 Castelo
es una pequeña aldea situada en la provincia
de Lugo, en el Parque Natural de Os
Ancares, que pertenece al ayuntamiento
de San Román de Cervantes, y a la parroquia de Donís.
Castelo está formado por las siguientes
casas: Tuidiego, Vello, Xastre, Ermita,
Xordo, Baltasar, Fondavila, Ferreiro y Fragua,
aunque de éstas ultimas, tan solo quedan
las paredes. No tenemos constancia de la
existencia de castro o castillo alguno,
que pudiera haber dado origen al nombre
del pueblo.
Tiene una pequeña ermita, que a
lo largo de los años ha sufrido la
"visita" de varios desaprensivos
y las imágenes que tenía desaparecieron
sin dejar rastro. Su estado actual externo
es bueno, pero el interior, no tanto, el
revoque interior de las paredes sería conveniente
restaurarlo, el suelo es de tierra, y se
aprecia alguna que otra gotera en el techo,
el cual, fue reparado en 1984, porque una
parte del mismo cedió con el peso
de la nieve.
El
rendimiento del suelo para la agricultura
es más bien escaso, el clima, la
pendiente del terreno, las minúsculas
parcelas y su dispersión por los
alrededores contribuyen a que el pueblo
no tenga lo que se dice, una vocación
agrícola, y tampoco se puede decir
que fuera ganadero, pues la ganadería,
era tan solo un complemento de la economía
familiar. En el ganado vacuno, predominaba
la raza rubia gallega, de excelentes aptitudes
cárnicas, no solían tener más
de siete u ocho vacas por casa, y cuando
todas las viviendas estaban habitadas, la
superficie de pasto casi resultaba
insuficiente, la producción de miel
es abundante y ahora sus habitantes se inician
en la andadura del turismo rural.
Una parte de los caminos que iban a varios
prados han sido invadidos por el monte,
la causa de que se hayan perdido o tengan
dificultad de paso para el caminante, la
podemos encontrar en la disminución
del ganado en el pueblo. La carretera (aunque
se da más vuelta) también ha contribuido
a que se abandonen los caminos, como el
que iba de Castelo a la iglesia de Donís,
debido, sobre todo, a la dureza de sus pendientes
que en él se desarrollaban, el camino todavía
existe pero podemos encontrarnos con alguna
zona de "Xestas"
(genista) y "Silvas"
(zarzas) que nos dificulten el paso. |
Castelo
queda muy cerca de Piornedo,
la aldea que conserva, en buen estado, el
mayor número de Pallozas
(viviendas de características celtas o prerromanas),
en el año 2.000 los techos de paja,
han sido restaurados en la mayoría
de las pallozas y presentan un aspecto magnifico.
Piornedo fue declarada,
Paraje Pintoresco y Conjunto Histórico
Artístico, y recomendamos
su visita. Las pallozas, hasta hace muy
poco tiempo, era la vivienda habitual de
la zona y tan solo unos pocos años
atrás, se podía encontrar alguna
que otra palloza habitada, hoy tan
solo, se utilizan como pajar y establo.
En Piornedo, se pueden visitar por un módico
precio y alguna está contemplada
como museo, donde se conservan utensilios
y herramientas que utilizaban los aldeanos
para sus menesteres. Castelo, al igual que
otras aldeas de su alrededor, ha padecido
desde hace unos veinte años aproximadamente,
un constante deterioro en su patrimonio
de pallozas y palleiros, el abandono de
las mismas las ha conducido a la ruina,
y la única palloza que queda en pie,
es la Palloza
Baltasar, la cual, se ha restaurado
manteniendo su rusticidad, conservando todo
su encanto y añadiendo todas las
comodidades necesarias, para convertirla
en el lugar perfecto donde pasar tranquilo
y relajado unos días, totalmente
independiente, situado en plena naturaleza.
Sus gruesos muros de piedra y pizarra,
su techo característico con paja
de centeno, convierten a la Palloza Baltasar
en un apartamento turístico único
en su genero. |
En
Castelo, a lo largo del tiempo, han habido
varios periodos de emigración, que
influyeron bastante en la aldea, en los
años cuarenta y cincuenta, la gente
se dirigía hacia Argentina.
De la casa de Tuidiego partieron cuatro
personas hacia Argentina, solo una de ellas
regresó a la aldea.
De la casa de Ermita, se fue otra y al
cabo de un tiempo retornó a Castelo.
De la casa de Fondavila se fueron dos,
y tan solo volvió una.
A partir de los años sesenta, Barcelona
fue el detonante y es en esos años,
cuando la emigración alcanzó una
intensidad más que notable. En las
aldeas de su alrededor, sucedía más
o menos lo mismo, en la actualidad, podemos
casi afirmar que la emigración en
la comarca se ha estancado.
No por ello somos optimistas, pues el envejecimiento
de la población, la escasez de recursos,
unido a los pocos nacimientos, nos hace
ser pesimistas, en cuanto al crecimiento
demográfico de la comarca y pensamos
que si alguien no lo remedia, en pocos años,
la sierra de Os Ancares puede convertirse
en una zona despoblada.
En la casa de Tuidiego nació José
López Pérez, al que
podaríamos denominar como el "abuelo
de Ancares", murió en
Terrassa (Barcelona) el 13 de enero de 2001
a la edad oficial de 102 años (se
le suponía alguno más). |
|