TEATROS EN HISPANIA

TEATROS EN HISPANIA

Acinipo

Ronda la Vieja (MALAGA)



Como ciudad romana Acinipo fue creada en el primer siglo antes de Cristo sobre un núcleo urbano ibérico, creciendo muy rápidamente llegando a tener más de 5.000 habitantes en tiempos del alto Imperio. Muestra de la gran prosperidad que alcanzó en época Republicana ha sido las monedas encontradas en las diversas excavaciones arqueológicas practicadas en el recinto. En dichas monedas aparece junto al nombre de Acinipo, un racimo de uva y dos espigas. Se trata de una ceca (acuñación) propia con tipos ibéricos y acuñación latina. Citada ya por Plinio (III, 14), Acinipo fue una importante ciudad romana perteneciente a la Baeturia céltica que ha ofrecido a lo largo de los tiempos numerosos testimonios epigráficos, pudiendo destacarse unas inscripciones dedicadas al Geninn Oppidi, al dios Marte y a la Victoria Augusta, así como otras relacionadas con personajes pertenecientes a altos cargos del municipio. Esta ciudad acuñó moneda propia, de la que existen centenares de ejemplares, en su inmensa mayoría con la leyenda "Acinipo" y un racimo de uvas unido a la figura de dos espigas. Antes de subir al promontorio donde estuvo ubicado este importantísimo enclave romano, en el que se han hecho diversas catas pero nunca una excavación sistemática y ordenada, existen los restos de un poblado de la época del Bronce (entre 1.100 y 750 años a. de C.) con los cimientos de unas cabañas circulares todavía con el piso cubierto por empedrados. Con todo, mientras la ciudad no sea objeto de esa excavación, que por su presunta relevancia viene demandando desde hace muchos años, lo más espectacular, a la vez que lo más importante, es el teatro que sigue alzándose, como desafiante al paso de los siglos, y al que una reconstrucción-afianzamiento, bastante discutida, le ha asegurado la continuidad salvo una catástrofe imprevisible.
El teatro, muy bien estudiado por M. del Amo, se encuentra situado en el mismo enclave de la ciudad, justamente limitándola en su extremo occidental y cerca del borde del tajo, que hacia inexpugnable Acinipo por ese costado de levante. Es notable que los constructores aprovecharan el declive de la ladera para construir la "cavea" o anfiteatro haciéndolo en la misma roca. En cuanto a su capacidad, un calculo aproximado de 60­70 centímetros por persona nos daría una cercana a los 2.000 espectadores sentados. Hoy este teatro seria utilizable perfectamente en la función para que fuera creado y, seria de desear, que algún día llegue la decisión de efectuar en él cualquier tipo de representaciones cuidadas, preferentemente de corte clásico. El segundo elemento constructivo seria la "orquestra", en la que todavía se conservan diversas placas de hermoso mármol rosado. Por ultimo, en orden al funcionamiento del teatro tenemos el edificio escénico que en su origen llevaba cinco nichos - probables lugares de estatuas alegóricas- tres circulares y dos de forma rectangular, y que es el que conserva su figura airosa, visible desde varios kilómetros a la redonda. Existe igualmente un espacio interior, probable lugar destinado a la infraestructura interna del escenario: camerinos, almacenes, guardarropas, etc.

Dentro del recinto de la ciudad, están localizadas las cameras de donde se extrajeron los sillares pare la construcción de este escenario, aunque es probable que se utilizaran también bloques procedentes de la excavación pare construir la cavea o graderío. Pendiente del estudio arqueológico citado, el entorno de lo que fue Acinipo esta lleno de montones de piedras (majanos), restos de lo que fueron viviendas. Están localizados también los emplazamientos de las vías principales de toda ciudad romana, el "cardus" y el "decumano", varios aljibes y algún edificio publico. La cronología del teatro, aunque incierta se fijaría (H. Sassoon) entre los años 60­50 a. de C., pudiendo haberse abandonado hacia el año 200 de nuestra era.

Por tratarse de una ciudad, Acinipo debió de tener varios centros  públicos de interés de los que actualmente son visibles; el teatro, el foro y las termas. No obstante, lo que más sorprende al visitante es su impresionante teatro construido entre los años 60-50 a. de C. Está situado en el extremo occidental, muy cerca de una cornisa de varios centenares de metros de desnivel, que hacía inexpugnable la ciudad por este flanco. Tiene una capacidad de unos 2000 espectadores sentados y para su construcción se aprovecho el desnivel de la ladera para colocar la cavea (graderío). En la parte de la orquestra, todavía se pueden observar diversas placas del mármol rosado con el que estuvo decorado, procedente de canteras locales (Estación de Parchite). El elevado escenario, escena, es visible desde varios kilómetros alrededor, consta de dos pisos el bajo con un cuerpo columnado delante del frons scaenae y el alto con tres puertas a las que corresponden tres nichos para la decoración del cuerpo superior, separados por un mechinal de apoyo del cuerpo columnado. Dentro, existen varios compartimentos debieron de ser utilizados como almacenes o vestuarios.