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Presentación
Con el
paso del tiempo y con la madurez de la vida que me ha enseñado
a conocer y saber más de mí, les doy la bienvenida
a esta página. Gracias a esa latente inquietud de sentirnos
diferentes, de la búsqueda incansable de nuestra identidad,
de nuestras raíces, de saber sobre aquellos pueblos
que lo sufrieron todo, de las víctimas de la esclavitud,
la segregación y el racismo, lanzamos a través
de esta fundación un grito desesperado para terminar
contra la pobreza y la miseria de la humanidad.
Qué
amargo es saber que somos producto de etapas históricas
tan viles e indignas como la esclavitud, el colonialismo y
la guerra. El sentirnos herederos de tanta injusticia provocada
por el propio hombre, quien errado en su rumbo y pensamiento
ha creído en la superioridad de unos sobre otros. Debemos
entender que todos los seres humanos estamos conformados de
la misma materia orgánica y que hasta ahora sólo
existe una sola raza sobre la faz de la tierra: la raza humana.
Nadie
elige cómo, cuándo y dónde nacer. Sin
embargo, nuestros antepasados al ser víctimas del tráfico
humano, como cuando se intercambia cualquier mercancía,
no tuvieron la libertad de decidir sobre su futuro y la vida
que deseaban para sus descendientes. Contra su voluntad fueron
arrancados de sus raíces y, como un rodado de aceitunas
negras, se disgregaron por los confines del mundo. Sabemos
que en nuestro país vamos quedando pocos, perdidos
entre muchos rostros. No obstante, nuestra particular forma
de ser es el reflejo de un origen que no se olvida. Herencia
que hoy se traduce en una permanente necesidad, una verdadera
pasión por encontrar nuestra identidad y así
aportar en el ideal de transformar al Chile discriminativo
en un Chile pluralista, respetuoso, diverso, tolerante y equitativo.
Nosotros,
los afrodescendientes, enfrentamos la discriminación
racial con mucha sabiduría. Nos ponemos de pie para
decirle a la comunidad mundial que los descendientes de la
negra esclavitud hemos buscado una forma de reencuentro llamada
"Oro Negro", organización que nos permitirá
crecer y vivir con un estilo propio, con nuestra particularidad
de hacer de cada letra una canción, de cada pena una
alegría, de cada ruido un baile, de cada sonrisa una
amistad y de cada mano muchas manos para ayudar.
Los invitamos
a recorrer nuestra página y conocer una cultura por
siglos discriminada y que hoy, en este milenio, busca ansiosamente
su lugar, ese lugar que algún día estuvo preparado
para todos y que el hombre torció en su camino. Desde
este punto del planeta lucharemos unidos como una sola América,
esperanzados en crear una cultura transversal donde respetando
la diversidad, lograremos la igualdad.
Sonia
Salgado Henríquez
Presidenta Fundación Oro Negro
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