 1929 debido a la devoción popular por la centenaria imagen del crucificado del mismo nombre, patrono del Cañamelar, y que en 1885 salió un lunes santo para aliviar a los enfermos atacados por la epidemia del cólera, y es así como desde 1929 con la creaclón de su hermandad sale bajo palio esta imagen que también se perdió en el conflicto bélico; y la última de esta parroquia ubicada en el Cañamelar, o poblado donde sé cultivó la cafia de azúcar, es la hermandad del Santo Sepulcro (1929) que custodia el paso que su nombre indica.
En Santa María del Grao, a principios de 1927 se organizó la hermandad de la Flagelación del Señor, y al año siguiente hizo su primera salida, siendo en 1930 cuando presentó un magnífico grupo escultórico, con el Paso de su titularidad obra de don José Arnal, y como tantos otros hoy destruido; también en el Grao y en 1930 aparece una nueva hermandad denominada de la Oración del Huerto, cuyo titular fue iin antiguo grupo que representa a Jesús frente al Ángel en Getsemaní. Importantes fueron los eventos que tuvieron lugar en esta segunda mitad de la década de los veinte. Entre otros citaremos la concesión del título de Real por Su Majestad don Alfonso XIII a la hermandad de la Santa Faz, a la hermandad de la Flagelación del Señor y a la hermandad del Santísimo Cristo de la Concordia, esta última también honrada con el título de Pontificia.
Tras el paréntesis de la guerra civil volvió a celebrarse la Semana Santa Marinera, pero esta vez con la inmensa alegría de contemplar el nacimiento de una nueva entidad parroquial, San Rafael Arcángel, que se integró rápidamente en las celebraciones. Es curioso resaltar como la Semana Santa Marinera, al surgir una nueva parroquia, lo hiciera bajo el triduo tradicional: Sayones en 1943, y Granaderos y hermandad con titularidad de Crucificado, Santísimo Cristo del Salvador y del Amparo al año siguiente.
Resulta igualmente destacable que se continuó el crecimiento como si nada hubiere pasado, y así en esos años, se crearon un gran número de hermandades. Citaremos la hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno en la parroquia de Santa María del Mar, con un impresionante paso de la Segunda Caída de Jesús en su camino hacia el calvario; la hermandad del Descendimiento del Señor, con un monumental grupo escultórico, hoy desaparecido pasto de un desgraciado incendio, de la deposición del Señor esta en la parroquia de Ntra. Sra. del Rosario; y en la nueva parroquia de San Rafael, la hermandad del Santo Cáliz de la Cena con un artístico trono-anda con el facsímil del Santo Cáliz de la Catedral de Valencia, bajo palio, obra del afamado orfebre valenciano don Agustín Devesa.
Con este bagaje de nuevas agrupaciones que se sumaron a las antiguas, la Semana Santa continuó una línea ascendente que, por desgracia se vió nuevamente truncada por un hecho interno, que concluyó con la desaparición de las procesiones de Semana Santa, de la parroquia de Santa María del Mar.
Con lo cual, durante los años cincuenta continua la Semana Santa Marinera su andadura con sólo tres parroquias, a la sazón Nuestra. Señora del Rosario, de Nuestra Señora de los Angeles, y la más joven, dedicada a San Rafael. En esos años se registraron algunas incorporaciones como la hermandad escolar del Santo Encuentro en 1954.
En los años sesenta continua la Semana Santa en franca recuperación, hecho visible en su creciente popularidad, en el engrosamiento paulatino del número de cofrades y, sobre todo, en la creación de nuevas entidades.
Así en esta década se crea la hermandad de María Santísima de las Angustias, la Santa hermandad de la Muerte y Resurrección del Señor y la hermandad Infantil de la Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén, las tres en la parroquia de San Rafael Arcángel; la cofradíade Jesús con la Cruz en la Parroquia de Ntra.Sra. de los Angeles; y la hermandad Infantil de Cristo Resucitado, así como la refundación de la hermandad de la Crucifixión del Señor en Nuestra Señora del Rosario. La década de los setenta es una época de decadencia en la que algunas cofradías procesionaron bajo mínimos y otras incluso desaparecieron.
Pero tras esto, llegó un resurgir en la década de los ochenta, en los que reaparecen antiguas cofradías como la de Jesús en la Columna y la corporación de Sayones en la Parroquia Nuestra Señora de los Angeles y la hermandad del Santo Encuentro en la parroquia Nuestra Señora del Rosario.
Y lo más importante, la vuelta a las procesiones, tras 37 años de ausencia, de hermandades de la parroquia de Santa María del Mar, en concreto, de la hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, de la cofradíade Granaderos, y de la Pontificia y Real hermandad del Stmo. Cristo de la Concordia, a lo que hay que sumar la creación de una nueva en 1991, la Cofradía de Jesús de Medinaceli.