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TEATROS EN HISPANIA | |
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Palma | |
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Palma de Mallorca (BALEARES) |
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Planta de la manzana. FUENTE: Luis Moranta Jaume
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Este dibujo corresponde a una manzana del
Centro Histórico de Palma, situada en el Paseo del Borne, en la zona donde se
encontraba el puerto romano. En su interior se observa un conjunto de
paredes medianeras entre edificios que conforman una estructura de forma radial,
que nos recuerda la de edificios públicos romanos total o parcialmente
destruidos cuyos cimientos y muros portantes fueron reutilizados para edificar
viviendas, quedando el rastro fósil de la estructura inicial incrustado en los
actuales edificios. Son ejemplos claros de ello los anfiteatros de Lucca,
de Florencia, de Burdeos, o el teatro Pompeyo de Roma ...El arquitecto Luis
Moranta ha realizado una investigación que ha plasmado en la hipótesis de
la existencia de un teatro romano bajo estas edificaciones.
El primer paso de mi investigación fue analizar el plano municipal de cubiertas de la manzana, sobre el que se trazaron los ejes de los muros radiales, hasta obtener el centro común. Con ello pudo detectarse una curiosa coincidencia: paredes radiales de edificios diferentes finalizaban o realizaban un quiebro a la misma distancia exacta del centro. A su vez, los ángulos entre ejes de paredes era en todos los casos prácticamente el mismo, entre 20 y 22,5º. Desde el centro se pudieron trazar varias circunferencias concéntricas, pudiéndose observar que se producían coincidencias relacionadas con paredes transversales que enlazaban las paredes radiales: casi todas ellas eran inscribibles en la misma circunferencia, lo que las situaba equidistantes igualmente del centro. Todo ello lleva a la conclusión de que un esquema de diseño regular y geométrico ordena el trazado interior de unos edificios de tipologías muy diversas, realizados en épocas diferentes, con la curiosa coincidencia de que todas las construcciones respetan un patio común mancomunado, semicircular, de forma que en su centro convergen los ejes de todas las paredes. ¿Qué pudo motivar que los diferentes propietarios de siete fincas independientes, cuyas parcelas y fachadas son de distintas tipologías, épocas y características, decidieran ponerse de acuerdo para realizar esta curiosa y regular subdivisión del territorio?. Esta distribución tuvo como consecuencia que aparezcan colindantes al patio de manzana absurdas dependencias en forma de trapecio, creándose problemas de apoyo de los envigados (las vigas no tienen la misma longitud), de escasa ventilación (las fachadas del patio tienen apenas una ventana, obligando a patinejos interiores que dificultan la distribución y donde se pierde más espacio útil), de caída de aguas de los tejados (ver en la panorámica como las aguas de cada vecino caen en gran parte sobre la medianera del colindante),... en lugar de distribuir de forma más o menos rectangular el centro de la manzana, como ocurre en el todo el resto del Casco Histórico. La justificación de esta subdivisión del territorio se complica al tener en cuenta que en esta zona el terreno es de aluvión y presenta importantes problemas para la cimentación, por lo que no se explica en absoluto el realizar tantos muros, tan cercanos y tan poco provechosos arquitectónicamente, destinados a unas casas de escaso valor. ¿Porqué dejaron un patio semicircular en el interior, sin que ninguno de ellos se lo apropiara para uso propio, dotando a las estrechas fachadas de las casas, de apenas 3 metros de ancho, de un tratamiento similar al de una calle, con balcones, con ejes de composición con incluso ventanas falsas, como ocurre en el edificio más alto, donde tras la pequeña ventanita ¡está el pozo del edificio!? Estas fueron las primeras preguntas, cuya respuesta más lógica e inmediata era: Porque aprovecharon unos restos existentes más antiguos, emplazados en terrenos portuarios, cuya forma era obligada geométricamente si nos encontramos ante los restos de una estructura correspondiente a un teatro, regulado por las normas de Vitrubio. Los muros radiales corresponderían al sostenimiento de la cavea y el patio correspondería a la orchestra, la cual habría permanecido abierta como espacio público tipo plazoleta durante mucho tiempo, justificando esas fachadas ordenadas, con balcones, semejantes a las del interior de la plaza del anfiteatro de Lucca. Sin embargo, era necesario profundizar con más rigor en el tema antes de poder presentar públicamente esta teoría.
A partir de aquí la investigación se apoya, como un trípode, en tres líneas
de trabajo: La primera consistió en un análisis de documentación histórica
de la zona, encaminada a averiguar si existían datos que acreditaran la
presencia de algún edificio o elemento urbano (un sistema de parcelación
singular, un pozo común, un espacio de trabajo o actividades públicas...) que
justificaran la extraña forma radial. La segunda se encaminó a verificar si
por el emplazamiento, orientación, distribución de las paredes, etc. esta
estructura podía corresponder al trazado de un teatro romano, empleando para
ello especialmente el libro V del Tratado "De Architectura",
de Vitrubio y la comparación con el único teatro existente en Mallorca, el de
Pollentia. Por último, intenté averiguar si existía constancia de restos
arqueológicos en la zona, que acreditaran que en esa parte de la ciudad hubo
presencia romana.
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