P e n s a m i e n t o s

P e n s a m i e n t o s

Esto es un regalo que deseo brindarles, son algunos de mis pensamientos que espero les agrade. Todo sea por el despertar de la conciencia

Amar...

El amor se deposita en el que se ha escogido para amar en esta vida. A veces es recompensado, otras no tanto. Lo importante es la experiencia que se adquiere de la convivencia diaria. El aprender a amar es finalmente la función mas importante durante nuestra estancia terrenal.

Paciencia...

La paciencia no existe si tu mente se mantiene ocupada por miles de ideas. Debes recuperar la serenidad, a través suyo los demás podrán intuir la paciencia y el amor que les brindas, la impaciencia no favorece el progreso ni el equilibrio. La paciencia es la fortaleza del débil y la impaciencia, la debilidad del fuerte.

Dar y  Recibir...

Quien no da también se niega a recibir. Dar es una forma de piedad, es una forma de solidaridad con el mundo. Se completa la misión de entrega.

Sabiduría...

Lo humillado será engrandecido. Lo inclinado será enderezado. Lo vacío será lleno. Lo envejecido será renovado. Lo sencillo y puro será alcanzado, pero lo complicado y extenso causará confusión. Por esto, el sabio abraza la unidad y es el modelo del mundo. Destaca porque no se exhibe. Brilla porque no se guarda. Merece honores, porque no se ensalza. Posee el mando, porque no se impone. Nadie le combate porque él a nadie hace la guerra. ¿Son acaso vanas las palabras del antiguo proverbio: "lo humillado será engrandecido"? Por esto mismo, el sabio preservará su grandeza.

Libertad...

Un hombre sin restricciones es como un barril sin aros que rueda y se hace pedazos. La libertad es el derecho de escoger a las personas que tendrán la obligación de limitárnosla. La disciplina sin libertad es tiranía; la libertad sin disciplina es caos La libertad, al fin y al cabo, no es sino la capacidad de vivir con las consecuencias de las propias decisiones.

 

Amistad...

Es querer ver al mundo de otra manera. Es intuir que el ser que tenemos frente a nosotros tiene una vibración parecida a la nuestra. Pensar que se puede confiar en algo o alguien es muy importante ya que esto nos da seguridad y tranquilidad para compartir nuestras enseñanzas. Es querer entrañablemente a alguien sin ningún asomo de pensamientos contradictorios. Es pedir al cielo que nos guié para no cometer errores al elegir a nuestros amigos y saber que se puede reposar al estar cerca de ellos. La amistad no se conquista, no se impone; se cultiva como una flor; se abona con pequeños detalles de cortesía, de ternura y de lealtad; se riega con las aguas vivas de desinterés y de cariño silencioso. No importan las distancias, los niveles sociales, los años o las culturas. La amistad todo lo borra.

Sensibilidad...

El tocar un árbol como si fuera una caricia es sensibilidad. El saberse protegido sin asomo de temor o de cualquier emoción negativa, nos permite recorrer el mundo tranquilamente asumiendo nuestra tarea y permitiéndonos ser guiados a través de la sensibilidad.

Humildad...

La humildad es la virtud de las virtudes. Sirve de guía en el ascenso de la escala que lleva a la culminación. Quién la posee no da con los escollos del orgullo. La justificación de sí mismo, el afán de juzgar o el de criticar pues ella es el espíritu de aceptación y de reconocimiento de lo bueno que hay en los demás, y la voluntad de aprender aún de los más pequeños.

En el espíritu de la verdadera humildad uno llega a percibir la Unidad en el Todo.
Algunas veces las verdades más grandes emanan de las fuentes más humildes.

El orgullo, la antítesis de la humildad, construye una especie de cascarán mental duro, el cual impide el acceso de toda ayuda exterior. En esta forma, la persona orgullosa se aísla y se cristaliza dentro de sí misma.

Pero la humildad es la prerrogativa natural del amor.
Amar es darse sin reservas es servicio y comprensión.

Uno debe olvidarse completamente de sí mismo para amar. Bajo cualquier otra condición el interés se convierte en deseo, queda sujeto a cambio y alteración y pierde la durabilidad.

Con el deseo de poseer, perdemos, con la voluntad de liberar por medio del amor, nos volvemos uno con el objeto de nuestro amor.
La humildad no significa humillación o empequeñecimiento de sí mismo. Es la comprensión y la aceptación de que otros también crecen, buscan, y necesitan amor y ayuda, no crítica. La humildad abre las puertas del corazón para dar mayor cabida a la benevolencia; ella prepara la senda de la iluminación.

Bajo la dirección de la humildad uno va por el Sendero de la Vida, calladamente, derramando amor y con paso seguro, sin ostentación ni desafío, sin exigencias, ni pretensiones. La actitud del corazón es diferente y mucho más efectiva. El amor atrae en virtud de su ayuda inherente.

Quien ama verdaderamente nunca vuelve las espaldas a ningún ser viviente, por que la meta del amor es ser todo para todos los seres y todas las cosas.

 

Muerte...

Es la liberación del ser. Desplegar las alas e iniciar el vuelo como un águila majestuosa y libre. Todo regresa a su esencia para poder renacer con mas bríos y más belleza. La pesadumbre solo queda en los humanos, si pudieran percibir todo lo que acontece después de la vida humana. La muerte es cambiar nuestra energía para poder atravesar el cielo y poder integrarnos al universo. La muerte es nuestra ultima enseñanza después de haber realizado una vida fructífera.

Amor...

Se necesita solo de un minuto para que te fijes en alguien, una hora para que te guste, un día para quererlo. 

Pero se necesita de toda una. vida para que lo puedas olvidar.

 

Honestidad...

La honestidad es una forma de valentía, de ser capaz de ver el interior sin miedo. Siempre esta acompañada de la claridad para ver alrededor. Ver es el primer paso para comprender. Ver es un ejercicio voluntario. La honestidad es ser capaz de quitar de enfrente las gasas o la niebla y ser capaz de poner en palabras lo que se siente. Honestidad no es únicamente ser capaz de ser honesto, sino de entenderlo, asimilarlo y procesarlo, hacerlo una segunda piel, una parte de la sangre que corre por las venas.

Regreso a la inocencia...

Ese no es el principio del fin, Ese es el regreso a ti mismo. El regreso a la inocencia. Amor, Devoción
Sentimiento, Emoción

No tengas miedo a por débil.
No seas tampoco orgulloso por ser fuerte.


Solo mira dentro de tu corazón mi amigo
Ese será el regreso a ti mismo,
El regreso a la inocencia.

Si deseas, comienza a reír
Si debes, comienza a llorar
Sé tu mismo, no te escondas
Cree solo en el destino y regresaras a la inocencia.      Enigma

Entendimiento...

Es estar más allá de cuestionamientos y aceptar la vida tal como es, es un paso importante hacia la transformación. Aceptar no quiere decir resignarse, entender no significa aceptar lo que no te parece correcto, sino que significa la humildad de saber que lo que sucede no siempre es lo que uno quiere, es respetar la realidad de los demás aun cuando esta no sea nuestra realidad que es valida como la de los demás. Al aceptar la vida, tengo la oportunidad de descubrir nuevas alternativas y transformarme. La aceptación es la base del contentamiento. Y ser contento es la mayor característica de una persona exitosa. Es entender que la gente actúa de acuerdo a sus capacidades y no a nuestras necesidades.

 

Fe...

Intuir que existe un dios dentro de  cada uno de nosotros es fe. Se percibe únicamente cuando podemos abrir el corazón. No quiere decir seguir un camino a ciegas o a tientas. Un ave no duda si puede volar, un pez tampoco se pregunta si puede nadar. ¿Por que el ser humano se cuestiona tantas veces si puede caminar? Autorizarnos a tener logros y metas en la vida es cuestión de fe en nosotros mismos. La fe no destruye al hombre a menos que sea mal intencionada. La fe no lastima al hombre a menos que este se deje lastimar. Es saberlo integrar todo, ideas, pensamientos, creencias. La fe nos acompaña desde la antigüedad, a veces se ha confundido con dogmas o iglesias. ¡Libera el pensamiento y déjate llevar!

 

Empeño...

¿Quién es el más ardiente defensor de tus limitaciones? ¡Tú! Sólo detente a recordar cuántas veces te dices a ti mismo "No puedo hacer eso" o "Así soy". Bueno, por supuesto que eres como eres, aún así no hay necesidad de reprimirte por eso. Una parte poderosa de tu ser es el deseo de ser algo más, una aspiración a crecer, aprender y experimentar la vida en toda su capacidad. Cuando te atrapes diciendo "No podría", detente y considera el objeto de tu limitación. ¿Qué es lo que piensas que "no podrías" hacer, o ser, o adquirir. El hecho es, tú puedes cuando eres capaz de trascender a tus pensamientos limitantes. Tu propia energía negativa trabaja contra algo muy sustancial tus posibilidades. Tus limitaciones son poderosas. Necesitan ser poderosas para poder evitar tus sorprendentes posibilidades. Todas las cosas que has logrado hasta ahora son lo que te has permitido a ti mismo lograr. Imagina las grandes cosas que podrían pasar si dejas de pelear contra tus propias posibilidades.

 

Justicia y Equilibrio...

Cada acción genera una reacción.   Así como es en el mundo físico, también lo es en la esfera moral.   La palabra Hindú, karma, representa todo eso.   Este concepto también existe en el Cristianismo: " Como tu siembres, así cosecharás." ¿ Porqué es esto?   ¿Existe un Dios vigilando cada pensamiento, cada emoción, y acción de cada ser viviente en el Cosmos, y planeando su futuro castigo o recompensa?   Yo no lo creo; y pienso que Dios a imbuido in la Naturaleza las leyes que crean este mecanismo.
    

La repetición de pensamientos similares, crea la necesidad de manifestarlos en el mundo físico.   Estos pensamientos atraen gentes y circunstancias para manifestarse.   Gracias a este mecanismo, tendemos a hacernos amigos de gente con nuestras ideas, propósitos, códigos morales, etc.   En la relación con nuestros amigos, damos y recibimos acciones similares.  Si nuestros propósitos son nobles, recibimos acciones nobles; si son egoístas, sufrimos el egoísmo de nuestros amigos.   De esta manera, creamos el crimen y su castigo, o el bien y su recompensa.
Cada cosa que hacemos queda gravada en nuestra psiquis y forma parte de nuestro carácter. Esto también nos ata a las gentes y lugares testigos de nuestros hechos.


La Naturaleza tiene una Ley del Equilibrio.   Por cada acción hay una reacción igual en intensidad y opuesta a la acción que la creó, y el resultado es el equilibrio.   Cuando vivimos una vida de crímenes, o de buenas acciones, y no recibimos el resultado de nuestros hechos, esto produce un desequilibrio que tiende a reencarnarnos para recibir lo merecido y restablecer el equilibrio.   Hasta que el equilibrio no ha sido restablecido, la fuerza creada no ha sido usada, y queda en nuestra psiquis tendiendo a la acción.
La reencarnación es el resultado natural de nuestro karma, nuestros deseos insatisfechos, y el cumplimiento de los objetivos que nuestro Ser Espiritual ha establecido para nosotros.


En una palabra, nosotros somos nuestros jueces, verdugos, y Providencia.

 

Paz y Equilibrio...

La paz con uno mismo y con los demás es hermana gemela del equilibrio, y si de verdad deseamos la paz, necesariamente habremos de poner fin a las hostilidades, luchas e inquietudes que fatigan el cuerpo y el espíritu. El equilibrio nos vendrá siempre del interior, de la aceptaci6n propia y de la aceptaci6n de los demás. Por el contrario, la intranquilidad y el desasosiego tienen como fuente primordial la batalla que todos libramos en nuestra propia mente al proponemos objetivos incompatibles, en conflicto, ya que hacemos depender nuestra paz interior, nuestro equilibrio, de que los demás cambien.

Es frecuente que achaquemos nuestros estados depresivos, nuestro mal carácter, nuestra desidia o nuestra desgracia a que familiares. Amigos, compañeros de trabajo, vecinos o conocidos no respondan exactamente con su conducta a las expectativas concretas que teníamos sobre ellos, ni persiguen el objetivo que nosotros les habíamos fijado. Perdemos los nervios, nos desequilibramos y atormentamos porque los demás no amoldan su vida y su conducta a la nuestra y por eso les acusamos de ser la causa de nuestras desdichas y de que vivamos tan alterados.

Es absurdo hacer depender nuestro equilibrio, nuestra felicidad, nuestra paz interior del cambio de conducta que lleven a cabo otras personas en relación con nosotros, sencillamente porque al proponemos como meta cambiar a otra persona, le estamos otorgando el poder de decidir si disfrutaremos o no de paz y de felicidad. No existe una pretensión o una actitud más inmadura e infantil y, sin embargo, pocos adultos llegan a comprender en su vida que la paz, la madurez mental y el equilibrio son siempre un proceso interior, dinámico y privativo de cada individuo.

Es cada persona quien decide, elige y crea su propio clima interior y exterior de equilibrio y de paz, precisamente fomentando en su mente pensamientos de paz, equilibradores, de acogida y de amor.

Si no aceptamos a los demás como son, con sus limitaciones y defectos, damos entrada en nuestro corazón al desasosiego, las lamentaciones y los sentimientos negativos y de destrucción- Es cada persona, ella solita, quien crea sus propios estados depresivos, de frustraci6n, de venganza, de confusi6n y de ira al plantearse objetivos en conflicto, uno de los cuales, quizá el más grave, sea el hacer depender el propio equilibrio, la paz mental de los cambios que realicen otras personas. Son nuestros pensamientos quienes deben cambiar para lograr el equilibrio.

¿Cómo puede encontrar cualquiera su propio equilibrio personal y mantenerlo? Con la auto observación, con la vigilancia interior Cada vez que te descubras a ti mismo culpando a otros de tus desgracias y problemas, pretendiendo cambiarles para que se amolden a tus deseos y pretensiones, estás alentando tu propio desequilibrio. Siempre que dentro de ti, en tu mente o en tu corazón se produzca una reacci6n desequilibrada, equilíbrala al instante recurriendo al amor, la comprensi6n, el perdón y la generosidad.

Unas cuantas máximas que me han mandado sobre el equilibrio un asiduo lector de Jerez de la Frontera, Manolo Rincón:

  • Ocuparme menos de mí mismo y prestar más atención a lo que necesiten los demás, sobre todo mi familia. Lo importante son los afectos que nos unen a nuestros seres queridos.
  • Renunciar a toda vanidad y pretensión de superioridad frente a los demás. Tratar de resolver mis problemas y progresar mediante el trabajo y el estudio.
  • Reconocer mis errores y tratar de corregirlos, sin dramatismo, pero con prontitud y firmeza.
  • Mantener siempre mi talante optimista para afrontar la vida con decisión, serenidad y alegría.
  • Conducirme en todo momento con rectitud y honestidad, respetando y aceptando a los demás.
  • No dejarme influir por ciertas pretensiones y actitudes apremiantes o descalificadoras de quienes necesitan autoafirmarse en detrimento de los demás.
  • No responder jamás a provocaciones, ni entrar en discusiones inútiles acerca de la valía personal.
  • Decir no cuantas veces sea preciso cuando no esté de acuerdo con aquello que se demande de mí.
  • Aceptar la vida con sus dudas e incertidumbres, tratando de mejorar aquello que de mí dependa y no agobiarme por dificultades y fracasos.
  • No perder el tiempo con quejas inútiles ni caer en la trampa de juzgar, criticar y descalificar a los demás.