Bienvenidos a Oro Negro

Los afrodescendientes de Arica

La población negra en Arica siempre fue numerosa. Fundada en 1570, esta ciudad perteneció al Perú hasta 1929, fecha en que pasa definitivamente a Chile.

Desde los comienzos de su período colonial, el Perú fue uno de los destinos más frecuentados por los barcos esclavistas en América Del Sur. El puerto del Callao, muy cercano a Lima, recibió grandes contingentes de negros, los que fundamentalmente se instalaron en los valles costeros como mano de obra en el trabajo rural y en la servidumbre. Sin embargo, esta inmigración fue diferente a la que existió en otros lugares del continente.

La gran mayoría de los negros llegados al Perú eran criollos de las Antillas o miembros de distintos pueblos del continente africano, especialmente del Congo y Angola. Por esto, no constituyeron etnias específicas -como los yorubas en Cuba y Brasil-, sino disgregadas, que gestaron en tierras peruanas una nueva identidad social y cultural.

Arica fue una de las principales ciudades en recibir esta población. Las razones son múltiples y hasta confusas. En primer lugar, esta ciudad era el principal puerto por donde zarpaban las mercancías de plata extraídas en Potosí (Bolivia) rumbo a Europa. También tenemos que Arica era un verdadero oasis en medio del desierto, principalmente gracias al valle de Azapa donde se daba perfectamente la caña de azúcar y el algodón, los principales cultivos que utilizaron a los negros como mano de obra. Además debemos mencionar el aislamiento en que se encontraba Arica por aquellos años, tiempos donde las comunicaciones eran mucho más precarias que en la actualidad.

Finalmente, las calamidades de esta ciudad resultaron ser otro factor de importancia. Los continuos terremotos, los asaltos de los piratas y, principalmente, la malaria que azotaba esta zona, espantó a los españoles hacia la vecina ciudad de Tacna. Los negros, en muchos casos inmunes al paludismo, no tuvieron problemas para quedarse en la costa. Según el historiador Ricardo Palma, en 1620 había en Arica unos mil negros esclavos y alrededor de cien libres.

Don Juan de Mendoza y Luna, marqués de Montesclaros y virrey del Perú de 1607 a 1615, escribió lo siguiente en su memorias: "La falta de servicio en toda esta provincia (Arica), obliga a que generalmente sea todo de negros, y de la mezcla de éstos con la gente blanca han resultado los mulatos. También el poco número que al principio hubo de mujeres de Castilla, y la sobra con que después crecieron, han ocasionado los mestizos".

La mayoría negra se hizo sentir el primer día de 1620, cuando un negro libre de apellido Anzúrez y su compadre, tan negro como el primero y también beneficiado con la libertad, fueron nombrado alcaldes de Arica. Sin embargo, la reacción no se hizo esperar. Seis meses después, llegó desde Lima una orden del virrey del Perú, don Francisco de Borja y Aragón, que anulaba los nombramientos.

Siguiente >

Galería de imágenes

Ir al  home